January 28, 2021
De parte de La Haine
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De los viejos colonialismos y sus secuelas estamos lejos de habernos librado en nuestra Am茅rica. Es el caso de Venezuela y los planes imperialistas actuales para convertir a su ancestral componente de la Guayana Esequiba 鈥搑ico en recursos naturales, de posici贸n geoestrat茅gica y geoecon贸mica envidiables a escala regional鈥 en un factor de provocaci贸n permanente contra Caracas y de amenaza a su soberan铆a por tratarse de un territorio en disputa con la vecina Guyana: un recurso envenenado, adem谩s, para dividir a los pueblos del Caribe y, en general, de nuestra Am茅rica. Todo ello aceitado por una catarata medi谩tica antivenezolana por cuenta de la petrolera estadunidense Anadarko.

La Guyana Esequiba fue parte de la capitan铆a general de Venezuela desde el siglo XIV, lo cual es sustentado por abundante evidencia hist贸rica y prol铆fica cartograf铆a. Pese a los irrefutables t铆tulos de Caracas sobre el territorio de la Guyana Esequiba, explica el historiador Luis Britto, las autoridades venezolanas de finales del siglo XIX ven铆an de sufrir un largo proceso de extralimitaciones, usurpaciones y abusos de Gran Breta帽a y caen en la ingenuidad de entregar la decisi贸n sobre el territorio a la junta arbitral extranjera que emiti贸 el llamado Laudo de Par铆s de 1899 y entreg贸 el territorio a Gran Breta帽a.

No obstante, la exhaustiva documentaci贸n presentada por Venezuela d茅cadas despu茅s, en 1966, ante la Asamblea General de la ONU, conduce a la Declaraci贸n de Ginebra mediante la cual el organismo internacional desestimaba el Laudo de Par铆s y ordenaba a las partes (Venezuela y Reino Unido, primero; luego Venezuela y la reci茅n independizada colonia brit谩nica llamada desde entonces Rep煤blica Cooperativa de Guyana) encontrar una soluci贸n al diferendo territorial por medio del di谩logo amistoso. El conflicto escala a partir de la d茅cada de 2000, al entregar Guyana ilegalmente concesiones petroleras en la zona en disputa y realizar graves provocaciones. Alentada por el inefable Mike Pompeo se promueve la creaci贸n de una realidad virtual paralela que pretende negar los derechos de Caracas sobre el 谩rea de varias decenas de kil贸metros cuadrados.

La situaci贸n se agrava al presentar Guyana el caso ante la Corte Penal Internacional (CPI) y que 茅sta le haya dado entrada, aparentemente con el acuerdo del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pese a que Venezuela no reconoce ese mecanismo. Se intenta reflotar el laudo infame de 1899.

Frente a hechos de tan extrema gravedad, el pa铆s bolivariano ha desencadenado una ofensiva diplom谩tica ante los organismos internacionales y los gobiernos del mundo para explicar sus razones y ha emplazado a Guterres a dejar clara su postura en el caso.

La intervenci贸n de la CPI obvia ostensiblemente la Declaraci贸n de Ginebra de 1966, y, contra su propio estatuto, act煤a s贸lo a solicitud de Guyana sin el consentimiento de Venezuela. La jerarqu铆a de una decisi贸n de la ONU excluye otro recurso para dirimir el conflicto que no sea la Declaraci贸n de Ginebra, extremo al que Venezuela se ha apegado siempre. 脷nicamente los muy poderosos recursos petroleros y financieros que pretenden apoderarse de Guayana pod铆an inducir al gobierno de 茅sta a reclamar ante la CPI la puesta en vigor del laudo arbitral de Par铆s, que Venezuela no reconoce y acaba de rechazar la semana pasada mediante un acuerdo un谩nime de la reci茅n electa Asamblea Nacional, y sendas cartas del presidente Nicol谩s Maduro a Guterres y al presidente pro t茅mpore de la CPI.

Es esencial mantener este conflicto dentro de los l铆mites de la diplomacia y el di谩logo constructivo entre las partes, como ha subrayado Maduro, y evitar que hablen las armas. Lo contrario ser铆a muy da帽ino a la unidad de nuestra Am茅rica y s贸lo fortalecer铆a al imperialismo. Maduro ha proclamado que Venezuela recuperar谩 lo que es suyo por medios pac铆ficos.

@aguerraguerra




Fuente: Lahaine.org