October 27, 2020
De parte de CGT-LKN Euskal Herria
330 puntos de vista

<<Gobierne quien gobierne las pensiones se defienden>> ha sido uno de los lemas recurrentes de la marea pensionista. Pero en realidad la pancarta siempre tuvo m谩s de fachada que de realidad. En la mayor parte de las movilizaciones que las asociaciones de jubilados realizaban su objetivo preferente era el rechazo de la reforma de Mariano Rajoy, y muy de lejos, y con sordina, de la de Jos茅 Luis Rodr铆guez Zapatero, que fue la primera en aplicarse.

De ah铆 que a larga se impusiera la idea, fruto del sobado y rentable manique铆smo derecha-izquierda, que toda la artiller铆a hab铆a que dirigirla contra la del PP. Incluso en el ambiente estaba que, con un gobierno de coalici贸n progresista en la Moncloa, criticar la de los socialistas era hacer el juego al enemigo. Poli malo, poli bueno, todos cazan incautos.

Y donde dije digo ahora digo Diego. El 19 de febrero del a帽o pasado, Unidas Podemos (UP) se levantaba de la Comisi贸n del Pacto de Toledo (un tinglado patrocinado por la antigua y corrupta CiU en los noventa) de manera sorpresiva, frustrando la ratificaci贸n del borrador ya aprobado con las recomendaciones para <<actualizar>> el sistema p煤blico de pensiones.

Seg煤n una de sus representantes, la ahora ministra de Trabajo Yolanda D铆az, UP no pod铆a aceptar un planteamiento que buscaba <<recortar las pensiones>>, exigiendo que la edad de jubilaci贸n volviera a los 65 a帽os en que estaba hasta que Zapatero lo elev贸 hasta los 67. Pero en verdad se trataba de un golpe de efecto, motivado por el c谩lculo partidista. La confederaci贸n morada entonces pastaba en la oposici贸n y presumiblemente a las puertas de un adelanto electoral. Indisponerse con cerca de nueve millones de pensionistas no parec铆a un buen negocio cara a las urnas para los de Iglesias. Como se acaba de demostrar ahora, con UP disfrutando ya de las mieles del poder en un gobierno progresista de la sedicente izquierda. Como si hubieran comprendido que la doctrina del shock publicitada por Naomi Klein tambi茅n puede servir de herramienta pol铆tica para sus intereses cortoplacistas.

Aprovechando el fragor del estado de alarma en ciernes para tratar de frenar la segunda ola de la pandemia, ahora s铆, Unidas Podemos ha complotado con los restantes partidos del arco parlamentario para trasladar al Ejecutivo (a ellos mismos) nuevas reformas para <<mejorar el sistema p煤blico de pensiones>> (en el argot de la instituci贸n que lleva la marca de la provincia del bolo). En sustancia una de cal y cinco de arena. El documento ahora aprobado por unanimidad habla de recuperar la revalorizaci贸n de las pensiones con el IPC y de <<alargar la edad real de jubilaci贸n y acercarla a la edad legal>>, que en sucinto esperanto significa agravarla y empobrecerla.

Precisamente lo que UP esgrimi贸 hace solo 20 meses para salirse de aquel c贸nclave austericida. Una propuesta que sin duda Bruselas agradecer谩. Aunque resulte incongruente y doloso que el pa铆s con m谩s paro juvenil de la Uni贸n Europea (el 44% de los menores de 25 a帽os antes del mazazo de la Covid-19) lo celebre dilatando a煤n m谩s la salida del mercado de trabajo de los mayores con o sin patolog铆as previas. La nueva normalidad.

Esto significa que la contrarreforma emprendida por el PSOE en 2010, con el pl谩cet de CCOO y UGT, se queda tal cual, y que, por el contrario, la del PP de 2012 se rectifica justamente. Con ello, como ocurre con el incremento de la deuda p煤blica que pagar谩n las generaciones futuras para confort de las presentes, j贸venes y adolescentes, hipot茅ticos jubilados cuando les llegue su hora, ser谩n los m谩s perjudicados. Una estafa generacional.

Hay que recordar que el hachazo dado al sistema p煤blico de pensiones por Rodr铆guez Zapatero fue estructural, mientras que el de Rajoy fue sobre todo coyuntural, inducido por los efectos econ贸micos y sociales de la crisis financiera del 2008. Esta actu贸 fundamentalmente para devaluar la cuant铆a de las percepciones vivas, y aquella para empeorar las condiciones de los plazos para acceder a la prestaci贸n, aumentar los a帽os de cotizaci贸n que dan opci贸n a la pensi贸n m谩xima y ampliar la edad de jubilaci贸n.

Lo que pasa es que las movilizaciones de los afectados que llevaron la presi贸n de la calle a las instituciones se centraron en la del PP y minusvaloraron la del PSOE. La eterna canci贸n cuando en el gobierno est谩n <<unos de los nuestros>>. Entonces protestar es hacer el juego a la derecha. Lo suyo es probar la cicuta de la resignaci贸n.

Rafael Cid




Fuente: Cgt-lkn.org