November 21, 2021
De parte de SAS Madrid
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Los m茅dicos de familia del ambulatorio Vicente Soldevilla dejan de ver pacientes propios por las tardes ante la falta de efectivos. “Pasamos de la atenci贸n primaria a la emergencia”, avisa un facultativo.

 En el centro de Salud Vicente Soldevilla de San Diego, en Puente de Vallecas, es dif铆cil saber cu谩ntos m茅dicos van a trabajar un d铆a cualquiera. La falta de cobertura de las plazas por parte de la Comunidad de Madrid, sumada a las bajas y renuncias que se vienen sucediendo en los 煤ltimos meses ante la imposibilidad de atender agendas de hasta 80 pacientes por turno, han desbordado la capacidad de este ambulatorio, que deber铆a dar servicio a una poblaci贸n de 15.000 pacientes. Al final de la semana pasada, en horario de tarde, solo quedaba un m茅dico, de los 16 que en principio constituir铆an la plantilla total. El servicio se plant贸: si no hab铆a personal, no podr铆a haber atenci贸n m茅dica.

Los retrasos para atender pacientes en el Soldevilla ya eran notorios en verano, cuando oficialmente se achacaba la carencia de doctores a las vacaciones. Pero con el nuevo curso ya bien en marcha, las cosas incluso han ido a peor. “En enero qued贸 una plaza sin cubrir, y eso fue sobrecargando los cupos. A la vuelta de vacaciones, dos personas dimitieron, a lo que se sum贸 otra baja por un embarazo de riesgo. Si un cupo normal es de 1.500 pacientes por m茅dico, nosotros pasamos a 2.200”, indica Daniel Garc铆a, m茅dico de familia en el centro, que aguanta el ritmo de cadena de montaje porque est谩 a media jornada con otra compa帽era. “Yo estoy dos d铆as y ella, tres. Si estuvi茅ramos los cinco, posiblemente tambi茅n estar铆amos de baja ya”.

La Comunidad de Madrid se escuda en que es dif铆cil encontrar m茅dicos, que hay m谩s demanda que oferta, sin considerar que quiz谩s cabe atraer profesionales pagando m谩s. De los que s铆 aceptan, es frecuente que, al encontrarse con la monta帽a de enfermos, abandonen. “Vino una persona la semana pasada y al acabar dijo que no volv铆a”, cuenta la enfermera Ruth Crist贸bal, que se帽ala, con comprensi贸n, el clima enrarecido entre los pacientes: “Me considero una persona bastante cabal, pero si llevo dos semanas para poder ir a al m茅dico y llego aqu铆 y me dicen que no me puede atender…”.

Administrativos, enfermeras y m茅dicos colocaron carteles informativos en el centro y denunciaron p煤blicamente la situaci贸n, lo que llev贸 a la Gerencia de Atenci贸n Primaria a reaccionar buscando lo que el doctor Garc铆a considera “parches”, como crear agendas de pacientes no demorables que pueda ver indistintamente cualquier m茅dico del centro, y no el que tengan asignado. “Se pasa de un modelo de atenci贸n primaria a uno de emergencia. Es agotador para el paciente tener que explicar sus problemas cada vez y, desde el punto de vista m茅dico, muy complicado. No tenemos tiempo para escuchar con profundidad a la gente”, alerta. De momento, el centro va a seguir funcionando con este sistema, al menos en el turno de tarde, el m谩s sobrecargado. “Las agendas ya no van a ser nominales. Es inviable”, lamenta Crist贸bal.

“La locura es no saber qu茅 va a pasar”

Hacia mitad de semana, la en茅sima crisis parec铆a precariamente contenida. Dos m茅dicos contratados de urgencia entraron en el servicio, y hab铆a negociaciones para incorporar un tercero. Pero nada es definitivo. “Parte de la locura es que no sabemos qu茅 va a pasar [a diario]”, apunta Garc铆a. “El lunes iba a venir alguien de refuerzo, pero al final no se present贸”, a帽ade Crist贸bal. “No se trata solo de gente reci茅n incorporada que se haya asustado”, avisa el m茅dico. “Una compa帽era ha dimitido tras 10 a帽os. Lo que hay es un deterioro cronificado”, opina.

Otras de las alternativas que plantea Sanidad es derivar pacientes. “Es difuminar el problema extendi茅ndolo a otros centros”, opone Garc铆a. Tampoco es que los ambulatorios pr贸ximos tengan mucho margen. El Centro de Salud Campo de la Paloma, en Palomeras, al otro lado de la M-40, solo ten铆a tres m茅dicos de los 12 que deber铆a, lo que llev贸 a los vecinos a concentrarse a las puertas el martes para reclamar “una sanidad digna”.

La falta de m茅dicos en el Soldevilla genera un “efecto domin贸” que repercute en el resto de la plantilla, tambi茅n en los administrativos, que ahora tienen que tomar decisiones para los que no est谩n capacitados, como evaluar si un paciente que llega de urgencia debe ser atendido o no. “No tienen formaci贸n sanitaria y est谩n que no pueden m谩s. Si soy un enfermo y me molesta al orinar, no me vale lo que me digan en una ventanilla”, razona Garc铆a. El doctor critica que la Consejer铆a de Sanidad aborde estas carencias “como si fuese un fen贸meno meteorol贸gico” en vez de un problema de falta de inversi贸n. “Lo que estamos haciendo es gestionar las miserias”, critica.

Enlace relacionado ElDiario.es 19/11/2021.




Fuente: Sasmadrid.org