May 31, 2022
De parte de Nodo50
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La pregunta que se hacen los colombianos es si Gustavo Petro, un exguerrillero del M19, lograr谩 convertirse en el presidente de un pa铆s que nunca ha sido gobernado por la izquierda en el siglo XX a nivel nacional, y si esta elecci贸n podr铆a ser el inicio de un cambio hist贸rico. Pero, 驴qui茅n es Gustavo Petro, el candidato que ayer qued贸 en primer lugar en la primera vuelta de las elecciones presidenciales con el 40% de los votos? 驴Qu茅 desaf铆os le esperan para la segunda vuelta, el 19 de junio? 

La formaci贸n inicial de Gustavo Petro, que marca toda su concepci贸n pol铆tica, es la de un guerrillero del Movimiento 19 de abril (M19). Esta guerrilla, creada a principios de la d茅cada de 1970 en Colombia, fue formada por antiguos miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que buscaban una base m谩s urbana, as铆 como por j贸venes militantes decepcionados con los dos partidos enquistados en el poder (el Frente Nacional de entonces impon铆a una alternancia obligatoria, prohib铆a terceros partidos y no dudaba en acudir al fraude). Inspirados en el Movimiento de Liberaci贸n Nacional-Tupamaros de Uruguay, e inclinados a realizar operaciones espectaculares como el robo de la espada de Bol铆var, el asalto a la embajada de la Rep煤blica Dominicana en Bogot谩 en 1980, con unos cuarenta rehenes, entre ellos catorce embajadores, incluidos el de Estados Unidos y el nuncio apost贸lico, o del asalto al Palacio de Justicia de Colombia (en 1985) para juzgar al presidente Belisario Betancur por el fracaso de las negociaciones de paz con el M19, cuyo sangriento desenlace est谩 grabado en la memoria colectiva. Este grupo guerrillero sufri贸 la represi贸n del ej茅rcito (en su libro de memorias, Petro cuenta que fue torturado) y goz贸 de bastante popularidad entre gran parte de los colombianos. 

Uribe est谩 ahora desacreditado: en las ciudades, se ven murales en alusi贸n a su rol en el episodio de las personas pobres ejecutados para hacerlos pasar por guerrilleros

Petro se reincorpor贸 a la vida civil tras el proceso de paz con la guerrilla. En 1991, el partido surgido de este grupo armado representaba una gran esperanza en Colombia: fue uno de los m谩s votados para la Asamblea Constituyente, que en 1991 promulg贸 una nueva Carta Magna. Petro no fue constituyente, pero se convirti贸 en un diputado muy conocido a finales de la d茅cada de 1990 y principios de la de 2000, debido a los debates en los que denunciaba los v铆nculos de parlamentarios y pol铆ticos con los grupos paramilitares. Fueron los a帽os en los que las negociaciones con las FARC se toparon con varios fracasos y la extrema derecha (grandes terratenientes, fuerzas armadas, paramilitares, mafias de la droga) controlaba varios niveles de poder. Fueron a帽os de gran violencia en nombre de la 鈥渓ucha antisubversiva鈥 (masacres, desplazamientos de poblaciones) y ejecuciones de 鈥渇alsos positivos鈥 por el ej茅rcito. Y ello continuar铆a 鈥揺 incluso se profundizar铆a鈥 bajo los dos gobiernos de 脕lvaro Uribe (2002-2010), quien rechaz贸 cualquier intento de di谩logo con las FARC, instal贸 en el ambiente un anticomunismo primario y trat贸 todas las formas de protesta social como enemigos internos.  

Durante la d茅cada de 2000, varios grupos pol铆ticos minoritarios de izquierda (el Partido Comunista, el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario 鈥揗OIR, mao铆sta鈥 y otros) acordaron unirse en el Polo Democr谩tico para tener un impacto en la vida pol铆tica. Petro fue uno de los l铆deres de este partido, y bajo esta formaci贸n se lanz贸 como candidato presidencial por primera vez, en 2010. Elegido posteriormente alcalde de Bogot谩 (2012-2015) 鈥揹e donde fue destituido en una decisi贸n pol茅mica鈥, se present贸 por segunda vez a la presidencia (en 2018), pero fue derrotado en la segunda vuelta por el candidato apoyado por Uribe, Iv谩n Duque, un hombre pr谩cticamente desconocido en ese momento pero que logr贸 beneficiarse del apoyo de su mentor. Petro obtuvo el 42% de los votos en la segunda vuelta. 

Como candidato presidencial por tercera vez, el contexto en 2022 es sin embargo muy diferente al de hace cuatro a帽os. En primer lugar, Uribe est谩 ahora muy desacreditado: en las ciudades, se ven murales con la pregunta 鈥驴Qui茅n dio la orden?鈥, en alusi贸n directa a su rol en el triste episodio de los hombres de estratos bajos ejecutados para hacerlos pasar como guerrilleros. A la par, la justicia investiga sus v铆nculos con los paramilitares y las presiones que ha ejercido sobre testigos comprometidos. Hoy, ning煤n candidato quiere reivindicarlo abiertamente (el 煤nico que lo defend铆a, 脫scar Iv谩n Zuluaga, nunca despeg贸 y tuvo que retirar su candidatura). 

En segundo lugar, el tema que ha dominado las elecciones en Colombia durante los 煤ltimos treinta a帽os, es decir, la posici贸n frente a la guerra interna y las negociaciones con las FARC (la mayor铆a de las veces, competir en dureza contra las FARC era una buena carta de campa帽a), ya no funciona. Las FARC firmaron el acuerdo de paz en 2016 y su partido, Comunes, no preocupa a nadie (obtuvo menos del 1% de los votos en las 煤ltimas elecciones legislativas). 

En tercer lugar, los colombianos han descubierto la protesta social y la movilizaci贸n en las calles: estas han ido creciendo desde el final de los mandatos represivos de Uribe. Ya bajo la presidencia de Juan Manuel Santos, en 2013, un gran 鈥減aro agrario鈥 (huelgas y manifestaciones de campesinos) paraliz贸 el pa铆s. En 2020, y de nuevo en 2021, Colombia vivi贸 una ola in茅dita de protestas, con gran participaci贸n juvenil, que el gobierno de Duque no dud贸 en reprimir ferozmente. 

La tasa de homicidios en Colombia es de alrededor de 27 personas por cada 100.000 habitantes (es decir, 14.000 personas cada a帽o)

Por 煤ltimo, est谩 la pandemia, y la terrible devastaci贸n social que supuso, que se suma al historial de varios a帽os de una gesti贸n econ贸mica de corte neoliberal, con elevados niveles de exclusi贸n social. La mayor铆a de los colombianos (52%) vive con menos de tres euros al d铆a; la informalidad laboral es la norma. El desempleo aumenta. Adem谩s, la inflaci贸n se sit煤a actualmente en torno al 10%, lo que reduce el poder adquisitivo.  

Adicionalmente, a todo ello debemos sumarle la violencia en todas sus formas (pol铆ticas y no pol铆ticas): esta sigue siendo extremadamente alta en Colombia. La tasa de homicidios es de alrededor de 27 personas por cada 100.000 habitantes (es decir, 14.000 personas cada a帽o), en comparaci贸n con el alrededor de 6 por 100.000 en Estados Unidos, o 1,3 por 100.000 en Francia. Colombia sigue siendo uno de los pa铆ses con mayor n煤mero de desplazados internos, y es el segundo pa铆s donde m谩s l铆deres sociales son asesinados. 

Todas estas circunstancias contribuyeron al discurso del cambio personificado en Petro y al rechazo de Duque (sin posibilidades constitucionales de reelecci贸n). Petro, muy popular, tiene una fortaleza que ning煤n otro candidato tiene: sabe apelar a la movilizaci贸n social, algo que aterra a los grupos tradicionales de poder. Ning煤n otro candidato sabe hablarle a la calle como 茅l lo hace.  

Gustavo Petro lleva cuatro a帽os movilizando a sus seguidores a trav茅s de las redes sociales (se puede considerar que lleva cuatro a帽os de campa帽a no oficial). Ya sea para oponerse a Uribe, a la actual alcaldesa de Bogot谩 y al gobierno, para llamar a salir a la calle durante las movilizaciones sociales, para denunciar el 鈥渇raude electoral鈥, y m谩s recientemente para presentar sus propuestas, Twitter es su verdadero foro de comunicaci贸n y movilizaci贸n. De hecho, la inversi贸n en esta red social refleja el estilo Petro: poco amigo de las estructuras democr谩ticas formales de los partidos, prefiere mantener una relaci贸n permanente y directa con el pueblo. En el pasado, la movilizaci贸n de sus partidarios en las calles le ayud贸 a mantener su mandato como alcalde, cuando fue destituido. En t茅rminos m谩s generales, se inspira en uno de los hombres m谩s influyentes del siglo XX colombiano: Jorge E. Gait谩n, el 鈥渃audillo del pueblo鈥 que, a mediados de siglo XX, denunci贸 a la 鈥渙ligarqu铆a gobernante鈥 e incorpor贸 a la multitud como actor pol铆tico. 

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Petro en una visita a El Banco. Foto: Nelson C谩rdenas.

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Petro en una visita a El Banco. Foto: Nelson C谩rdenas.

Petro conoce muy bien Colombia, su geograf铆a y problemas, las razones profundas de la protesta, y tambi茅n su adhesi贸n hacia hombres providenciales. Sabe leer las expectativas del sector m谩s din谩mico de la poblaci贸n, actualmente la juventud, la principal protagonista del 鈥減aro鈥, la gran movilizaci贸n de 2021. Pese a sus reticencias iniciales, nombr贸 como vicepresidenta a Francia M谩rquez, una mujer joven, negra, de origen popular, y sobre todo una activista local de los movimientos sociales, que se ha convertido en un nuevo 铆cono de la juventud. 

Petro tambi茅n est谩 a favor de los derechos LGBT y de la causa animal (prohibi贸 las corridas de toros y la tracci贸n animal en las ciudades). En otros aspectos, como el acceso al aborto, sigue siendo m谩s circunspecto: recientemente, la Corte Constitucional colombiana despenaliz贸 la interrupci贸n voluntaria del embarazo. A la vez que dice apoyar la decisi贸n del tribunal, plantea la f贸rmula del 鈥渁borto cero鈥, impugnada por las feministas como inviable. 

El programa de Petro no es muy detallado, y sobre todo no explica los medios para conseguir sus fines. Para conocer mejor sus objetivos, es preciso escuchar sus intervenciones (hubo muchos debates en el curso de la campa帽a presidencial, en los que Petro dio cifras y ampli贸 puntos). Los principios orientadores son los siguientes: en econom铆a, propone una reforma fiscal progresiva, recuperar un sistema estatal de pensiones y fortalecer el sistema p煤blico de salud, adem谩s de la protecci贸n de la industria nacional y adquirir y distribuir desde el Estado tierras no productivas. 

Grandes empresarios sacaron anuncios pagados en la prensa amenazando directamente a sus empleados con el despido si llegaban a votar a la izquierda

Quiere tambi茅n desarrollar un programa de transici贸n ecol贸gica. Habla de detener las prospecciones petrol铆feras, desarrollar energ铆as alternativas, detener la construcci贸n de una gran central hidroel茅ctrica que es motivo de litigios, fomentar otras fuentes de riqueza, especialmente mediante el apoyo a la econom铆a agraria y la producci贸n industrial. Quiere desarrollar el turismo en el territorio colombiano (茅ste suplir铆a la mitad de los ingresos provenientes de la exportaci贸n de hidrocarburos). Habla de construir una 鈥渆conom铆a del conocimiento鈥. No faltan las ideas, aunque a veces no faltan las contradicciones (por ejemplo, Petro se ha manifestado a favor de la miner铆a de criptomonedas, aunque son cuestionadas por su coste ecol贸gico y su opacidad financiera, como 茅l mismo reconoci贸 en ocasiones). Pero la ambici贸n de los programas y lo modesto de su realizaci贸n han sido una de las caracter铆sticas de su trayectoria como alcalde de Bogot谩. 

Esta 煤ltima campa帽a electoral fue diferente a la anterior, tambi茅n por la multiplicaci贸n de alianzas dudosas. Este a帽o, Petro se apoy贸 en partidos con acusaciones de corrupci贸n y sectores pol铆ticos tradicionales, en busca de estructuras (no exentas de clientelismo). Busc贸 el apoyo del expresidente liberal C茅sar Gaviria (que al final decidi贸 apoyar a su contrincante Federico 鈥楩ico鈥 Guti茅rrez) y de pol铆ticos locales conservadores. La visita del hermano de Gustavo Petro al condenado exsenador Iv谩n Moreno, recluido en la c谩rcel La Picota, caus贸 revuelo en su campa帽a. Al parecer, Petro les ofreci贸 un 鈥減erd贸n social鈥 (una especie de pacto de impunidad), aunque se retract贸 de esta oferta tras recibir numerosas cr铆ticas y neg贸 que 鈥perd贸n social鈥 se refiriera a impunidad. 

Petro tambi茅n ha buscado alianzas con sectores evang茅licos, de nuevo con el objetivo de ampliar su base electoral. Su lista de candidatos al Congreso estuvo formada por muchos l铆deres pol铆ticos tradicionales, como Armando Benedetti, que ha hecho toda su carrera pol铆tica con Uribe y que ahora est谩 siendo investigado por enriquecimiento il铆cito. 鈥淭enemos que tragarnos estos sapos鈥, dicen sus partidarios. 鈥淓ste es el precio que tenemos que pagar para llegar al poder y derrocar a la mafia que nos gobierna鈥, comentan. 

驴Conseguir谩 ser elegido? Y si lo hace, 驴podr谩 llevar a cabo una pol铆tica medianamente de izquierdas, dadas las numerosas alianzas que ha hecho? La segunda vuelta se celebrar谩 el 19 de junio. All铆, tendr谩 que enfrentar a un rival que, si no es de peso (Rodolfo Hern谩ndez es un hombre que ignora muchos problemas de los colombianos, y que no conoce siquiera su geograf铆a), s铆 se beneficia del momento coyuntural. Hern谩ndez tendr谩 el apoyo de los partidos de derecha y de extrema derecha, y captura un voto protesta anticorrupci贸n. Con base en los sorpresivos resultados de la primera vuelta y el excelente resultado de Hern谩ndez (28%), Petro no tiene nada asegurado.  

En todo caso, el avance electoral del Pacto Hist贸rico, el nombre de su coalici贸n de partidos y movimientos, caus贸 p谩nico en algunos sectores. Antes de la primera vuelta, grandes propietarios y empresarios sacaron anuncios pagados en la prensa denunciando el terrible peligro que corr铆a Colombia, o amenazando directamente a sus empleados con el despido si llegaban a votar por el candidato de izquierdas. Los pol铆ticos de extrema derecha agitaron el espantajo anticomunista, la 鈥渁menaza de las expropiaciones鈥, el 鈥渃astrochavismo鈥, 鈥渆l antigua guerrillero鈥, etc. El clima de la campa帽a fue muy tenso. Petro denunci贸 amenazas de atentado en una ciudad del centro del pa铆s (y hay que tomar esto en serio: muchos pol铆ticos de izquierda han sido asesinados en el pa铆s, cientos de l铆deres sociales han sido asesinados desde 2018, as铆 como 300 excombatientes de las FARC). 

El resultado de este 29 de mayo es hist贸rico para la izquierda colombiana. Veremos si es suficiente para llegar al gobierno

En todo caso, nada est谩 escrito. La campa帽a para la segunda vuelta ser谩 decisiva. Petro debe tratar de movilizar a los abstencionistas, que son muy numerosos (hubo 45% de abstenci贸n en la primera vuelta). Debe infundir confianza en su electorado y entender la se帽al que env铆a el voto a Hern谩ndez: el rechazo a pol铆ticos cuestionados en el gobierno. Al final, si es elegido, Petro se enfrentar谩 a una serie de dificultades pol铆ticas: la primera es la desconfianza que suscita en las fuerzas armadas colombianas, poco afines a las ideas progresistas en su historia (al contrario de varios pa铆ses de Am茅rica Latina), y formadas desde hace d茅cadas en la doctrina del 鈥渆nemigo interno鈥. El candidato y el actual jefe del ej茅rcito ya han tenido acalorados intercambios en Twitter. 

El segundo es la falta de mayor铆a parlamentaria. Estas elecciones presidenciales se celebran dos meses despu茅s de las legislativas (13 de marzo), en las que ning煤n partido pol铆tico obtuvo la mayor铆a absoluta (el sistema de reparto de curules es proporcional). En el parlamento elegido, los partidos de derecha y extrema derecha tienen una amplia representaci贸n.

Las reformas deseadas son ambiciosas, pero 驴c贸mo podr谩 llevarlas a cabo sin una mayor铆a en el Congreso? Petro ha hablado de declarar el estado de emergencia para gobernar por decreto, lo que suscita dudas sobre el futuro funcionamiento del sistema institucional. Asimismo, la oposici贸n de los que poseen grandes fortunas podr铆an complicar su eventual gobierno (como ha ocurrido en otros pa铆ses de la regi贸n, v铆a la fuga de capitales). 

Otros grandes problemas estructurales dificultar谩n sus reformas, como el control de las mafias y grupos ilegales sobre amplias zonas del territorio. Esto se vio en mayo de 2022, cuando el poderoso Clan del Golfo organiz贸 un 鈥paro armado鈥 (cierre forzado de las actividades econ贸micas) en la costa del Caribe tras la extradici贸n de su l铆der a Estados Unidos. En febrero del mismo a帽o, la guerrilla del Ej茅rcito de Liberaci贸n Nacional (ELN) organiz贸 otro 鈥減aro armado鈥 en el sur del pa铆s, sembrando otra vez el terror en la poblaci贸n civil.    

Lo cierto es que Petro, el 煤nico postulante de izquierdas en estas elecciones, est谩 despertando las esperanzas de amplios sectores de la poblaci贸n, principalmente urbanos, j贸venes y sectores politizados. Hasta ahora, el candidato del Pacto Hist贸rico ha sabido interpretar la movilizaci贸n en las calles y el sentimiento de indignaci贸n producido por la gesti贸n del gobierno de Duque 鈥搒umado al desgaste del uribismo鈥. En cualquier caso, el resultado de este 29 de mayo es hist贸rico para la izquierda colombiana. Veremos si es suficiente para llegar al gobierno.




Fuente: Ctxt.es