February 24, 2021
De parte de SAS Madrid
345 puntos de vista


El Parlamento de Galicia ha aprobado este martes  la reforma de la Ley de Salud gallega que establece multas para infracciones sobre la salud p煤blica, entre ellas la “negativa injustificada” a la vacunaci贸n. La votaci贸n ha salido adelante con los 煤nicos votos a favor del partido en el Gobierno, el PP, y los de la oposici贸n de BNG y PSdeG en contra.

La propuesta, que ya fue rechazada por el ejecutivo de Pedro S谩nchez en diciembre, permitir铆a a la Xunta aplicar una serie de medidas en situaci贸n de pandemia como las multas por negarse a ser vacunado, no llevar mascarilla o la facultad de ordenar confinamientos. 

Los partidos de la oposici贸n han criticado esta “vacunaci贸n obligatoria” por considerar que solo servir谩 para “dar alas a los negacionistas” de la pandemia. Mientras, el PP ha rechazado esa “supuesta obligatoriedad”, ya que asegura que solo se podr谩 establecer “en circunstancias muy concretas”.

Esta reforma de la Ley de Salud de 2008, promovida por el Gobierno gallego pero presentada como proposici贸n de ley por el PPdeG, establece un r茅gimen de sanciones, el cap铆tulo que m谩s cr铆ticas ha recibido, con multas de 1.000 a 600.000 euros seg煤n tres niveles: leve, grave y muy grave.

Si bien la mayor铆a de casos estar铆an contemplados como leves, existe un supuesto en el que la negativa a inyectarse la vacuna podr铆a acarrear sanciones mucho mayores, de m谩s de 60.000 euros, si dicho caso “pueda suponer un riesgo o un da帽o grave o muy grave para la salud del poblaci贸n”. En el mismo supuesto estar铆a tambi茅n la obligaci贸n de usar mascarilla, la “falta de cumplimiento voluntario de la medida de aislamiento” o de la “obligaci贸n de cuarentena” de forma “repetida o reiterada”, seg煤n figura en el texto elaborado frente a la actual pandemia de la covid-19.

Adem谩s, faculta a las autoridades sanitarias, en cada caso, a “adoptar medidas preventivas de obligado cumplimiento cuando exista o se sospeche razonablemente la existencia de un riesgo inminente y grave para la salud de la poblaci贸n”. Estas restricciones pueden ir desde la incautaci贸n de productos, hasta el cierre de empresas, la limitaci贸n de horarios u ordenar a los ciudadanos la prestaci贸n de servicios personales, as铆 como medidas de control de personas enfermas y sometimiento a tratamiento o a cuarentena, entre otras.

Las medidas se adoptar谩n “de forma motivada, tras evaluar los principios cient铆ficos” y siguiendo “el principio de precauci贸n”, pero podr谩n establecerse “aunque siga existiendo riesgo de incertidumbre cient铆fica” cuando “se observe la existencia, fundada, seria y razonable, de un riesgo actual o inminente para la salud de la poblaci贸n”.

Entre las infracciones que, en principio, se considerar铆an leves se encuentran: hacer botell贸n, infringir los toques de queda, reuniones con m谩s personas de las permitidas, participar en fiestas que incumplan las medidas aprobadas por las autoridades sanitarias e incumplimientos de horarios de locales.

“Encaje legal m谩s que discutible”

Los partidos de la oposici贸n han criticado la reforma durante el debate de la proposici贸n de ley en el Parlamento gallego. Para el diputado del PSdeG Julio Torrado esta reforma es un “dislate absoluto” porque incluso “su encaje legal es m谩s que discutible”, ya que restringe derechos y libertades individuales que solo competen a la normativa estatal, aparte de pretender instalar “un estado de excepci贸n permanente”.

A su juicio, “obligar a vacunar es como querer evitar los accidentes e tr谩fico prohibiendo los coches”, en lugar de apostar por concienciaci贸n, y es una medida que solo servir谩 para “alentar al negacionismo” y una reforma que cree que solo tiene equiparaci贸n con la que est谩 preparando el presidente brasile帽o, Jair Bolsonaro. “Los negacionistas que ustedes mismos alimentaron est谩n ah铆 fuera haci茅ndole el caldo gordo al Gobierno”, ha lamentado Torrado, quien ha argumentado que su partido no puede apoyar esta ley por “rigor, sensatez y por la convicci贸n plena en la ciencia” que parece que la Xunta “no tiene”.

Por su parte, seg煤n Iria Carreira, del BNG, el problema para la poblaci贸n gallega “no es que no quiera vacunarse sino que no puede” porque no hay suficiente vacunas que ponerles. Por eso, ha advertido de que “el problema real no es el discurso negacionista”, al que ha considerado que la Xunta “da alas” con esta ley, sino la falta de dosis y de personal.

Adem谩s, ha dicho que es “un grave error” enfocar un problema de salud p煤blica como si fuese de orden p煤blico, en lugar de aprovechar la ley para reforzar el sistema sanitario, por lo que no le ve m谩s sentido que “intentar esquivar” la responsabilidad de la Xunta ante esta pandemia para derivarla en la poblaci贸n gallega.

En tanto, la diputada del PPdeG Encarnaci贸n Amigo ha argumentado que “esa supuesta obligatoriedad de las vacunas” no es tal, sino que en el texto figura, al respecto, solo un “podr谩, en circunstancias muy concretas”, y ha instado a la oposici贸n a apoyar la reforma y no ponerse del lado de los negacionistas.

Ha defendido que el PPdeG con esta reforma intenta “cubrir las lagunas y carencias de la legislaci贸n vigente para luchar mejor contra la pandemia” ante la “inacci贸n” del Gobierno central, presidido por Pedro S谩nchez, que cree que la oposici贸n gallega est谩 defendiendo. Para Amigo la nueva normativa no es autoritaria, sino garantista, y solo pretende “poner l铆mites a lo que puede hacer una administraci贸n durante una crisis sanitaria”.

驴Puede ser obligatoria la administraci贸n de una vacuna?

Existen dos leyes estatales que pueden amparar la obligatoriedad de la vacuna. Una de 1980 que modifica la ley de bases de Sanidad de 1944 que dicta que las vacunas contra la viruela, difteria y otras infecciones podr谩n ser declaradas obligatorias “cuando por la existencia de casos repetitivos de estas enfermedades o el estado epid茅mico del momento o previsible se juzgue conveniente”.

Otra ley de abril de 1986 recoge que “las autoridades sanitarias competentes podr谩n adoptar medidas de reconocimiento, tratamiento, hospitalizaci贸n o control cuando se aprecien indicios racionales que permitan suponer la existencia de peligro para la salud de la poblaci贸n debido a la situaci贸n sanitaria concreta de una persona o grupo de personas o por las condiciones sanitarias en que se desarrolle una actividad”.

A la reforma de la Ley de Salud gallega, que entr贸 en el Parlamento auton贸mico el pasado mes de noviembre y fue tramitada por el procedimiento de urgencia, se presentaron 54 enmiendas de la oposici贸n, pero solo se ha incluido en el texto final una del BNG referida a “revisar el lenguaje sexista” del texto.

Enlace relacionado Publico.es (23/02/2021).




Fuente: Sasmadrid.org