July 30, 2021
De parte de Publicacion Refractario
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Grecia. Carta de Giannis Dimitrakis para la convocatoria del 11 de junio en solidaridad con lxs presxs anarquistas y de larga condena.

*Extra铆do de 11 de junio y traducido por Contramadriz.

Una carta del preso anarquista Giannis Dimitrakis.

En mayo fue atacado en la prisi贸n de Domokos y hospitalizado. Actualmente se est谩 recaudando fondos para 茅l a trav茅s de Firefund.

Asalto donde es detenido Giannis Dimitrakis

Hola camaradas,
Estoy muy contento de que mi voz y mis pensamientos crucen el Atl谩ntico y lleguen a vosotros, a trav茅s de una emisora de radio libre y autoorganizada, ya que nos era muy dif铆cil comunicarnos de cerca. El encarcelamiento, los antecedentes pol铆ticos y penales 芦sucios禄, el alistamiento en el movimiento anarquista ciertamente hacen casi imposible mi entrada oficial en los Estados Unidos con el permiso y los documentos de la Embajada Americana en Grecia.

Hoy, sin embargo, con motivo del D铆a Internacional de Solidaridad con los Prisioneros Anarquistas es una oportunidad para viajar y conocer, m谩s all谩 de las fronteras y restricciones, los valores e ideales comunes, los caminos y experiencias similares de las personas, que levantan la pesada carga de la responsabilidad de revertir el curso autodestructivo del Estado y el capital para la humanidad, la naturaleza y los animales.

Es un momento m谩s en la implacable lucha contra el olvido para todos los luchadores que pagan el precio de su elecci贸n de utilizar cualquier forma de antiviolencia social para resistir o atacar al absurdo, la vulgaridad, la injusticia y la opresi贸n del sistema explotador moderno.

Despu茅s de haber vivido ya 42 a帽os de mi vida, ahora les hablo por tel茅fono desde el ala de una prisi贸n provincial situada a unos 250 kil贸metros de Atenas, de donde procedo. 24 a帽os despu茅s de mi primera lectura del libro 芦Dios y Estado禄 de M. Bakunin, sigo incurablemente encantado por las ideas del comunismo antiautoritario, de la anarqu铆a.

Siguiendo constantemente mi deseo durante todos estos a帽os, de luchar contra los aparentemente poderosos de esta tierra de todas las maneras y medios, refut茅 colectivamente mis negaciones a trav茅s de acciones conjuntas con compa帽eros del movimiento anarquista en Grecia, donde con nuestras propias propuestas pol铆ticas nos sumergimos en la gran olla de las luchas socio-econ贸micas-pol铆ticas de masas.

Esta es la segunda vez que me encuentro atrapado tras los muros de una prisi贸n, ya que 螜 fue detenido junto con el compa帽ero Kostas Sakkas, hace 2 a帽os, por una unidad antiterrorista que vigilaba en ese momento cada uno de nuestros movimientos, desgraciadamente sin que nos di茅ramos cuenta, justo unos segundos despu茅s de que hubi茅ramos retirado con la amenaza de las armas de los agentes de seguridad privada de la empresa Group4S el dinero que colocaron en un cajero autom谩tico a la entrada de un hospital de Tesal贸nica.

Por supuesto, no fue una coincidencia que estuvi茅ramos en un estrecho c铆rculo por filas especiales de la polic铆a. Yo, casi siete a帽os despu茅s de mi salida de la c谩rcel, segu铆a siendo el objetivo de los polic铆as por ser un antiguo preso y pol铆ticamente activo dentro de las l铆neas del movimiento anarquista. Costas, hac铆a apenas unos meses, hab铆a sido liberado de una detenci贸n de cuatro a帽os por posesi贸n de armas y explosivos, habiendo sido absuelto previamente de una serie de delitos, ya que hab铆a sido acusado inicialmente de ser miembro de la organizaci贸n revolucionaria Conspiraci贸n de C茅lulas de Fuego.

La primera vez que me encarcelaron fue durante seis a帽os, en enero de 2006, cuando intent茅, junto con otras tres personas, expropiar dinero de una sucursal del Banco Nacional en el centro de Atenas, lo que acab贸 con mi detenci贸n y mis graves heridas por los disparos del polic铆a tras un enfrentamiento durante nuestra huida. Con motivo de este suceso, tres compa帽eros anarquistas, Simos Seisidis, Marios Seisidis y Grigoris Tsironis, pasaron a la clandestinidad, al ser considerados autores del robo por la fiscal铆a y emitirse contra ellos 贸rdenes de detenci贸n.

Cinco a帽os m谩s tarde, ese mismo d铆a, Simos fue detenido tras recibir un disparo por la espalda de un agente de polic铆a durante la persecuci贸n que sigui贸 a su localizaci贸n accidental y que le cost贸 la amputaci贸n de la pierna derecha. Entonces fue absuelto de todos los cargos, al igual que Grigoris, detenido en 2015, y ahora ambos est谩n libres.

Marios fue capturado en 2016 y actualmente permanece en prisi贸n durante cuatro a帽os con una larga condena y est谩 a la espera de ser juzgado en segundo grado. En aquel momento yo hab铆a defendido mi acto con un texto p煤blico pero tambi茅n en los juicios, incluyendo el atraco al banco como una expresi贸n m谩s de la negaci贸n pr谩ctica del trabajo asalariado, como mi propia respuesta como anarquista al dilema que plantea la trama capitalista y autoritaria, explotador o explotado.

El pasado mes de septiembre, ante los jueces que me condenaron a 11,5 a帽os por un atraco, que desempe帽茅 el papel de conejillo de indias en un 芦laboratorio禄 policial, decidido desde el principio a fracasar en la bien establecida emboscada de los polic铆as, habl茅 de mi reacci贸n instintiva de resistencia al colapso econ贸mico, psicol贸gico, que me llev贸 matem谩ticamente a los a帽os, ininterrumpidos y graves conflictos con el mecanismo represivo del Estado.

Despu茅s, durante los siete a帽os de dif铆cil esfuerzo por evitar un nuevo encarcelamiento y al mismo tiempo por curar las heridas del encierro de seis a帽os que se hab铆a abierto en mi entorno familiar, me di cuenta de que la venganza del campo rival segu铆a perdurando a muchos niveles, estrechando asfixiantemente los l铆mites de mi espacio vital en la sociedad extramuros.

Volviendo al d铆a de hoy, un d铆a de recuerdo y solidaridad, debo decir que el c谩lido abrazo de protecci贸n que el apoyo de mis compa帽eros me ofreci贸 generosamente todos estos 15 a帽os, desde 2006, es el que me ha mantenido y mantiene mi mente y mi alma intacta e ilesa de los d铆as con el monstruo del encierro, la violencia del estado, la justicia de la falsa democracia burguesa y tantos otros intentan da帽arme.

Aqu铆, en Grecia, a menudo escribimos en los muros de la ciudad, en nuestras pancartas y en nuestros textos una frase: 芦LA SOLIDARIDAD ES NUESTRA ARMA禄 y realmente 隆qu茅 gran verdad contiene!

Cuando el movimiento antiautoritario / anarquista nacional floreci贸 y creci贸 r谩pidamente, pasando por una d茅cada explosiva que pas贸 por las llamas de diciembre de 2008, miles de incendios y ataques con bombas contra objetivos estatales y capitalistas fueron llevados a cabo por muchos de ellos a los compa帽eros encarcelados, los enfrentamientos anti-memor谩ndum en la Plaza Syntagma en el per铆odo 2010-2012, fue la solidaridad que se extendi贸, fortaleci贸 las relaciones pol铆tico-comerciales y form贸 el contrapeso necesario al estado griego que hab铆a superado su estrategia inicial anti-anarquista encarcelando a decenas de anarquistas.

Fue lo que arraig贸 y empuj贸 y empuja a muchos a arriesgar incluso su propia libertad o su vida, para transformar la teor铆a en pr谩ctica, saltando al fuego de la lucha. Y era natural que los mecanismos represivos hicieran de la ruptura de estos fuertes lazos de solidaridad una prioridad absoluta, con sucesivas persecuciones, encarcelamientos y severas condenas, pero no lo han conseguido.

Durante este condensado per铆odo, en el que la difusi贸n de las ideas y acciones anarquistas ampli贸 y engros贸 las l铆neas del movimiento, mientras que al mismo tiempo queridos compa帽eros atravesaban las puertas de las c谩rceles a un ritmo creciente, se logr贸 una conexi贸n de calidad de dentro y fuera de los muros. Por un lado, la actitud implacable de los presos-ahora anarquistas, que siguen hablando, escribiendo, defendiendo sus acciones a trav茅s de las celdas de la c谩rcel, participando en las luchas comunes con la poblaci贸n m谩s amplia de presos sociales, dio inspiraci贸n a los de fuera de los muros para crear esa red de solidaridad que traspase los muros y en la pr谩ctica diga que nada se acaba, todo sigue.

El apoyo 茅tico y pol铆tico a los anarquistas cautivos se enmarc贸 en los llamamientos a las intervenciones telef贸nicas en los actos, a la publicaci贸n de entrevistas y sus textos en el cine y la radio, al env铆o de libros, cartas, carteles, publicaciones y, por supuesto, a los cientos de actos de agresi贸n, contra diversos objetivos como el coste m铆nimo a pagar por quienes tienen una parte de responsabilidad en la toma de rehenes de los compa帽eros en prisi贸n.

En este movimiento naci贸 la idea del Fondo de Solidaridad para Presos, Perseguidos y Revolucionarios, que asumi贸 el apoyo financiero mensual, inicialmente de los anarquistas encarcelados, ampliando a煤n m谩s el concepto de solidaridad. De hecho, en los a帽os siguientes, en la medida de lo posible, el apoyo del Fondo abri贸 su marco e incluy贸 a los presos pol铆ticos comunistas y a los presos sociales con actividad militante dentro de las c谩rceles o que pr谩cticamente se hab铆an solidarizado con los anarquistas perseguidos.

Bajo este paraguas protector nos situamos los que est谩bamos o seguimos estando encarcelados, sorteando un recorrido solitario y destructivo en la lluvia t贸xica y corrosiva que empapa las oscuras y carn铆voras celdas, intentando -seg煤n las fuerzas- tanto dentro como fuera de los muros retroalimentarnos.

Fue este sentido del valor de la solidaridad, impresionado por la experiencia, el que a mediados de enero nos impuls贸 a m铆 y al compa帽ero Nikos Maziotis -miembro de la organizaci贸n armada anarquista Lucha Revolucionaria- a iniciar una huelga de hambre, apoyando efectivamente la lucha que Dimitris Koufontinas ya hab铆a iniciado como huelguista de hambre. Encarcelado desde 2002, asumiendo la responsabilidad de las actividades de la organizaci贸n armada comunista 17 de noviembre, comprometi贸 su vida y exigi贸 la aplicaci贸n de la ley aprobada por el gobierno y aprobada ilegalmente, para trasladarlo a una prisi贸n diferente a la prevista.

Era imposible permanecer inactivo ante el espect谩culo del violento secuestro del pabell贸n del escu谩lido y f铆sicamente d茅bil luchador por parte de polic铆as encapuchados, que se desarrollaba ante nuestros ojos. Una imagen repugnante que Nikos y yo tuvimos la 芦suerte禄 de ver, ya que esta prisi贸n provincial con los m谩s altos est谩ndares de seguridad, destinada en un futuro pr贸ximo a ser elevada a un infierno de condiciones especiales para los presos pol铆ticos y los casos de delitos graves, nos reuni贸 a los tres en la misma ala y en celdas adyacentes. Tambi茅n, por desgracia, en el ala contigua est谩n los recientemente condenados basura fascista de Amanecer Dorado.

Con Dimitris Koufontinas como protagonista, intentamos enriquecer el concepto de solidaridad con Nikos con nuestra reacci贸n espont谩nea y la acci贸n inmediata de otros dos compa帽eros de prisi贸n, Polykarpos Georgiadis y Vangelis Stathopoulou, que estaban recluidos en otra c谩rcel y que estaban conectados con el movimiento radical m谩s amplio fuera de los muros, que arras贸 con las prohibiciones y los cierres por la pandemia y sac贸 con obstinaci贸n y paciencia a miles de luchadores a las calles de las principales ciudades del pa铆s.

Las manifestaciones masivas, los cientos de acciones nocturnas y din谩micas que tuvieron lugar contra los bancos, las oficinas pol铆ticas del gobierno y sus diputados, los veh铆culos de la polic铆a, etc. en la red vac铆a y minada de polic铆as y patrullas fue el resultado de la retroalimentaci贸n de calidad producida por la lucha conjunta para justificar la petici贸n de Dimitris Koufontinas.

El final de este conflicto, que dur贸 casi dos meses, no tuvo el resultado deseado. Pero creo que este resurgimiento, el renacimiento de las fuerzas sociales militantes que se desarrollaron y desafiaron a las ciudades ocupadas militarmente por hordas de polic铆as enfurecidos, que persiguieron y golpearon a cualquiera que participara en movimientos p煤blicos de solidaridad, supera con creces sus valores.

La victoria del gobierno se encontr贸 con grandes p茅rdidas para s铆 mismo, ya que la persistente negativa a una petici贸n de traslado que llev贸 al huelguista de hambre al borde de la muerte condens贸 toda la naturaleza s谩dica, fr铆a e inhumana del poder estatal que molest贸, despert贸 e indign贸 a la sociedad. 隆Que mantengan a Dimitris en esta prisi贸n, mientras reconstruimos, en base a los nuevos fomentos de calidad que se lograron, el hilo conductor de los pr贸ximos partidos! La c谩rcel es el arma m谩s afilada del poder estatal y del capital para mantener a los oprimidos en el r茅gimen de explotaci贸n y libertad que se les impone para reproducir perpetuamente la riqueza y los privilegios de unos pocos y de algunos de sus cortesanos. Es el verdugo que espera tanto a las clases sociales bajas que sufren la miseria como a los militantes que realmente desaf铆an el dominio de la falsa democracia burguesa.

Es la espada de Damocles que pende sobre la sociedad oprimida y corta a trav茅s de cada individuo la expresi贸n colectiva de la rabia que acumula por la violencia, la injusticia que recibe diariamente del sistema explotador.

Despu茅s de varios siglos, cuando la humanidad ha sustituido la tortura, la mutilaci贸n, los ahorcamientos, las guillotinas y otras formas duras de castigar a los infractores de la ley por el encarcelamiento y la privaci贸n de libertad, es seguro que este m茅todo es un fracaso. No ha logrado m谩s que reproducir, inflar y reciclar la violencia con material combustible aplastado y almas humanas desintegradas.

En los pa铆ses de capitalismo salvaje que aplican condiciones a煤n m谩s estrictas de detenci贸n para los presos, no s贸lo no han resuelto los problemas que plantean los escenarios capitalistas lucrativos y can铆bales que han establecido como condici贸n social, sino que, por el contrario, han conducido a la osificaci贸n general.

Para m铆 es absolutamente acertada la cr铆tica de los anarquistas hacia la instituci贸n de la c谩rcel, que a trav茅s de los an谩lisis termina por abolirlas. Seguramente los abortos 芦penitenciarios禄, los infiernos inhumanos, los almacenes de almas de hormig贸n deben ser destruidos. Pero nosotros, que proponemos el fin de la privaci贸n de libertad como m茅todo de administrar justicia por los da帽os y conductas nocivas de unos hacia otros, debemos proponer las nuevas formas de aplicar la justicia del pueblo.

La invocaci贸n de una futura revoluci贸n que, a partir del pr贸ximo d铆a de su dominaci贸n, purificar谩 todas las distorsiones mentales y ps铆quicas del comportamiento humano, eliminar谩 todas las causas que empujan al individuo a pr谩cticas can铆bales, y anunciar谩 la nueva sociedad santificada puede ir de la mano de los sue帽os y deseos que nos motivan a luchar y combatir bajo los ideales del comunismo anarquista no son suficientes.

En la fecundaci贸n del vientre revolucionario, 驴no deber铆amos, como anarquistas, tener nuestras propias semillas, para que si encuentran terreno f茅rtil, es decir, la aceptaci贸n de grandes sectores de la sociedad, las ideas que tenemos para el mundo futuro puedan ser desarrolladas y probadas? 驴No deber铆amos conocer los experimentos y las instituciones aplicadas por las sociedades revolucionarias anteriores en su intento de reaproximaci贸n al concepto de justicia, para que sobre los errores o exageraciones que hayan surgido podamos elaborar e imaginar, aunque sea de forma esperanzadora, los nuevos caminos que puedan llevar a unas condiciones de vida m谩s justas y libres?

Nuestra lucha puede tener o no muchas piezas para completar el puzzle, y la imagen de la revoluci贸n. Compa帽eros, no duden que si esta tierra, si este para铆so que se transforma en infierno espera ser salvado, entonces la soluci贸n est谩 en el camino que lleva a la Avenida de la Revoluci贸n. Y como el bando contrario, al menos de momento, no parece que vaya a renunciar voluntariamente a sus privilegios, a su poder y a sus riquezas, queda, por desgracia, como soluci贸n el enfrentamiento violento y el derrocamiento del poder y del capital.

Sin coordinaci贸n y organizaci贸n, sin la necesaria sustancia colectiva entre el ecologismo, el antirracismo, el antifascismo, el antipatriarcado, el antinacionalismo, la adopci贸n de la preferencia sexual o cualquier otra identidad individual, que no es m谩s que el rechazo al poder y al capitalismo, nos quedaremos que al cabo de un tiempo desapareceremos, pasando lo discutido a lo eterno, en un futuro cuyas fronteras se estrechan constantemente.

Si la revoluci贸n llega cuando la Tierra se transforme en un paisaje de la pel铆cula mad max, entonces puede ser demasiado tarde y todo, los animales, las personas, el entorno natural habr谩n pagado tal precio que la victoria habr谩 perdido su espacio natural y vital para desarrollarse .

Para terminar, me gustar铆a dirigirme especialmente a los compa帽eros que luchan en uno de los entornos pol铆ticos m谩s dif铆ciles, como es el de EEUU, quiz谩s la primera y m谩s poderosa locomotora capitalista imperialista del mundo. No puedo imaginarme lo dif铆cil que es hablar, pensar y actuar de forma subversiva y conflictiva dentro de un complejo estatal en el que est谩 vigente la pena de muerte o los presos pol铆ticos, como los miembros de los Panteras Negras, siguen en prisi贸n despu茅s de muchas d茅cadas.

Al observar el nivel de violencia policial en Estados Unidos en los 煤ltimos a帽os, y no s贸lo durante el periodo de Trump, nuestra preocupaci贸n era intensa, al tiempo que creaba especulaciones ominosas sobre el futuro de los norteamericanos y especialmente de las clases sociales m谩s d茅biles. Sin embargo, las reacciones que estallaron con motivo del asesinato de George Floyd, los meses de conflicto, las manifestaciones masivas, el resurgimiento de la antiviolencia social como palanca para devolver la violencia aceptada por los oprimidos, durante mucho tiempo hicieron renacer la esperanza.

Mi alegr铆a personal fue grande al ver que en la cuna del capitalismo la gente sal铆a a la calle en masa, multirracialmente decidida a responder a la violencia del Estado. Estoy seguro de que los luchadores que participaron en este levantamiento se enfrentan ahora a las consecuencias de la represi贸n con detenciones, encarcelamientos y vigilancia. Imagino que a nadie se le permite atacar el 芦sue帽o americano禄, la historia de 茅xito que dice que en este pa铆s todo es posible, es decir, que si agachas la cabeza, sigues las reglas, trabajas como un esclavo y vendes tu alma a los fuertes quiz谩 encuentres un lugar bajo el sol.

150 a帽os desde la sangrienta Comuna de Par铆s y un poco menos de cuando en 1886 uno de los luchadores de la Batalla de Chicago y la introducci贸n de las ocho, August Spies dijo: 芦los explotadores el 煤nico argumento que puede ser eficaz: 隆VIOLENCIA! 禄

Si como militantes/revolucionarios tenemos una deuda con nosotros mismos y con los dem谩s es la de volcar el tren de la autodestrucci贸n dirigido por los estados y los capitalistas, la de curar las heridas que la humanidad ha abierto a la naturaleza en los animales y a ella misma y la de trazar un camino para la recreaci贸n de un para铆so terrenal donde la vida sea el juego m谩s m谩gico en el que merezca la pena participar hasta el 煤ltimo aliento.

Hoy honramos a los compa帽eros que aguantaron, aguantaron con dignidad, que no capitularon, no se arrodillaron ante el monstruo carcelario, las pesadas y destructivas sentencias que les impusieron los gobernantes de este mundo.
Hasta la victoria, nada ha terminado, todo contin煤a.
Buena fuerza a todos dentro y fuera de los muros.

La solidaridad es nuestra arma

Giannis Dimitrakis desde la prisi贸n de Domokos.




Fuente: Publicacionrefractario.wordpress.com