October 20, 2021
De parte de Asociacion Germinal
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Fuentes: Rebeli贸n

Hace tiempo ya que el futbol dej贸 de ser una mera actividad de deporte competitivo, regido por cierto pundonor, entrega a la camiseta, prestigio del equipo y la ciudad o el pa铆s representado, para convertirse en una fuerza donde priman m谩s los intereses pol铆ticos y econ贸micos.

Y, como evidencia de lo mencionado, cada d铆a, sobre todo en las grandes ligas de futbol internacional, se ha consolidado lo que se denomina el 芦sportswashing禄 o 芦blanqueo de la imagen deportiva禄 convirti茅ndose en una pr谩ctica habitual de usar equipos, como tambi茅n la pr谩ctica de usar eventos deportivos, para as铆 cambiar la percepci贸n p煤blica de un pa铆s financiando combates de boxeo, torneos de tenis, golf y carreras de autom贸viles, fundamentalmente en la F贸rmula Uno o en la llamada F贸rmula E, conocida tambi茅n como ABB F贸rmula E, que se ha convertido en una categor铆a de competici贸n de monoplazas el茅ctricos, que es organizado por la Federaci贸n Internacional del Autom贸vil. (1)

Mediante el 鈥淪portswashing鈥 se trata de establecer un mecanismo donde se reemplace determinada imagen que se tiene de un pa铆s y su r茅gimen, por ejemplo Arabia saud铆, que en lugar de aparecer con las caracter铆sticas pol铆ticas de esa monarqu铆a en materia de violaciones a los derechos humanos, conculcar los derechos de las mujeres, agredir a pa铆ses vecinos como Yemen, comienzan entonces a aparecer noticias relacionadas con el auspicio a equipos deportivos, como es el caso de ligas, como la inglesa y su Premier League. Igualmente, el financiamiento de deportes como El Diriyah E-Prix en Riad, que abri贸 la temporada de F贸rmula E donde la referencia sobre los temas que denuncian los cr铆menes de la monarqu铆a va siendo reemplazados o minimizados con estas actividades que ocultan lo negativo.

As铆, las ligas futbol铆sticas de pa铆ses como Inglaterra, Francia, Italia, Espa帽a entre otros, se han convertido en coto de caza de empresarios multimillonarios, oligarcas, pol铆ticos y miembros de casas reales, entre ellas algunas violadoras de los derechos humanos de sus pueblos y de aquellos que agreden militarmente como es el caso de la mencionada Casa al Saud, que rige los destinos de Arabia Saud铆, que a trav茅s de la creaci贸n de empresas ad hoc, compran equipos de alto nivel y con ello conciencia y voluntades, para servirse de un lavado de imagen que trata de contrarrestar las acusaciones a esta monarqu铆a por los cr铆menes cometidos, denunciados, reconocidos y, sin embargo, sin sanciones.

Los aut贸cratas saud铆es recurren al 鈥渟portswashing鈥 futbol铆stico para lavar la imagen de su pa铆s, manchada por cr铆menes y violaciones de los Derechos Humanos. Esta realidad, que ha sido permanentemente revelada, adquiri贸 nuevos ribetes tras la decisi贸n del pr铆ncipe heredero saud铆, Mohammad Bin Salman, de comprar al equipo ingl茅s Newcastle United a trav茅s de fondo de inversiones ligado a esta monarqu铆a totalitaria denominada Saudi Public Investmend Fund (SPIF) que adem谩s uni贸 esfuerzos con el grupo de inversiones  PCP Capital Partners de los multimillonarios brit谩nicos de origen indio y familia jud铆a David y Simon Reuben due帽os del 5% de la isla de Ibiza, una de las islas  de las Baleares pertenecientes a Espa帽a y que son financistas de entidades sionistas que ocupan y colonizan Palestina.

La Organizaci贸n No Gubernamental Amnist铆a Internacional (AI) cuestion贸 谩cidamente a la dirigencia de la Premier League de Inglaterra por permitir que el citado conglomerado saud铆-sionista concretara la venta del club ingl茅s sin tener la m铆nima consideraci贸n respecto a las denuncias permanentes de violaciones a los derechos humanos, cometidos por la entidad mon谩rquica saud铆. Amnist铆a Internacional, a trav茅s de un comunicado dado a conocer por Sacha Deshmukh, director ejecutivo de Amnist铆a Internacional Reino Unido: 鈥減edimos a la Premier incluir cuestiones sobre derechos humanos en la compra de clubes. Desde que se habl贸 por primera vez de este acuerdo, dijimos que representaba un claro intento de las autoridades saud铆es de limpiar a trav茅s del deporte su terrible historial de derechos humanos con el glamour del f煤tbol de la m谩xima categor铆a. Consideramos que la propiedad saud铆 del conjunto ingl茅s ha tenido como objetivo tanto el f煤tbol como la gesti贸n de la imagen del pr铆ncipe heredero Mohammed bin Salman y su gobierno, donde la situaci贸n de los derechos humanos en Arabia Saud铆 sigue siendo terrible: personas cr铆ticas con el gobierno, activistas de los derechos de las mujeres, activistas chi铆es y defensores y defensoras de los derechos humanos siguen siendo hostigados y encarcelados, en muchos casos despu茅s de juicios manifiestamente injustos禄 (2)

Esta realidad violenta el deporte, el esp铆ritu de competencia y lo convierte en una mera herramienta pol铆tica. Y ha enterrado conceptos, que a estas alturas de un mundo que se jacta del pragmatismo, parecen mero idealismo: deportividad, fidelidad y amor al club, derivando en un deporte utilizado como herramienta de poder. Un espacio para el desarrollo de estrategias de lavado de imagen de los due帽os de estas sociedades deportivas, que han dejado en el ba煤l de los recuerdos el pundonor deportivo, creando verdaderas transnacionales futbol铆sticas que reciben miles de millones de d贸lares por concepto de venta de entradas, giras a pa铆ses en los meses en que las ligas entran en receso. Venta de cientos de millones de camisetas que identifican al club y al jugador estrella con habitantes de lugares situados a miles de kil贸metros.  Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, sus clubes y el entorno son ya figuras ic贸nicas, 铆dolos planetarios, lo que posibilita entonces, que traten de utilizarse sus im谩genes en la estrategia del sportswashing.

Las Urracas y el Wahabismo

Esta situaci贸n trae consigo la necesidad de responder una pregunta compleja, dif铆cil: 驴C贸mo evitar esta realidad? Y digo que es una dif铆cil respuesta pues una cosa es el deseo y la otra la realidad de un mundo, de pa铆ses, gobiernos y sociedades que act煤an como c贸mplices de criminales, de testaferros, de oligarcas, de reg铆menes terroristas, de empresarios que ocultan su dinero en para铆sos fiscales como lo ha demostrado por en茅sima vez los llamado Pandora Papers. Y ante ello, la 煤nica soluci贸n es que se ponga fin a todo secretismo en las operaciones comerciales que se realicen con reg铆menes cuestionados, con claras exigencias de transparencia en el respeto a los derechos humanos. Un tema donde los gobiernos y organismos de control deben actuar sin pero alguno.

Resulta evidente que estamos en presencia de carencia de escr煤pulos de verg眉enza y de respeto a los derechos humanos en pos de permitir el maquillaje de la imagen de una monarqu铆a que viola d铆a a d铆a los derechos humanos de su pueblo y de otros como es el caso de Yemen. Una monarqu铆a que asesina opositores en pa铆ses extranjeros, con plena seguridad de la responsabilidad de MBS en esos asesinatos y adem谩s financia, arma y mantiene grupos terroristas que agreden a pa铆ses de Asia occidental y del Magreb.  No estamos hablando de autorizar una operaci贸n financiera deportiva sino de avalar la limpieza de imagen de entidades cuestionadas en materia de derechos humanos.

En el caso espec铆fico de la compra del Club Newcastle United (conocido por su hinchada como las Urracas)  en una sociedad brit谩nica que se considera pragm谩tica, esa conducta suele esconder a grupos de poder ciegos, sordos y mudos ante los cr铆menes de quienes armados con fuertes e influyentes billeteras consiguen impunidad y que se permita v铆a libre para permitir que se concreten pol铆ticas de sportswashing, que van acompa帽adas de la entrada de dinero 鈥渟ucio鈥 a raudales que permite, por ejemplo, que la industria militar de reg铆menes como el brit谩nico se dinamicen y ello justifique pol铆ticas de complicidad e impunidad. En ese marco, exigirles a los brit谩nicos que act煤en de manera correcta es p茅rdida de tiempo.

La situaci贸n del Newcastle United adquirida por un conglomerado que une a wahabitas y sionistas no es 煤nica. El jeque 谩rabe Sheij Mansour, perteneciente a la familia que gobierna Abu Dhabi y con una fortuna estimada en 20.000 millones de euros es el due帽o del Manchester City. Pol铆tico y miembro del Consejo supremo del petr贸leo, es due帽o tambi茅n del Melbourne City australiano y del equipo americano New York City, de la Major League. Una situaci贸n que ha dado comienzo a una fuerte campa帽a en Australia para poner en el tapete la necesidad de impedir el sportswashing al permitir que un r茅gimen como el de Abu Dhabi (parte de los Emiratos 谩rabes Unidos) tenga presencia en el pa铆s a pesar de los cuestionamientos al tema derechos humanos (3) Abdullah bin Nasser Al Thani, jeque catar铆, miembro de la familia real de ese pa铆s, es desde 2010 m谩ximo accionista y presidente del M谩laga. Ambos multimillonarios de reg铆menes donde el cuestionamiento a la defensa de los derechos humanos es continua.

La exigencia mencionada respecto a gobiernos y sus organismos de control debe efectuarse con la Federaci贸n Internacional de F煤tbol Asociado (FIFA), que a pesar de tener una pol铆tica de derechos humanos la incumple con frecuencia cuando se trata de reg铆menes como el de Arabia saud铆 y el r茅gimen sionista, que no tienen dificultades algunas a pesar de agredir, ocupar y colonizar otros territorios, siguen participando en competencias internacionales. La FIFA debe emitir directivas y ejecutar pol铆ticas que proh铆ban a violadores de derechos humanos que entran a tallar en sociedades deportivas. Eso, apelando a la vieja m谩xima es 鈥減edirle al zorro que cuide las gallinas鈥.

S贸lo las sociedades, los pueblos, acompa帽ados por organizaciones y movimientos dignos y consecuentes, pueden ser capaces de ponerle atajo a estas pol铆ticas de sportswashing. 驴C贸mo? Aprendiendo de lo que la historia nos presenta, por ejemplo, mediante acciones de boicot, desinversi贸n y sanciones. No existe otro camino que el de la resistencia ante la injusticia. No faltar谩 el que criticara esto por idealista o poco realizable, pero鈥ueno dejemos a esos cr铆ticos en la verdad de los pragm谩ticos y un谩monos a los que desean luchar contra este tipo de actos, hoy en la arena deportiva.

Art铆culo SegundoPaso ConoSur (permitida su r茅plica citando fuente)

  1. https://www.europapress.es/deportes/futbol-00162/noticia-amnistia-internacional-pide-premier-incluir-cuestiones-derechos-humanos-compra-clubes-20211008164736.html
  2. https://www-amnesty-org-au.translate.goog/sportswashing-and-australian-football/?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es-419&_x_tr_pto=nui,sc

Rebeli贸n ha publicado este art铆culo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




Fuente: Asociaciongerminal.org