April 23, 2021
De parte de La Haine
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La invasi贸n francesa no es contra el “terrorismo” si no contra las diversas fuerzas que durante mucho tiempo han desafiado la explotaci贸n extranjera del pa铆s

En un informe reciente, la Misi贸n de las Naciones Unidas en Mal铆, conocida como MINUSMA, lleg贸 a la conclusi贸n de que, el 3 de enero pasado hab铆an sido aviones de combate franceses los que hab铆an bombardeado a una multitud que asist铆a a una boda en la aldea remota de Bounti, asesinando a 22 de los invitados.

Seg煤n lo averiguado a partir de una investigaci贸n exhaustiva y de entrevistas con cientos de testigos presenciales, al menos 19 de los invitados eran civiles desarmados cuyo asesinato constituye un crimen de guerra.

A diferencia de la invasi贸n estadounidense de Iraq en 2003 y de las invasiones a Afganist谩n, Siria, Libia y otros pa铆ses, la guerra francesa en Mali recibe poca cobertura medi谩tica fuera del alcance limitado de los medios de habla francesa, que han calificado con 茅xito esta guerra como ofensiva contra los militantes del islam.

Lo interesante de la historia de Mali es el hecho de que, a pesar de su centralidad en la geopol铆tica de la regi贸n del Sahel en 脕frica, se enmarca dentro de narrativas desconectadas que rara vez se superponen.

Sin embargo, la historia tiene menos que ver con la militancia isl谩mica y mucho con las intervenciones extranjeras. El sentimiento antifranc茅s en Mali se remonta a m谩s de un siglo cuando, en 1892, Francia coloniz贸 el que en otro tiempo fuera un pr贸spero reino africano con objeto de explotar sus recursos y reordenar su territorio, debilitar a su poblaci贸n y destruir sus estructuras sociales.

El fin formal del colonialismo franc茅s en Mali, en 1960, solo supuso el final de un cap铆tulo, pero no, definitivamente, de la historia en s铆. Francia ha seguido estando presente en Mali, en el Sahel y en toda 脕frica, defendiendo sus intereses, explotando los amplios recursos y trabajando conjuntamente con las 茅lites corruptas para mantener su dominio.

Demos un salto veloz en el tiempo hasta marzo de 2012, cuando el capit谩n Amadou Sanogo derroc贸 al gobierno nominalmente democr谩tico de Amadou Toumani Tour茅. Para ello utiliz贸 la endeble excusa de protestar por el fracaso de Bamako a la hora de controlar a la militancia del Movimiento Nacional para la Liberaci贸n de Azawad (MNLA) en el norte.

Sin embargo, la pretensi贸n de Sanogo era bastante astuta, ya que encajaba perfectamente en una gran narrativa dise帽ada por varios gobiernos occidentales, entre ellos Francia y USA, que ve铆an la militancia isl谩mica como el mayor peligro al que se enfrentaban muchas zonas de 脕frica, especialmente en el Sahel.

De forma curiosa, aunque no sorprendente, el golpe de Sanogo, que enfureci贸 a los gobiernos africanos, aunque de alguna manera fue bien acogido por las potencias occidentales, no hizo sino empeorar las cosas. En los meses siguientes, los militantes del norte lograron apoderarse de gran parte de las empobrecidas regiones de esa zona y continuaron su marcha hacia la propia Bamako.

El golpe del ej茅rcito nunca lleg贸 realmente a revertirse, sino que, a instancias de Francia y otros gobiernos influyentes, se perfil贸 simplemente como un gobierno de transici贸n, en gran medida influenciado por los partidarios de Sanogo.

El 20 de diciembre de 2012, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprob贸 la Resoluci贸n 2085, que autorizaba el despliegue de la Misi贸n Internacional de Apoyo liderada por 脕frica en Mali. Francia, armada con lo que se entend铆a como mandato de la ONU, lanz贸 su guerra en Mali bajo el t铆tulo de 鈥淥peraci贸n Serval鈥.

Merece la pena mencionar aqu铆 que el escenario de Mali acababa de reproducirse en Libia cuando, el 17 de marzo de 2011, el CSNU aprob贸 la Resoluci贸n 1973, que se convirti贸 de forma conveniente e inmediata en una declaraci贸n de guerra.

Ambos escenarios resultaron costosos para los dos pa铆ses africanos. En lugar de 鈥渟alvarlos鈥, las invasiones permitieron que la violencia se disparara a煤n m谩s, lo que provoc贸 a煤n m谩s intervenciones extranjeras y guerras interpuestas.

El 15 de julio de 2014, Francia declar贸 que la 鈥淥peraci贸n Serval鈥 se hab铆a llevado a cabo con 茅xito, proporcionando su propia lista de v铆ctimas en ambos lados, de nuevo con muy escasa supervisi贸n internacional. Sin embargo, casi de inmediato, el 1 de agosto de 2014, declar贸 otra misi贸n militar, esta vez una guerra sin fin, la 鈥淥peraci贸n Barkhane鈥.

鈥淏arkhane鈥 estuvo encabezada por Francia e inclu铆a a su propia 鈥渃oalici贸n de los bien dispuestos鈥 de Par铆s, apodada 鈥淕5 Sahel鈥. La nueva coalici贸n, integrada por todas las antiguas colonias francesas, estaba formada por Burkina Faso, Chad, Mal铆, Mauritania y N铆ger. El objetivo declarado de la intervenci贸n indefinida de Francia en el Sahel es proporcionar apoyo material y entrenamiento a las fuerzas del 鈥淕5 Sahel鈥 en su 鈥済uerra contra el terror鈥.

Sin embargo, seg煤n la Deutsche Welle, el 鈥渙ptimismo鈥 que acompa帽贸 a la 鈥淥peraci贸n Serval鈥 se desvaneci贸 por completo con la 鈥淥peraci贸n Barkhane鈥. 鈥淟a situaci贸n de la seguridad ha empeorado no solo en el norte, sino tambi茅n en el centro de Mali鈥, informaba recientemente la agencia de noticias alemana, que transmite una sensaci贸n de caos all铆, con agricultores que huyen de sus tierras y con 鈥渕ilicias de autodefensa鈥 que realizan sus propias operaciones para satisfacer 鈥渟us propias agendas鈥, etc.

La verdad es que el caos en las calles reflejaba simplemente el caos del gobierno. Fomentada por la fuerte presencia militar francesa, la inestabilidad sigui贸 asolando Mali. El 煤ltimo golpe en el pa铆s tuvo lugar en agosto de 2020. Y hay m谩s, las diversas fuerzas tuareg, que durante mucho tiempo han desafiado la explotaci贸n extranjera del pa铆s, se est谩n uniendo ahora bajo una sola bandera. El futuro de Mali no es muy alentador.

As铆 pues, 驴cu谩l fue, finalmente, el objetivo de la intervenci贸n? Ciertamente, no el de 鈥渞estaurar la democracia鈥 o 鈥渆stabilizar鈥 el pa铆s. Karen Jayes lo desarrolla: 鈥淟os intereses de Francia en la regi贸n son principalmente econ贸micos鈥, escribi贸 en un art铆culo reciente. 鈥淪us acciones militares protegen su acceso al petr贸leo y al uranio en la regi贸n鈥.

Para apreciar esta afirmaci贸n m谩s plenamente, solo se necesita un ejemplo de c贸mo la riqueza de recursos naturales de Mali es fundamental para la econom铆a de Francia. 鈥淯n incre铆ble 75% de la energ铆a el茅ctrica de Francia es generado por plantas nucleares que son alimentadas principalmente por el uranio extra铆do en la regi贸n fronteriza de Kidal en Mal铆鈥, en la zona norte del pa铆s*. Por lo tanto, no sorprende que Francia estuviera bien dispuesta a ir a la guerra tan pronto como los militantes proclamaron, en abril de 2012, que la regi贸n de Kidal era parte de su Estado-naci贸n independiente de Azawad.

En cuanto al bombardeo de la boda de Bounti, el ej茅rcito franc茅s rechaz贸 haber cometido crimen alguno y afirm贸 que todas las v铆ctimas eran 鈥測ihadistas鈥. La historia estaba destinada a terminar aqu铆, pero no ser谩 as铆 mientras Mali siga explotado por forasteros, mientras la pobreza y la desigualdad contin煤en existiendo, seguir谩 habiendo insurrecciones, rebeliones y golpes militares.

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*Nota de Tlaxcala:

Seg煤n nuestras investigaciones, en Mal铆 no hay minas activas de uranio. Se han abandonado varios proyectos mineros tras la exploraci贸n de yacimientos. Lo que se extrae en la regi贸n de Kidal es oro. Francia importa unas 8.000 toneladas de uranio natural al a帽o, en forma de 鈥渢orta amarilla鈥 (yellowcake), que se procesa para alimentar sus 58 centrales nucleares, que proporcionan alrededor del 70% de su producci贸n de electricidad. Este uranio procede principalmente de Kazajist谩n, N铆ger, Canad谩 y Australia. Uno de los objetivos estrat茅gicos de las 鈥淥pex鈥 (Operaciones exteriores) francesas en Mal铆 es m谩s bien asegurar las minas de uranio gestionadas por Orano (ex-Areva, ex-COGEMA) en el vecino N铆ger.

tlaxcala-int.org. Traducido por Sinfo Fern谩ndez. Extractado por La Haine.




Fuente: Lahaine.org