May 27, 2022
De parte de Anarquia.info
130 puntos de vista

Desde hace m谩s de una d茅cada estamos experimentando la embestida del capital en nuestras vidas, a trav茅s de la reestructuraci贸n neoliberal de las relaciones de producci贸n. El ciclo que se abri贸 durante el per铆odo de los memorandos nunca se ha cerrado, sino que el Estado y la patronal est谩n actualizando y profundizando su dominaci贸n y explotaci贸n hasta el d铆a de hoy.

La condici贸n actual no debe ser evaluada superficialmente por el movimiento como un retroceso en relaci贸n con un per铆odo socialdem贸crata de diferente equilibrio de fuerzas, de conquistas obreras y de ganancias. De hecho, el periodo anterior acab贸 preparando el terreno para la situaci贸n actual. La socialdemocracia, como 煤ltima etapa pol铆tica del modelo de producci贸n capitalista, pretende asegurar el consenso necesario que necesita el sistema pol铆tico para validar las continuas e intensas reestructuraciones capitalistas. La asimilaci贸n social y pol铆tica de la clase obrera ha tenido lugar hace d茅cadas, desde que los movimientos radicales y antagonistas se replegaron rindi茅ndose a los estados de bienestar, al sindicalismo institucional y abandonando finalmente la perspectiva revolucionaria.

El mosaico que compone la realidad contempor谩nea en las sociedades occidentales sit煤a la lucha proletaria en una posici贸n simb贸lica de las movilizaciones y reivindicaciones obreras. Al reconocer a los trabajadores como 煤nico sujeto de su conducta, excluyen a los m谩s afectados por el mamotreto capitalista, es decir, a los excluidos del medio de supervivencia capitalista, el trabajo, as铆 como a los que est谩n a煤n m谩s abajo. Mientras este cuerpo est茅 excluido de la lucha de clases, la amenaza de la privatizaci贸n y la individualizaci贸n de una lucha, que inevitablemente toma la forma de la resistencia y la simple supervivencia y la disipaci贸n de nuestra miseria, se hace carne. La solidaridad entre todos los oprimidos es un ingrediente necesario para la insurrecci贸n y la emancipaci贸n.

En una situaci贸n en la que la crisis sanitaria ha sido una oportunidad para la expansi贸n y reestructuraci贸n del capital, el ataque a las condiciones de trabajo se ha intensificado r谩pidamente. Oficios como el de la distribuci贸n pasaron a ocupar un lugar primordial en el mantenimiento del propio sistema, donde durante meses cualquier necesidad, sea o no artificiosa, fue cubierta por los trabajadores de la distribuci贸n. Todo un sector, al mismo tiempo que se constru铆an las condiciones sanitarias/zonales en torno a otros, y mientras durante a帽os hab铆a sido devaluado y socavado, se convirti贸 de repente en vital para la circulaci贸n de mercanc铆as y la reproducci贸n del capital. As铆, la rama de la distribuci贸n se elev贸 a la arteria principal del consumo. El fuerte aumento de los beneficios de esta industria se combin贸 con la intensificaci贸n en las empresas existentes, as铆 como con la aparici贸n de nuevas empresas que establecieron plazos a煤n m谩s estrictos para la entrega de mercanc铆as, haciendo que los turnos de los trabajadores fueran a煤n m谩s insoportables y peligrosos. En este contexto de aguda explotaci贸n laboral, la patronal y el Estado se coordinan en sus ataques al sindicalismo, especialmente cuando 茅ste se aleja de la l贸gica del compromiso institucional y medi谩tico. Bajo el temor de una mayor colectivizaci贸n, la resistencia y la afirmaci贸n, se enfrentan a un frenes铆 represivo de cualquiera / todos los que se resisten. As铆 se comunitariza la acci贸n sindical, la resistencia y la protesta.

La condici贸n anterior emerge en t茅rminos extremos en el caso de General Postal. Un distribuidor con actividad sindical en un sindicato de base es despedido por haber participado en una huelga general, y a partir de ah铆 el empresario, en f茅rrea colaboraci贸n con la polic铆a, reprime sistem谩ticamente las movilizaciones y acciones de solidaridad contra el despido. Para la intensidad y la reivindicaci贸n de la represi贸n es fundamental el hecho de que la patronal y el Estado tengan en contra a un colectivo de trabajadores antijer谩rquico y desvinculado, y no a los sindicatos que proponen un compromiso de clase. En un contexto m谩s amplio de focalizaci贸n e intento de prohibici贸n de la acci贸n desde abajo, de la movilizaci贸n en el espacio p煤blico y de las acciones directas/indirectas, el sindicalismo de base que aboga por una verdadera autoorganizaci贸n de clase y que forma parte intr铆nseca de una posible lucha global contra el poder est谩 naturalmente en el centro de la represi贸n.

Por estas razones, y como una m铆nima acci贸n de autodefensa y solidaridad, optamos por llevar a cabo un ataque incendiario contra los dos faros de la Oficina General de Correos en Galatzi, en la calle Psychari, en la noche del 11 de mayo. Ante el estado de excepci贸n establecido por las clases dominantes para profundizar la barbarie y la reproducci贸n del capital, planteamos la lucha contra el r茅gimen que vivimos cada d铆a. Lucha contra el expolio de nuestras vidas, los salarios de horror, la pobreza y los asesinatos de trabajadores que bautizan como 芦accidentes de trabajo禄. El empobrecimiento econ贸mico y moral de los desempleados y de los excluidos de los medios de producci贸n. Los asesinatos de migrantes en las fronteras y en los agujeros infernales de las c谩rceles y los campos de concentraci贸n. Con el proyecto de autoorganizaci贸n de clase contra el Estado/los jefes y la difusi贸n de la solidaridad pr谩ctica en todos los 谩mbitos sociales, luchamos por todos los medios contra los opresores de este mundo.

LUCHA CONTINUA POR UNA SOCIEDAD DE IGUALDAD, AUTOORGANIZACI脫N Y SOLIDARIDAD

EL TERRORISMO ES LA ESCLAVITUD SALARIAL, NO HAY PAZ CON LA PATRONAL

SOLIDARIDAD Y LIBERTAD PARA LOS PRESOS DEL ESTADO Y DEL CAPITAL. LIBERACI脫N INMEDIATA DEL ANARQUISTA GIANNIS MICHAILIDIS, EN HUELGA DE HAMBRE DESDE EL 23.05.

Anarquistas

FUENTE: ATHENS INDYMEDIA

TRADUCCI脫N: ANARQU脥A




Fuente: Anarquia.info