October 25, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
163 puntos de vista


Esta frase no s贸lo es una proclama que hemos pronunciado y escuchado en muchas manifestaciones y protestas a las que hemos asistido. Es una petici贸n, una exigencia basada en una realidad que atraviesa nuestra vida aunque no lo creamos.

Baladre

Esa realidad nos dice que mientras que gran parte de la poblaci贸n del Estado espa帽ol se encuentra en situaciones acuciantes de precariedad y pobreza, sin saber si va a poder comer o no ma帽ana, se destina una cantidad ingente de recursos a inversiones militares, compra, fabricaci贸n y exportaci贸n de armamento. S贸lo hay que poner encima de la mesa algunos datos que nos ayuden a comprender de qu茅 estamos hablando. En 2019, el gasto en educaci贸n fue de 2.541 millones de euros (un 0,69 % del presupuesto total espa帽ol). En este mismo a帽o, el gasto en Servicios sociales fue de unos 2.631 millones de euros (un 0,71 % del presupuesto total). La inversi贸n en salud p煤blica no llega al 6% de PIB espa帽ol y s贸lo un 1% de esa inversi贸n est谩 destinada a atenci贸n primaria. Sin embargo, el gasto militar en el estado espa帽ol en 2019 alcanz贸 los 20.050 millones de euros. Cabe preguntarse 驴por qu茅? 驴A qu茅 responde esta diferencia de inversi贸n de recursos p煤blicos? 驴Por qu茅 se siguen alimentado numerosos conflictos armados en pa铆ses del mal llamado 鈥渢ercer mundo? 驴La prioridad no deber铆a ser asegurar la vida digna de las personas? La respuesta a estas preguntas es muy sencilla: las armas son un gran negocio, y por ello existen. Y como muestra, un bot贸n. Los grandes bancos espa帽oles (como el Banco Santander o el BBVA) invirtieron m谩s de 7.000 millones de euros en la industria militar entre el a帽o 2014 y el 2019. Los mismos bancos que siguen desahuciando a miles de personas con el 煤nico objetivo de especular, poniendo en jaque un derecho fundamental como es el de la vivienda digna. Todo ello permitido y alentado por la Uni贸n Europea, la cual facilita y pone al servicio de los estados el terreno de juego que les permite a unos pocos seguir enriqueci茅ndose a costa del sufrimiento y precariedad vital de otras muchas.

Nos quieren muertas o sometidas y nosotras tenemos el derecho y la responsabilidad de defendernos, protestar y encarar el poder dominante para generar una sociedad justa y sostenible.

Y ante esta realidad insostenible, 驴qu茅? La lucha social parece la posibilidad m谩s l贸gica y l铆cita. Nos quieren muertas o sometidas y nosotras tenemos el derecho y la responsabilidad de defendernos, protestar y encarar el poder dominante para generar una sociedad justa y sostenible. Pero la lucha social no es gratuita. La represi贸n es la respuesta de los cuerpos y fuerzas de 鈥渟eguridad鈥 del estado. Violencia para que nada cambie. Ley mordaza como ant铆doto a la dignidad. Son muchas las personas y colectivos que ponen sus cuerpos para evitar desahucios, hacer frente a la injusticia social, conservar el poco medio natural que a煤n nos queda, se帽alar y combatir el fascismo, poner en el candelero el feminismo como respuesta ante el heteropatriarcado鈥 Y son muchas las represaliadas, agredidas y enjuiciadas por defender los derechos sociales, por decir basta ya. Activistas como Fran Molero, que lleva casi tres a帽os encerrado en una prisi贸n por protestar frente al Congreso, por exigir dignidad. Los montajes policiales est谩n a la orden del d铆a, las agresiones en comisar铆as son el pan de cada d铆a, el control y la represi贸n policial en barrios empobrecidos es una constante y las c谩rceles siguen siendo el reflejo y la respuesta institucional y totalmente normalizada a las situaciones de empobrecimiento. Ni el arte se escapa de la violencia del estado. Pablo Has茅l, Valtonic o el caso de los Titiriteros son algunos de los artistas que han sufrido represi贸n por poner en pr谩ctica la libertad de expresi贸n. Mientras tanto, se permiten con total impunidad expresiones fascistas en nuestras calles. Incluso en tiempos actuales de COVID, bajo la excusa de una supuesta protecci贸n de la ciudadan铆a y del cumplimiento de las medidas sanitarias, ha sido mucha la violencia desmedida ejercida por parte de la polic铆a a personas cuyo 煤nico delito ha sido no llevar puesta una mascarilla o salir a correr para reducir la ansiedad en momentos de confinamiento. Nada de inversi贸n en cuidados psicol贸gicos para preservar la salud mental de la sociedad. La soluci贸n del Estado siempre pasa por la represi贸n. Y lo peor es que esta represi贸n basada en la no obediencia ciega puede que haya venido para quedarse. Se produce la criminalizaci贸n sistem谩tica a movimientos como el 8M por supuestamente poner en peligro la salud p煤blica en una manifestaci贸n, mientras que no se cuestiona la masificaci贸n de los metros y buses para ir a emplearse ni la concentraci贸n en las terrazas de los bares de personas que consumen.

Qu茅 casualidad鈥 驴o no?

Desde la campa帽a 12 meses por los derechos sociales entendemos que la prioridad debe ser que todas las personas tenga derecho a cubrir las necesidades b谩sicas y a vivir dignamente. Que la Renta B谩sica de las Iguales no s贸lo es posible, sino necesaria. Qu茅 es necesario un reparto justo de la riqueza existente. Que ante la injusticia social, la lucha es leg铆tima y nunca puede ser represaliada por la violencia del Estado. Exigimos la Amnist铆a social para todas aquellas personas multadas o encarceladas por defender los derechos m谩s fundamentales. La vida no puede estar supeditada al negocio de unos pocos y la represi贸n no es ni ser谩 la soluci贸n a la pobreza.


Imagen: Pol Serra




Fuente: Grupotortuga.com