May 7, 2021
De parte de Indymedia Argentina
226 puntos de vista


Las y los habitantes de Formosa atraviesan un pésimo momento a raíz de la respuesta del gobierno provincial frente al Covid-19. Las condiciones insalubres en las que se encuentran les trabajadores de la Salud y las restricciones aun para trabajadores esenciales son el triste panorama de la provincia norteña.

El pasado miércoles 5 de mayo se registraron 11 muertos y 692 casos positivos en Formosa, siendo la ciudad capital y Clorinda las más afectadas por este “récord Coronavirus”, según informó el Consejo de Atención Integral a la Emergencia

En charla con María, delegada del Frente de Organizaciones en Lucha de Formosa, da más precisiones sobre el terrible contexto de crisis sanitaria y económica. “La situación en Formosa es bastante critica, un abandono total por parte de las autoridades provinciales, del gobernador Gildo Insfrán.

Hay compañeros contagiados de covid que están aislados en sus casas, y los cuidan los parientes que están cerca, obviamente con los protocolos, pero todos están con miedo de irse a internar en el hospital, porque saben que si entran al hospital salen con una muerte segura, porque te llevan allí, te ponen en terapia intensiva, si estas mal te ponen un tubo y a los cinco días vienen y te revisan y les dejan morir”.

La sensación de desprotección por parte del Estado es bastante fuerte y concreta, con datos alarmantes aportados por las mismas personas que denuncian el abandono y que lo han sufrido.

“Hace poco tuvimos la perdida de dos compañeros – prosigue María – Una compañera que estaba con 87% de oxigenación en la sangre que estaba solamente recibiendo oxígeno, no estaba entubada, y que supuestamente tenía el alta en cinco días. Después de estar cuatro días internada un día amanece muerta en el hospital,  supuestamente por fallo respiratorio, fallo renal. Lo raro es que la compañera no tenía ninguna enfermedad de base, era sana, no tenía problemas en los riñones, no tenía problemas cardiacos, no tenía problemas en los pulmones, nada. Aun así, falleció.

Antes de anoche falleció una persona, un vecino, en su casa pidiendo ayuda a las ambulancias que nunca fueron a socorrerlo, lo tuvieron que llevar en una camioneta. Falleció en la camioneta fuera del hospital.

Otros casos que sabemos son de personas que fallecen en los centros de aislamiento, se los deja ahí y no los atienden. Hay casos donde no sabemos si es porque si sos “amigo de” por ahí te atienden un poco mejor, a otros los tienen más abandonados. La persona muere sola porque no les permiten a los familiares asistirlos”.

Según el informe elaborado por Human Rights Watch y los Centros de Salud Pública y Derechos Humanos y de Salud Humanitaria de la Universidad Johns Hopkins, el gobierno de la provincia de Formosa ha utilizado medidas frecuentemente abusivas e insalubres para prevenir la propagación del Covid-19.

Difundido a finales de marzo de este año, el informe señala que las autoridades provinciales habrían empleado excesivamente la fuerza contra quienes protestaban por las medidas relacionadas con el Covid-19 y, durante meses limitaron severamente la posibilidad de la población de la ciudad de Clorinda de trasladarse y acceder a atención médica.

Los datos contundentes registran que desde abril de 2020, más de 24.000 personas han sido obligadas a permanecer confinadas en centros de aislamiento y cuarentena en Formosa, algunas por períodos mayores a los 14 días que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) y, en muchos casos, bajo circunstancias que podrían considerarse detenciones arbitrarias. Las autoridades de Formosa han mantenido a algunas personas con resultados positivos de Covid-19 junto con otras que tenían resultados negativos o que seguían esperando los resultados de sus exámenes. En ocasiones, el hacinamiento y las condiciones insalubres en los centros han dificultado el distanciamiento social. En algunos centros no había ventilación adecuada, y, en ocasiones, las autoridades no brindaron atención médica adecuada a quienes se encontraban allí.

María remarca las contradicciones en las que ha caído el gobierno y por ende, las consecuencias nefastas. “Cuando una persona no está grave, está en condiciones de quedarse en la casa viene la policía con la ambulancia y te quieren llevar si o si a un centro de aislamiento. Sin embargo, aquellas personas que sí están graves y necesitan una sala de internación o estar en terapia intensiva, a esos no los llevan. No podemos comprender ni justificar la forma en que se están manejando la provincia en la forma sanitaria

Hoy estamos en Fase 1 y policía en cada esquina, comprendemos que tenemos que resguardarnos, pero acá la realidad es que todes somos changarines y no podemos salir a trabajar. Hoy nos cuesta mucho mantener los comedores y los merenderos nosotres somos esenciales y aun así con los permisos, la policía no nos dejan asistir a nuestro puesto de  trabajo y sabemos de los merenderos y de los comedores dependen muchos de los barrios.

Hoy día tuvimos que parar y frenar todo porque desde la policía nos quisieron poner una causa por incumplimiento del DNU presidencial y provincial. Les compas por más que tratamos de ponerle el pecho no nos aceptan y no nos reconocen como esenciales.

En la provincia no hay un permiso esencial y solamente la municipalidad por estos 14 días dan un permiso para delivery, nada más y al resto no nos consideran esenciales no podemos casi salir no podemos estar en la vereda. Pese a eso tratamos hasta ayer de salir a trabajar, hoy ya no se puede es imposible, te agarra la policía y te quieren meter causa.”

El informe también hace un señalamiento sobre el aislamiento en la ciudad de Clorinda, una ciudad de aproximadamente 53.000 habitantes cerca de la frontera con Paraguay, donde indica que entre agosto 2020 y marzo 2021, el gobierno provincial impuso un “bloqueo sanitario” que restringió la entrada y la salida de Clorinda. Por su parte varios médicos de dicha ciudad afirmaron que el bloqueo afectó el acceso a la atención médica, dado que la ciudad tiene pocos hospitales y sanatorios equipados para brindar servicios avanzados de diagnóstico y tratamiento médico. También señalaron que, debido a las restricciones, algunas personas han postergado los tratamientos médicos para otras enfermedades o no se han realizado los estudios médicos necesarios.

“Todos los días hay 4 o 5 muertos. Las personas mueren en los hospitales y en los centros de aislamiento. Tenemos miedo del virus, pero tenemos más miedo que nos atiendan en el hospital”,  sostiene María.


Fuente: http://folweb.com.ar/nota/1852/denuncias_de_abandono_en_centros_de_aislamiento_y_hospitales/




Fuente: Argentina.indymedia.org