July 15, 2021
De parte de La Haine
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El 13 de julio de 1954 mor铆a en Coyoac谩n una mujer irremplazable, irrepetible: Frida Kahlo

Cuerpo abierto por las heridas, alma quebrantada por el dolor, pintora de su propia vida. La recordamos hoy mediante este texto de Andr茅 Breton de 1938.

Donde se abre el coraz贸n del mundo, liberado de la opresiva sensaci贸n de que la naturaleza, la misma en todas partes, carece de impetuosidad, de que pese a cualquier consideraci贸n de razas el ser humano, hecho en molde, est谩 condenado a no realizar m谩s que lo que le permiten realizar las grandes leyes econ贸micas de las sociedades modernas; donde la creaci贸n se ha prodigado en accidentes del terreno, en esencias vegetales, se ha superado en gama de estaciones y en arquitectura de nubes; donde desde hace un siglo no deja de crepitar bajo un gigantesco fuelle de forja la palabra INDEPENDENCIA que como ning煤n otro lanza estrellas a lo lejos, fue all铆 donde esper茅 mucho para ir a probar la concepci贸n que me he hecho del arte tal como debe ser en nuestra 茅poca: sacrificando deliberadamente el modelo exterior al modelo interior, dando resueltamente precedencia a la representaci贸n sobre la percepci贸n.

Esa concepci贸n, 驴era lo bastante fuerte para resistir al clima mental de M茅xico? All谩, todos los ojos de los ni帽os de Europa, entre ellos el que yo fui, me preced铆an con mil fuegos embrujadores. Ve铆a, con la misma mirada con que me paseo por los lugares imaginarios, desplegarse a la velocidad de un caballo al galope la prodigiosa sierra que estalla al lado de los rubios palmares, las haciendas feudales arder en el perfume de cabelleras y jazm铆n de China de una noche del sur, perfilarse m谩s alta, m谩s imperiosa que en ninguna otra parte, bajo los pesados ornamentos de fieltro, de metal y de cuero, la silueta espec铆fica del aventurero, que es el hermano del poeta. Y sin esos retazos de im谩genes, arrancados al tesoro de la infancia, cualquiera que fuese su poder m谩gico, no dejaban de hacerme sensibles ciertas lagunas.

No hab铆a o铆do los cantos inalterables de los m煤sicos zapotecos, mis ojos segu铆an cerrados a la extrema nobleza, a la extrema destreza del pueblo indio tal como se inmoviliza en el suelo de los mercados, no me imaginaba que el mundo de las frutas pudiera extenderse a una maravilla como la pitahaya de pulpa gris y sabor de beso de amor y de deseo, nunca hab铆a tenido en la mano un bloque de esta tierra roja de la que salieron, idealmente maquilladas, las figurillas de Colima que combinan la mujer y la cigarra, no se me hab铆a aparecido finalmente, tan parecida a estas 煤ltimas por su porte y adem谩s adornada como una princesa de leyenda, con hechizos en las puntas de los dedos, en el trazo de luz del quetzal que al volar deja 贸palos sobre las piedras, Frida Kahlo de Rivera.

Estaba all铆 ese 20 de abril de 1938, dentro de uno de los dos cubos 鈥攏o s茅 si era el azul o el rosa鈥 de su casa transparente cuyo jard铆n lleno de 铆dolos y de cactos de cabellera blanca como otros tantos bustos de Her谩clito no se rodea m谩s que de una hilera de 芦cirios禄 verdes, entre los cuales se deslizan por la ma帽ana las miradas de curiosos venidos de toda Am茅rica y se insin煤an las c谩maras fotogr谩ficas que esperan sorprender el pensamiento revolucionario como a un 谩guila, al descalzarse, en su nido. Es que en efecto, se supone que Diego Rivera anda todos los d铆as de cuarto en cuarto, pasea por el jard铆n deteni茅ndose para acariciar a los monos-ara帽a, por la terraza donde asciende por una escalera lanzada sobre el vac铆o sin protecci贸n alguna, con su hermoso andar balance谩ndose y su estatura f铆sica y moral de gran luchador 鈥斆﹍ encarna, a los ojos de todo un continente, la lucha intensamente llevada contra todas las potencias del esclavizamiento, y para los m铆os, por lo tanto, lo que puede haber de m谩s valioso en el mundo鈥 y sin embargo, no conozco nada que valga en calidad humana tanto como su domesticaci贸n al pensamiento y las maneras de su mujer, as铆 como en prestigio, lo que rodea para 茅l la personalidad hechicera de Frida.

En la pared del gabinete de trabajo de Trotski admir茅 largamente un retrato de Frida Kahlo de Rivera por ella misma. Con un vestido de alas doradas de mariposa, es muy realmente bajo ese aspecto como entreabre la cortina mental. Se nos permite asistir, como en los mejores d铆as del romanticismo alem谩n, a la entrada de una mujer joven, provista de todos los dones de seducci贸n y acostumbrada a evolucionar entre hombres de genio. En ese caso, se podr铆a esperar que su esp铆ritu fuera un lugar geom茅trico: en 茅l se hacen para encontrar su soluci贸n vital una serie de conflictos del orden de los que afectaron en su tiempo a Bettina Brentano o a Caroline Schlegel.

Frida Kahlo de Rivera se encuentra justamente en ese punto de intersecci贸n de la l铆nea pol铆tica (filos贸fica) y la l铆nea art铆stica, a partir del cual deseamos que se unifiquen en una misma conciencia revolucionaria sin que por eso se vean llevados a confundirse los m贸viles de esencia diferente que los recorren. Como esa resoluci贸n se busca aqu铆 en el plano pl谩stico, la contribuci贸n de Frida Kahlo al arte de nuestra 茅poca est谩 llamada a adquirir, entre las diversas tendencias pict贸ricas que se abren camino, un valor divisorio muy particular.

Cu谩les no ser铆an mi sorpresa y mi alegr铆a al descubrir, en cuanto llegu茅 a M茅xico, que su obra, concebida con total ignorancia de las razones que pudieron impulsarnos a actuar a mis amigos y a m铆, en sus 煤ltimas telas florec铆a como surrealismo. En la etapa actual del desarrollo de la pintura mexicana, que desde comienzos del siglo xix es la que mejor se ha sustra铆do de toda influencia extranjera, la m谩s profundamente amante de sus propios recursos, encontraba en el otro extremo de la tierra esa misma interrogaci贸n, espont谩neamente brotada: 驴a qu茅 leyes irracionales obedecemos, qu茅 signos subjetivos nos permiten en todo momento dirigirnos, qu茅 s铆mbolos, qu茅 mitos est谩n en potencia en una amalgama de objetos, en una trama de acontecimientos, qu茅 sentido dar a ese dispositivo del ojo que permite pasar del poder visual al poder visionario? El cuadro que Frida Kahlo estaba terminando entonces 鈥斅籐o que me dio el agua禄鈥 ilustraba, sin que ella lo supiera, la frase recogida por m铆 de labios de Nadja: 芦Soy el pensamiento en el ba帽o en la pieza sin espejos禄.

Ni siquiera le falta a este arte la gota de crueldad y de humorismo que es lo 煤nico capaz de ligar las raras potencias afectivas que entran en composici贸n para formar el filtro del que M茅xico tiene el secreto. Los v茅rtigos de la pubertad, los misterios de la generaci贸n alimentan aqu铆 la inspiraci贸n que, lejos de tenerlos como en otras latitudes por lugares reservados del esp铆ritu, se pavonea por el contrario en ellos, con una mezcla de candor e impertinencia.

Llegu茅 a decir, en M茅xico, que no hab铆a, en el tiempo ni en el espacio, pintura que me pareciera mejor situada que 茅sta. A帽adir茅 que no hay otra m谩s exclusivamente femenina en el sentido de que, por ser la m谩s tentadora, acepta de buen grado ser alternativamente la m谩s pura y la m谩s perniciosa.

El arte de Frida Kahlo de Rivera es una cinta alrededor de una bomba.

(Tomado de Le surr茅alisme et la peinture, Par铆s, Gallimard). www.elviejotopo.com




Fuente: Lahaine.org