March 16, 2022
De parte de Algrano Sembrando La Duda
154 puntos de vista
路 La lucha contra la emergencia clim谩tica es hoy m谩s que nunca un grito por la paz.
路 La invasi贸n a Ucrania y las sanciones de la Uni贸n Europea muestran de nuevo la enorme dependencia de la econom铆a de los combustibles f贸siles y c贸mo estos llevan d茅cadas financiando las guerras.
路 Esta crisis debe impulsar la transformaci贸n del sistema actual hacia la soberan铆a energ茅tica y alimentaria, la justicia clim谩tica y no resucitar proyectos f贸siles obsoletos.
Ecologistas en Acci贸n se opone a la guerra y a las agresiones militares, vengan de quien vengan. El r茅gimen de Vladimir Putin debe retirar inmediatamente sus tropas de Ucrania y tanto Rusia, Ucrania como la OTAN deben cumplir los Acuerdos de Minsk. Lo que se necesita es un rechazo claro a la escalada militar y una vuelta a la diplomacia. Por todo ello, Ecologistas en Acci贸n lanza un llamamiento a la sociedad para manifestarse contra la agresi贸n de Rusia y la guerra en Ucrania, el militarismo de la OTAN y los intereses econ贸micos de la Uni贸n Europea (UE) en el conflicto de Ucrania.
La invasi贸n a Ucrania ha puesto de manifiesto la tremenda adicci贸n de la UE a los combustibles f贸siles, que a su vez tiene un enorme coste social, ambiental y clim谩tico. Hoy m谩s que nunca, la guerra evidencia las costuras del sistema y se帽ala que se atraviesa en un momento crucial para acelerar la transici贸n energ茅tica y la reducci贸n del consumo energ茅tico actual. Las sanciones y medidas para dejar de financiar esta guerra no deben ser la excusa para incrementar las infraestructuras de combustibles f贸siles o para resucitar obsoletos proyectos que ya se hab铆an descartado hace a帽os. 
En este escenario, la UE plantea diversificar las fuentes energ茅ticas con el objetivo de reducir su dependencia al gas ruso. Esta propuesta ya fue planteada hace varios a帽os. El resultado es que el gas ruso sigue representando el 45 % de las importaciones de gas europeas. Del mismo modo, no se pueden obviar los enormes impactos que suponen las alternativas contempladas por la UE, como las importaciones de gas proveniente del fracking de EE UU o aumentar el flujo de gas azer铆 y del petr贸leo saud铆.
Otra propuesta de la UE es que Espa帽a se convierta en un centro de exportaci贸n de gas al resto del continente europeo. La organizaci贸n ecologista declara que esta medida es inviable. Las importaciones por gasoductos desde Rusia hacia la UE alcanzaron los 13 millones de pies c煤bicos al d铆a en 2020, lo que supone m谩s de 17 veces la capacidad de exportaci贸n de gas actual del Estado espa帽ol. El incremento necesario para abastecer a la UE deber铆a realizarse mediante la importaci贸n de gas a trav茅s de barcos metaneros, lo que conllevar铆a multiplicar por tres la recepci贸n de estos. Unas importaciones cuyo coste econ贸mico y ecol贸gico es m谩s elevado. 
A煤n as铆, grandes empresas del sector y algunos representantes pol铆ticos est谩n intentando resucitar proyectos altamente impactantes como son el gasoducto MidCat y la regasificadora ilegal de El Musel. Proyectos que ya fueron rechazados por sus elevados costes econ贸micos y socioambientales y que, lejos de ser una soluci贸n, se convertir铆an en un problema a largo plazo: no favorecen la seguridad ni diversificaci贸n energ茅tica de la UE, sino la generaci贸n de activos varados que incrementar铆an m谩s a煤n a la dependencia del gas f贸sil en el futuro.
Estas propuestas son contrarias al cumplimiento del Acuerdo de Par铆s y a la propia transici贸n energ茅tica de la UE. Solo servir铆an para seguir beneficiando a empresas energ茅ticas de beneficios millonarios como Enag谩s. En su lugar, la inversi贸n proyectada para estos proyectos deber铆a ser destinada a medidas de reducci贸n de la demanda y el adecuado desarrollo de las renovables, medidas que s铆 que tendr铆an un efecto inmediato para la seguridad energ茅tica y establecer铆an las bases de una transici贸n justa. 
Por otro lado, la UE debe impedir la puesta en marcha del pol茅mico gasoducto Nord Stream 2 (NS2) que une Alemania y Rusia, y que ha supuesto un gasto de miles de millones de euros que podr铆an haber servido para impulsar la transici贸n energ茅tica. Sin embargo, si Alemania, tal y como anunci贸 cuando se iniciaron los ataques, no emite la certificaci贸n necesaria para el inicio de las operaciones del gasoducto, el consorcio multinacional que est谩 detr谩s de NS2 podr铆a impugnar esta decisi贸n a trav茅s de demandas multimillonarias contra el pa铆s y la UE en su conjunto bajo el Tratado de la Carta de la Energ铆a (TCE). Por ello, Ecologistas en Acci贸n recalca una vez m谩s su oposici贸n al TCE y exige la salida inmediata de Espa帽a y el resto de pa铆ses de la UE. Es hora de dejar de pagar con dinero p煤blico compensaciones por infraestructuras in煤tiles que agravan la crisis clim谩tica.
Con respecto a las medidas para evitar una subida inasumible de la factura de la luz, si bien el establecimiento de un l铆mite de precio en las subastas o la eliminaci贸n de los beneficios ca铆dos del cielo a las el茅ctricas son importantes, todav铆a se est谩 muy lejos de una reforma a la altura de las circunstancias. Excluir al gas del sistema de subasta es un parche temporal que no evitar谩 la tendencia alcista de los precios de la electricidad. La liberalizaci贸n del mercado y un sistema tarifario injusto controlado por las empresas del oligopolio el茅ctrico siguen siendo las causas subyacentes de una escalada de precios que no parece encontrar freno, tal y como Ecologistas en Acci贸n lleva tiempo advirtiendo. 
Los combustibles f贸siles est谩n 铆ntimamente ligados a la pobreza energ茅tica. Las familias m谩s vulnerables son las m谩s afectadas por la subida de estos precios, ya que son las que menor capacidad tienen para invertir en medidas de eficiencia energ茅tica. Es m谩s fundamental que nunca garantizar el apoyo a estas familias mediante la implementaci贸n de una tarifa social, una r谩pida rehabilitaci贸n energ茅tica de las viviendas y el cambio a sistemas t茅rmicos renovables.
El peor de los temores es que el conflicto escale a una guerra nuclear, que tendr铆a consecuencias dram谩ticas. Una amenaza de guerra nuclear que no hubiese sucedido de haber logrado el desarme nuclear mundial, por lo que Ecologistas en Acci贸n exige la ratificaci贸n del Tratado de Prohibici贸n de las Armas Nucleares. A ello se une el temor a un ataque a uno de los 15 reactores nucleares de Ucrania, que han puesto de manifiesto la amenaza que supone este tipo de energ铆a, a pesar de lo que establece la nueva propuesta de taxonom铆a de la UE.
Asimismo, es evidente la dependencia del sector agroindustrial a las grandes cadenas de transporte de recursos, como el grano para los piensos o los fertilizantes. Las declaraciones del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentaci贸n, en la l铆nea de rebajar la estrategia 鈥渄e la granja a la mesa鈥 o paralizar la aplicaci贸n de normas de seguridad alimentaria , responden 煤nicamente a los intereses de la gran agroindustria. El levantamiento de restricciones a transg茅nicos prohibidos, de est谩ndares ambientales o en el uso de fitosanitarios solo agravar谩 la crisis global social y alimentaria. Es el momento para reducir la carga ganadera y reconvertir la ganader铆a industrial, paralizar la producci贸n de biocombustibles con materias primas alimentarias y apostar por  el autoabastecimiento. Impulsar otro modelo de producci贸n y consumo permitir谩 ahorrar en los distintos insumos beneficiando a la renta agraria y hacia una econom铆a m谩s resiliente a estas situaciones.
Ante la emergencia sanitaria, ambiental y social mundial, Ecologistas en Acci贸n se帽ala que se necesitan procesos de desarme y desmilitarizaci贸n: reducci贸n del gasto militar mundial y su uso para la sanidad y educaci贸n, conversi贸n de la industria armament铆stica en industria de energ铆as renovables y desmantelamiento del arsenal nuclear. La paz solo ser谩 posible en una sociedad sostenible ambiental y socialmente.

Ecologistas en Acci贸n es una confederaci贸n de m谩s de 300 grupos ecologistas distribuidos por pueblos y ciudades. Forma parte del llamado ecologismo social, que entiende que los problemas medioambientales tienen su origen en un modelo de producci贸n y consumo cada vez m谩s globalizado, del que derivan tambi茅n otros problemas sociales, y que hay que transformar si se quiere evitar la crisis ecol贸gica.




Fuente: Algranoextremadura.org