July 16, 2021
De parte de ANRed
130 puntos de vista


Carlos Rosales, empresario dueño de la empresa Garbarino, es quien tiene la responsabilidad principal de que más de 4.000 familias no queden en la calle. Trabajadores y trabajadoras autoconvocades estuvieron el lunes 5 en Plaza de Mayo para reclamar por sus sueldos y aguinaldos adeudados hace tres meses. No hay respuestas de ninguna parte, ni patronal ni sindical. Los sindicatos de Camioneros y de Comercio, de Moyano y Cavallieri respectivamente, no respaldan este reclamo, piden paciencia y aducen no poder hacer nada. Entrevistamos a Ceferina, trabajadora de la empresa Garbarino. Por Mario Hernandez


Mario Hernandez: ¿Qué situación están atravesando? En Clarín una nota titula: “Contrarreloj Garbarino busca evitar la quiebra 3.800 empleos en riesgo”; tengo entendido que es un conflicto que viene desde hace algunos meses.

Ceferina: Llevamos casi un año y medio. Pero a medida que pasa el tiempo se pone cada vez más y más grave porque nosotros ya no damos más; están logrando lo que busca la nueva dirección. La crisis económica tiene tres años en la empresa, pero hasta ahora no habíamos sufrido atrasos en los sueldos ni falta de pago. Pero cuando la empresa es vendida en junio del año pasado, la nueva dirección a base de promesas de conservar la fuente de trabajo y ponerse al día con todos los sueldos, es adquirida por este señor Carlos Rosales. Pero su primera medida fue ponernos a todos en estado de suspensión, cubriéndose con el Artículo 223 bis. Así fue todo el 2020. Pero a fin de año, cuando la gran mayoría volvimos a los puestos de trabajo y, por supuesto, es real que con la pandemia las cosas han cambiado para todo el mundo, no solo para la empresa, pero aun así la empresa ha dado notas afirmando que ha crecido un 900% cosa que nosotros no vimos reflejado, porque eso no se hizo presente en el pago de los recibos de sueldo.

Nos ha pagado en cuotas y al día de hoy, estamos sin cobrar abril, mayo y no hemos cobrado, tampoco el aguinaldo. En esa misma nota de Clarín a la que te referís, dice “sueldos atrasados”. Atrasados es cuando uno no cumple el cuarto día hábil que dice la ley y uno termina cobrando el día 15. Eso es un atraso, pero a tres meses de no pagar, estos son sueldos adeudados y la empresa no tiene cómo justificar la falta de pago.

Este mismo señor en el mes de diciembre adquiere Radio Continental. Nadie adquiere una empresa en medio de una pandemia si no es rentable en junio de 2020 ni tampoco adquiere otra empresa un año después si tampoco va a ser rentable. Hoy Garbarino aparece en la gran mayoría de las camisetas de fútbol como sponsor oficial, de Boca Juniors, River Plate, San Lorenzo, Colón, hay dinero. Hay dinero para el fútbol, hay dinero para adquirir nuevas empresas pero no hay dinero para pagar salarios.

M.H.: ¿Ustedes tienen alguna hipótesis a lo que apunta Carlos Rosales con esta política de adeudar salarios, aportes previsionales, cerrar locales inclusive?

C.: Cuando asume el cargo de la empresa, a nosotros nos dijeron que era para pagar salarios adeudados y mantener puestos de trabajo, sin embargo, su primer medida fue suspender. Y en muchas entrevistas este señor dijo que su idea era hacer de Garbarino el Mercado Libre de Argentina, entonces la lectura que podemos hacer es achique y desgaste de empleados. Es nefasto. Es duro porque en medio de una pandemia, con un DNU vigente es terrible porque de 200 sucursales ya quedan solamente 120, de 4.300 empleados hoy somos 3.800. Y nadie hace nada.

M.H.: Estamos hablando de Garbarino, Compumundo, Garbarino Viajes, Digital Fueguina y Fidem ¿verdad?

C.: Sí.

M.H.: ¿Cuál es la situación en esas otras empresas?

C.: Exactamente la misma. Esto es a nivel país. Todos estamos pasando lo mismo. La empresa está incumpliendo con salarios, con aportes jubilatorios, de obra social. Tengo compañeros que son pacientes oncológicos a los que la prepaga no les cubre ni siquiera los medicamentos. Estamos haciéndonos atender en diferentes puestos de salud pública, con todo lo que esto lleva y gracias que en nuestro país tenemos una salud pública. Pero eso está descontado de nuestro recibo de sueldo.

M.H.: Ustedes son afiliados al sindicato de Comercio, pero no he visto ninguna expresión por parte de este sindicato de lo que están atravesando ¿me equivoco?

C.: No. Es lamentable y es así. Quien nos representa, el señor Cavallieri colabora con ese artículo 223 bis que se desprende de la Ley de contrato de trabajo y se firma en concordancia con el Estado. Eso hace que nuestro salario vaya a la baja y que muchos empresarios hagan uso de esto. El sindicato de empleados de Comercio se divide por jurisdicción, tenemos una parte, la de zona oeste, es la que nos está acompañando ahora y, en particular, yo pertenezco a la central de Casa Oeste, ahí hay una delegada que desde el minuto uno está con nosotros. Pero Cavallieri, que es quien nos representa, nos entregó en ese acuerdo. Y esto viene sucediendo hace año y medio y el sindicato de Comercio recién hace la presentación ante el ministerio de Trabajo en abril de este año, cuando se denuncian los “atrasos”.

M.H.: O sea que a pesar del decreto que prohíbe despidos y suspensiones, Garbarino avanza en ese sentido.

C.: Es correcto, ahí está la otra parte que es la ausencia del Estado, porque esto está asentado en el ministerio de Trabajo desde el minuto uno. Hubo audiencias, pero hay tal hermetismo de la empresa y es tanta la falta de empatía que hay que no les importa, el plan es achique y desgaste. Si este es un plan para derivar todo a la venta web, el empresario debería desvincularnos y abonarnos. Pero va a hacer este cambio estructural de la empresa a costa de los empleados y nuestras familias. Nuestra situación hoy es sin salario, en pandemia y nadie hace nada.





Fuente: Anred.org