April 29, 2021
De parte de Amor Y Rabia
175 puntos de vista



El 3 de enero de 1961, un reactor nuclear del tama帽o de un peque帽o silo de granos explot贸 en el desierto de Idaho, causando una de las 煤nicas muertes nucleares registradas en suelo estadounidense

Septiembre de 2017

por Justin Nobel

En medio del desierto de Lost River de Idaho hay un letrero de calle verde que dice “Atomic City” con una flecha que apunta a una pista solitaria de grava. Una noche, hace algunos a帽os, lo segu铆. Mientras las nubes de tormenta viol谩ceas se tragaban el sol, me encontr茅 con un grupo de 谩rboles raqu铆ticos y casas rodantes gastadas por el clima. Al lado de una autopista abandonada hab铆a una ambulancia anticuada y al otro lado de la calle un letrero de ne贸n de un bar brillaba en la oscuridad. Dentro del bar, conoc铆 a amantes de los vagabundos de Colorado y a un hombre barrig贸n con una gorra de caza que trabajaba manipulando combustible gastado para el cercano Laboratorio Nacional de Idaho. Hablamos de la energ铆a nuclear, de la que, como era de esperar, 茅l era un fan谩tico. Luego hice la pregunta que me hab铆a llevado a Atomic City: 驴Qu茅 caus贸 el desastre nuclear de 1961?

El manipulador de combustible gastado orden贸 un chupito de J盲germeister. “驴Has o铆do hablar del tri谩ngulo amoroso?” pregunt贸. No lo hab铆a hecho. Todo lo que sab铆a era que hab铆a algo sospechoso en el desastre. Ese mismo d铆a, cuando trat茅 de traerlo a colaci贸n en Pickle’s Place, en Arco, Idaho, a treinta millas de distancia, recib铆 miradas fr铆as. 鈥淣o encontrar谩s mucho sobre eso鈥, me dijo un hombre musculoso con una chica a su lado mientras sal铆a del restaurante. Escuch茅 lo mismo en la gasolinera de al lado, y en el motel de basura en el que me registr茅. La gente dec铆a agresivamente que no sab铆a nada, lo que parec铆a implicar que hab铆a algo que saber.

“La esposa de un hombre estaba li谩ndose con otro”, dijo el manipulador de combustible, despu茅s de beberse su J盲ger. “Su marido se cabre贸 y la li贸… No te enga帽o”. Luego volvi贸 a representar c贸mo podr铆a haber ocurrido el desastre: “Si tu te follas a mi esposa, yo te jodo a t铆” – y con los dedos apretados tir贸 de su mano hacia arriba, haciendo el movimiento de sacar una barra de control del n煤cleo de un reactor. Boom.


A las 9:01 pm del 3 de enero de 1961, un reactor nuclear del tama帽o de un peque帽o silo de granos explot贸 en el desierto de Lost River. Los tres hombres dentro de la Planta Estacionaria de Baja Energ铆a N煤mero 1 (Stationary Low-Power Plant Number 1, SL-1), murieron. Hasta el d铆a de hoy, se encuentran entre las 煤nicas muertes nucleares registradas que hayan ocurrido en suelo estadounidense. Incluso a ra铆z del colapso nuclear de Fukushima en Jap贸n, en marzo de 2011, nadie en los principales medios de comunicaci贸n mencion贸 el desastre del SL-1. El tsunami que caus贸 el colapso de Jap贸n fue visto como algo impredecible, resultado de la tect贸nica de placas y los mares mercuriales mal entendidos, mientras que el colapso en s铆 se percibi贸 de otra manera. Se podr铆a haber evitado, dijeron los expertos, con mejores protocolos de seguridad. Si alguien hubiera recordado lo ocurrido en SL-1, tal vez la conversaci贸n hubiera sido diferente.

“La magia del 谩tomo”, un documental de propaganda de 1964 sobre los beneficios de la energ铆a at贸mica (FUENTE)

Pocos estadounidenses conocen la historia nuclear de su naci贸n. En 1946, despu茅s de que el bombardeo de Hiroshima demostrara que el 谩tomo pod铆a destruir una ciudad, el Congreso cre贸 la Comisi贸n de Energ铆a At贸mica (Atomic Energy Commission) para demostrar que tambi茅n pod铆a generar electricidad. Los reactores surgieron de la salvia del desierto de Lost River, un lugar elegido porque estaba escasamente poblado, es geol贸gicamente estable y 谩rido, pero con buen acceso a agua y electricidad. El sitio se llam贸 Estaci贸n Nacional de Pruebas de Reactores (National Reactor Testing Station). El 20 de diciembre de 1951, el Reactor Reproductor Experimental 1 (Experimental Breeder Reactor 1) aliment贸 cuatro bombillas, la primera energ铆a nuclear del mundo. Cuatro a帽os m谩s tarde, Arco se convirti贸 en la primera ciudad del mundo cuya electricidad era suministrada por energ铆a nuclear. Las empresas, pensando que la radiaci贸n eliminar铆a las impurezas o mejorar铆a la resistencia de sus productos, sometieron sus productos (oro, diamantes, pl谩stico, papayas, papas) a radiaci贸n gamma.

El combustible del futuro hab铆a llegado, y suministrar铆a energ铆a a las ciudades, har铆a que los materiales fueran m谩s fuertes y los alimentos imperecederos, y proteger铆a a la naci贸n alimentando la L铆nea de Alerta Temprana Distante (Distant Early Warning Line), un anillo de bases 谩rticas remotas destinadas a detectar misiles sovi茅ticos con destino a Estados Unidos que se desplazan a toda velocidad sobre el capa de hielo. El ej茅rcito imagin贸 reactores simples que podr铆an ser transportados por aire al norte en pedazos, ensamblados como conjuntos erectores y operados por soldados regulares. Entrenar铆an en SL-1.

La Distant Early Warning Line o L铆nea de Alerta Temprana Distante (FUENTE)

La estaci贸n de prueba era como un patio de recreo nuclear donde cada rama de las fuerzas armadas persegu铆a sus propios proyectos ut贸picos. Las m谩quinas se construyeron antes de que los f铆sicos pudieran probar los principios para hacerlas funcionar. Algunos proyectos tuvieron 茅xito, como el primer submarino de propulsi贸n nuclear, probado en un barre帽o de agua en el desierto de Idaho en marzo de 1953. Otros fracasaron estrepitosamente. La fuerza a茅rea gast贸 m谩s de mil millones de d贸lares tratando de crear un avi贸n de propulsi贸n nuclear. El resultado fue un avi贸n de 600.000 libras (272 toneladas) que arroj贸 radiaci贸n al cielo y envenen贸 los 贸rganos internos de sus pilotos. Hubo otros contratiempos, incluida una serie de derrumbes accidentales, y varios se provocaron de manera intencionada para ver qu茅 pasaba.

SL-1 estaba alojado en un silo de metal de tres pisos y rodeado por edificios de la administraci贸n abofeteados con materiales de guerra excedentes. Parec铆a m谩s un granero inactivo que un esfuerzo por salvar a la humanidad. Y hubo problemas. El boro que revest铆a las placas de combustible de uranio y estabilizaba las reacciones se estaba desprendiendo a una velocidad desconocida, y las barras de control que regulaban las reacciones se hab铆an pegado. Sacar las varillas permiti贸 a los neutrones zumbar libremente y que ocurriera una reacci贸n, mientras que meterlas sofocaba la reacci贸n. Cuando las varillas se atascaron, sacarlas y meterlas tuvo que hacerse a mano. Se hab铆a programado que la instalaci贸n recibiera un nuevo n煤cleo de reactor en la primavera de 1961, algo que la explosi贸n impidi贸 que ocurriera y, por lo tanto, el n煤cleo original, que ten铆a un dise帽o curioso, todav铆a estaba en uso. En la mayor铆a de los reactores,se deben quitar varias barras de control para iniciar una reacci贸n, pero en SL-1, con tirar solo de la barra de control central era suficiente. Este dise帽o nunca se hab铆a utilizado antes y no se ha vuelto a utilizar desde entonces.

 La Planta Estacionaria de Baja Energ铆a N煤mero 1 (Stationary Low-Power Plant Number 1, SL-1)

Por muy defectuoso que fuera el SL-1, los que trabajaban all铆 todav铆a se sent铆an parte de una misi贸n 茅pica. 鈥淓l esp铆ritu de patriotismo era absolutamente palpable鈥, dice Susan Stacy, autora de un libro escrito para el gobierno titulado Proving the Principle – A History of the Idaho National Engineering and Environmental Laboratory, 1949-1999. “Creo que hab铆a mucho idealismo sobre el potencial de la energ铆a nuclear, ese 谩tomo que se pod铆a romper, para resolver muchos de los problemas energ茅ticos del mundo”. Los j贸venes acudieron en masa a la industria en ciernes; Jack Byrnes y Dick Legg, dos de los tres trabajadores de SL-1 la noche que explot贸, estaban entre ellos.

Byrnes, un apuesto joven de veinte a帽os de Utica, Nueva York, se hab铆a alistado en el ej茅rcito a la edad de diecisiete a帽os y a los diecinueve se hab铆a casado con su novia del instituto, Arlene, y se hab铆a convertido en padre. Despu茅s de un curso de un a帽o operando reactores, fue asignado al SL-1. En octubre de 1959, 茅l y Arlene ataron un ba煤l a la parte superior de un Oldsmobile negro y atravesaron el pa铆s con su hijo, Jacky, abrochado entre cajas en la parte trasera.

Los tres trabajadores del SL-1 v铆ctimas del accidente de 1961

Dick Legg, un robusto joven de veinticinco a帽os de la zona rural de Michigan, hab铆a trabajado dos a帽os como electricista naval antes de inscribirse en el mismo curso nuclear que Byrnes. Tambi茅n fue asignado a SL-1. A diferencia de Byrnes, Legg lleg贸 al oeste sin una mujer. (“Lo tengo todo resuelto con estas chicas”, le dijo una vez a un amigo de la marina, explicando su estrategia de ligar: pedirle a todas las chicas del bar una bebida hasta que una diga que s铆, y luego decirla que conoce un lugar cercano con una buena banda musical, pero lugar de eso llevarla a una farmacia y comprar condones). En Idaho, Legg se cas贸 con una taqu铆grafa adolescente de una estaci贸n de pruebas llamada Judith Cole.

Conocemos los detalles de la vida de estos hombres por los informes hechos por un investigador especial de AEC llamado Leo Miazga. Los informes fueron desenterrados m谩s tarde por el periodista William McKeown y entretejidos en su libro completo, Idaho Falls: The Untold Story of America’s First Nuclear Accident, publicado en 2003. Miazga divaga en su an谩lisis, pero su conclusi贸n es bastante simple: la elecci贸n tanto de Byrnes como de Legg fueron meteduras de pata. Byrnes ignor贸 a su familia, se enamor贸 de bailarinas de strip-tease y tuvo rabietas en el trabajo en las que arroj贸 herramientas. Legg era poco profesional y holgaz谩n. Para hacer una broma, una vez apag贸 un ventilador que enfriaba instrumentos cr铆ticos del reactor, y al menos en una ocasi贸n lo encontraron durmiendo en su auto en el estacionamiento cuando deber铆a haber estado supervisando el reactor. Despu茅s de que Legg manipulara la tarjeta de tiempo de un amigo que estaba haciendo novillos, el amigo fue transferido y Byrnes fue traido para ocupar su lugar. Los dos nunca hab铆an trabajado juntos, pero ten铆an una historia vol谩til.

El reactor nuclear del SL-1

Una noche del mes de mayo anterior, los chicos de SL-1 se hab铆an emborrachado en un club de striptease llamado Boiler Room. Byrnes present贸 al grupo a una prostituta parlanchina llamada Mitzi. Se reuni贸 con los hombres en la casa de un sargento para tomar tequila y whisky, y les ofreci贸 sexo por veinte d贸lares. Tras quedarse s贸lo dos hombres, Byrnes la llev贸 a un dormitorio trasero. Despu茅s, Legg comenz贸 una pelea con 茅l. Nadie sabe muy bien por qu茅, pero el sargento que se encarg贸 del asunto les dijo a los investigadores que Legg estaba rega帽ando a Byrnes por ser infiel o criticando sus nervios. McKeown menciona otra posibilidad, sacadade Miazga: Byrnes estaba durmiendo con la esposa de Legg.

El interior del reactor nuclear del SL-1

El 3 de enero, a las 4:00 pm, Byrnes y Legg comenzaron su turno. Los asisti贸 un aprendiz llamado Richard McKinley. La primera tarea de la tripulaci贸n fue volver a conectar las barras de control al bastidor de transmisi贸n que las mov铆a hacia arriba y hacia abajo. Esto requer铆a levantar manualmente aproximadamente cuatro pulgadas las varillas de cien libras. Levantar las varillas demasiado (otras diez pulgadas) provocar铆a una reacci贸n nuclear, pero Byrnes y Legg conoc铆an los riesgos. A las 5:00 pm, un hombre que estaba patrullando se detuvo, vio que los hombres estaban ocupados y sigui贸 su camino. Alrededor de las 7:00 pm, el operador de la estaci贸n de pruebas hizo una llamada a la sala de control. Era la esposa de Byrnes, Arlene. Hablaron brevemente, decidiendo poner fin a su matrimonio. Seg煤n Miazga, a quien se lo hab铆a contado McKeown, una mujer no identificada intent贸 devolver la llamada varias veces durante las siguientes horas, pero nunca logr贸 comunicarse.

Posici贸n de los tres operarios del reactor nuclear del SL-1 cuando tuvo lugar la explosi贸n, seg煤n la reconstrucci贸n de la investigaci贸n del accidente

No conocemos la respuesta de Byrnes a esta devastadora llamada telef贸nica. Sin embargo, sabemos lo que sucedi贸 a continuaci贸n. Y por el informe de la autopsia, sabemos que el hombre que estaba directamente sobre la barra de control central era Jack Byrnes.


A las 9:01 pm, el SL-1 explot贸. 鈥淐uando el reactor alcanz贸 la masa cr铆tica, liber贸 tanta energ铆a t茅rmica en cuatro milisegundos que convirti贸 el agua que rodea al combustible en vapor鈥, dice el libro de Stacy. [El agua] se estrell贸 contra la tapa del recipiente a presi贸n a una velocidad de 160 pies por segundo y 10,000 libras por pulgada cuadrada exactamente como si fuera un pist贸n: un golpe de ariete. Todo el contenedor salt贸 nueve pies en el aire, golpe贸 el techo y volvi贸 a caer en su lugar… La violencia de la explosi贸n mat贸 a los tres hombres”.

El lugar donde tuvo lugar la explosi贸n

McKinley recibi贸 un golpe en la cabeza con un trozo de metralla radiactiva que le arranc贸 la mitad de la cara. Byrnes fue arrojado contra bloques de concreto, rompi茅ndole costillas que le perforaron el coraz贸n. Legg fue ensartado en el est贸mago por una barra de control voladora que lo lanz贸 tres metros en el aire y lo inmoviliz贸 contra el techo. (Tom贸 una semana bajarlo, requiriendo un poste con un gancho para empujarlo hacia una red atada a una gr煤a operada por un hombre protegido con plomo). Los cuerpos de los hombres fueron envueltos en varios cientos de libras de plomo, colocados en ata煤des de y enterrados bajo un pie de hormig贸n.

Estado en que qued贸 la habitaci贸n del reactor tras la explosi贸n

El d铆a despu茅s de visitar Atomic City, conduje hacia el este a trav茅s del desierto de Lost River, hasta Idaho Falls. En una mesa de escaparate de Barnes & Noble, encontr茅 el libro de McKeown, que incluso parece inquietante: su portada es una foto granulada en primer plano de una m谩scara de gas. Construye un caso cuidadoso, mostrando que Byrnes probablemente caus贸 el accidente al sacar intencionalmente la barra de control central cr铆tica. Tal vez, dice McKeown, “lleno de emoci贸n: ira, remordimiento, culpa, sentimientos de persecuci贸n… [Byrnes] quer铆a hacer algo para obtener la simpat铆a de Arlene, o simplemente para ‘mostr谩rselo'”.

Distribuci贸n corporal de la radiaci贸n recibida por las v铆ctimas del accidente

McKeown considera la teor铆a del tri谩ngulo amoroso, pero tambi茅n revela cu谩n d茅bil es la evidencia. El base de esa teor铆a proviene de una conversaci贸n que Miazga tuvo con un supervisor del SL-1 que, al referirse a la relaci贸n de la esposa de Legg con Byrnes, hab铆a usado el t铆tulo de se帽orita y no de se帽ora. 驴El supervisor insinuaba sutilmente que se hab铆a acostado con Byrnes antes de casarse con Legg? Esto parece una conclusi贸n muy extrema, pero se interpret贸 de esa manera y desde entonces se ha convertido en una tradici贸n. Para m铆, la teor铆a del tri谩ngulo amoroso est谩 fuera de lugar. La versi贸n contada por el manipulador de combustible gastado en Atomic City implica que Legg tir贸 de la barra de control para vengarse de Byrnes por acostarse con su esposa, pero independientemente de qui茅n se haya acostado con qui茅n, sabemos que Byrnes tir贸 de la barra de control, no Legg. Podr铆a haberlo tirado en un acto de rabia dirigido a Legg, aunque creo que se trataba m谩s de Arlene y, como sugiere McKeown, remordimientos. Somos criaturas mercuriales, y se sab铆a que Byrnes era especialmente vol谩til. Parece perfectamente plausible que un hombre con el coraz贸n oprimido pueda sacar una varilla de control de cien libras del n煤cleo de un reactor.

La sala del reactor del SL-1 tras la explosi贸n

Gran parte del libro de McKeown se basa en entrevistas que realiz贸 en 2000 y 2001. Desde entonces, muchos de los entrevistados se mudaron o murieron, pero logr茅 contactar con uno de ellos, C. Wayne Bills, subdirector de salud y seguridad de la estaci贸n de pruebas en el momento del accidente. Cuando le visit茅, en abril de 2012, Bills ten铆a 87 a帽os y viv铆a en una casa de ladrillos en un tranquilo vecindario al este de Idaho Falls. Ten铆a hombros anchos, era robusto y afilado. Creci贸 en un rancho de Colorado y estudi贸 ingenier铆a en la Universidad de Colorado Boulder. Despu茅s de graduarse, tom贸 un puesto de encargado de de pruebas de plutonio en el Laboratorio Nacional de Los Alamos, en Nuevo M茅xico, donde se desarroll贸 la primera bomba at贸mica. Fue una experiencia fascinante. “El tipo que trabajaba al otro lado del pasillo estuvo en el Enola Gay” (el avi贸n que arroj贸 la bomba at贸mica sobre Hirosima, mat谩ndomelo en el acto entre 70.000 y 16.000 civiles japoneses, AyR), dijo Bills.

En Los Alamos conoci贸 a su esposa, que trabajaba en un laboratorio que analizaba muestras de orina. Despu茅s de trabajar en una compa帽铆a petrolera en Tulsa y en una f谩brica de pegamento en St. Louis, Bills regres贸 a la energ铆a nuclear y tom贸 un trabajo de inspector de seguridad en la Comisi贸n de Energ铆a At贸mica, primero en Richland, Washington y luego en Idaho Falls. El lugar estaba a tope, pero de una manera diferente a Los 脕lamos: hab铆a m谩s bravuconer铆a que inteligencia.

El lugar donde estuvo el SL-1 en 2003

Cuando son贸 la explosi贸n del reactor del SL-1, Bills estaba haciendo pr谩cticas en el coro en Idaho Falls. Salt贸 a su Studebaker gubernamental, recogi贸 a un m茅dico de AEC y corri贸 al sitio. Cerca de SL-1, se encontraron con una ambulancia que se dirig铆a al hospital. “Abr铆 la puerta y estaba leyendo cuatrocientos roentgens”, dijo Bills. El hombre dentro era McKinley, mutilado y resplandeciente por la radiaci贸n, pero de alguna manera, hasta unos momentos antes, todav铆a estaba vivo. Bills dio la vuelta a la ambulancia. 鈥淪i vas al hospital, vas a contaminarles a todos鈥, le avis贸. Se tom贸 nota de su buen juicio y los altos mandos lo eligieron para dirigir un comit茅 t茅cnico encargado de determinar exactamente c贸mo hab铆a ocurrido el accidente.


El equipo de Bills demostr贸 que la explosi贸n no hab铆a sido causada por la larga lista de problemas preexistentes en el SL-1, como hab铆an especulado algunos expertos, ni hab铆a sido causada por alguien que sac贸 accidentalmente la barra de control central del n煤cleo mientras la volv铆a a colocar en el bastidor de transmisi贸n. Un trozo de tuber铆a utilizado para volver a colocar la varilla proporcion贸 la evidencia cr铆tica. Se hab铆a deformado por la explosi贸n, pero todav铆a conten铆a un poco del soporte al que se iba a unir la varilla, es decir, Legg y Byrnes ya hab铆an terminado de colocar la varilla cuando ocurri贸 la explosi贸n. Los rasgu帽os en la parte exterior de la varilla indicaron que se hab铆a tirado con fuerza no solo catorce pulgadas, la distancia necesaria para iniciar una reacci贸n, sino veinte pulgadas, la distancia m谩xima posible.

El accidente del SL1 se convirti贸 en un argumento de los enemigos de la energ铆a nuclear, tanto en documentales (Ida.) como en carteles y panfletos (Dcha.)

El equipo prob贸 diversos escenarios para ver si la varilla hab铆a sido arrancada por accidente. Se hicieron pruebas  en las que diversos hombres se turnaran para tratar de tirar de un tubo de cien libras hacia arriba mientras otros la sujetaban y de repente la soltaban. La mayor铆a de los hombres levantaron de la barra unos cent铆metros. Ninguno se acerc贸 a los veinte. Incluso analizaron si metiendo la mano podr铆a haber causado que un hombre sacara la varilla, es decir, si otro hombre se acerc贸 sigilosamente y lo golpe贸 en el trasero. Aun as铆, nadie dio un tir贸n lo suficientemente fuerte como para levantar la varilla veinte pulgadas.

En 1979 tendr铆a lugar en a central nuclear de Three Miles Island (EEUU) un accidente nuclear, de una gravedad similar a la de Chernobil y Fukushima

Hacia el final de mi conversaci贸n con Bills, despu茅s de que su colecci贸n de relojes de abuelo sonara varias veces y la luz del sol de la tarde comenzara a deslizarse por la alfombra, su esposa, June, la misma mujer que hab铆a conocido en Los 脕lamos hac铆a sesenta a帽os, regres贸 de una reuni贸n de la iglesia. Comenc茅 a ver a Bills como una especie de h茅roe estadounidense cl谩sico de los a帽os 50, devoto de su esposa, devoto en su fe, dedicado a su pa铆s. Por el contrario, Byrnes y Legg parec铆an haber sido unos j贸venes obscenos y torpes que estaban en una posici贸n que les superaba. Bills era un apasionado de la energ铆a nuclear; Byrnes y Legg simplemente se hab铆an ido al oeste en busca de trabajo. “Estas personas no eran cient铆ficos”, dijo Bills. “Eran esencialmente militares; sab铆an c贸mo hacer funcionar los reactores, pero no estaban involucrados en saber mucho sobre c贸mo funcionaban”.

SL-1 fue un accidente nuclear muy estadounidense, con su gran dramatismo y enfoque en el individuo. Fukushima, que implicaba problemas de protocolo y culpa colectiva, fue muy japon茅s. Pero mientras que Jap贸n se ha visto obligado a afrontar sus errores nucleares, Estados Unidos sigue avanzando, pensando que Three Mile Island fue su mayor accidente nuclear. El cantinero de Atomic City, un hombre desgastado que creci贸 en Alaska y pas贸 su carrera luchando contra los derrames de petr贸leo en el Golfo P茅rsico, no pens贸 que esto cambiar铆a pronto. 鈥淓ste es un tema con el que no llegar谩s a ninguna parte鈥, dijo, mientras me enviaba seguir por mi camino, d谩ndome una cerveza de Alaska para el viaje. “Este es su ojo morado. En lo que respecta a la industria, en los Estados Unidos nunca ha habido un accidente nuclear fatal”.

En 2020 se supo que un oficial naval brit谩nico a cargo de las armas nucleares de un submarino dotado de misiles bal铆sticos fue expulsado por estar borracho (FUENTE)

Una versi贸n anterior de esta historia dec铆a que SL-1 fue el 煤nico accidente nuclear fatal que ocurri贸 en los Estados Unidos, pero varios buenos lectores han se帽alado que este no es el caso. En mayo de 1946, un f铆sico canadiense llamado  Louis Slotin sufri贸 una herida mortal  mientras realizaba un experimento con plutonio en un laboratorio secreto del gobierno en las afueras de Los Alamos, Nuevo M茅xico (Haroutune Krikor Daghlian Jr.muri贸 en 1945 despu茅s de irradiarse durante un experimento de masa cr铆tica en la misma instalaci贸n) y en julio de 1964,  ocurri贸 un accidente fatal  en la instalaci贸n nuclear de Wood River Junction, en Rhode Island. Bien pudo haber habido otros. 


“Atomic City” apareci贸 originalmente en la edici贸n de primavera de 2012 de Tin House , “Weird Science”. Nuestro agradecimiento a Cheston Knapp y al personal de Tin House por hacer posible esta reimpresi贸n




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com