October 31, 2020
De parte de La Haine
239 puntos de vista


Entrevista para analizar la actualidad chilena, el estallido social, la lucha del pueblo Mapuche, la evoluci贸n de la derecha criolla, el proceso constituyente

Durante d茅cadas el historiador y profesor chileno Gabriel Salazar, Premio Nacional de Historia 2006, ha dedicado parte de su labor a investigar y reflexionar en torno a temas como la soberan铆a popular, la ciudadan铆a, la evoluci贸n constitucional nacional y especialmente el potencial revolucionario del poder local y la territorialidad a nivel comunal y municipal.

Profesor, en sus estudios del poder constituyente en la historia de Chile, junto con invitarnos a sumergirnos en los a帽os fundacionales de la patria, hace hincapi茅 en dos temas con los que quisi茅ramos comenzar, como base para el entendimiento de la coyuntura: 1) Los efectos de la Constituci贸n de 1925 en el ejercicio de la democracia; y 2) La alternativa democr谩tica-popular-comunal-emancipativa planteada por Luis Emilio Recabarren.

La Constituci贸n de 1925 que dict贸 Alessandri, que era ileg铆tima, subray贸 la importancia del partido pol铆tico funcionando en el Parlamento; de la elecci贸n con voto individual y sin mandato colectivo de los senadores y diputados que iban al Parlamento; y de la obligaci贸n m谩xima de las Fuerzas Armadas por obedecer a la Constituci贸n vigente, sea leg铆tima o no. En la pr谩ctica eso fue lentamente asfixiando al movimiento popular soberano que hab铆a intentado liderar y dirigir por d茅cadas Luis Emilio Recabarren.

Toda la filosof铆a, la ense帽anza, la educaci贸n popular que hizo Recabarren iba exactamente en la direcci贸n que trunc贸 la Constituci贸n de 1925: 茅l cre铆a que hab铆a que desarrollar la inteligencia del pueblo en base a la educaci贸n; a las conferencias educativas; la publicaci贸n de peri贸dicos; las asambleas de las sociedades mutuales; las asambleas mancomunales y las asambleas locales. Y que al desarrollar la sabidur铆a popular, el pueblo iba a aprender a administrar sus propios recursos y no a pedir; no iba a aprender a exigir ni a aprender que el partido hiciera lo que ten铆an que hacer por ellos mismos. Ense帽aba Recabarren que el pueblo desarrollando su propia inteligencia har铆a por s铆 mismo lo que necesitara, no ten铆a que pedir, ten铆a que proponer y hacer.

Ah铆 notamos una especie de parteaguas, dos miradas opuestas de c贸mo hacer la pol铆tica.

Esa fue la pol铆tica de don Luis Emilio, que pasaba por instruir al pueblo, desarrollar la poblaci贸n y que el pueblo por s铆 mismo hiciera lo que ten铆a que hacer. Pero esa pol铆tica fue sobrepasada despu茅s de 1925 y la aprobaci贸n de esa Constituci贸n ileg铆tima, reemplazada por la idea de que lo que el pueblo demanda lo hacen sus representantes en el Parlamento, es decir, los partidos pol铆ticos; y estos, a trav茅s de la ley y la discusi贸n entre la derecha, el centro y la izquierda, supuestamente buscaban la soluci贸n a los problemas del pueblo.

De ah铆 el valor que se le dio a los partidos, a la ideolog铆a y no a la sabidur铆a del pueblo; la primac铆a cedida a la ideolog铆a importada y sobre todo a la creencia de que en el Parlamento se resuelve todo en base a un consenso entre la izquierda, el centro y la derecha. Por eso es que poco a poco el movimiento popular ciudadano, que apuntaba a ser soberano, inteligente y que iba a gobernar por s铆 mismo mediante sus asambleas locales 鈥搇o que plante茅 en relaci贸n a la inteligencia popular, a la ciencia popular, al manejo de recursos directamente por la clase popular鈥, se fue perdiendo.

En la misma l铆nea el C贸digo del Trabajo de 1931, impuesto en una l贸gica liberal por un dictador, Ib谩帽ez, elimin贸 las sociedades mutuales; las sociedades mancomunales; las escuelas que ten铆a la Federaci贸n Obrera de Chile (FOCH) para educar a sus propios ni帽os con su curr铆culo y sus profesores, etc茅tera. Puso 茅nfasis en eliminar el voto colectivo 鈥損orque cuando se re煤ne el pueblo en una asamblea se produce un mandato colectivo鈥 y estableci贸 como cosa sacrosanta el voto individual.

驴Por qu茅 el 鈥渧oto individual鈥 mengua la condici贸n de soberan铆a?

Sabemos que el voto individual no es soberan铆a, porque la soberan铆a es una voluntad colectiva que se construye deliberando en una asamblea, ojal谩 entre vecinos y no entre gente rara que no se conoce; por eso es clave la comunidad local.

Esto 煤ltimo fue eliminado poco a poco por la Constituci贸n de 1925, en que la clase pol铆tica, que aprovech贸 esa Constituci贸n para profesionalizarse, resguard贸 desde aquella 茅poca lo que dijeron varios pol铆ticos chilenos de centro y centro izquierda inclusive en 2013, 2014 y 2015, que el poder constituyente soberano estaba radicado en el Congreso Nacional, entre los parlamentarios, los partidos pol铆ticos, los pol铆ticos de profesi贸n; porque aqu铆 se 鈥減rofesionaliz贸鈥 la acci贸n pol铆tica.

Pero, 驴cu谩l es el problema de ese 煤ltimo planteamiento?

El problema est谩 en que en la medida en que elegimos representantes sin mandato soberano, elegimos con voto individual a una persona que no era responsable ante nosotros y que pod铆a hacer lo que quer铆a; por tanto, ah铆 surgi贸 la clase pol铆tica como un gremio aut贸nomo, al punto que estos se帽ores se dieron el lujo de decir en 2014: 鈥淓l poder constituyente radica en el Congreso, en nosotros, no en la calle鈥. Lo dijeron as铆: 鈥淣o en la calle鈥.

Eso significa鈥

Que no creen que resida ese poder en el pueblo, en la ciudadan铆a, porque con este sistema la ciudadan铆a no ten铆a otra forma de expresi贸n y de acci贸n que no fuera la calle. Por eso el poder popular surgi贸 desde la calle, uniendo a trabajadores de la f谩brica, campesinos de fundo, pobladores y j贸venes universitarios que iban a colaborar all铆, desde la calle.

Por eso el pueblo cree que estando en la calle, tirando piedra y peg谩ndose con los pacos est谩 haciendo la revoluci贸n, y bien sabemos que eso no conduce a hacer la revoluci贸n porque la pura protesta, por m谩s insistente y violenta que sea, por m谩s que odiemos a los carabineros y al Gobierno, a las empresas, al monopolio, al imperialismo, etc茅tera, ese puro odio no construye liberaci贸n, solo sirve para que uno se saque la rabia nom谩s. Construir la libertad, la sociedad que queremos, la Constituci贸n que necesitamos, implica otro tipo de esfuerzo, es una lucha contra nosotros mismos.

驴A qu茅 se refiere con que 鈥渆s una lucha contra nosotros mismos鈥?

A que ah铆 estuvieron los grandes errores del pasado, renunciamos a ser ciudadanos soberanos, a la soberan铆a, delegamos esta en representantes que eleg铆amos con un voto, sin mandato, y, claro, nuestros elegidos, como no ten铆an mandato y no eran responsables ante nadie, se convirtieron en una clase pol铆tica que usurp贸 la soberan铆a y se dieron el lujo de decir en 2014 lo que ya coment茅: 鈥淟a soberan铆a y el poder constituyente est谩 en nosotros del Parlamento, no en ustedes, no en la calle鈥.

Ese gran error qued贸 de alguna manera institucionalizado en la Constituci贸n de 1925 y, con mayor raz贸n, reforzado en la Constituci贸n de 1980, es por eso que el movimiento popular, el movimiento soberano de todos los chilenos, del pueblo chileno y de la ciudadan铆a en general, necesita tomar consciencia de su soberan铆a; pero no solo consciencia, la pura consciencia tampoco basta, tiene que construir el programa, la t谩ctica, la estrategia, el plan de construcci贸n de lo que uno quiere pelear, porque eso de luchar contra el enemigo ya lo sabemos, 隆somos maestros en la protesta!; basta ver lo que pas贸 en octubre, noviembre y diciembre en Chile, con ribetes apocal铆pticos.

En esas jornadas nadie pens贸 que se iban a destruir como 60 estaciones del Metro lujosamente y trabajosamente construidas, el orgullo de los gobiernos desde 1990 para ac谩 y a煤n de antes. Podemos tal vez destruir mucho m谩s, pero lo que hace falta es construir lo que nosotros necesitamos, con nuestra fuerza e inteligencia 鈥揷omo dec铆a Recabarren鈥, por eso precisamos con urgencia, para superar los errores del pasado, revolucionarnos a nosotros mismos, dejar de creer que la liberaci贸n est谩 en el pedir, en el pliego de petici贸n, en la rabia callejera, en la en茅sima denuncia del enemigo.

驴D贸nde debiera apuntar esa 鈥渘uestra inteligencia鈥?

Creo que tenemos que poner todas nuestras apuestas, nuestras cartas y energ铆a en la reeducaci贸n de lo que somos no solo como trabajadores, sino como ciudadanos soberanos; reconstituir la soberan铆a y junto con ella destruir el sistema.

El sistema no lo vamos a destruir de otra forma, menos si no hay una alternativa. Es la alternativa la que destruye el sistema, porque los sistemas no saben morir, no quieren morir, tienen las vidas del gato y en Chile eso es clarito. En todas las revoluciones que hemos intentado hemos hecho un tremendo remes贸n, pero sigue flotando el mismo sistema liberal, comercial, especulativo, lo que confirma que a los sistemas hay que saber matarlos, y no se trata de matarlos directamente, sino que se les mata con la alternativa que hay que construir desde la base, porque, como dec铆a Recabarren, el socialismo se empieza construyendo en la comunidad donde vivimos y trabajamos, en la comuna, porque ah铆 podemos directamente ejercer nuestra sabidur铆a e inteligencia; es en lo local, en el lugar donde vivimos, donde trabajamos y donde tenemos un poder, donde no hay poder central capaz de derrotarnos.

Respecto a lo que indica en cuanto al poder local, 驴pudiera ejemplificarlo con experiencias recientes?

En nuestro pa铆s eso ha quedado en evidencia cuando comunidades peque帽as 鈥損ero comunidades al fin鈥 han tomado consciencia soberana de lo que son y han derrotado a los poderes centrales. Por ejemplo, est谩 el caso de Freirina en 2012. Un pueblo de seis mil habitantes, ubicado en el desierto, fue capaz de derrotar a la gigantesca empresa Agrosuper, que ten铆a all铆 una planta de chanchos y aspiraba a tener cuatro millones de chanchos en los alrededores del pueblo. Cuando lleg贸 al mill贸n de chanchos y el hedor se hizo insoportable, los freirinos decidieron unirse y se organizaron en una asamblea territorial y lucharon hasta que mandaron a cambiar la empresa, la liquidaron.

Y f铆jate que, primero, el Gobierno mand贸 al cuerpo especial de Carabineros, al grupo de choque, que fue derrotado en batalla campal en una quebrada de la zona; y despu茅s, el Gobierno mand贸 a una ONG, al servicio de la empresa, para que demostrara c贸mo el trabajo que estaba dando Agrosuper pod铆a contribuir al desarrollo del pueblo; pero tampoco le hicieron caso y tuvieron que retirarse con la cola entre las piernas.

En esa oportunidad las comunidades locales demostraron su poder y coincidieron con el proyecto de Recabarren, eso de que si el pueblo se organiza donde vive, donde trabaja localmente y donde conoce su territorio al rev茅s y al derecho, es invencible. Esto es lo que hay que aprender y no a hacer pol铆tica indirectamente a trav茅s de representantes que se convierten en profesionales de la representaci贸n y terminan usurpando la soberan铆a; debemos construir una entidad donde directamente se controle todo.

驴C贸mo construir una Asamblea Comunal ciudadana?

Es justamente en una Asamblea Comunal Constituyente donde parte la Asamblea Nacional Constituyente. La experiencia que hubo en Chile por 1820 y m谩s tarde 鈥搉o puedo detallar esto porque es muy largo鈥, comenz贸 por establecer, primero, asambleas locales tipo cabildo, siguiendo la vieja tradici贸n de los cabildos que ven铆an desde el siglo m谩s o menos octavo o noveno despu茅s de Cristo. 

Entonces, la soberan铆a qued贸 expresada donde el pueblo puede deliberar y delibera, donde hay vecindad, donde todos tienen problemas comunes, que afectan a la familia y a los hijos. No hay mayor uni贸n que la que produce una comunidad cuando dice: 鈥淭enemos que proteger a nuestros hijos鈥. Eso forma inmediatamente un sentimiento de comunidad, insta a deliberar sobre el problema que los afecta y c贸mo resolverlo; de la deliberaci贸n surge la voluntad y esta es soberan铆a.

La soberan铆a no existe en lo nacional, la soberan铆a popular no funciona en lo nacional, es d茅bil, ah铆 se pierde, eso es el mundo de los pol铆ticos, de los representantes profesionalizados; en cambio, la soberan铆a es real y es muy dif铆cil de derrotar en lo local. Por eso el movimiento constituyente actual necesita a corto plazo instalar asambleas constituyentes comunales, para iniciar el proceso de reflexi贸n constitucional.

Nuestra historia nos ense帽a que cuando la ciudadan铆a se decidi贸 por hacer eso, organiz贸 cabildos constituyentes y discutieron acerca del car谩cter que iba a tener el nuevo Estado 鈥揺sto es bien interesante鈥: los principios humanos y sociales que deber铆an articular; los fundamentos te贸ricos filos贸ficos de ese nuevo Estado 鈥損or ejemplo, el nuevo tiene que ser descentralizado con representantes responsables ante el pueblo que lo elige; con organizaciones locales deliberantes; con Ej茅rcito deliberante; centrado en la producci贸n y no en el puro comercio internacional; de modo que estos principios se discuten a nivel local, donde pueden participar el m谩ximo de ciudadanos.

F铆jate que en el pasado los procesos constituyentes part铆an por cabildos locales, que llegaban a acuerdos con respecto a los fundamentos del Estado y reci茅n, una vez establecidos esos acuerdos, eleg铆an sus delegados a la Asamblea Nacional Constituyente, quienes iban a este espacio con un mandato.

Desde 1830 hasta el d铆a de hoy, en Chile elegimos representantes sin mandato soberano, por tanto nuestros representantes, como no tienen mandato, pueden hacer lo que quieran. Por eso se profesionalizan y constituyen clases pol铆ticas, gremialismo pol铆tico, por eso es que la Asamblea Constituyente local es fundamental, porque esos delegados que van con mandato a la Asamblea Nacional Constituyente discuten no los fundamentos del Estado que ya llevan el mandato, sino m谩s bien c贸mo esos fundamentos se especifican y se institucionalizan en funciones espec铆ficas de ese Estado; si quieres, son etapas.

Finalmente, 驴cu谩les son los desaf铆os en esta materia en el Chile actual?

Lo que en Chile enfrentaremos en este proceso constituyente es c贸mo nos organizamos, cu谩l es el itinerario, qu茅 etapas de discusi贸n habr谩, c贸mo va a ser la Asamblea Nacional, 驴iremos con mandato o sin mandato?; si van con mandato, tienen que haber asambleas de base donde se discuta lo esencial y de all铆 emerja el mandato.

La clase pol铆tica chilena nos puso un itinerario forzado, porque la Comisi贸n Constituyente o eso que llaman la Comisi贸n Mixta 鈥搎ue es peor鈥, se elige a nivel nacional y no a nivel local, con voto individual, y el individuo no delibera para votar porque se supone que hay libre albedr铆o, en consecuencia, como va sin deliberaci贸n previa, ese candidato a la Comisi贸n Nacional Constituyente va sin mandato soberano.

Este Comisi贸n Constituyente que proponen los pol铆ticos es como elegir otro Congreso Nacional, con delegados que vamos a elegir para que discutan sobre la Constituci贸n, pero sin mandato, insisto. Por eso los pol铆ticos, que son maestros en esto de elegir con voto individual y encima secreto, sin mandato, van a controlar, por supuesto, esa comisi贸n. De ah铆 que en este proceso se necesite reconocer nuestra propia historia, que la soberan铆a se ejerce desde el cabildo, desde la Asamblea Comunal, porque es ah铆 el espacio en que se discuten los fundamentos del nuevo Estado, y en la nacional solo se especifica, se institucionaliza, se concretiza ese Estado, de acuerdo a esos fundamentos.

Esto que digo no la sabemos como ciudadan铆a, porque esta experiencia que cuento la hemos investigado, pero la 鈥渉istoria oficial鈥 no la cuenta, no hay nada para instruirnos en c贸mo debe actuar el pueblo soberano cuando quiere construir su propio orden social, no hay ning煤n texto de Historia, de Sociolog铆a o de Derecho Constitucional que ense帽e a definir qui茅n es el ciudadano soberano y c贸mo ejerce la soberan铆a, porque lo 煤nico que dicen estos textos constitucionales es que el ciudadano es el se帽or que tiene m谩s de 18 a帽os y puede votar 鈥揷uando le pidamos que vote鈥 y que su voto es individual, sin deliberaci贸n, y de paso secreto, porque tiene que votar en una c谩mara secreta, donde hace una rayita que despu茅s se convierte en un n煤mero y no en un mandato con sentido real cualitativo, con sentido pol铆tico verdadero; es solo una rayita.

El proceso constituyente que pide Chile es real, hay muchos cabildos abiertos muy desordenadamente instalados, dispersos; hay miles y miles a lo largo del pa铆s, pero no est谩n organizados, por eso proponemos que se organicen al m谩s breve plazo posible como asambleas constituyentes comunales y comience ah铆 la Constituci贸n, de la forma que dijimos, piramidal, para que despu茅s venga la Asamblea Nacional.

Cierto que eso no surge espont谩neamente, porque venimos de una expresi贸n masiva en las calles, espectacular por donde se la mire, gloriosa, con im谩genes incre铆bles que van a quedar para siempre en los libros y en todas partes, pero no sabemos exactamente la estrategia, la t谩ctica, la ciencia de c贸mo construir un proceso constituyente soberano desde la soberan铆a misma, no lo sabemos hacer, nadie nos ense帽a, no hay textos, ninguna universidad que ense帽e eso, solo ense帽an 鈥揷omo dije鈥 a votar haciendo una rayita, voto secreto y de 18 a帽os para arriba, 隆los que tienen menos de 18 no son ciudadanos!

驴Es antojadiza esa barrera etaria?

Lo parad贸jico es que vemos que en la comunidad local quienes son los m谩s activos, los m谩s protag贸nicos, los que m谩s inciden son precisamente los menores de 18 y los ni帽os, quienes son el centro de atenci贸n. El centro de preocupaci贸n principal son los ni帽os, pero para ellos 鈥搇os pol铆ticos鈥, ser ni帽o activo, ser ni帽o querido, ser ni帽o centro de mesa, no es ciudadan铆a; ser un joven que tiene toda clase de grupos de rock, punk, de lo que sea musicalmente, o colectivos de teatro callejero, de f煤tbol, de deportes, de robo, de drogadicci贸n y hasta de tr谩fico, eso no es ciudadan铆a. Hay que aprender a ser ciudadanos desde ni帽o a viejos y no solo cuando tenemos m谩s de 18 para hacer una rayita secreta.

Ese es el gran desaf铆o que vemos en este proceso chileno, que sabemos que tiene que sentar, como qui茅n dice, ejemplo, que debe construir un paradigma, porque la tradici贸n revolucionaria que hemos recibido marc贸 la ruta por otro lado, por la vanguardia, por el partido, por la lucha armada, la violencia, la pura rabia, pero no por la creatividad, no por la inteligencia soberana, que es donde est谩 el camino que se abre como posibilidad para el proceso chileno.

Por cierto, es un camino dif铆cil, trabajoso y 煤nico, porque cargamos adem谩s con el imperativo del ya no podemos seguir perdiendo y eso lo sabemos, porque la memoria hist贸rica que se ha acumulado de la derrota y las explotaciones que ha provocado, la victimizaci贸n de la mayor铆a, es gigantesca; porque igual se sum贸, por primera vez, una historia social que viene desde 1985 hasta el d铆a de hoy, que es la que m谩s se ha investigado, la que m谩s se ha publicado, tenemos miles de libros de historia social denunciando todas estas cosas del pasado y del presente, a tal punto que es una ciencia hoy d铆a peligrosa y por eso estos gobiernos, tanto los de la Concertaci贸n como el de Pi帽era, han tratado de eliminar la Historia de la Ense帽anza Media.

驴Cree que la 茅lite pol铆tica ha llegado al punto de sentirse amenazada por el estudio de la Historia? 驴Por qu茅?

Claro, les resulta peligrosa porque si estudian la Historia tienen que leer esta literatura que es cr铆tica, que habla del sujeto hacia el sistema y no del sistema hacia el sujeto; por eso es que alimenta la soberan铆a y al movimiento ciudadano.

Por primera vez el movimiento popular est谩 usando t茅rminos que nunca us贸: soberan铆a; poder constituyente; estrategia; Asamblea Constituyente, etc茅tera. Antes solo habl谩bamos de imperialismo; burgues铆a; revoluci贸n; lucha armada; vanguardia; l铆deres como Allende, Miguel Enr铆quez o Fidel Castro, pero no de ciudadanos. En efecto, el aprendizaje que poseemos nos permite un gran avance porque, por un lado, est谩 el movimiento Mapuche; por otro, lo que fue el poder popular; y por otro, la resistencia contra Pinochet, o sea, tres experiencias que han ido acumulando memoria y sabidur铆a acerca de c贸mo actuar desde el pueblo y para el pueblo, sin pasar por los intermediarios, aunque nos falta la guinda de la torta.

驴C贸mo hacer eso mismo pero ahora a nivel de construcci贸n de Estado? Ah铆 es donde est谩 todav铆a el problema, y nos damos cuenta que debemos hacerlo muy r谩pidamente, sobre todo en este periodo, antes de que termine la pandemia, porque el gobierno de Pi帽era se prepara con nuevas leyes que intentan controlar todo el poder militar para impedir y reprimir el movimiento ciudadano. Lo tenemos que hacer en un corto tiempo, de ah铆 la urgencia de pensar a fondo los problemas que hemos planteado, raz贸n por la que estamos siempre dispuestos a conversarlos con quien sea, para de ida y vuelta ir desarrollando nuestro pensamiento, no solo cr铆tico, sino propositivo y soberano.

Correo del Alba




Fuente: Lahaine.org