May 26, 2023
De parte de Anarquia.info
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Reconociendo que hay cuestiones sociales m谩s importantes que mi liberaci贸n, comienzo un segundo intento de dar a conocer la guerra sucia a la que me he enfrentado por parte de los mecanismos gubernamentales y judiciales. Evitar茅 referirme a lo que ocurri贸 el a帽o pasado por estas fechas, para evitar repeticiones cansinas. Continuar茅 desde la pausa en mi huelga de hambre del pasado mes de julio. Una elecci贸n incorrecta que vino despu茅s de promesas infundadas del Ministerio de Justicia y del supremo judicial que forma el cord贸n umbilical entre la autoridad judicial y el gobierno, para una satisfacci贸n inmediata de mi demanda, con el requisito extorsivo de que primero pausar铆a mi huelga, y esto no ser铆a expuesto. Seg煤n sus dichos, yo tendr铆a que pausar la huelga, hacer una nueva demanda de libertad condicional en Amfissa, y que 茅l contestar铆a el tel茅fono, siempre y cuando esto no se hiciera p煤blico, ya que de lo contrario este acuerdo dejar铆a de existir. Comet铆 el error de suponer que cumplir铆an sus propias promesas, porque contaban con su exposici贸n p煤blica, algo que, en un entorno medi谩tico controlado, result贸 ser un enga帽o destructivo. Mi aislamiento, con el r茅gimen especial de detenci贸n en el hospital de Lamia, que me aisl贸 de mis compa帽eros m谩s cercanos, contribuy贸 a esta elecci贸n incorrecta, ya que no pude consultar a las pocas personas que ten铆an los hechos, as铆 como la objetividad pol铆tica, para reconocer a tiempo que se trataba de un enga帽o. El resultado de esto fue perder un a帽o m谩s de mi vida, esperando lenta y tortuosamente las decisiones de los consejos judiciales. Retrasos burocr谩ticos inexplicables en la decisi贸n que supuestamente me liberar铆a en septiembre, hasta diciembre. En este momento, ya deber铆a haber empezado de nuevo, pero, d谩ndome cuenta del golpe que supon铆a para mi credibilidad, al haber ca铆do en la trampa estatista, no fue una elecci贸n f谩cil. Decid铆 entonces esperar a que prescribieran los cargos inventados que se utilizaban como excusa para impedir mis intentos de licencia, retrasando la puesta en escena de la siguiente batalla. A continuaci贸n, se aseguraron por todos los medios de privarme de cualquier derecho legal a salir, ya fuera educativo o regular, lo que potencialmente abrir铆a el camino a mi encarcelamiento incruento. Paralelamente, los consejos judiciales me exig铆an declaraciones legalistas, haci茅ndome preguntas como 芦驴le permite su ideolog铆a no volver a cometer actos delictivos?禄. Y la renuncia a ideas y relaciones con compa帽eros se establece como requisito previo para una posible excarcelaci贸n; si es as铆, que no llegue nunca.

En este punto, a partir de los acontecimientos que tuvieron lugar, me di cuenta claramente de cu谩l era el papel de este supremo judicial que yo cre铆a err贸neamente que contar铆a con su prestigio, cuando lo destroz贸 al encubrir el esc谩ndalo de las escuchas telef贸nicas al primer ministro, mientras que, a trav茅s de mi experiencia del sucio papel que jug贸 al poner fin a mi huelga de hambre para sacar al gobierno de la c谩rcel, puedo imaginar que varias decisiones escandalosas de la autodeclarada justicia se han materializado en este per铆odo de tiempo.

El 煤ltimo acto en el serial de mi espera sin salida fue mi traslado a Korydallos, que se produjo por razones educativas, respondiendo por fin a mis consecutivas demandas pendientes desde hac铆a m谩s de 3 a帽os. Por cierto, mi traslado se anunci贸 mientras yo hab铆a informado a mis allegados de que ya hab铆a decidido iniciar una huelga de hambre cuando ya estaba en la c谩rcel de Malandrinos, lo que provoc贸 su aplazamiento. Lo que sigui贸 fue el rechazo del permiso educativo que me deb铆an el viernes 12/05, con la excusa barata de que s贸lo estoy en Korydallos por poco tiempo. Mi reacci贸n inmediata fue el inicio de una huelga de hambre una vez m谩s, el mismo d铆a de la denegaci贸n. Tan pronto como fui informado, comenz贸 un aluvi贸n de promesas, que tuvo como resultado el aplazamiento del anuncio de la huelga de hambre hasta hoy con la esperanza de que algo se materializara de esto.

Tras este enfrentamiento, naturalmente no tengo otra opci贸n. Aunque la tuviera, no deber铆a elegirla. Me debo a m铆 mismo estar pol铆ticamente presente, e intentar devolver el coste, desenmascarando a la banda gubernamental de chantajistas que forman la llamada justicia. Y porque mis palabras, aunque consigan romper el muro de silencio, ser谩n refutadas, la propia elecci贸n de la continuaci贸n e intensificaci贸n de la huelga de hambre demostrar谩 el asunto, y tambi茅n discernir谩 las mentiras de las verdades. Por eso todo se dir谩 en el momento oportuno.

En el momento en que los asesinos con corbata se jacten de sus logros, que el enfrentamiento vengativo al que me enfrento se convierta en ocasi贸n para una lucha que recuerde la injusticia institucionalizada de estos tiempos: las provocadoras liberaciones de violadores por pertenecer al entorno amistoso de los funcionarios gobernantes. Los ni帽os asesinados por la polic铆a, donde los asesinos ni siquiera fueron a la c谩rcel por un d铆a, ni siquiera como evasi贸n. Los migrantes y refugiados que se ahogan en las fronteras de la fortaleza Europa a trav茅s de sistem谩ticos empujones. La destrucci贸n total de ecosistemas enteros, como en el norte de Eubea. Los ancianos asesinados por la disoluci贸n de la sanidad en plena pandemia. Las infancias perdidas porque un gobierno autocr谩tico prefiri贸 la imposici贸n de un bloqueo total al refuerzo del servicio sanitario.

Naturalmente, el 茅xito correctivo del encarcelamiento se confirm贸 a escala masiva con el aumento de la agresividad juvenil. En definitiva, Foucault ten铆a raz贸n cuando escribi贸 que las prisiones son f谩bricas que reproducen el crimen. Yo a帽adir铆a que, al mismo tiempo, le quitan al crimen sus intr铆nsecas caracter铆sticas antiautoritarias, para asimilarlo a su sucia paraeconom铆a. En definitiva, 驴qu茅 estad铆stica prueba que la instituci贸n carcelaria tenga alguna utilidad social? Es simplemente un monstruo para instituir el orden de desigualdades del r茅gimen. Una herramienta para que la riqueza nunca deje de estar en manos de los poseedores.

Por las razones expuestas, inicio una vez m谩s una huelga de hambre por mi liberaci贸n. Contra el estado y sus gru帽ones designados, que hacen su carrera a costa m铆a, y de todos los miserables presos, por haber sido nombrados jueces. En mi caso, las leyes especiales antiterroristas hicieron que ni una sola vez fuera juzgado por un jurado, mientras que estuve m谩s de diez a帽os en prisi贸n por cargos acumulativos. Esto es lo que tienen la osad铆a de llamar justicia. Decisiones de funcionarios estatales designados, dictadas por un sistema que define sus carreras.

Terminando esta breve primera declaraci贸n, siento la necesidad de aclarar que me doy cuenta de que mi caso es mucho m谩s dif铆cil de sostener esta vez. Principalmente debido a mi propio error al aceptar la propuesta extorsiva de pausar mi huelga el a帽o pasado, para poder ser liberado. Por eso entiendo que quien quiera pueda ver este nuevo intento con cautela. Sin embargo, quiero situar esta huelga, no como el eje de una reivindicaci贸n exclusivamente individual, sino como una contribuci贸n a la denuncia de la injusticia sistem谩tica en un momento pol铆ticamente crucial. Como una chispa de lucha, que promueve la acci贸n directa y la participaci贸n, contra la mentalidad de delegaci贸n que promueve el sistema de representaci贸n.

Hasta la destrucci贸n de la 煤ltima jaula

Giannis Michailidis

Ala 芦E禄, Prisi贸n de Korydallos




Fuente: Anarquia.info