October 14, 2021
De parte de La Haine
199 puntos de vista


La situaci√≥n pol√≠tica actual en Grecia est√° llena de contradicciones. Es un “momento” pol√≠tico en el que todos -tanto los de arriba como los de abajo- entienden que el ‘statu quo ante’ resulta insostenible y que hay que prepararse para cambios dr√°sticos.

Debo empezar mencionando una importante victoria para la clase trabajadora que lleg√≥ en un momento en el que era m√°s necesario que nunca. Se trata de una lucha en un sector laboral caracterizado por la extrema “flexibilizaci√≥n”, en una empresa llamada E-Food, que comenz√≥ como una “plataforma” electr√≥nica para vender y entregar principalmente alimentos, pero tambi√©n otros productos.

E-Food creci√≥ enormemente durante la pandemia y los confinamientos y emplea a 3.000 trabajadores (con contratos “flexibles” o temporales de tres meses). Obtuvo importantes beneficios. La empresa entendi√≥ r√°pidamente que la nueva legislaci√≥n laboral -con sus disposiciones anti empleo- le ofrec√≠a una oportunidad extraordinaria para desregular a√ļn m√°s las condiciones de trabajo, con el fin de maximizar los beneficios y les anunci√≥ a los repartidores que ten√≠an que aceptar pasar a ser aut√≥nomos, como “socios” de la empresa. Eso significaba que ten√≠an que perder la protecci√≥n m√≠nima de sus derechos laborales y entrar en una competencia despiadada entre ellos para cobrar una miseria por unidad (es decir, por recorrido de entrega).

Hubo una huelga extraordinaria que obtuvo una importante victoria, basada en dos factores. En primer lugar, utiliz√≥ las mejores tradiciones del frente √ļnico obrero. De hecho, la huelga fue apuntalada por la estrecha coordinaci√≥n entre el Sindicato de Trabajadores de la Alimentaci√≥n y del Turismo (un sindicato sectorial de larga tradici√≥n en el que el Partido Comunista es la fuerza dominante) con la “Asamblea de Trabajadores de Dos Ruedas” (SVEOD, por sus siglas en griego). El SVEOD es una de las “nuevas” formas de sindicalismo activo de los trabajadores, tiene un fuerte arraigo entre los repartidores y cuenta con una gran implicaci√≥n de las fuerzas anarquistas y aut√≥nomas.

En segundo lugar, gener√≥ -y fue apoyada por- una poderosa ola de solidaridad entre una gran parte de la poblaci√≥n, que durante los diferentes confinamientos hab√≠a reconocido a los repartidores como “trabajadores de primera l√≠nea”. La utilizaci√≥n de los servicios de E-Food cay√≥ inmediatamente despu√©s y el gobierno, por su parte, se dio cuenta de que no pod√≠a permitirse atacar a los trabajadores de reparto de E-Food, que estaban en huelga y hab√≠an organizado protestas masivas de repartidores. E-Food se vio obligada a dar marcha atr√°s de forma precipitada y tuvo que anunciar que los 2016 repartidores empleados por la empresa iban a tener contratos indefinidos, que es el grado de relaciones laborales m√°s “regulado” que va quedando en Grecia. La victoria fue muy celebrada y env√≠a a toda la clase obrera un “mensaje” sobre la posibilidad de una resistencia victoriosa.

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Por supuesto, la movilizaci√≥n de E-Food no fue un hecho aislado. En los hospitales p√ļblicos (contra los recortes del gasto social) y en las escuelas p√ļblicas (contra un nuevo programa de “evaluaci√≥n” de los docentes), se elabor√≥ un programa completo de acciones de huelga. Junto a estas categor√≠as socio profesionales capaces de resistir utilizando el “instrumento” de la huelga, esperamos que surjan nuevos brotes de resistencia en otros sectores de trabajadores. Por eso consideramos que el ejemplo victorioso de E-Food es especialmente importante y que puede tener efectos a mediano y largo plazo.

El estado de √°nimo de la clase obrera no se mide exclusivamente con el “term√≥metro” de la huelga. Este verano, las experiencias sociales de la pandemia se combinaron con las experiencias traum√°ticas de los desastres de los incendios, lo que cre√≥ un clima de indignaci√≥n y enfado popular contra el gobierno de Kyriakos Mitsotakis. El “desgaste” pol√≠tico del gobierno y del propio Mitsotakis se pudo comprobar en las encuestas, que muestran un desgaste de la confianza del partido en el poder (Nueva Democracia).

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Mitsotakis trat√≥ de abordar este aspecto con su discurso “program√°tico” en la Feria Internacional de Tesal√≥nica [11-19 de septiembre], que tradicionalmente sirve cada a√Īo de referencia por el contenido pol√≠tico y el inter√©s que puede despertar. Antes de la feria, la prensa hab√≠a anunciado un “programa de distribuci√≥n”. Este programa result√≥ ser limitado y estar orientado principalmente a los capitalistas (una reducci√≥n de los impuestos sobre los beneficios) y… a los ricos (anulaci√≥n de todos los impuestos sobre las transferencias de activos y de grandes propiedades). El mensaje pol√≠tico de Kyriakos Mitsotakis fue claro: “¬°No vamos a cambiar nuestra pol√≠tica!” Incluso frente a las grandes amenazas (pandemia) y a las cat√°strofes mayores (incendios), “la prioridad del gobierno sigue siendo promover su agenda y llevar a cabo su proyecto de reformas”.

Esta dirección fue acentuada por dos medidas emblemáticas, tomadas rápidamente en las semanas siguientes.

1¬į El Gobierno finaliz√≥ la privatizaci√≥n del puerto del Pireo, en el que el gigante chino Cosco posee ahora 51% de las acciones. Los estibadores del Pireo, que ya hab√≠an hecho la amarga experiencia de trabajar para Cosco (rechazo de todo contrato colectivo, prohibici√≥n del sindicalismo, intensificaci√≥n extrema de la carga de trabajo), quedaron ahora completamente desprotegidos dentro de una “zona franca” (como las zonas econ√≥micas especiales) establecida en el mayor puerto del pa√≠s. Cosco, por su parte, tiene total libertad para impulsar su proyecto de expansi√≥n (conexi√≥n del puerto con el ferrocarril, construcci√≥n de un centro log√≠stico, hoteles propios, salas de conferencias, etc.).

2¬į En un comunicado que caus√≥ absoluta sorpresa, el gobierno anunci√≥ la fulminante privatizaci√≥n de la Public Power Corporation (Dim√≥sia Epich√≠risi Ilektrismo√ļ, Compa√Ī√≠a de electricidad), vendiendo el 51% de sus acciones. El mantenimiento de la participaci√≥n mayoritaria (es decir, el derecho de gesti√≥n) en la compa√Ī√≠a de electricidad PPC era hasta hace poco una “l√≠nea roja” que no se pod√≠a franquear, incluso para las fuerzas pol√≠ticas burguesas, que consideraban la producci√≥n de energ√≠a el√©ctrica como un sector de “importancia estrat√©gica” para el capitalismo griego y su Estado.

Es cierto que ya se hab√≠a producido la fragmentaci√≥n de la empresa y la privatizaci√≥n de la Hellenic Electricity Distribution Network Operator (HEDNO), al venderla al Macquarie Group, un conocido fondo australiano, calificado de “fondo vampiro” por su tendencia a comprar empresas de servicios p√ļblicos, vaciarlas y luego abandonarlas en ruinas.

Pero esta vez Mitsotakis privatiza la producción de energía eléctrica, es decir, las usinas, los proyectos hidroeléctricos, las minas y decenas de miles de trabajadores. Los liberales declararon triunfalmente a la prensa que se trata de la mayor privatización de la historia del país.

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Tales iniciativas no dejan lugar a dudas sobre la orientación de la política económica y social del gobierno. Contrariamente a algunas de las reflexiones e interrogantes que surgen en el discurso dominante en EEUU y en ciertas partes de Europa, el gobierno griego sigue estando plenamente comprometido con la agenda y la estrategia neoliberales. Pero para comprender plenamente la naturaleza de este gobierno, debemos considerar también su actuación en otros dos ámbitos:

1¬į Las orientaciones en el plano militar y de los armamentos

En Tesal√≥nica, Mitsotakis anunci√≥ que comprar√≠a 24 de los car√≠simos aviones Rafale franceses y no 18, como estaba previsto. Esta compra espectacular fue anunciada a un pa√≠s que, unas semanas antes, necesitaba desesperadamente aviones cisterna para luchar contra los incendios, pero que no los ten√≠a…

Y ahora Mitsotakis anuncia un colosal programa de armamento naval: la compra de 3 + 1 fragatas francesas Belharra y 3 corbetas francesas Gowind. Estos nav√≠os de guerra franceses son considerados como “m√°quinas pesadas” (en particular, las fragatas Belharra, que son consideradas “Blue Water Navy”, es decir, una fuerza mar√≠tima capaz de operar en las aguas profundas de los oc√©anos). Tienen una gran potencia de fuego destructiva, y pueden brindar apoyo electr√≥nico a la fuerza destructiva de otros armamentos. Los sitios web belicistas “especializados” en militarismo afirman que la Armada griega ha pasado de ser una fuerza defensiva en el Egeo a una fuerza “estrat√©gicamente presente” en el Mediterr√°neo oriental en un sentido amplio.

El importe total de la inversi√≥n p√ļblica en nuevos aviones y buques de guerra supera ahora los 10.000 millones de euros, una cifra colosal teniendo en cuenta el tama√Īo de la econom√≠a griega. Se trata de una provocaci√≥n para un pa√≠s cuyas escuelas y hospitales p√ļblicos se est√°n derrumbando.

El trasfondo de la decisi√≥n de comprar las fragatas Belharra es que el gobierno hab√≠a declarado a la prensa que ten√≠a la intenci√≥n de comprar las fragatas estadounidenses MSCC, m√°s peque√Īas y m√°s baratas. Pero, como relata un periodista especializado en temas de “inter√©s nacional”, los almirantes se rebelaron, exigiendo buques de guerra franceses m√°s modernos y “agresivos”. Y el gobierno se apresur√≥ a cumplir con sus deseos.

Es que Mitsotakis, adem√°s de los aviones de guerra Rafale y de las fragatas Belharra, tambi√©n le ‘compr√≥’ a Macron el Acuerdo de defensa mutua entre Grecia y Francia. Este acuerdo declara (especialmente contra Turqu√≠a) que cualquier acci√≥n b√©lica contra uno de los dos pa√≠ses activar√° autom√°ticamente el compromiso militar del otro. Con este acuerdo, el imperialismo franc√©s formaliz√≥ su presencia en el Mediterr√°neo oriental, en el que existe ya una red de alianzas establecida entre Grecia, Chipre, Egipto e Israel, y donde el imperialismo franc√©s desempe√Īar√° un papel mayor, incluso preponderante.

Quienes consideran que las relaciones entre Europa y EEUU son √ļnicamente (o principalmente) competitivas -sobre todo despu√©s de AUKUS [una alianza militar tripartita formada por Australia, EEUU y el Reino Unido, hecha p√ļblica el 15 de septiembre]-, deber√≠an examinar con detalle el ejemplo del posicionamiento de Grecia en el Mediterr√°neo oriental y en los Balcanes. As√≠, al mismo tiempo que el acuerdo franco-griego era anunciado, se ultimaban las negociaciones sobre el acuerdo de defensa mutua entre Grecia y EEUU. Este √ļltimo prev√© el refuerzo de las bases militares estadounidenses de Suda (en la isla de Creta), Alexandroupoli (junto a la frontera greco-turca), L√°risa en Tesalia y Stefanoviki (en Magnesia, departamento de Tesalia). A cambio, el Estado griego recibir√° armamento de EEUU: actualizaci√≥n de los aviones de guerra F-16 a F-16 Fighting Falcon, conocido como Viper por los pilotos, incorporaci√≥n de Grecia a la producci√≥n de F-35, compra de misiles y proyectiles de precisi√≥n para las fuerzas terrestres.

El argumento constante de los neoliberales contra cualquier reivindicaci√≥n de los trabajadores, la afirmaci√≥n de que “no hay fondos disponibles” para satisfacer sus reclamos, es una rotunda mentira cuando se trata de armamentos y de la competencia greco-turca por conseguir el dominio regional.

2¬į Racismo institucional

En la Grecia contemporánea, en la Europa del siglo XXI, el asunto de los refugiados se trata con una brutalidad extrema que puede calificarse de crímenes de Estado.

Las decenas de refugiados que consiguen -tras muchos esfuerzos y sufrimientos- llegar a las costas griegas, son encontrados por los guardacostas y luego… desaparecen. Cuando las organizaciones antirracistas insisten en saber d√≥nde est√°n, las autoridades oficiales del Estado responden descaradamente: “No lo sabemos, sin comentarios”. Es un secreto a voces que estas personas est√°n siendo “repatriadas”, lo que significa que son desembarcadas en las costas turcas de la manera m√°s ilegal, inhumana y peligrosa posible. Se trata de una escalada monstruosa de la t√°ctica de repulsi√≥n que hab√≠a sido utilizada por los guardacostas, impidiendo por la fuerza que los barcos con refugiados entraran en aguas territoriales griegas.

Mitsotakis no duda en darle a esta pol√≠tica una dimensi√≥n ideol√≥gica y asume toda la responsabilidad de la misma. En su discurso en Tesal√≥nica, subray√≥ que el objetivo de su gobierno es garantizar “cero llegadas” y que esta “tarea” puede ser llevada a cabo “por la polic√≠a y la guardia costera”. Esta pol√≠tica tiene dos componentes. Por un lado, la polic√≠a se encarga de hacerles la vida insoportable a los refugiados que llegan al pa√≠s, con un mensaje claro -como dice Mitsotakis- “¬°No vengan aqu√≠!” Por otro lado, los guardacostas utilizan t√°cticas ilegales de “pirater√≠a” con las que se aseguran de que s√≥lo algunos refugiados consigan atravesar la frontera.

Quienes creen que los neoliberales siguen siendo liberales en materia de derechos humanos deberían pensarlo de nuevo. El gobierno de Mitsotakis es un claro ejemplo de políticas neoliberales pro capitalistas unidas a un nacionalismo y un militarismo desenfrenados, así como a un racismo estatal institucional.

Por lo tanto, no es casualidad que, a pesar de la gran victoria antifascista que llevó a los dirigentes de Amanecer Dorado a la cárcel, la política del gobierno constituya un terreno fértil para la reactivación de los grupos fascistas. Los recientes y peligrosos ataques de los fascistas a las escuelas de las zonas pobres de Tesalónica son un ejemplo de esta amenaza.

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En resumen, estamos ante el gobierno más peligroso que hayamos visto en Grecia desde la caída de la dictadura militar en 1974.

Pero este gobierno no sali√≥ indemne de la pandemia, los incendios, la crisis socioecon√≥mica, etc. Ha perdido capital pol√≠tico despu√©s de las amargas experiencias vividas por la poblaci√≥n durante una gesti√≥n que lleva poco m√°s de dos a√Īos. Va camino a serias dificultades, ya que en 2023 el capitalismo griego tendr√° que enfrentar una nueva crisis de la deuda y deber√° encontrar un nuevo equilibrio viable en medio de las renegociaciones del Pacto de Estabilidad de la UE.

Pero eso no significa que este gobierno esté a punto de desmoronarse (al menos, no por ahora). Sigue contando con el apoyo de la clase dirigente. Y Mitsotakis tratará de utilizar este apoyo para imponer su reinado mediante una política agresiva.

Por lo tanto, las orientaciones y t√°cticas de los partidos de la oposici√≥n son un factor importante. En Tesal√≥nica, Alexis Tsipras pronunci√≥ un discurso en respuesta a lo afirmado por Mitsotakis una semana antes. Habl√≥ durante horas y se las arregl√≥ para no mencionar la palabra “izquierda” ni una sola vez. Habl√≥ de un “nuevo comienzo”, con la “clase media” como protagonista, mediante la formaci√≥n de un “gobierno ampliamente progresista”. Incluso los viejos s√≠mbolos y colores de SYRIZA estaban ausentes de la sala donde pronunci√≥ su discurso y conferencia de prensa. El color verde (que en Grecia se identifica con el PASOK socialdem√≥crata) dominaba la sala, mientras Tsipras reproduc√≠a los esl√≥ganes m√°s t√≠picos (e incluso frases fetiche…) de… Andreas Papandreu [1919-1996], el fundador y l√≠der hist√≥rico del PASOK [creado en 1974].

No hace falta mucha experiencia pol√≠tica para entender que esta estrategia de “centro-izquierda” no es una respuesta eficaz a la agresi√≥n y a la direcci√≥n claramente pro-capitalista de Mitsotakis. Esto se puede ver en las encuestas de opini√≥n, donde Nueva Democracia pierde terreno, pero SYRIZA permanece estancada.

Si hay algo esperanzador en este panorama es la tendencia a la revitalizaci√≥n de las luchas “desde abajo”. Para nosotros, la victoria de los trabajadores de E-Food y el mensaje que le envi√≥ al resto de la clase obrera son particularmente importantes.

CALPU




Fuente: Lahaine.org