December 3, 2022
De parte de Sare Antifaxista
49 puntos de vista

En el octavo aniversario del asesinato, a manos de ultras del Frente Atlético, del hincha del Real Club Deportivo Francisco Javier Romero Taboada, “Jimmy”, las compañeras y compañerxs Sare Antifaxista me invitaron a escribir unas lineas.

Recojo con mucho gusto el guante. Es para mi un honor poder compartir con el Movimiento Antifascista de Euskal Herria mis reflexiones sobre todo lo que rodea a este crimen.

Para eso, voy a compartir con vosotras y vosotros el artículo que hace ya ocho años escribí (en lengua galega) para la ‘Fundacion Galiza Sempre’ al cual le haré una actualización final con todo lo que ha sucedido en los últimos años torno al caso.

“LO QUE HAY DETRÁS DEL ASESINATO DE JIMMY”

El pasado 30 de noviembre, después de ser emboscados por un grupo organizado de neonazis del Frente Atlético, moría –asesinado, permitidme la licencia, pese a estar aún «sub iudice» el caso- el hincha del Deportivo Francisco Javier Romero Taboada, conocido en la «curva» como Jimmy, tras sufrir una brutal paliza y de ser tirado al río Manzanares por los ultras del Atlético de Madrid.

Lo que en principio pasaría por ser, sin más -y ya no es poco- una desgracia vinculada a la violencia en el fútbol acabó por ser, debido a la gestión y tratamiento policial, político y mediático que se hizo del caso, un linchamiento -también policial, político y mediático- de las y los hinchas deportivistas «Riazor Blues». En definitiva, una muestra más de hasta que punto las gallegas y los gallegos nos encontramos «vendidas» y «vendidos» cando toca lidiar en tierras madrileñas. Tenían que defender a los suyos o, al menos, repartir las culpas.

El linchamiento se inicia cuando «Jimmy» se está debatiendo entre la vida y la muerte, cuando la consigna mediática era –aunque no existía ninguna prueba- la de hablar de una «quedada» organizada entre las dos aficiones para pegarse. Lógicamente, junto con esa afirmación venía el ataque a los Blues: «hacer 600 quilómetros para venir a pegarse, hay que estar locos». Reiteramos: se decía eso cuando Jimmy aún estaba luchando por sobrevivir y sin ninguna prueba  para sostener la tesis de una quedada.

Después había que matizar y atenuar la grave negligencia de la policía española. Ya sabemos que doscientos ultras armados quedan para desayunar en los aledaños delo Calderón todos los días de partido y que verlos perfectamente organizados era cosa sólo del chocolate con churros -«porras» que dicen en Madrid, ya es casualidad!- y no de ir a la caza del «gallego separatista». Por tanto, que la policía llegase al lugar de la emboscada más de media hora tarde era cosa de que los Blues ocultaran el viaje alquilando los buses en la provincia de Lugo para así poder eludir todo control policial y poder llegar a la famosa «quedada». 

Pero todo su montaje se iba cayendo. Hasta tres fuentes distintas reconocieron que en Madrid había constancia del viaje de los Riazor Blues al Calderón. Así se afirmó desde el propio Deportivo, desde la Delegación del Gobierno en Galiza e incluso desde integrantes de algún sindicato policial. Por tanto, de viaje clandestino para acudir a una quedada organizada nada de nada. ¿Y qué decir del alquiler de los buses en Lugo para eludir non sé qué control policial? Los autobuses llevaban años alquilándose en Lugo y salieron desde el céntrico Palacio de la Ópera de A  Coruña a la una de la madrugada de ese mismo 30 de noviembre. 

¿Cómo explicar ahora, con lo que sabemos, la tardanza de la policía o, incluso, que dejasen a Jimmy media hora en el río sin ser rescatado mientras gritaba, medio moribundo, «socorro»? Inexplicable, sobre todo si lo comparamos con los operativos que monta la UIP cuando de desahuciar a una familia se trata o si lo comparamos con el caso de los policías que se lanzaron al mar en el Orzán para salvar a un estudiante Erasmus.

¿Cómo explicar que, según informaciones periodísticas, un guardia civil en activo participase en la emboscada? ¿Cómo explicar que uno de los presuntos autores materiales fuese, también según alguna información salida en prensa, un ex paracaidista? Cuantas casualidades, miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado español estaban como participantes en la emboscada, pero la UIP, pese a haberse avisado desde A Coruña del viaje de los Blues, llega tarde a Madrid Río. En cualquier lugar del mundo sería un escándalo, en un Estado, como el español, en que quien gobierna son los nietos de los franquistas y en que la connivencia con el fascismo es marca de la casa tampoco es para tanto.

Las cuentas no salen! La chapuza es manifiesta y hay que criminalizar al recién fallecido. Toca echar balones fuera. Salen a la luz, con el cuerpo de Jimmy aún caliente, sus antecedentes penales, sus adicciones,sus condenas judiciales… El no era un «pequeño Nicolás», el era un gallego, hijo de las clases populares y de sus rigores, había vía libre para matarlo otra vez, ahora mediáticamente.

La prensa española se echó a una carrera frenética por equiparar a las dos aficiones, la equidistancia entre asesinos y asesinados, entre autores de la emboscada y emboscados, entre fascistas españoles e hinchas que tienen en la “estreleira” uno de sus símbolos estaba servida. Desde su púlpito madrileño De la Morena hacía menciones a la introducción de “estreleiras” en el estadio de Riazor equiparándola con los escudos nazis. La prensa de A Coruña, excepto honrosas excepciones, hacía otro tanto de lo mismo, primero miraba a Madrid, preguntaba e, después, escribía, y continúa escribiendo, lo que le mandan desde Madrid.

Tengo algo claro: que el tratamiento que se le dio al asesinato de Jimmy  tiene mucho que ver con el tratamiento que se le da en España a los asuntos que tienen que ver con Galiza. Era un gallego, era un «nadie», había hecho 600 quilómetros para pegarse… Sólo les faltó el «que se joda!». Otro tanto podemos decir del trato recibido por las personas que viajaban en esos buses y que fueron emboscadas, las que acudían al hospital para ser atendidas de sus heridas eran detenidas sin más, incluso bajo engaños, por parte de las unidades policiales. 

Es igual que las autoridades gubernativas no declarasen el partido de alto riesgo pese a saberse que hinchas del Depor iban a ir al Calderón, es igual que el Frente Atlético ya tuviese el triste antecedente de asesinar a sangre frío al ciudadano vasco Aitor Zabaleta –aún hoy se grita por miembros del Frente Atlético Aitor Zabaleta era de la ETA-, es igual que la policía y las autoridades conociesen de la hostilidad y violencia extrema del Frente Atlético antes las aficiones de izquierda y procedentes de las naciones negadas del Estado español. Sólo imagino a la Sra. Cifuentes al salir de una de esas tertulias de 13 Tv en que se habló del tema, ya fuera de antena, decirle a algún camarada de tertulia: «Era gallego, que se joda»

A OCHO AÑOS DEL ASESINATO, REINA LA IMPUNIDAD


Si esto era lo que escribía hace ocho años, hay que preguntarse en qué punto estamos hoy, justo en la misma semana en la que se ha iniciado el juicio por los incidentes que se produjeron en esa emboscada.

La verdad es que este caso está rodeado de muchas cosas muy extrañas en todos los ámbitos. El abogado Erlantz Ibarrondo denunciaba que las multas a los seguidores del Deportivo rozaban la prevaricación. En el ámbito institucional la izquierda soberanista gallega llevó este crimen al parlamento español el 20 de julio de 2015, pero terminó la legislatura y el gobierno español no contestó a las preguntas que se le formularon. Algo inédito. Un escándalo. En el plano judicial también suceden cosas sospechosas, aparece un testigo que señala a los autores materiales del asesinato de Jimmy, un segundo testigo incide en esa misma linea y el juez no le toma declaración. Estas irregularidades son llevadas a la Audiencia Provincial, que da la razón a la familia de Jimmy (no cabe dictar un auto de sobreseimiento sin procesados cando faltaba la declaración de un testigo). Se renuncia a tomar declaración a los testigos que identificaban a los autores materiales del crimen. Todo intento de la familia de Jimmy por identificar y juzgar a los autores materiales del crimen chocó contra el muro de una justicia ciega y de parte.

Sin embargo, ni Jimmy ni su familia, ni la gente agredida en Madrid ha estado nunca sola. Charlas denunciando el crimen, manifestaciones, actos de memoria todos los años, el recuerdo del movimiento antifascista, el calor que la gente del Madrid rebelde y comunero le dio a la gente agredida, intervenciones en el parlamento galego, español y en el Ayuntamiento de A Coruña… son muestra de que por encima de su justicia, española y de clase, tenéis el calor de vuestra ciudad y de vuestro pueblo. 

Desde  Euskal Herria (y con el corazón en mi Galiza y en mi A Coruña natal) escribo esto hoy 3 de diciembre de 2022, mismo día en que las compañeras y compañeros antifascistas le rinden tributo a Jimmy en el cementerio de Feáns, A Coruña.

JIMMY SEMPRE CON NÓS

David Pena @bideangoaz




Fuente: Sareantifaxista.blogspot.com