October 19, 2021
De parte de Trochando Sin Fronteras
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Trochando Sin Fronteras, octubre 17 de 2021

En Colombia se ha demostrado que la funci贸n principal de la Fuerza P煤blica es exterminar cualquier forma de organizaci贸n o manifestaci贸n democr谩tica. Han ata-cado y violentado a todo aquello que no est茅 a favor de los intereses de las pocas familias de oligarcas o las elites extranjeras. En la historia del pa铆s se han cometido masacres como m茅todo del sistema para sustentar el despojo y la explotaci贸n.

Entre las m谩s renombradas encontramos la masacre de los artesanos en 1919, la masacre de las bananeras en 1928, la masacre estudiantil cometida por el batall贸n Colombia en 1954, las operaciones conjuntas con para-militares para exterminar comunidades, organizaciones, movimientos y partidos pol铆ticos. Genocidio continuado que hasta nuestros d铆as se mantiene para entregar el control territorial a la gran empresa legal e ilegal.

Las masacres cometidas en 2020 y 2021 son prueba irrefutable de una pol铆tica que se perpet煤a desde las escuelas de formaci贸n militar y que obedece a una doctrina. A los militares se les educa bajo la doctrina de la seguridad nacional, en la cual obedecen cualquier tipo de orden, a煤n violando sus preceptos 茅ticos y morales. Esta doctrina emerge en la confrontaci贸n entre el bloque comunista y el capitalista en los a帽os 50 por parte de los EE. UU. como una forma de contenci贸n de cualquier proceso pol铆tico que amenazara sus intereses en Am茅rica Latina.

La Doctrina de Seguridad Nacional en Colombia ha experimentado a la actualidad, cuatro momentos de redefiniciones epid茅rmicas: el primero de 1960-1980, est谩 signado por la reestructuraci贸n del Estado y las Fuerzas armadas bajo los par谩metros de la nueva guerra irregular asistida por Estados Unidos y la introducci贸n ideol贸gica de la Doctrina. El segundo, de 1981-1989 en el cual la Doctrina redefine sus t谩cticas contra el enemigo interno bajo el nombre de Conflicto de Baja Intensidad (CBI), dado el contexto de redemocratizaci贸n que se inicia en aquella 茅poca. El tercer momento de 1989/90-1998, en el cual Estados Unidos promueve una guerra mundial contra el narcotr谩fico y con base en ella contin煤a interviniendo en la pol铆tica dom茅stica cuando ha terminado la guerra fr铆a. Y una 煤ltima fase que inicia en 1998 hasta nuestros d铆as, donde reviven con fuerza todas las pr谩cticas doctrinarias de 茅pocas anteriores y aumenta la dependencia pol铆tica y militar respecto de Estados Unidos bajo el Plan Colombia y la pol铆tica de Seguridad Democr谩tica.

M谩quinas de guerra

Para la fuerza p煤blica 鈥淟a doctrina es el vector principal que orienta el desarrollo de los contenidos de los programas de estudio; adem谩s, ella condiciona la definici贸n de los perfiles de los militares y polic铆as y por consiguiente los contenidos de las mallas curriculares[2]鈥 dicha doctrina militar ha sido construida por la industria guerrerista estadounidense la cual ha formado mercenarios en el pa铆s por m谩s de sesenta a帽os.

Las fuerzas militares y de polic铆a buscan formar un car谩cter inmaculado, forjado con malos tratos, insultos, golpes y presiones por mostrar resultados o 鈥減ositivos鈥 dejando que la violencia sea la 煤nica forma de resolver los conflictos.

Muestra de esto es la revelaci贸n del soldado Ismael David Hern谩ndez en el art铆culo de las dos orillas del 09 de julio del 2019. Narraci贸n en la que se describen el entrenamiento recibido en el fuerte Amazonas II, base militar ubicada en Leticia, Amazonas la cual funciona como una sucursal de la Escuela de Lanceros[3]. 鈥淓l coronel Roa y el mayor Royero han dirigido esta escuela donde la tortura y la humillaci贸n hacen parte del manual de formaci贸n鈥. En este lugar los soldados son obligados a disfrazarse como guerrilleros del Ej茅rcito de Liberaci贸n Nacional -ELN- para posteriormente secuestrar y torturar a sus mismos compa帽eros.

Tambi茅n, encontramos el testimonio del patrullero Arturo Rodr铆guez al Semanario Voz[4], en 茅l se narran las formas de presi贸n en el entrenamiento y durante las movilizaciones a los agentes del ESMAD, donde de diferentes maneras buscan que siempre se entre a confrontar y actuar con sevicia en los procedimientos.

鈥淯no dice:鈥橫i capit谩n a ver si mandan a comprar algo de comer鈥, y dicen:鈥橬o porque estamos esperando las marchas de esos hijueputas estudiantes, y por esos hijueputas es que estamos aqu铆 aguantando hambre鈥. Eso emputa m谩s a la gente (鈥) 鈥淓sta gente celebrando y uno parado como un marica todo este tiempo, eso molesta y uno entra a pedir que desalojen, porque nosotros nos vamos hasta que los hinchas se vayan, en ese proceso puede haber una agresi贸n, as铆 sea verbal de un aficionado, y ah铆 se prende todo鈥濃. La civilizaci贸n y la justicia del orden burgu茅s aparecen en todo su siniestro esplendor, dondequiera que los esclavos y los parias de este orden osan rebelarse contra sus se帽ores鈥

Empleados de la guerra

Los m谩s de sesenta a帽os de conflicto armado en Colombia han formado cientos de mercenarios que hoy se ofrecen muy bien para la industria de la guerra. Los colombianos participan en conflictos en pa铆ses como Irak, Afganist谩n, Emiratos 脕rabes, Yemen, Somalia y M茅xico al servicio de estados o empresas privadas.

En el mundo los militares se venden al mejor postor, casos como el de Emiratos 脕rabes Unidos quienes a 2006 ten铆an como meta reclutar 3000 mercenarios colombianos[5]; o la empresa privada Estadounidense Blackwater acusada de cometer masacres y cr铆menes lesa humanidad, en 2009. Misma empresa que abri贸 oficina en Bogot谩 y contrat贸 a 7.000 ex militares que fueron llevados a Dubai. A ello se suma la participaci贸n de 26 mercenarios colombianos en el magnicidio del presidente de Hait铆[6].

Una reestructuraci贸n es urgente

Los casos antes mencionados, sumado a las cifras de suicidio de militares activos en Colombia, evidencia la necesidad de una reestructuraci贸n profunda y no meramente cosm茅tica de la fuerza p煤blica. Los 1.115[7] suicidios de soldados entre 2000 y 2016 son solo la punta del iceberg, a ello tambi茅n debemos sumar las detenciones y desapariciones de soldados en medio de las guarniciones militares. La doctrina y la poca educaci贸n recibida no les permite mediar con sus conflictos, los cuales estallan ante la dif铆cil situaci贸n econ贸mica del pa铆s, problemas personales, adem谩s del consumo y abuso de sustancias psicoactivas o alcohol.

La nueva doctrina debe eliminar el enemigo interno de la educaci贸n de los militares, y con ellos sacar a soldados y polic铆as un de estado de guerra permanente en contra las comunidades. Guerra que solo beneficia a las minor铆as y mientras que en campos y ciudades los hijos de las mayor铆as (Clase Popular) se matan entre ellos.

[1]Vivas Alba Viviana Iveth (2006) Seguridad Democr谩tica: Continuidades y discontinuidades de la Doctrina de Seguridad Nacional en la Colombia del siglo
[2] Pol铆tica de Defensa y Seguridad Democr谩tica PRESIDENCIA DE LA REP脷BLICA 路 MINISTERIO DE DEFENSA NACIONAL REP脷BLICA DE COLOMBIA 2003

[3] El infierno del campo de entrenamiento del ej茅rcito colombiano en el Amazonas Por: Juli谩n Gabriel Parra-De Moya | junio 09, 2019

[4] Una confesi贸n desmadrada por: Por Semanario Voz -14 noviembre, 2019

[5] Alerta por altos 铆ndices de suicidio en las Fuerzas Militares; Por RCN radio

[6]Exmilitares, de la patria a los Emiratos 脕rabes; Por Revista Semana 29.6.2012
[7] Colombia: mercenarios, solo preparados para la guerra; por deutsche welle 27.07.2021



Fuente: Trochandosinfronteras.info