March 29, 2021
De parte de La Peste
408 puntos de vista


Comenzamos la publicaci贸n de una serie de art铆culos sobre actualidad econ贸mica. A pesar de que el estudio de la actualidad es aquel que corresponde al tiempo presente, como grupo, creemos firmemente que no es posible explicar la realidad que presenciamos sin tener en cuenta toda una serie de factores que nos han tra铆do hasta aqu铆. Todo an谩lisis de lo inmediato debe estar necesariamente unido a una reflexi贸n del pasado y el futuro como componentes de un mismo hilo hist贸rico. De esta manera, este primer texto que inicia el an谩lisis de la actualidad econ贸mica constituir谩 el germen del que broten las diferentes ra铆ces que representan las distintas manifestaciones actuales de la coyuntura econ贸mica.

驴De d贸nde venimos?

Es innegable que internacionalmente estamos viviendo uno de los momentos m谩s complejos a nivel econ贸mico de la historia reciente. Asimismo, es indudable que el detonante del estallido de la crisis que estamos viviendo es el coronavirus. Sin embargo, como ya hemos explicado, esta no es la crisis del virus, es la crisis del capital.

El capitalismo es un sistema productivo que necesita crecer de forma ilimitada para mantenerse con vida. Este crecimiento continuado se logra a trav茅s de la repetici贸n necesaria de los ciclos de acumulaci贸n. Una econom铆a parada o ralentizada, es una econom铆a destinada a fracasar. Por otro lado, el sustento del que se nutre el capitalismo para lograr la repetici贸n de estos ciclos es la plusval铆a que se obtiene a trav茅s de la producci贸n de bienes y servicios, y la mercantilizaci贸n de los mismos. Es un sistema, por tanto, que se alimenta de la producci贸n real. En los a帽os 70, el proceso de valorizaci贸n entra en crisis, y queda al descubierto un sistema que ya no es capaz de dinamizar el sistema econ贸mico a partir de la producci贸n real. Tenemos, por tanto, un sistema cuyo objetivo es su propio crecimiento, cuyo sustento deriva de la producci贸n real, y que, sin embargo, no es capaz de nutrirse lo suficiente a partir de la producci贸n real como para garantizar su reproducci贸n.

Esta encrucijada expresa una de las contradicciones fundamentales del capitalismo: el capital se nutre de la producci贸n real pero cada vez est谩 m谩s desligado de ella. Por esta raz贸n hablamos de un sistema que est谩 agotado, porque vivimos en una crisis que es inherente a la propia din谩mica del sistema, y por tanto irresoluble. En este contexto de agotamiento, el capital ficticio, va a jugar un papel fundamental para ser el respirador que mantenga con vida a un sistema agotado en s铆 mismo. El crecimiento a trav茅s de burbujas, de la deuda p煤blica, dep贸sitos bancarios, u otros mecanismos relacionados con la financiarizaci贸n y con la desmesurada cantidad de dinero sin valor, son claros ejemplos de este cambio de paradigma.

Es por este motivo por el que afirmamos que el capitalismo es un sistema que se asemeja cada vez m谩s a un cuerpo que carece de vida en su interior, y que, solo asistido artificialmente a trav茅s de mecanismos, como el capital ficticio, es capaz de dinamizar los ciclos de acumulaci贸n. Porque, aunque es evidente que el capitalismo no ha sido superado, s铆 se encuentra en una suerte de muerte cl铆nica en la medida en la que se trata de un sistema que se agota, de un sistema que no posee capacidad de crecimiento a trav茅s de su base: la producci贸n real.

驴D贸nde estamos?

Estamos muy lejos de poder hablar de las consecuencias econ贸micas de la pandemia como algo que pertenece al pasado. Desde que el virus comenz贸 a propagarse globalmente, muchos se empe帽an en afirmar que la recuperaci贸n va a ser tan f谩cil y r谩pida que podr铆a parecer magia, primero sosteniendo que la crisis tendr铆a forma de V, y m谩s tarde, sustituy茅ndola por una W. Como si la subida fuera a ser tan natural e inmediata como la bajada.

Sin duda hay muchos elementos que reflejan la singularidad de la situaci贸n econ贸mica actual, pero uno de ellos es el estado de suspensi贸n en el que se halla la econom铆a mundial. La econom铆a global se encuentra en una suerte de stand by, de pause en el que la nueva normalidad no permite que la econom铆a crezca lo que el capital requiere para lograr su reproducci贸n. Tenemos un sistema productivo que, como hemos explicado, est谩 en plena fase de declive, que encuentra serios obst谩culos para extraer de la producci贸n real el jugo necesario para lograr expandirse, pero es que, adem谩s, la coyuntura actual eleva esos obst谩culos al m谩ximo al detener la actividad productiva. Si antes compar谩bamos la situaci贸n hist贸rica que vive el capital con un cuerpo en estado de muerte cl铆nica, el momento actual que vivimos se podr铆a interpretar como si ese mismo cuerpo muerto hubiera sido criogenizado, congelado a la espera de que la tormenta pase, con la esperanza de que, al apagar la c谩mara de refrigeraci贸n, el muerto reviva. Este ha sido el 谩nimo que ha guiado a los Estados alrededor de todo el mundo a insuflar aire a las empresas en forma de cr茅ditos empresariales, ERTEs, avales de pr茅stamos, y otros mecanismos que se traducen en un espectacular aumento de la deuda p煤blica mundial.

En una econom铆a que cada vez esta m谩s desconectada de su base real y en la que el capital ficticio adquiere un papel cada vez m谩s protagonista, las expectativas juegan un papel fundamental. Lo que no es posible ganar en un presente a trav茅s de la econom铆a productiva, se conf铆a a un futuro, disfrazando expectativas a todas luces inciertas, de certezas. Al igual que en las burbujas en las que se produce un aumento de los precios de determinados activos con respecto a su valor real, fruto del aumento de las expectativas, este tipo de mecanismos que emplea el Estado, solo consiguen posponer la certificaci贸n de la muerte de un cuerpo cl铆nicamente muerto, que ya no es capaz de vivir por s铆 mismo.

驴A d贸nde vamos?

Esta pandemia nos demuestra de nuevo que el capitalismo es incapaz de resolver las crisis que surgen, y que solo puede posponerlas. La 煤nica salida que podemos esperar de este sistema es la huida hacia delante en forma de deuda p煤blica y privada, y el aumento del capital ficticio. Nada de esto nos sorprende, pues como reflej贸 Marx en el Manifiesto del Partido Comunista la burgues铆a intenta superar las crisis 鈥preparando crisis m谩s extensas y m谩s violentas, y disminuyendo los medios para prevenirlas鈥.

Ni sabemos, ni pretendemos vaticinar cu谩ndo estallar谩 la pr贸xima crisis, o cu谩l ser谩 el detonante. Lo que s铆 podemos afirmar es que al no ser posible resolver las contradicciones que viene acumulando el capital, los nuevos agujeros a los que se est谩n poniendo parches, se unen a los anteriores, por tanto, es perceptible que la pr贸xima crisis que estalle, ser谩 elevada a una escala superior. No sabemos qu茅 nos deparar谩n los pr贸ximos a帽os, pero s铆 sabemos que lo 煤nico que podemos esperar de un sistema que se agota, es que cu谩nto m谩s agoniza, m谩s violencia ejerce contra nuestra clase, por este motivo, nuestra 煤nica alternativa es la lucha.

Grupo Barbaria

Fuente: http://barbaria.net


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Fuente: Lapeste.org