May 22, 2021
De parte de Nodo50
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Del dolor a la rabia, de la indignaci贸n a la lucha. Los tr谩nsitos por los que caminamos las mujeres est谩n cada vez m谩s llenos de razones para salir a la calle. Hoy escribo estas palabras con un nudo en la garganta, con la sensaci贸n de una p茅rdida cercana, con la esperanza viva y el fuego ardiendo en el coraz贸n. Me quito la m谩scara de periodista neutral y objetiva para seguir personificando el periodismo popular, desde abajo, el que construye y no le teme a la censura. Hoy escribo para reivindicar a Alison, la 煤ltima v铆ctima conocida de violencia sexual por parte de la Polic铆a en Popay谩n.

Muchas recibimos esa noticia con profundo dolor: una mujer, menor de edad es abusada por agentes del Esmad y luego se suicida como resultado de esa violencia, en el marco de las protestas sociales que hoy avivan el fuego del paro nacional en Popay谩n. Tal vez muchas nos preguntamos en qu茅 momento puede ser mi turno, por qu茅 nuestros cuerpos siguen siendo un territorio para la guerra, en qu茅 contexto podemos estar seguras y qu茅 debemos hacer para dejar de ser v铆ctimas de sus abusos.

Las cifras son alarmantes. Entre el 28 de abril y 18 de mayo Temblores ONG registr贸 27 denuncias de violencia sexual y de g茅nero en el marco del Paro Nacional. M谩s que cifras, lo que hay detr谩s de cada violencia son vidas humanas destrozadas por un enemigo de clase, por un monstruo voraz que devora nuestros cuerpos como carne fresca y nos tira a la basura para que muramos de hambre o de dolor. No es un secreto para nadie que la fuerza p煤blica defiende los intereses del capital, le interesa conservar el establecimiento y adem谩s encarna lo peor del patriarcado: se fundamenta en la superioridad masculina, en la violencia y en la represi贸n, para mantener un orden que solo beneficia a un pu帽ado de hombres ricos.

Fueron cuatro agentes del Esmad los que el 12 de mayo abusaron de Alison en medio de la represi贸n durante las manifestaciones en Popay谩n; cuatro que representan los valores de su instituci贸n, porque no son solo esos cuatro que adem谩s la arrastraron a una patrulla y la internaron en la Unidad de Respuesta Inmediata -URI- en donde presuntamente la violaron, sino que son cientos de ellos que disparan sin misericordia contra j贸venes desarmados, cientos que se satisfacen del dolor ajeno porque, sino no son ellos quienes se ensa帽an contra el pueblo y sobre los cuerpos de las mujeres, son testigos de docenas de abusos y callan.

Alison no pudo contener el dolor de esa infamia y se quit贸 la vida. Seguramente experiment贸 mucho dolor, mucho asco, mucha impotencia y profunda decepci贸n. Su padre hace parte de la polic铆a y seguramente desde ni帽a le ense帽贸 sobre el honor de su instituci贸n, la misma que hoy sabemos est谩 manchada de sangre. Su padre, quien result贸 diciendo que debe esperar el resultado de las investigaciones, no es m谩s que otro patriarca incapaz de tomar una postura contundente frente a los abusos de sus compa帽eros. Sin embargo, y a pesar de su incompetencia, hoy las mujeres rodeamos a Alison, reivindicamos su muerte como otra raz贸n m谩s para seguir inundando las calles de indignaci贸n, para seguir construyendo desde el amor entre nosotras, para seguir tejiendo pedagog铆as populares que no solo nos ense帽en a defendernos o a cuidarnos, sino que adem谩s profundice en la autocr铆tica masculina para reconocer cualquier expresi贸n de violencia.

Termino este texto reivindicando la lucha popular, las barricadas en las calles, las y los j贸venes con la esperanza viva y el coraz贸n ardiendo queriendo quemar los muros de la ignominia. Son ellas y ellos quienes han inspirado esta lucha que hoy nos tiene gritando al un铆sono 隆que viva el paro nacional!, son ellas y ellos quienes han asumido como propia la transformaci贸n de la sociedad por una m谩s justa y digna para todas. Hoy la esperanza se sobrepone a la violencia.

* Am茅rica Ni帽o es comunicadora popular, colaboradora para Colombia Informa.

Este material se comparte con autorizaci贸n de Colombia Informa




Fuente: Desinformemonos.org