July 5, 2022
De parte de ANRed
105 puntos de vista

El establishment exige preservar el acuerdo con el FMI, para que el gobierno contin煤e realizando el trabajo sucio de un ajuste inflacionario que desmoraliza a la poblaci贸n y abre el camino para el retorno de la derecha al gobierno. Los tecn贸cratas del Fondo exigir谩n recorte de la emisi贸n, tarifazos y mayor devaluaci贸n. La total inmovilidad de las direcciones oficialistas de los sindicatos y movimientos sociales a permitido la continuidad de un ajuste que increment贸 las fortunas de los exportadores, los banqueros y los grandes industriales. Han abandonado la calle, para privilegiar los pasillos ministeriales, en un momento de gran sufrimiento popular, en frontal contraste con las enormes movilizaciones que en Ecuador, Colombia, Per煤 o Chile indican el camino para frenar los atropellos de los poderosos. Recuperar ese sendero de movilizaci贸n contra el ajuste es la condici贸n para construir un proyecto popular. Y el paso inmediato para avanzar hacia esa meta es la transformaci贸n de la convocatoria del 9 de julio contra el FMI en un acto masivo de gran impacto pol铆tico. Frente a la derecha que prepara su agresi贸n y el oficialismo que s贸lo ofrece des谩nimo y desconcierto es el momento de forjar una opci贸n desde la izquierda. Opinan: Claudio Katz, Eduardo Lucita y Julio Gambina.


1-La renuncia de Mart铆n Guzm谩n a su cargo de ministro de  Econom铆a (por twitter y en paralelo al discurso de la vicepresidenta) es el desenlace de un c煤mulo de fracasos que se concentran en la descontrolada inflaci贸n. Con un 铆ndice anual que amenaza desbordar el 80% le resultaba imposible gestionar cualquier pol铆tica econ贸mica. Como ya sucedi贸 tantas veces en Argentina, el escenario de crisis e impotencia de un gobierno frente a la carest铆a se cobra la cabeza de los principales funcionarios.

2-El detonante de la renuncia fueron la corrida cambiaria, las presiones devaluatorias y  el no poder encuadrar a la secretar铆a de Energ铆a detr谩s de su proyecto de segmentaci贸n de las tarifas. En suma, Guzm谩n intuy贸 que ya no podr铆a manejar el nuevo paquete de ajuste y adelant贸 su renuncia para intentar salvar su futuro profesional y repetir as铆 el exilio dorado que suele proveer Washington a los funcionarios disciplinados.

3-La salida del ex ministro coron贸 la creciente sumisi贸n de un gobierno de origen progresista al poder econ贸mico dominante. Guzm谩n mantuvo hasta el final una frontal oposici贸n a las tres medidas b谩sicas para contener la inflaci贸n sin ajustes contra el pueblo. Rechaz贸 las retenciones (para divorciar las cotizaciones internacionales de los precios locales de los alimentos); se opuso a aplicar la ley de Abastecimiento (para disciplinar a los remarcadores que con total impunidad se enriquecen con la carest铆a) y ni siquiera concibi贸 cambios en el acuerdo con el FMI,  mucho menos su anulaci贸n (acuerdo que est谩 en el centro de la crisis). Es evidente que el proceso inflacionario es funcional a este acuerdo (que lo promueve) en la medida que al incrementar los ingresos y licuar los gastos estatales mejora el resultado fiscal primario. Sin embargo, esta funcionalidad entra en contradicci贸n cuando la inflaci贸n supera lo previsto y carcome la base social del gobierno.

4-Guzm谩n se fue sabiendo que en el segundo semestre los inspectores del Fondo volver谩n a la carga con sus exigencias de mayor ajuste. En sus pr贸ximas revisiones demandar谩n el cumplimiento de todos los compromisos que se est谩n desbordando, en materia de recortes de la emisi贸n, de incremento de tasas inter茅s, mayores tarifas e intensificaci贸n del ritmo de devaluaci贸n. Estos aprietes volver谩n a chocar con las ilusiones del oficialismo de cumplir con el FMI sin realizar grandes ajustes. El ex ministro fue el mayor exponente de la fantas铆a del programa de estabilizaci贸n gradual. Prometi贸 negociar un recorte de la deuda y termin贸 suscribiendo el libreto del Fondo. Anunci贸 una era de heterodoxia y soberan铆a y convalid贸 una hipoteca monstruosa que cargar谩n varias generaciones de argentinos.

5-La interminable pelea entre el presidente y la vicepresidenta es un efecto de la impotencia de ambos frente a la crisis econ贸mica. No es la causa de este desastre. Guzm谩n se va en medio de una carencia total de alternativas. Alberto Fern谩ndez repite el mareo de Ra煤l Alfons铆n y la desubicaci贸n de Fernando de la R煤a cuando presenta la implosi贸n en curso como una 鈥渃risis de crecimiento鈥. Cristina Fern谩ndez  juega a la confusa distracci贸n de arrojar dardos desde adentro, sin asumir que no existe ninguna soluci贸n progresista sin ruptura con el FMI. Las volteretas parlamentarias con la renta inesperada o la penalizaci贸n de los capitales fugados no contienen la insoportable inflaci贸n. A su vez, el salario universal es una mera extensi贸n de la AUH que no genera trabajo y que a poco quedar铆a pulverizado por la carest铆a.

6-El establishment exige preservar el acuerdo con el FMI, para que el gobierno contin煤e realizando el trabajo sucio de un ajuste inflacionario que desmoraliza a la poblaci贸n y abre el camino para el retorno de la derecha al gobierno. El poder econ贸mico, medi谩tico y judicial anhelaba un reemplazante de Guzm谩n consensuado por Alberto Fern谩ndez, Cristina Fern谩ndez y Sergio Massa, para que todo el oficialismo se incinere en lo que resta de su mandato. Pero la presi贸n de gobernadores, sindicalistas e intendentes logr贸 forzar 鈥渆l di谩logo鈥 entre los querellantes. Obviamente, los involucrados buscaron primero desmarcarse del desmoronamiento en puertas, para conservar lo que puedan de su base electoral. Afinaron sus propios c谩lculos sin concebir ninguna respuesta a los padecimientos que afronta el pueblo. Esto es lo que explica el largo fin de semana, cargado de incertidumbre y rumores, que culmin贸 con la designaci贸n de una nueva ministra de econom铆a. La ins贸lita y frustrada conferencia de prensa que dar铆an solo el jefe de Gabinete y la vocera presidencial (suspendida por el ruido de una decena de caceroleros) es una muestra m谩s de la vigencia de esos desacuerdos.

7-La designaci贸n de Silvina Batakis, una economista de raigambre fiscalista, como lo demostr贸 en su momento en la Provincia de Buenos Aires, pero que no es Guzm谩n, abre nuevos interrogantes. Si la ministra ratifica el acuerdo con el FMI el ajuste continuar谩 golpeando al pueblo argentino. Una simple revisi贸n de las metas y plazos para el segundo semestre no modificar谩 el duro golpe contra los salarios. Los tecn贸cratas del Fondo exigir谩n recorte de la emisi贸n, tarifazos y mayor devaluaci贸n. Por el contrario, si Batakis buscara implementar medidas que contemplen las reivindicaciones populares tarde o temprano requerir谩 de la anulaci贸n del acuerdo con el FMI.

8-La total inmovilidad de las direcciones oficialistas de los sindicatos y movimientos sociales a permitido la continuidad de un ajuste que increment贸 las fortunas de los exportadores, los banqueros y los grandes industriales. Han abandonado la calle, para privilegiar los pasillos ministeriales, en un momento de gran sufrimiento popular, en frontal contraste con las enormes movilizaciones que en Ecuador, Colombia, Per煤 o Chile indican el camino para frenar los atropellos de los poderosos. Esa renuncia a la lucha choca con la gran tradici贸n combativa de nuestro pueblo y arr铆a la bandera de resistencia al FMI, que es la prioridad del momento.

9-Recuperar ese sendero de movilizaci贸n contra el ajuste es la condici贸n para construir un proyecto popular. Y el paso inmediato para avanzar hacia esa meta es la transformaci贸n de la convocatoria del 9 de julio contra el FMI en un acto masivo de gran impacto pol铆tico. Las grandes crisis exigen grandes respuestas. Frente a la derecha que prepara su agresi贸n y el oficialismo que s贸lo ofrece desanimo y desconcierto es el momento de forjar una opci贸n desde la izquierda.

10隆Frente a la crisis y sus consecuencias sociales ganar las calles y construir una alternativa!!!

Bs.As., julio 4 de 2022

Claudio Katz, Eduardo Lucita, Julio Gambina





Fuente: Anred.org