October 27, 2021
De parte de SAS Madrid
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El número de vacunados para los que se ha prescrito una dosis de refuerzo va en aumento. El último grupo en incorporarse a la lista es el de inmunizados con la monodosis de Janssen. En este caso, no se trata de una tercera dosis sino de un segundo pinchazo, aunque el efecto es el mismo. Las comunidades autónomas han empezado también este lunes a vacunar de nuevo a los mayores de 70 años, unos siete millones de personas. El escenario es muy distinto a cuando se pusieron la primera inyección: España ha alcanzado una cobertura vacunal muy superior a los territorios de su entorno -aunque hay 4,2 millones de ciudadanos que han escapado al procedimiento ordinario por razones variadas- y el país dispone de reservas de inyecciones que puntualmente incluso se han caducado por no darles salida a tiempo. Resolvemos las dudas que se han generado en torno a la dosis extra: quién debe ponérsela, cuándo y por qué.

¿Quién puede recibir una dosis adicional de la vacuna?

Por este orden, la Comisión de Salud Pública ha dado el visto bueno a poner una inyección adicional a las personas inmunodeprimidas por patologías (transplantados, con fallo renal o infección por VIH) o por estar en un tratamiento que reduce las defensas (como los pacientes de cáncer que reciben quimio o radio), todas parte del grupo de “riesgo alto” en la estrategia; después se sumaron los mayores que viven en residencias, independientemente de su edad o de sus enfermedades y, por último, los adultos de 70 años en adelante. En todos estos casos se trata de una tercera dosis. La Ponencia de Vacunas ha dejado la puerta abierta a extender la tercera dosis a los mayores de 65 años, aunque todavía la decisión no está tomada.

A esta población se ha sumado, tras la aprobación este martes en la Comisión de Salud Pública, los casi dos millones de personas vacunadas con Janssen. Este grupo solo recibió una dosis y está llamado a volver a inmunizarse a partir del 15 de noviembre tras constatarse una menor protección en relación a las personas que completaron su pauta con dos dosis. Se trata de un conjunto muy heterogéneo: Janssen se utilizó primero en mayores de 70 años, pero la edad fue descendiendo hasta los 40. Al ser el único suero monodosis, también se ofreció a colectivos vulnerables de todas las edades como inmigrantes sin regularizar, personas sin hogar, pacientes psiquiátricos, internos de prisiones o temporeros. A todos ellos, con la dificultad que eso entraña, habrá que volver a convocarlos a vacunarse. Entonces, Janssen también era una opción muy beneficiosa en tiempos de escasez de suministro y permitía aumentar rápidamente la cobertura vacunal porque solo requería para completar la pauta de una inyección.

¿Por qué se ha prescrito para estos grupos y no para otros?

La Comisión de Salud Pública dio la primera vez luz verde a las personas con una respuesta inmunitaria inferior al resto de la población que requerían un refuerzo. Un estudio realizado por la Sociedad Española de Medicina Interna concluyó que los pacientes inmunodeprimidos hospitalizados por estar infectados tenían un riesgo de muerte un 60% mayor que quienes no tienen esta condición.

Para los residentes se aprobó a mediados de septiembre tras constatarse que la efectividad frente a la infección había disminuido para los vacunados al 58%, no está claro aún si porque su respuesta de inicio ya era inferior o porque se ha perdido con más rapidez. La barrera ante la enfermedad grave y el fallecimiento, sin embargo, no había caído tanto: se mantuvo entre el 65% y 77%, respectivamente, según un documento publicado por el Ministerio de Sanidad el 13 de octubre que analiza la efectividad de la vacunación frente a la COVID-19 en España.

La vacuna de Janssen es la menos efectiva de las que se han puesto hasta ahora. Ya se preveía en los ensayos clínicos previos, que arrojaban una menor eficacia, pero un análisis realizado por técnicos del Ministerio de Sanidad ha empujado la decisión. El estudio, que admite algunas limitaciones, compara la protección que brindaron las vacunas a un grupo de población entre 50 y 59 años en agosto, dos meses después de completar su pauta, y concluye una menor efectividad de Janssen a la hora de evitar la infección. No así frente a las posibilidades de defunción: aquí la protección de todas las vacunas en más homogénea y muy alta (de casi el 90%).

Los epidemiólogos e inmunólogos insisten en que la vacuna reduce las posibilidades de tener infección. No la evitan al 100% pero sí sirven para prevenir que se complique la enfermedad.

¿Qué tipo de vacuna se inyecta?

Las dosis adicionales aprobadas por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) son de ARN mensajero: Pfizer y Moderna, independientemente de las vacunas administradas previamente. No se están poniendo inyecciones extra ni de AstraZeneca ni de Janssen. Al menos por el momento.

¿Y cuándo?

En los mayores de 70 años se administrará “a partir de los 6 meses de haber completado la pauta de vacunación”, según la última actualización de la estrategia. La inyección, en el caso de los inmunodeprimidos, se debe poner al menos transcurridos 28 días desde la segunda dosis. Y en el caso de las personas en tratamiento con fármacos anti-CD20 –entre los que se incluyen el rituximab o el veltuzumab, entre otros-, habrá de administrarse transcurridos seis meses desde la finalización de la terapia.

En el caso de los vacunados con Janssen hay que esperar al menos tres meses desde la administración de la primera dosis.

¿Qué tengo que hacer para recibir una dosis más?

Lo primero, estar dentro de los grupos para los que se ha aprobado. Universalizar la tercera dosis para toda la población española es algo que no se contempla, al menos de momento, en España. Además de exigir un esfuerzo organizativo, este planteamiento profundizaría la desigualdad de acceso a las vacunas en el mundo. 51 países no han alcanzado siquiera la cobertura del 10% de su población y los expertos sostienen que de nada sirve actuar de forma local si se descuida lo global.

Los expertos consultados sostienen que el procedimiento de convocatoria corre a cargo de cada comunidad autónoma, pero no debía ser muy diferente que hasta ahora, a excepción de la logística. Es improbable que se vuelvan a abrir los vacunódromos, puesto que la campaña solo apela a una parte de la población.

¿Cuántas terceras dosis se han puesto?

El Ministerio de Sanidad comenzó a incluir el 6 de octubre en sus datos diarios el número de personas con la tercera dosis inyectada. El 26 del mismo mes, tres semanas después, se han puesto 483.728: 365.439 de Pfizer y 118.289 de Moderna.

¿Va a seguir aumentando el número de personas que deben volver a vacunarse?

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, insiste en que los grupos diana pueden ir creciendo a medida que se vaya revisando la estrategia, en constante rolling review. El procedimiento es siempre el mismo: la Ponencia de Vacunas lo estudia -sobre la base de lo que está autorizado por las agencias reguladoras-, lo propone a la Comisión de Salud Pública, esta lo aprueba y por último pasa por el filtro del Consejo Interterritorial de Salud. Aún hace falta más conocimiento científico, pero parece probado que la eficacia puede disminuir con el paso del tiempo.

¿Se puede administrar a la vez que la vacuna de la gripe?

De hecho se recomienda. El Consejo Interterritorial de Salud trató el asunto y la mayor parte de las comunidades, excepto Galicia y Euskadi, consideraron adecuado aprovechar la convocatoria de la tercera dosis para pinchar también la vacuna de la gripe. Una en cada brazo. La campaña contra el virus de la gripe ha arrancado esta semana, junto con la dosis adicional para los mayores de 70.

Enlace relacionado ElDiario.es (26/10/2021).




Fuente: Sasmadrid.org