December 16, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
2,403 puntos de vista

Fomentar la ┬źCultura de Defensa┬╗ y potenciar la base tecnol├│gica e industrial al servicio de la defensa de Espa├▒a, esas son las l├şneas fundamentales del esp├şritu fundacional del cluster de la defensa de Cantabria seg├║n sus objetivos1, que junto con otros varios, excluyen deliberadamente el vocablo guerra de sus postulados, para intentar aparentar que no tienen nada que ver con ella. No nos dejemos enga├▒ar, aunque hayan aparecido recientemente en suplementos dominicales2.

Los miembros del cluster son un conglomerado de realidades. Empresas de distintos tama├▒os y sectores de actividad, un grupo de instituciones p├║blicas y privadas as├ş como centros de investigaci├│n. Entre sus filas encontramos a gigantes del sector como NAVANTIA o INDRA, a empresas locales menos esperadas por estos lares como TIRSO o TEXTIL SANTANDERINA y a instituciones ÔÇôdeseamos-desorientadas, como la UNIVERSIDAD DE CANTABRIA y SODERCAN, por citar solo algunos ejemplos de los casi 60 socios adheridos hasta el momento. La ├║ltima ┬źempresa┬╗ de este conglomerado es la creaci├│n de un t├ştulo de postgrado en la Universidad de Cantabria sobre ┬źguerra electr├│nica┬╗. Es decir, entrar en la Universidad p├║blica al m├íximo nivel3, fuera bromas.

Hablar de defensa y seguridad est├í de moda en todos los ├ímbitos y a todos los niveles y, cuando intuimos posibles conflictos a gran escala (o simplemente que esos conflictos nos pueden tocar cerca) tomamos conciencia de que el mundo est├í bastante peor de lo que pens├íbamos. La violencia cotiza al alza y cuando se trata de ┬źleg├ştima defensa┬╗, gana con cada bombazo m├ís adeptos. La largamente buscada guerra de Ucrania da fe de todo ello. Como demuestran los estudios y la praxis, si inviertes dinero en salud, educaci├│n o servicios sociales, hay m├ís salud, m├ís educaci├│n y m├ís equidad. Si por otro lado gastas dinero en lo militar, hay m├ís guerras, m├ís muerte y m├ís sufrimiento4. No olvidemos que toda inversi├│n es generada desde nuestro trabajo, somos nosotras las que con el mismo generamos riqueza y deber├şamos, por tanto, decidir d├│nde invertirla.

┬íPero genera mucho empleo!, dir├ín los convencidos sin argumentos, ajenos a que la realidad es realmente la opuesta: recordemos que la inversi├│n en gastos militares genera incluso menos de la mitad de empleo que hacerlo en educaci├│n, sanidad o energ├şas renovables, como demuestran muchos estudios actuales, aunque ya lo evidenciaran desde 1961 premios nobel de econom├şa de la talla de Leontief5. El movimiento obrero se opuso desde sus inicios a las guerras, en las que mor├şan siempre los mismos, y boicote├│ de manera deliberada armamentos y explosivos a lo largo de la Historia. La propia fundaci├│n de CNT en 1910 est├í muy relacionada con la ┬źSemana Tr├ígica┬╗, una importante huelga contra una violenta guerra colonial en la que las madres estaban cansadas de mandar a sus hijos a morir6. Trabajar para aumentar estas muertes no puede ser llamado ┬źtrabajo┬╗.

Hoy en d├şa la poblaci├│n espa├▒ola nos movemos en todo el espectro de posiciones frente a la guerra de forma bastante equitativa7, por lo que quien trabaje mejor, lograr├í m├ís adeptos. Si quieres la guerra, negocia la guerra. Si quieres la paz, trabaja por la paz.

En este contexto, los que creemos firmemente que los fines est├ín en los medios, que la violencia engendra violencia y que ning├║n ej├ęrcito defiende la paz, debemos empezar a arriesgarnos m├ís en este momento crucial de la historia, en que muchos pacifistas cambian de parecer y otros est├ín adormilados en el sof├í. Y es que un pacifista entre guerras es como un vegetariano entre comidas, como dec├şa un olvidado objetor de conciencia de la primera y segunda guerra mundial. Toca tomar partido hasta mancharse.

En este punto, no podemos dejar de citar al Banco Santander, piedra angular de la industria de la guerra desde hace mucho8. A├║n con su presencia, Cantabria no aparec├şa oficialmente en el mapa de la industria armament├şstica espa├▒ola9 . Esa industria nacional actualmente logra un 7┬║ puesto mundial que en contadas cosas superamos. Muchos de los que trabajan por ese puesto, alimentan deliberadamente un modelo de sociedad basado en la idea de que nuestras formas de vida son mejores e incompatibles con las de otros.

Ojal├í sepamos trabajar para sucumbir ante la evidencia hist├│rica de que todas las personas somos hermanas y de que la guerra siempre es la peor de las opciones, siendo la resistencia civil noviolenta la estrategia m├ís exitosa ÔÇôpor goleada- en lo que a democracia, libertad y derechos humanos se refiere10.

Pues bien, basta de aceptar hechos como la creaci├│n de este cluster, que a costa del enriquecimiento de unos pocos, el crecimiento en la reputaci├│n de otros tantos y la creaci├│n de algunos empleos, se muestra convencido de que la guerra es la respuesta.

La mayor parte de la poblaci├│n c├íntabra y espa├▒ola no quiere este cluster. Debemos darlo a conocer y no hacer como si nada pasara cuando, entre otras ocurrencias, nos plantan a los militares paseando por nuestra costa quebrada como si la guerra fuera una fiesta11 de la solidaridad. Apoyemos iniciativas de resistencia locales, como las jornadas que se organizaron para responder a esta ┬źfiesta militar┬╗ en La Libre, o las protestas antimilitaristas de todos los viernes a las 19h en nuestra ciudad, organizadas desde C.E.B.R.A.12 . Estas respuestas est├ín basadas en largas luchas y experiencias a nivel nacional13 e internacional.

Adherirnos a esta ├║ltima corriente que atraviesa la historia, pudiera convertirse en un imperativo ├ętico y, sobre todo, pr├íctico, si creemos que el futuro est├í entre la noviolencia o la no-existencia. As├ş lo vivieron Martin Luther King o Rosa Parks y tantas otras personas (m├ís a├║n mujeres sin reconocimiento) para que hoy podamos disfrutar de una realidad un poco menos injusta y dist├│pica.

Ahora que nuestro gobierno vuelve a batir presupuesto hist├│rico para lo militar, toca decir NO con una propuesta de paz cada ma├▒ana en nuestras manos. Esa es la rEVOLuci├│n que debemos crear todos los d├şas, desde el trabajo afili├índonos a organizaciones de base, desde nuestro consumo, desde nuestros cuerpos diversos y desde todas las herramientas, personales y colectivas, que tenemos para fomentar una nueva sociedad en la que unas no se impongan a otras por la fuerza.

Luis Serna Colectivo NoViolencia

Clara G. CNT Santander

Notas

1 https://clusterdefensa.es/objetivos/ y https://clusterdefensa.es/nuevo-com…

2 https://www.eldiariomontanes.es/eco…

3 https://clusterdefensa.es/1840-2/ y https://web.unican.es/noticias/Pagi…

4 https://ucdp.uu.se/

5 https://watson.brown.edu/costsofwar… y

https://www.lavanguardia.com/opinio…

6 https://www.nuevatribuna.es/articul…

7 https://www.eldiario.es/politica/ma…

8 https://bancaarmada.org/ca/publicac…

9 http://centredelas.org/mapes-intera…

10 https://www.youtube.com/watch?v=sAh…

11 https://www.elfaradio.com/2022/06/0…

12 Todos los viernes en la Plaza del Reenganche. https://antimilitaristascantabria.info/

13 Citamos como ejemplo internacional y nacional a Mujeres de Negro, el MOC o las concentraciones semanales de Artesanos de la Paz. en Barcelona y Euskadi. En este art├şculo de Coordinadora Tarragona Patrimoni de la Pau se recopilan acciones antimilitaristas desde hace 20 a├▒os.




Fuente: Grupotortuga.com