March 27, 2021
De parte de La Haine
322 puntos de vista


Han empezado a pulular proyectos de alteraci贸n de las reglas del juego electoral que confluyen en su ventajismo para la actual facci贸n en el Estado

Poner al pa铆s pol铆tico a discutir en a帽o preelectoral sobre reformas pol铆ticas que dif铆cilmente se materializaran suena a maniobra distractora . Sin caer en conjeturas, hay aspectos que subyacen en esta 鈥渞eformitis鈥 electoral antidemocr谩tica 

En el pasado mes de septiembre publiqu茅 en este mismo portal mi columna 鈥淒uque: autogolpe o renuncia鈥 (https://lahaine.org/bS7s) donde advert铆a el deterioro antidemocr谩tico del ya de por s铆 restringido r茅gimen pol铆tico colombiano durante el actual gobierno. En la medida que se acercan los comicios de 2022 han empezado a pulular proyectos de alteraci贸n de las reglas del juego electoral que confluyen en dos cosas: su ventajismo para la actual facci贸n en el Estado, y la inviabilidad de su tr谩mite por los conductos ordinarios. 

Sin duda el m谩s bochornoso de todos esos proyectos fue el de la semana anterior que propon铆a la prolongaci贸n de los periodos del Presidente, Congreso, entes de control y hasta altas cortes. Pero este proyecto presentado a nombre de la Federaci贸n Nacional de Municipios y un grupo de representantes a la C谩mara poco reconocidos y que caus贸 la justa indignaci贸n ciudadana obligando a su retiro inmediato, no contaba con los tiempos necesarios antes de marzo de 2022 para surtir los 8 debates en el parlamento que requieren las reformas constitucionales. 

An谩lisis propio sobre sus riesgos democr谩ticos merecen los proyectos de acto legislativo radicados en el presente periodo de sesiones del Congreso que avala el voto a las FFMM (el partido de gobierno insiste por segunda vez en este tema) o que unifica la fecha de las elecciones legislativas y presidenciales. Pero ambos coinciden en que no tienen ni las mayor铆as aseguradas, ni mucho menos los tiempos para su tr谩mite ordinario, en un parlamento que sigue virtualizado. 驴Qu茅 sentido tiene inundar el Congreso y el debate p煤blico con una pl茅yade de proyectos de reformas electorales que no solo son inconvenientes sino inviables? 驴Por qu茅 la proliferaci贸n de propuestas que modifican las elecciones cuando el calendario electoral ya est谩 en curso? 驴El gobierno Duque va a dedicar su 煤ltima legislatura a proyectos de reformas que de entrada nacen en coma sino muertas? 

Tanta torpeza se me hace sospechosa. Sobre todo si hablamos de una clase pol铆tica y de un sector del bloque de poder, expertos en la celada legal santanderista, as铆 como en el ejercicio efectivo del autoritarismo que les ha permitido la concentraci贸n de los poderes del Estado. Sin querer caer en conjeturas considero que aspectos que a煤n no se manifiestan subyacen en esta 鈥渞eformitis鈥 electoral antidemocr谩tica.

Sin duda existe una preocupaci贸n relativa sobre el control de las elecciones ante el crecimiento de un electorado cr铆tico durante la 煤ltima d茅cada, aguzada por la incapacidad hasta ahora de reunificaci贸n electoral del bloque de poder y su crisis de liderazgo. En parte la insistencia de alterar las reglas del juego electoral que siempre le han dado la victoria a la actual clase pol铆tica expresa el hist贸rico 鈥渕iedo al pueblo鈥 y su pretensi贸n de eternizarse en el poder. Por primera vez desde el Frente Nacional, a un a帽o de la primera vuelta nadie puede asegurar entre qu茅 candidaturas se definir谩 la presidencia, incertidumbre que se potencia ante dos bombas que no terminan de estallar, pero que podr谩n marcar este a帽o 2021: la crisis econ贸mica del decrecimiento de casi 7 puntos del PIB; y la verdad sobre lo acontecido en el conflicto armado y sus responsables. 

Este temor de ciertas 茅lites al 2022, en parte desproporcionado, pero al mismo tiempo muy representativo de su mezquindad pol铆tica no explica por s铆 solo la estrepitosa ruta del tr谩mite legislativo de estos proyectos. Si de alterar reglas de las votaciones se trataba, el C贸digo Electoral recientemente aprobado -pero aun en revisi贸n en la Corte Constitucional- ya introduce bastantes modificaciones e incertidumbres a la pr贸xima contienda. Surgen entonces dos posibilidades, no excluyentes entre s铆: el posicionamiento del proyecto autoritario; y la cortina de humo. 

Del voto militar a la resurrecci贸n de la reelecci贸n, pasando por unificaci贸n de periodos y votaciones, son parte de una propuesta de contrarreforma pol铆tica que desmantele los vestigios de la Constituci贸n de 1991 para la formalizaci贸n del 鈥渆stado de opini贸n鈥. Poderosos lobistas y pensadores de la derecha vienen 鈥渇ogueando鈥 estas propuestas para medir su aprobaci贸n, permear su aceptaci贸n y publicitarlas de forma tal que empiecen a instalarse en el debate nacional. Pareciera que sectores de la derecha son conscientes de -y aspiran a -un escenario constituyente (cl谩sico o mediado por el poder constituido) en los pr贸ximos a帽os, como salida al desbarajuste institucional y a la crisis pol铆tica irresuelta.

A 30 a帽os de su promulgaci贸n y 3 d茅cadas de manoseo legislativo, la Constituci贸n del 91 no est谩 vigente y el actual Frankenstein constitucional es disfuncional aunque en diverso grado para todos los sectores pol铆ticos. Sin duda un proyecto alternativo debe concebir los ajustes constitucionales que requiere el proceso de apertura democr谩tica y no someterse por miedo a un orden constitucional forjado por la actual clase pol铆tica. Por ello, aunque estas reformas no se materializaran antes de 2022, expresan parte de la ambici贸n program谩tica de la derecha, haciendo v谩lidas las alarmas ante la profundizaci贸n autoritaria del r茅gimen, pero obligando a que desde los sectores democr谩ticos construyamos propuestas de reformas pol铆ticas y no nos limitemos a defender el orden existente que es justamente lo que hemos criticado. 

En segunda instancia, poner al pa铆s pol铆tico a discutir en a帽o preelectoral sobre reformas pol铆ticas que dif铆cilmente se materializaran suena a maniobra distractora. Mientras en redes algunos celebran que se derrot贸 el golpe de Estado 鈥揷alificaci贸n v谩lida al retirado proyecto-, el golpe de Estado efectivo sigue en curso, con el control del ejecutivo de los entes de control, el desafuero de las FFMM y la partidizaci贸n de la justicia, entre los aspectos m谩s relevantes. Entre el show gubernamental con las vacunas y los debates sobre hipot茅ticas reformas electorales, la reforma que s铆 va -silente pero firme- es la tributaria que pondr谩 por en茅sima ocasi贸n a pagar a clase media y trabajadores los subsidios de los m谩s ricos, en medio de un hueco fiscal que no se ve铆a desde el gobierno de Andr茅s Pastrana. 

驴Fue el proyecto de prolongaci贸n de periodos un golpe de Estado fallido? 驴O hace parte de la estratagema de un golpe de Estado gradual pero efectivo? Quedan abiertas las preguntas para que sean respondidas no ret贸ricamente sino en el campo de la lucha pol铆tica.

La Haine




Fuente: Lahaine.org