July 1, 2021
De parte de Acracia
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Recientemente, ha habido varios episodios, en este indescriptible pa铆s llamado Espa帽a, que bien merecen ser comentados, aunque no dejen de ser m谩s de lo mismo. Uno de ellos lo protagoniz贸 el l铆der de la muy repulsiva diestra hispana, el inefable Pablo Casado, que solt贸 en el Congreso nada menos que 芦la Guerra civil fue el enfrentamiento entre quienes quer铆a la democracia sin ley y quienes quer铆an la ley sin democracia禄. Las irritantes y disparatadas ocurrencias de unos conservadores que poco o nada tienen de aut茅nticos liberales. Por supuesto, la obvia estrategia de Casado pasa por, una vez m谩s, apelar a esa supuesta reconciliaci贸n entre espa帽oles que supuso la muy fraudulenta Transici贸n a una democracia, que al parecer sirve para que dialoguemos pac铆ficamente sin que asome la sombra de la Espa帽a cainita. Por supuesto, mejor aludir a un enfrentamiento abstracto entre dos Espa帽as, que a la lucha de clases pura y dura dentro de un pa铆s atrasado, cuyo colof贸n fue el golpe de Estado de los generales facciosos en nombre de una forma de fascismo, pero tambi茅n de la tradici贸n m谩s casposa y de la defensa de las clases privilegiadas. La derrota de la dignidad y la victoria fascista tuvo como consecuencia cuatro d茅cadas de dictadura f茅rrea, que pas贸 por varias etapas, desde el totalitarismo con brazo en alto hasta, sin abandonar en absoluto los tintes autoritarios, una liberalizaci贸n econ贸mica que supuso la falsa prosperidad econ贸mica en nombre del capitalismo.

El resto es tambi茅n historia, con una Transici贸n que trajo libertades meramente formales, y una continuidad econ贸mica, que nos sume en una crisis tras otra, con el apaciguamiento social que supuso la victoria de un gobierno supuestamente progresista, cuyas pol铆ticas 芦modernizadoras禄 poco tendr铆an que envidiar a las que hubiera llevado a cabo la derecha pura y dura. La estrategia de Casado, a pesar de los intentos de leyes de memoria hist贸rica claramente insuficientes por parte de fuerzas parlamentarias, no es m谩s que la impuesta desde la Transici贸n por el conjunto de la clase pol铆tica: ese tirar por la calle de enmedio, en nombre de no s茅 muy bien qu茅 conciliaci贸n entre hermanos, que encubre todo lo que aquello de continuidad. Por cierto, otro lugar com煤n es considerar el conflicto espa帽ol una guerra entre hermanos, algo igualmente mistificador, pero para m铆 doblemente perverso. Eso es, porque mi naturaleza internacionalista me obliga a considerar cualquier guerra como repulsiva y fraticida, argumento que por supuesto no tienen en cuenta todos los que se subordinan a esa abstracci贸n llamada naci贸n, en nombre de la cual se realizan las mayores atrocidades. Por supuesto, no soy un ingenuo pacifista y, si he de abrazar una lucha, ser谩 la mencionada contra la pobreza y la indignidad, que no otra cosa es para m铆 la llamada 芦lucha de clases禄.

Pero, vayamos con otro episodio, esta vez en el contexto del Ayuntamiento de la capital de este reino insufrible que es Espa帽a. Resulta que hay un concejal de Partido Popular, con un nombre interminable que dice mucho sobre la historia reciente de este inenarrable pa铆s, Francisco de Borja Fanful Fern谩ndez-Pita, que solt贸 otra prenda gloriosa. Esto fue, a prop贸sito de las pol茅micas con el cambio de nombre de las calles, muchas de ellas todav铆a adornadas con ilustres prohombres relacionados con el franquismo. El tal Borja lleg贸 a decir, siguiendo el guion habitual, que 芦la guerra civil no la gan贸 nadie禄 y acus贸 a la oposici贸n socialista de hacer 芦revisionismo hist贸rico禄. 隆Tiene bemoles la cosa! Yo que pensaba que el revisionismo se atribu铆a, principalmente, a los que se saltaban cierto consenso establecido para justificar visiones delirantes como es la negaci贸n del exterminio de millones de personas por parte de los que ayudaron a Franco a ganar la guerra. 隆En fin! Solo recordar el apellido Fanjul, que lo llevaba uno de los generales facciosos de 1936, bisabuelo del concejal de marras, y tambi茅n el hijo de aquel, de ideolog铆a falangista y procurador en las Cortes durante la dictadura franquista. No, Borja, nadie tiene la culpa de los cr铆menes de su familia, pero da la impresi贸n de que usted es un continuador de la saga, sencillamente adaptado a los nuevos tiempos 芦democr谩ticos禄. 隆Lo dicho, las cosas del inenarrable reino de Espa帽a!

Juan C谩spar




Fuente: Acracia.org