May 13, 2022
De parte de ANRed
64 puntos de vista

Este jueves concluyeron dos semanas de audiencias del juicio por el femicidio de Cecilia Basaldúa, en Cruz del Eje con las declaraciones de su hermana y hermanos. Una jornada cargada de emociones al escuchar sus relatos. Las pruebas y los testimonios que sucedieron hasta ahora siguen haciendo caer la teoría elaborada por la fiscal Paula Kelm acerca de la autoría de Lucas Bustos, el único imputado y detenido hace ya dos años. «A mi hermana no me la devuelve nadie, pero estamos acá para que paren de matarnos», expresó Soledad después de su declaración, en la puerta de los Tribunales. Este viernes, la audiencia no se realizó para dar lugar a la realización de  una nueva inspección ocular en el lugar donde se produjo el hallazgo de cuerpo. Fue pedido por la familia ante las contradicciones de los testimonios y pruebas de los informes. Crónica y fotos por María del Mar Rodríguez para ANRed.


Día 9 del juicio por Cecilia Basaldúa en los Tribunales de Cruz Del Eje, Córdoba. Afuera, en vez de ver decaimiento y cansancio la fuerza se multiplica. Esto se refleja en el altar de Cecilia que acompañó todas las jornadas: tiene más velas, dibujos, y está más cargado de las «Santa Rita», unas flores violetas fuerte que rodean las imágenes de la joven.

El clima está sensibilizado. Es que en esta fecha llegaron los hermanos y hermana de Cecilia para declarar: Facundo, Soledad y Guillermo.

Luego de sus declaraciones, Facundo y Soledad se sumaron a lo que estaba sucediendo afuera: música con guitarras, armado de paño con artesanías y encender una y otra vez las velas del altar de Ceci más allá del viento.

Soledad expresó: «Acá estamos en la lucha, acompañando a mi familia y a quienes nos acompañan. Luchando para que se haga justicia. La verdad que fue una jornada difícil porque tener que hablar y revolver todo lo que pasó en aquellas fechas no es fácil. Pero lo que siempre digo es que estamos acá por justicia y para que esto no vuelva a pasar. Para que las mujeres vuelvan a ser libres. Si mi hermana era hombre, esto no le pasaba. Le pasó por ser mujer. Y estamos acá luchando para que no haya más Cecilias. A mi hermana no me la devuelve nadie, pero queremos que dejen de matarnos.»

Por su parte Facundo, hermano de Cecilia, de Gisela, como le decían en la familia comentó: “quiero agradecerle a todas las personas que están acá a diario. A cada agrupación, a cada persona que vino por sus propios medios y está apoyando todos los días a mis viejos. No tengo palabras de agradecimiento para todes. Me pone muy contento ver lo acompañados que están, por el equipo de abogades, por las diferentes agrupaciones. Están contenidos y eso como hijo que ve todo desde Buenos Aires es fundamental. Están enteros, con mucha fuerza. Y eso es clave. Lo de hoy fue muy duro, como dijo mi hermana, es muy fuerte remover todo lo que pasó hace dos años atrás. Pero también fue importante que nos escuchen porque en este tiempo casi no habíamos tenido parte en el proceso. Estoy muy orgulloso de la declaración de mis hermanos también».

Afuera en el viento, «Cecilia baila y juega»

Los carteles con la cara de Ceci, con las preguntas «¿qué pasa en Capilla Del Monte, Córdoba?», banderas y fotos, resisten a dos semanas de juicio ahí en la puerta de Tribunales. La diferencia es que el viento Cordobés se está haciendo presente. Las velas se apagan, los carteles se vuelan y las flores del altar se reparten en el suelo. Una compañera cuenta que en la intervención artística que habían hecho el día anterior vino un viento fuerte. Y que Susana, la mamá, dijo: «Es Cecilia bailando y jugando».

Jimena es una de las personas, artesana y artista callejera entre otras cosas, que estuvo día a día ocupando esa parte de la lucha: resistir y abrigar la puerta de Tribunales con permanencia y arte. Expresó: “Se ha logrado armar un ambiente muy lindo acá afuera. El combate que sucede adentro en Tribunales acá se da mediante el arte y el encuentro con las personas. Nos vamos encontrando y conociendo, se están haciendo círculos de las palabras donde cada une se nombra y cuenta quien es, donde viene y cuenta las problemáticas de su lugar. Se hacen redes»

Es que todos esos días cada persona aportó desde lo que tenía para dar: unas canciones de cumbia, folclore, danza afro o malabares. Y un tejido que comenzó Belu, una compañera que estuvo la primera semana y lo dejó para que se continúe: » Es como un tapiz», cuenta Jime y agrega, «Tejido entre nuestros tejidos» porque fueron aportando varias manos mientras se generaban las redes de cada día.

El tribunal dos semanas después tiene otro color. El parche con artesanías de Jime, y los carteles están más cerca de la puerta. Un territorio que ya volvieron propio. Una forma de declararse presentes. Como el altar que toma cada vez más sentidos: «Se conectan con ella desde otro lugar. No desde lo horrible que le pasó. Sino con su ser que era inmenso, diverso y con mucho arte para compartir».

Lo que une la lucha, no el horror

Otro momento emotivo fue la presencia de Olga, la mamá de Jorge Reyna. Un joven de Capilla Del Monte que fue víctima de la policía en 2013. Había aparecido ahorcado en las rejas de una comisaría, intentaron hacerlo pasar como un suicidio. La causa fue archivada por la misma fiscal Paula Kelm. Nueve años después, cada 26 de octubre se hace una movilización que parte desde la plaza principal de Capilla, pasando por la comisaría donde habían detenido a Jorge. Olga participó en la jornada de este juicio expresando que cuando abrazó a Susana pudo sentir cómo lamentablemente comparten ese mismo dolor: perder a un hijo. Olga, se pronunció: «Soy la mamá de Jorge Reyna, estoy acá acompañando a los papás de Cecilia porque tiene que parar la impunidad policial».

Daniel, Susana, papá y mamá de Cecilia y su hermano y una de sus hermanas, con Olga, la madre de Jorge Reyna. Foto Facebook: Justicia para Cecilia Gisela Basaldúa

Cecilia Basaldúa y Jorge Reyna: puntos en común en el manejo de las causas

Puertas adentro de Tribunales, también se acompañó a la familia y a la búsqueda de justicia. Desde el Movimiento Feminista Plurinacional y Disidente de Capilla Del Monte organizaron un equipo de trabajo que entró todos los días a los juicios. Con lapicera y cuaderno en mano, hicieron un exhaustivo registro de los testimonios de cada día. Este material después se comparte en forma de crónica en la página de Facebook : «Justicia para  Cecilia Gisela Basaldúa». Una forma de tener la materia prima, la base de la información y poder socializarla.

Liliana, una de las que toma los registros contó: “Fue muy fuerte escuchar los testimonios de los hermanos de Cecilia. Guillermo, Facundo y Soledad, pudieron decir lo que querían decir.” También Eugenia que elabora las crónicas relató: «Fue muy emotivo escuchar a los hermanos, porque es ir a lo más íntimo de Cecilia. Además todo lo que viene sucediendo afuera. Desde lo artístico, la radio abierta, es muy importante. También vienen familiares, como familiares de víctimas de trata de traslasierra, y hoy particularmente vino Olga que es la mamá de Jorge Reyna, joven que apareció ahorcado en la comisaría de Capilla del monte en 2013. Esta causa fue archivada por la fiscal Paula Kelm, la misma que llevó la instrucción en la causa de Cecilia».

Eugenia hace referencia a los puntos en común que hay entre las dos causas y las irregularidades que en ellas se manifiestan. Desde el uso de una autopsia psicológica que insiste en reconstruir el perfil de la víctima, y por otro lado la poca y nada investigación del entorno y del contexto.
“La policía estuvo en las últimas horas de vida con Jorgito y el escenario que presumía que el joven se había suicidado en las rejas, hoy fue remodelado y no está”, explica Eugenia y continúa: » Con Cecilia, ocurre algo similar, todo está en torno a condenar a Lucas Bustos y a destacar que Cecilia tuvo un brote psicótico». Esta es una hipótesis de Mario Mainardi que parece que le marcó la línea de investigación a la fiscal».


En la causa de Jorge como en la de Cecilia, «hay policía implicada y no se investiga a fondo para no llegar a la verdad», agrega.

Otro dato a destacar es que aparecieron antecedentes de que el presidente del Tribunal en el juicio por Cecilia, Carlos Escudero, había sido policía desde 1981 hasta 1997. Así lo publicó el medio cordobés CBAa 24n, este jueves.

«Eso no generaría imparcialidad en relación con lo que se está juzgando habiendo tanta policía implicada», expresó Liliana. Recordemos que el primer día del juicio, el fiscal Sergio Cuello al notar que había entre el jurado popular un policía, lo desestimó porque no sería una persona imparcial. Y hoy, «a dos semanas del juicio nos enteramos que el presidente del Tribunal es policía. Estas y otras tantas, fueron las falencias y los guiños que hacen sospechar del tratamiento de la investigación.”

Otro punto fue cómo en la descripción del peritaje del supuesto victimario por parte del Ministerio Público Fiscal encajaba con la personalidad de Lucas Bustos. Aún no lo habían entrevistado cuando hicieron el informe psicológico: «Si partimos de un expediente mentiroso, las conclusiones van a ser mentirosas”, concluyó Liliana. Y sumó: “Ariel Zárate y Brunoli eran los policías que se comunicaban todos los días con la familia de Cecilia. Le sacaban información que nunca apareció en los expedientes. Y si aparecía, aparecía manipulada. El perfil que hace la fiscal es en base a esta manipulación de datos».


Nueva inspección ocular en el lugar del hallazgo: los testimonios no cierran

A pedido de la querella y de la familia de Cecilia, este viernes 13, se hará una inspección ocular en el lugar donde encontraron a Cecilia, por esto no habrá audiencias. Será llevado a cabo con el jurado y las partes que intervienen en el juicio, a partir de las declaraciones contradictorias de cómo se llega al lugar.

Además, surge de los informes de las forenses cada vez más dudas de que a Cecilia la hayan asesinado ahí como sostiene Kelm. Los relatos de Walter Luna, el dueño del campo donde se produce el hallazgo también aportan a las mismas sospechas, este declaró que está seguro de  que el cuerpo cuatro días antes, no estaba en ese lugar. Y fue contundente al decir: “con tres días que un animal este muerto, los agarra una tanda de pájaros o lo comen otros animales: no te dejan ni los huesos. » Esto cuestiona el informe de las peritos que afirmaron que la muerte data de 15 días aproximadamente al hallazgo y que el cuerpo no presentaba indicios de haber sido atacado por animales.

Las contracciones por parte de los policías aumentaron esta semana en cuanto a sus declaraciones. Liliana y Eugenia, ampliaron: «Cuando van a buscar a Bustos a la casa y lo hacen declarar, esto nunca queda registrada en ningún acta, violando las normas del procedimiento penal. Es así como se cae la hipótesis de la fiscalía desde el primer momento. Y a esto se agrega que la fiscal Paula Kelm haya encontrado al femicida en menos de 48 horas de que apareció el cuerpo de Cecilia, sin ningún tipo de reconstrucción del hecho, con pruebas de ADN que no existían y cuando existieron dieron negativas. Sólo por la suposición de las características de Lucas Bustos. Y en el informe psicológico que le hicieron un año y medio después de estar preso, se expone algo que no se había contemplado desde un principio: la psicóloga considera que Lucas tiene un «retraso mental por falta de estimulación» y esto nunca se había tenido en cuenta durante la investigación.”

Por el momento la semana que viene habría respuestas a cerca de los alegatos y sentencia. Las voces presentes esperan y desean que el jurado popular atienda las falencias, contradicciones y las faltas de pruebas para acusar a Lucas Bustos y llegue a una conclusión propia y no impuesta por los relatos que quisieron desvirtuar los hechos.

En caso de que se anule este juicio, la lucha recién empieza. Todavía están en libertad los principales sospechosos y de no ser responsable Lucas Bustos, será un jóven que estuvo dos años preso, injustamente.





Fuente: Anred.org