October 18, 2021
De parte de Cultura Y Anarquismo
340 puntos de vista


 

La pandemia ha mostrado la debilidad de esa izquierda grogui que copa
las estructuras de representaci贸n y la esfera p煤blica en esta provincia
europea perif茅rica. Han aflorado tanto su arraigada fe en el Estado
鈥攅mbridado por una gran burgues铆a que nunca soltar谩 el dogal鈥 como su
profundo conservadurismo en tiempos de mudanzas hist贸ricas. La coyuntura
actual, con el mayor recorte de derechos civiles y laborales de los
煤ltimos cuarenta a帽os, ha sido insuficiente para que se sacudiera la
modorra. Ha sido incapaz de defender una propuesta alternativa a la
defensa derrotista del modelo socioliberal realmente existente, y a las
acometidas de las ubicuas guerras culturales derechistas.

En
paralelo, y de acuerdo con las leyes del materialismo hist贸rico, el
neoliberalismo anuncia a bombo y platillo que se dispone a dar un salto
cualitativo en su extractivismo depredador, con el punto de mira puesto
en nuestras monta帽as, valles y llanuras. Se avecina una renovada
metropolizaci贸n del devastado entorno rural, con molinos de viento y
plantaciones solares gigantescas en la Euskal Herria vaciada, renovaci贸n
de las concesiones hidroel茅ctricas al oligopolio energ茅tico,
macrogranjas, represas y canales descomunales, trenes de alta velocidad, y tarifas de la luz por las nubes. Bienvenidas al capitalismo verde, el Green New Sacking ya est谩 aqu铆, un asalto sin precedentes a nuestros comunes.

En este contexto, los centros sociales y gaztetxes se antojan cruciales.
Porque adem谩s de ser lugares de experimentaci贸n colectiva y pr谩cticas
contraculturales, nadie niega con m谩s lucidez el poder omn铆modo del
Estado neoliberal y la legitimidad de su ley y orden. Subvierten los
c贸digos patriarcales, esquivan la alienaci贸n, producen cultura libre,
activan circuitos de econom铆a cooperativa, e impulsan dispositivos de
intervenci贸n social. En ellos se respira la genuina generosidad de los
insumisos al suicidio cotidiano de la resignaci贸n. Son la casilla de
salida de los sujetos impuros que no tienen miedo a aventurarse en lo
desconocido. Espacios necesarios, no como un fin en s铆 mismo, sino como
punto de partida de cualquier pol铆tica transformadora: la piedra de
toque de la revuelta.

A su derecha est谩 la izquierda zombi, responsable y acomodaticia, contemporizadora y bur贸crata, indiferente ante los desalojos,
que ya torci贸 el gesto con las revueltas de los inmigrantes de las
banlieues, los bloqueos de las rotondas de los chalecos amarillos, o las
ocupaciones de las plazas de las indignadas. El coronavirus solo ha
reflejado su estado de muerte cerebral pol铆tica. Mientras, los gaztetxes
y centros sociales 鈥攄e Kukutza a la Rotxapea鈥, tienen pendiente renovar el modelo y no pocos problemas, pero no han perdido ni un 谩pice de aroma a libertad. Hay que apoyarlos activamente, tienen que sentir nuestra solidaridad.

https://www.elsaltodiario.com/autor/hordago-el-salto 




Fuente: Culturayanarquismo.blogspot.com