December 13, 2021
De parte de Terraindomite
339 puntos de vista

La ideolog铆a de la vacunaci贸n completa y repetida de las poblaciones es una especie de nueva religi贸n, con su dios, sus se帽ores del gran capital, sus devotos, sus t茅cnicas de propaganda masiva y sus mentiras descaradas.

Esta es la nueva religi贸n que se est谩 extendiendo por todo el mundo y que permite a los grandes amos del dinero, Pfizer y Moderna, obtener beneficios de 1.000 d贸lares por segundo en cada momento de nuestras vidas, todo ello orquestado por sus vasallos regionales que se han convertido en la mayor铆a de los gobiernos occidentales y organismos internacionales, empezando por una Comisi贸n Europea dirigida por Ursula von der Leyen, que est谩 orquestando la gran operaci贸n de las vacunas mientras tiene un hijo que trabaja en McKinsey (consultora en geoestrategia) y un marido que es el director de una empresa de biotecnolog铆a centrada en las terapias gen茅ticas (Origines) y que recientemente ha fichado por Pfizer. Adem谩s, otras vacunas, allende la UE, tambi茅n siguen los mismos derroteros, y sus fabricantes tambi茅n se est谩n forrando.

Los muelles gastados de la propaganda de masas

Para conseguirlo, estos gobiernos (y los numerosos periodistas que los siguen con atenci贸n) utilizan todos los viejos trucos de la propaganda. La l贸gica b谩sica es la que ya explic贸 Jacques Ellul hace 60 a帽os (Propagandes, 1962): 鈥淔rente a la propaganda de agitaci贸n, encontramos la propaganda de integraci贸n, que es la propaganda de las naciones evolucionadas, y caracter铆stica de nuestra civilizaci贸n. Es una propaganda de conformizaci贸n鈥. De hecho, 鈥渆n una democracia, los ciudadanos deben participar en las decisiones del Estado鈥.

Este es el gran papel de la propaganda. Hay que hacer que la gente sienta que ha querido las acciones del gobierno, que es responsable de ellas, que se compromete a defenderlas y a hacerlas triunfar. Esta es la base de lo que hoy se llama nudge, una palabra de moda para las antiguas t茅cnicas de marketing y publicidad. De hecho, este concepto moderno de propaganda se remonta a los a帽os de entreguerras. Uno de sus maestros fue Edward Bernays, cuya obra entera como propagandista y publicista se bas贸 en la idea de que 鈥渓as masas son incapaces de emitir juicios correctos sobre los asuntos p煤blicos y que los individuos que las componen no son aptos para ejercer el papel de ciudadanos potenciales que una democracia exige de cada uno de ellos: en resumen, que el p煤blico, en esencia, constituye para el gobierno de la sociedad un obst谩culo que hay que sortear y una amenaza que hay que eliminar鈥, como resume su prefacio en franc茅s.

La primera base permanente de esta propaganda es el miedo, que permite colocar a los sujetos en un estado de sugestionabilidad. Despu茅s de negar durante mucho tiempo la existencia de variantes, el gobierno ha aprovechado para renovar esta estrategia del miedo. As铆, cada nueva variante permite revivir la simple idea de las sucesivas 鈥渙las鈥 que supuestamente nos abruman, y justifica nuevos pasos en el objetivo de la vacunaci贸n total, al tiempo que desv铆a la atenci贸n de las verdaderas causas de la mortalidad provocada por estos 鈥渧irus鈥. Estas causas son esencialmente, por un lado, la proporci贸n creciente de personas que padecen enfermedades cr贸nicas ambientales (obesidad, diabetes, insuficiencia card铆aca o respiratoria, etc.), y por otro, la tercermundizaci贸n del hospital p煤blico.

Despu茅s viene la t茅cnica de propaganda de 鈥渂atas blancas y galones鈥, bien descrita por Etienne Aug茅 (Petit trait茅 de propagande. 脌 l鈥檜sage de ceux qui la subissent, 2007). Consiste en 鈥渞ecurrir a personas que, en virtud de su t铆tulo, rango o mandato, tienen una autoridad social susceptible de beneficiarse de una credibilidad no relacionada con lo que dicen y de provocar el apoyo a sus ideas, argumentos o acciones en su audiencia鈥. As铆, podemos observar en los medios de comunicaci贸n 鈥渓a aparici贸n de especialistas profesionales, capaces de intervenir sobre temas de los que a veces no tienen suficiente conocimiento pero sobre los que consiguen expresarse con un lenguaje convincente鈥. Su discurso es percibido por la mayor铆a de los no especialistas como un consejo de expertos porque han sido cuidadosamente presentados, por ejemplo a trav茅s de un r贸tulo en la televisi贸n, destacando sus t铆tulos, como m茅dico, profesor, general, as铆 como su campo de experiencia. Por supuesto, para que esto funcione, hay que ocultar cuidadosamente sus frecuentes v铆nculos con la industria farmac茅utica.

Adem谩s, gobiernos como el de Francia utilizan ampliamente otra forma cl谩sica de propaganda estatal, que Etienne Aug茅 llama 鈥渓a elecci贸n ama帽ada鈥. Consiste en 鈥減roponer una elecci贸n a los ciudadanos, como si les correspondiera decidir y elegir la mejor opci贸n, sabiendo de antemano cu谩l ser谩 el resultado de esta consulta鈥. De este modo, el propagandista presenta al p煤blico la alternativa entre una opci贸n inaceptable que ser谩 necesariamente rechazada, y una opci贸n que parecer谩 no deseada pero inevitable en vista de la magnitud del peligro amenazante鈥.

驴Vacunados o reconfinados? 驴Vacunados o reenmascarados? 驴Vacunados, curados o muertos? La historia estaba escrita de antemano para los que saben reconocerla: 鈥渓a elecci贸n ama帽ada se utiliza principalmente para explicar los sacrificios o para anunciar medidas dr谩sticas. En estos casos, no es raro que se utilicen expresiones alarmantes, porque se trata de mostrar que s贸lo hay una soluci贸n para evitar la cat谩strofe. As铆, el autor concluye que el l铆der pol铆tico debe entonces 鈥渋mponerse en el papel de un salvador que aprecia el altruismo de su 鈥渞eba帽o鈥. Puede pedir que se sacrifiquen ciertas libertades primarias para garantizar mejor la seguridad de todos en tiempos dif铆ciles. Esta t茅cnica est谩 en la ra铆z de la mayor铆a de los sistemas de dominaci贸n de masas que conducen a las dictaduras鈥.

Por 煤ltimo, llega la t茅cnica de la rana hervida de la famosa f谩bula: sumerge una rana en agua hirviendo, saltar谩 para escaparse, pero si la sumerges en agua fr铆a y  haces hervir el agua gradualmente, la rana se adormecer谩 y acabar谩 muriendo por la cocci贸n sin darse cuenta. Los gobiernos usan y abusan de esta t茅cnica de coerci贸n jurando que tal o cual obligaci贸n nunca suceder谩 o que tal o cual categor铆a de la poblaci贸n nunca se ver谩 afectada, para no alarmar a la poblaci贸n. Al mismo tiempo, van realizando la cosa poco a poco. As铆, la vacunaci贸n fue reservada inicialmente para las personas mayores y a los profesionales de la salud. Luego se extendi贸 gradualmente a los adultos de los grupos de edad m谩s j贸venes, antes de pasar a los adolescentes y despu茅s a los ni帽os. Hoy son los llamados ni帽os 鈥渇r谩giles鈥 los que deben seguir desempe帽ando el noble papel de protectores. Ma帽ana, en realidad, ser谩n todos ellos.

La realidad tiene poco que ver con esta propaganda

A la realidad no le importan estas manipulaciones del pueblo. Se puede resumir en cinco hechos.

La primera es que la llamada 鈥減andemia del siglo鈥 nunca ha amenazado a los menores de 60 a帽os. Si hay una categor铆a de personas que estad铆sticamente no est谩 en riesgo, son los ni帽os. Las estad铆sticas de mortalidad recopiladas por el INSEE muestran incluso que los menores de 25 a帽os experimentaron una menor mortalidad en 2020 y 2021 que en 2019. En cuanto a los que tienen entre 25 y 49 a帽os, no apreciaron ninguna diferencia en general. Tampoco hay un exceso de mortalidad entre las personas de 50 a 64 a帽os.

La segunda observaci贸n es que no est谩 justificado anunciar sistem谩ticamente lo peor, hoy la inminencia de una 鈥nueva ola鈥. La realidad es que es enga帽oso presentar una curva de 鈥渃asos positivos鈥 (que depende de muchos factores, empezando por la frecuencia de las pruebas) como una curva del n煤mero de 鈥渆nfermos鈥. La gran mayor铆a de las personas con el 鈥渧irus鈥 siempre han sido m铆nimamente o nada sintom谩ticas. En segundo lugar, las hospitalizaciones y las muertes aumentan lentamente, pero esto es lo que ocurre todos los a帽os en esta 茅poca de la temporada de invierno. Los datos de la red Sentinelles (una red francesa que existe desde 1984 y que es una muestra de varios centenares de m茅dicos de cabecera que informan de su actividad m茅dica en materia de enfermedades infecciosas) muestran incluso que el n煤mero de pacientes est谩 actualmente muy por debajo no s贸lo de las dos principales 鈥渆pidemias de Covid鈥 (marzo-abril de 2020 y octubre-noviembre de 2020), sino tambi茅n de los a帽os de mayor gripe estacional. Esto significa que la especificidad de la 鈥渆pidemia de Covid鈥 probablemente no radica en su peligrosidad intr铆nseca, sino en la respuesta terap茅utica, o m谩s bien en la falta de respuesta terap茅utica, a la que se opusieron los m茅dicos debido a las instrucciones gubernamentales que favorec铆an, en primer lugar, las medidas no sanitarias (confinamientos, toques de queda, etc.) y, en segundo lugar, la 鈥渟oluci贸n vacunal鈥.

La tercera observaci贸n es que la vacunaci贸n avanza hacia una cobertura del 100% de la poblaci贸n general sin cambiar la din谩mica de las sucesivas epidemias provocadas 鈥減or las variantes鈥. Ya ocurri贸 con la 鈥渧ariante Delta鈥 (india) el verano pasado, y vuelve a ocurrir con la 鈥渧ariante sudafricana鈥 conocida como Omicron (aparentemente menos peligrosa que las anteriores). Aumenta la vacunaci贸n, surgen las variantes, qu茅 curioso. La conclusi贸n es fatal: el salvamento por la vacunaci贸n general es un mito. Como todas las religiones, se basa 煤nicamente en la fe de los creyentes. La realidad, que es visible desde hace varios meses, es que la vacunaci贸n no hace nada para detener la propagaci贸n de la epidemia. Y por una buena raz贸n: est谩 bien demostrado que la vacunaci贸n no evita la contaminaci贸n o la transmisi贸n del 鈥渧irus鈥.

La cuarta observaci贸n es que, como todas las ideolog铆as religiosas o laicas, la vacunaci贸n integral es una estructura psicor铆gida ciega a cualquier efecto perverso y sorda a cualquier cuestionamiento. En este caso, es tab煤 hablar de los graves efectos indeseables relacionados con la vacunaci贸n de los j贸venes. Pero la realidad est谩 ah铆, y no se puede esconder bajo la alfombra indefinidamente. Los seguidores de la nueva religi贸n han hecho todo lo posible por negar cualquier relevancia a los datos de farmacovigilancia que ya estaban disponibles el verano pasado. No podr谩n hacer nada contra la acumulaci贸n de publicaciones cient铆ficas que documentan, entre otras cosas, los riesgos sin precedentes de problemas card铆acos (trombosis, pericarditis, miocarditis) en los adolescentes vacunados (ver por ejemplo aqu铆, aqu铆, aqu铆. aqu铆 y aqu铆). En otras palabras, la relaci贸n beneficio/riesgo es claramente desfavorable a la vacunaci贸n de los j贸venes. Por esta raz贸n, varios pa铆ses escandinavos ya han renunciado a inyectar a los j贸venes con vacunas de ARNm, a los que se uni贸 hace unos d铆as Jap贸n. Adem谩s, cuando el Gobierno franc茅s remiti贸 el asunto al Comit茅 Consultivo Nacional de 脡tica el 27 de abril de 2021, 茅ste concluy贸 que 鈥渓a vacunaci贸n de ni帽os menores de 12 a帽os no parece 茅tica y cient铆ficamente aceptable鈥. 驴Pero a qui茅n le importa ya la 茅tica?

Finalmente, la quinta y 煤ltima observaci贸n es que esta ideolog铆a industrial y cientificista de la vacunaci贸n completa funciona como las religiones en tiempos de crisis en el pasado. Tiene sus sumos sacerdotes y sus devotos, que acaparan m谩s que nunca la palabra en la televisi贸n. Tiene su inquisici贸n medi谩tica, que excomulga a los pensadores desviados y quisiera quemarlos como a las brujas en el pasado. Y produce masivamente chivos expiatorios (los no vacunados) que son tratados como las v铆ctimas de la peste o los leprosos en el pasado, y m谩s recientemente las v铆ctimas del SIDA que J.-M. Le Pen quer铆a encerrar en 鈥渟anatorios鈥. Esta situaci贸n es tanto m谩s absurda cuanto que cada persona vacunada es una futura persona no vacunada que no lo sabe, ya que todo se pondr谩 en cuesti贸n para los que no tomen su tercera dosis, antes que la cuarta (ya decidida por M. Delfraissy), la quinta, la sexta, etc. Puede que el principio mismo del 鈥減ase sanitario鈥 se basa en una mentira descarada (repitamos que la vacunaci贸n no bloquea ni la infecci贸n ni la transmisi贸n), pero su l贸gica discriminatoria se viene desarrollando de forma dram谩tica desde hace varios meses.

Pero lo mismo ocurre cuando vemos las vacunas 鈥渁lternativas鈥. En la UE est谩n surgiendo voces cr铆ticas con Pfizer y Moderna y la seguridad de sus vacunas, pero varios pa铆ses han aprobado la vacuna Sputnik (alegando que es p煤blica o menos da帽ina). Esta vacuna est谩 aprobada tambi茅n en muchos pa铆ses latinoamericanos, junto a las vacunas chinas e incluso la cubana, puesta como adalid de curaci贸n y de confiabilidad por no venir de multinacionales. 驴Seguro, Lisa? Rascando un poco vemos que las otras vacunas no aprobadas en la UE, no son m谩s que el mismo perro con otro collar, la misma religi贸n s贸lo que su sumo sacerdote, viste con otro color.

El covid se ha convertido en un negocio lucrativo para toda una casta. El hecho de que en una sociedad capitalista siempre haya personas que se beneficien de una desgracia es banal, pero se vuelve problem谩tico cuando la duraci贸n oficial de la crisis depende de sus decisiones.

La vacuna rusa Sputnik fue dise帽ada y fabricada por el Instituto Gamaleya, a su vez est谩 financiado por un fondo soberano ruso, el RDIF (Russian Direct Investment Fund o Fondo de Inversi贸n Directa de Rusia), creado en 2011 para realizar inversiones de capital riesgo, como la vacuna, junto con inversores financieros internacionales.

Este fondo act煤a como catalizador de la inversi贸n directa en la econom铆a rusa. En la actualidad ejecuta conjuntamente m谩s de 80 proyectos con inversores extranjeros que suman un total de 2,1 billones de rublos. Ha establecido asociaciones estrat茅gicas conjuntas con los principales inversores internacionales de m谩s de 18 pa铆ses que suman m谩s de 40.000 millones de d贸lares. Las empresas en cartera del fondo emplean a m谩s de un mill贸n de trabajadores y generan ingresos que equivalen a m谩s del 6 por ciento del PIB de Rusia.

El Instituto Gamaleya est谩 dirigido por Alexander Guintsburg, condecorado por el Kremlin y por la Asociaci贸n de Jud铆os de Rusia por 鈥渟u gran aportaci贸n a la ciencia y a la humanidad con la vacuna Sputnik鈥. Al Instituto Gamaleya le llueve el dinero, p煤blico y privado. Literalmente. A su director y a su subdirector, Denys Logunov, tambi茅n. Ambos se han enriquecido personalmente con la vacuna, asegura la agencia de noticias Regnum:

鈥淓n el primer a帽o de la pandemia, sus ingresos [de Guintsburg] aumentaron de 7,7 a 18,3 millones de rublos. Tambi茅n se observ贸 un aumento de los ingresos declarados de otro autor de esta vacuna, el subdirector del Instituto Gamaleya, Denys Logunov (hasta 37 millones de rublos). Guintsburg dijo que los c贸digos QR deber铆an introducirse r谩pidamente y a trav茅s de ellos segregar rigurosamente a los vacunados de los no vacunados鈥.

Pero no son los 煤nicos que se est谩n forrado. Nicolas Kolomeytsev, diputado de la Duma, miembro del Partido Comunista de la Federaci贸n Rusa, ha exigido que se comprueben los conflictos de intereses de los miembros del Centro Operativo Covid, entre ellos Tatiana Golikova (Viceprimera ministra) y Anna Popova (Rospotrebnzadzor, el Servicio Federal de Protecci贸n de los Derechos de los Consumidores y el Bienestar Humano ), porque tambi茅n est谩n directa y materialmente interesados en la producci贸n de la vacuna Sputnik.

Kolomeytsev ha pedido que se investigue el conflicto de intereses: 鈥淗emos sabido que Anna Popova (la directora de Rospotrebnadzor) es coautora de la patente de una de las vacunas, para la que tambi茅n da permiso de uso, por lo que puede influir en los pedidos p煤blicos y los autores de la patente reciben el 30 pro ciento de estos pedidos p煤blicos [鈥 Tambi茅n nos hemos enterado de que uno de los familiares del director del Centro Operativo (Tatiana Golikova, viceprimera ministra) es uno de los directores de la f谩brica que elabora una de las vacunas m谩s extendidas.

El Presidente de la Duma, V. Volodin, pidi贸 que se debatiera la cuesti贸n, y el gobierno y el primer vicepresidente del partido Rusia Unida en la Asamblea, A. Zhukov, reaccion贸 inmediatamente, en un claro ataque de p谩nico: niegan cualquier conflicto de intereses, pero no desmienten la titularidad de las patentes, ni el inter茅s de los familiares cercanos de quienes dirigen la pandemia y la vacunaci贸n.

Al final, la Duma no se ha arriesgado a pedir al gobierno los documentos sobre el conflicto de intereses de Golikova y Popova, por lo que la desconfianza de la poblaci贸n hacia la pandemia y las vacunas, que ya era muy importante en Rusia, crece por momentos.

Cuba tambi茅n hace un buen negocio con sus vacunas contra el coronavirus

Durante la pandemia, el intento de infantilizaci贸n de la audiencia ha sido evidente, no s贸lo por parte de la telebasura, sino tambi茅n de ciertos medios 鈥渁lternativos鈥 que han recurrido, como fuente de autoridad a pa铆ses, como Cuba, que parecen estar al margen del mercado mundial y de las grandes farmac茅uticas. Los oportunistas carecen de argumentos propios y recurren a las pol铆ticas implementadas por algunos gobiernos (Cuba, Venezuela, quiz谩 incluso China) que toman como referencia. Lo que los gobiernos de esos pa铆ses digan es correcto porque no procede de las multinacionales farmac茅uticas sino de una autoridad p煤blica que, adem谩s, goza de cierto prestigio internacional y carece de intereses econ贸micos lucrativos.

Los argumentos de los oportunistas no se caracterizan por su sofisticaci贸n precisamente. La pol铆tica sanitaria implementada por gobiernos, como el espa帽ol, es correcta porque en pa铆ses como Cuba, han procedido de la misma manera (o parecida). Luego la pandemia no es un asunto pol铆tico; est谩 por encima del tipo de r茅gimen o de las clases sociales.

Lo mismo cabe decir de las vacunas, que en los pa铆ses capitalistas pueden sembrar desconfianza, mientras que en Cuba no hay antivacunas. En un caso, son una mercanc铆a cuya venta genera importantes beneficios privados, mientras que en Cuba se administran para proteger a la poblaci贸n de un virus y no se lucra ningua empresa privada.

Seguimos, pues, en la dicotom铆a entre lo p煤blico (Estado) y la sociedad civil, el universo de los intereses privados ego铆stas, es decir, en una dicotom铆a de hace 200 a帽os que ya no existe.

Un esquema tan cutre corre paralelo con la aplicaci贸n de la ciencia a la industria, olvidando la aplicaci贸n de la industria a la ciencia, seguida de la privatizaci贸n de 谩mbitos que hasta ahora eran caracter铆sticos del saber, como las universidades.

Sin embargo, hoy la ciencia y el conocimiento no est谩n s贸lo ni principalmente en las universidades sino en las empresas, en general, y en las emergentes, en particular. Bajo el nombre de 鈥渋nstitutos鈥 y 鈥渓aboratorios鈥 lo que hay son acciones, capitales, mercados, patentes y libros de contabilidad. Ocurre en la mayor parte de los pa铆ses del mundo y tambi茅n en Cuba.

Hoy los cient铆ficos innovan en empresas capitalistas, punteras en I+D, financiadas por capital riesgo y fondos de inversi贸n, que a su vez han dado lugar a bolsas de valores caracter铆sticas, como el Nasdaq. Del mismo modo, las instituciones de la biotecnolog铆a cubana no son s贸lo centros cient铆ficos, sino empresas y organizaciones econ贸micas como BioCubaFarma, creada por un decreto del gobierno en 2012, que cubre la mitad de las actividades de investigaci贸n cubanas.

La ciencia tambi茅n crea cierto tipo de mercanc铆as, no en el sentido exacto en el que las defini贸 Marx, sino en el de que la ciencia es rentable porque vende productos en el mercado, como las patentes, que tienen un precio, pagan sueldos y generan beneficios.

Hoy la farmacia y las empresas de biotecnolog铆a producen para un mercado mundial, lo cual tambi茅n ocurre en el caso cubano, donde tienen que competir con los grandes monopolios, en unas condiciones muy desfavorables, como consecuencia del bloqueo econ贸mico imperialista y el hundimiento en 1990 de sus socios socialistas. A pesar de ello, Cuba no s贸lo es uno de los pocos pa铆ses del mundo que no s贸lo ha sido capaz de fabricar una vacuna, sino cinco.

Es evidente, pues, que Cuba es uno de los pa铆ses cabeceros en biotecnolog铆a, farmacia y medicina, lo cual es consecuencia de una poderosa industria que tiene caracter铆sticas propias, como IncuBio, donde lo p煤blico est谩 estrechamente ligado a la econom铆a, a lo privado.

Las empresas cubanas no s贸lo producen medicamentos para su propia poblaci贸n sino para el mercado mundial. Exporta veinte veces m谩s vacunas de las que destina a satisfacer su demanda dom茅stica. Es una caracter铆stica com煤n de las empresas emergentes. En el mercado mundial, que es capitalista, hay una superproducci贸n de mercanc铆as tradicionales, como el textil. Hay pa铆ses, como China, que son capaces por s铆 solos de abastecer la demanda mundial. Para lo 煤nico que no hay superproducci贸n es para los productos innovadores y de alta tecnolog铆a, como los f谩rmacos, los medicamentos y las vacunas.

La naturaleza no le ha dado casi nada a Cuba; ha puesto el acento en la tecnolog铆a y, sobre todo, en la biotecnolog铆a, con grandes empresas capitalistas, como BioCubaFarma, que es 鈥渆s el principal grupo empresarial del sector biofarmac茅utico鈥.

El holding est谩 compuesto por m谩s de 30 instituciones en las que trabajan 10.000 especialistas, en centros repartidos por Cuba y otros pa铆ses que fabrican 141 medicamentos que luego se exportan a m谩s de 50 pa铆ses. Las exportaciones cubanas de alta tecnolog铆a han estado creciendo a m谩s de un 30 por ciento anual desde el cambio de siglo, un ritmo vertiginoso a pesar de la competencia con las grandes farmac茅uticas.

Cuba no puede exportar materias primas porque no las tiene. La 煤nica manera de saldar el d茅ficit de la balanza de pagos corriente es vendiendo mercanc铆as de alta tecnolog铆a y para lograrlo tiene que fabricar a gran escala, mucho m谩s all谩 de su mercado dom茅stico.

El gobierno cubano es, pues, uno de los m谩s interesados en sostener todas y cada una de las pamplinas de la pandemia, porque en el futuro le aguarda un bocado gigantesco del mercado mundial con el que pagar谩 muchas facturas.

Sigan poniendo el brazo, amigos y 隆ay de quien ose cuestionar la religi贸n de la vacuna!

Fuentes

qg.media

verdadypaciencia

mpr21




Fuente: Terraindomita.blackblogs.org