September 19, 2021
De parte de ANRed
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Contra el eufemismo, el tabú y el aislamiento, Zinteta propone una emancipación que aplaude las marcas, las cicatrices, las movilidades diversas, el encuentro de los cuerpos a través de la escucha, el afecto y la horizontalidad. Por Pikara Magazine.


Arte y feminismo se abrazan, comunican y comprenden en la obra de Cinta Tort Cartró, aka Zinteta (Barcelona 1995). Poniendo el cuerpo en el centro, la obra de Zinteta deconstruye e imagina una diversidad sustantiva, unas corporalidades que se desnudan, que se miran y que se reconocen, que abandonan las asfixiantes proyecciones que el cishteropatriarcado imprime sobre nuestras pieles. Para pensar en la obra de Cinta tenemos que partir de una premisa: el color es político. El color comprendido como alegría, como una fiesta. Pero también como ternura, como encuentro radical entre los cuerpos que se aprehenden y se celebran. El color como herramienta de activación y movilización de nuestra mirada frente a las opresiones sistémicas patriarcales. Contra el eufemismo, el tabú y el aislamiento Zinteta propone una emancipación que aplaude las marcas, las cicatrices, las movilidades diversas, el encuentro de los cuerpos a través de la escucha, el afecto y la horizontalidad.

Sus intervenciones artísticas permiten cuestionarnos quién somos, cómo somos, cómo observamos y cómo proyectamos. Sus proyectos nos aproximan a la reconciliación con nosotres mismes, a reapropiarnos de nuestros cuerpos que un día dejamos de habitar.

Como ella siempre dice: “Reapropiarnos de nuestros cuerpos, volver a habitarlos, cuidarlos y quererlos son actos puramente revolucionarios y políticos.” En sus obras, la voluntad de mostrar y pensar la diversidad corporal se ofrece como matriz de sus investigaciones, que también son nuestras, que quieren ser de todes.

¿Por qué nos resulta fácil definir a una persona como delgada y en cambio necesitamos eufemismos como «rellenita» o «de huesos anchos» para referirnos a una gorda? ¿Por qué las personas gordas tienen que avergonzarse de ellas mismas? ¿Por qué se da por hecho que no están sanas? La gordofobia es una violencia estructural y sistémica que produce ansiedad y miedo en las personas gordas, afectando a su cuerpo, a su manera de vivir, a sus relaciones, a sus emociones, a sus cuidados, a su ser.

Nina tiene 27 años y nació con una enfermedad rara, epidermólosis bullosa, más conocida como piel de mariposa, que afecta a unas 1000 personas en España. Genera una fragilidad y sensibilidad extrema en la piel, que en el caso de Nina viene acompañada por  ampollas en la capa más profunda. Cuando estas cicatrizan afectan a las articulaciones y dificultan el movimiento.

Gemma tiene la enfermedad de Ollier, un síndrome poco frecuente que provoca la aparición de tumores benignos en los huesos, que pueden provocar dolor y deformidad. «A lo largo de mi vida me he sentido distinta en muchas ocasiones, pero la adolescencia fue la etapa más dura. Quería hacer las mismas cosas que les demás, pero no podía. Entonces me torturaba por ser como soy. Con el tiempo he aprendido a aceptar mis limitaciones y a disfrutar de las no limitaciones. Desde entonces, vivo tranquila conmigo misma aunque de vez en cuando tenga bajones».





Fuente: Anred.org