February 14, 2021
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Imagen:Pablo de Narv谩ez/WWF/ Semana

Por 贸rdenes expresas de los mandos de la estructura armada Comandos de la Frontera (CDF), la junta de direcci贸n de la Zona de Reserva Campesina, los comit茅s de mujeres, los comit茅s ambientales y la organizaci贸n Adispa deben renunciar.

Hoy, mi茅rcoles a las once de la ma帽ana este mensaje fue compartido y confirmada su veracidad en la sede de nuestra Comisi贸n de Justicia y Paz en Bogot谩.

Agreg贸 la persona que CDF se ha dirigido a juntas de acci贸n comunal y una decena de comunidades de la Zona de Reserva Campesina (ZRC) Perla Amaz贸nica, manifestando tambi茅n est谩 decisi贸n. En las reuniones, adem谩s de motivar al progreso, algunos de sus integrantes han dicho que cuentan con el respaldo de sectores de las Fuerzas Militares y pol铆ticos, as铆 mismo realizan falsas acusaciones contra l铆deres, y han entregado panfletos amenazantes.

La fuente agreg贸 en Bogot谩 que los CDF pretenden injerirse e imponer la elecci贸n o designaci贸n de personas, usando, incluso, mecanismos formales legales como una asamblea eleccionaria.

Durante las 煤ltimas seis semanas, unidades de CDF, vestidas de civil y con armas cortas, manifestaron en tres comunidades que estaban trabajando por el progreso y por eso ning煤n poblador ni organizaci贸n puede obstaculizar el trabajo de la empresa petrolera.

Manifestaron que la organizaci贸n Adispa debe desaparecer, y ninguna organizaci贸n que quiera trabajar en el territorio lo podr铆a hacer si desacata los lineamientos de CDF.

Los CDF han reclutado j贸venes y desarrollado una contrarreforma agraria comprando tierras de algunos campesinos de la ZRC presos de las condiciones de presi贸n violenta, de las afugias econ贸micas, obligados a desistir de exigir la sustituci贸n voluntaria de cultivos de uso il铆cito.

Desde finales de 2020, los CDF han expresado que usar谩n todos los medios posibles para acabar con la figura de la ZRC. Igualmente, se帽alan que procesos sociales que no est茅n subordinados a ellos deben acabarse y sus integrantes, si no aceptan las nuevas normas, deben irse.

Durante 2020 el CDF, una estructura calificada de tipo paramilitar, cometi贸 por lo menos cincuenta asesinatos, entre ellos, los de los l铆deres sociales Marco Rivadeneira, Yordan Tobar y 脡dison Le贸n P茅rez, entre otros. As铆 mismo desarrolla operaciones de control en los municipios de San Miguel, Valle del Guamuez, Orito, Puerto As铆s y, en menor medida, en Puerto Caicedo, Puerto Guzm谩n y Puerto Legu铆zamo.

Los CDF est谩n ofreciendo pagos de dos millones de pesos a los j贸venes que ingresen a sus filas. Algunos de los reci茅n reclutados est谩n siendo incorporados y llevados hacia las zonas de Legu铆zamo y Guzm谩n en desarrollo de la disputa territorial con el Frente Carolina Ram铆rez de las FARC.

La presencia y movilidad de CDF se realiza con tolerancia y en medio de la fuerte presencia militar de la Brigada 27 de Selva y la Fuerza Naval del Sur, que realiza continuos patrullajes sobre el r铆o Putumayo.

A pesar de los angustiosos llamados de las comunidades de Adispa y la ZRC desde hace m谩s de un a帽o al Gobierno y al Estado de Colombia para intervenir desde el enfoque de seguridad humana, nada se ha hecho.

El llamado a una intervenci贸n humanitaria del Estado a trav茅s de un cese de fuegos ha sido ignorado, posibilitando la consolidaci贸n del control social paramilitar.

El llamado humanista de ZRC y Adispa a los CDF ha sido desconocido sin ning煤n m铆nimo de comprensi贸n humana.

En la ZRC se expresa el fracaso de un acuerdo de paz suscrito en noviembre de 2016. Fallidos procesos de reincorporaci贸n tanto el realizado y dispuesto en la ley 975 como el suscrito con las FARC, por la persistencia de una mentalidad en las Fuerzas Militares de estigmatizaci贸n y de enemigos internos contra las organizaciones de base que afirman sus derechos, generando estrategias y pr谩cticas de operaci贸n y complicidad con estrategias encubiertas de destrucci贸n y protecci贸n de intereses de terceros.

Los CDF solo se explican al tener en cuenta estos factores estructurales que nunca fueron resueltos ni escuchados por el Estado colombiano.

Hoy en la ZRC solo va quedando la ley del silencio, el sometimiento y el destierro, y, a veces, la voz de integrantes de CDF que desahogan las verdades ante la imposibilidad de dormir porque en algunas de esas conciencias les duele la injusticia que est谩n cometiendo y a la que ellos est谩n sirviendo.

Sin una revisi贸n a fondo del acuerdo de paz, suscrito con ex AUC y con ex FARC, sin un cambio estructural de las Fuerzas Militares y policiales, sin empresas responsables en respetar derechos humanos y ambientales, y una pol铆tica de inclusi贸n, de respeto y protecci贸n de los derechos territoriales, el Estado de Derecho all谩 en Putumayo seguir谩 siendo una quimera y la paz una palabra constitucional, hoy envuelta en regalito de legalidad, en realidad de putrefacta legalidad.

Se requiere una intervenci贸n del m谩s alto nivel para proteger la vida, integridad y derechos territoriales y ambientales de los integrantes de la Zona de Reserva Campesina Perla Amaz贸nica.

Bogot谩 D.C., 10 de febrero de 2020

Comisi贸n Intereclesial de Justicia y Paz




Fuente: Prensarural.org