July 16, 2021
De parte de Nodo50
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Joan Martí. LQSomos

Cuando la izquierda se pone de perfil y acepta el pulpo como animal de compañía… a propósito de la democracia cubana

¿Es Cuba una democracia? ¿Es más democracia que la cubana la española, la de los USA o la de cualquier otro estado del occidente europeo?

A esta pregunta se puede contestar con complejos (como habitualmente hace la mayoría de la izquierda), un poco balbuceante, o con objetividad, sentido común y defendiendo la idea de la democracia como formulación racional de la representación política y no como el constructo «sobreentendido» de la democracia políticamente correcta.

Los estados, habitualmente (salvo golpes de estado o similares) se organizan según deciden libremente sus ciudadanos por mayoría, aprobando la Constitución del Estado. Y de esa Constitución nacen sus instituciones políticas, su sistema electoral, sus leyes y sus organismos fundamentales.

En España la Constitución de 1978 fue aprobada en referéndum el día 6 de diciembre de 1978 por el 87,78 % de votantes que representaba el 58,97 % del censo electoral. Posteriormente fue reformada en el 2011 con el voto parlamentario del PP, PSOE y UPN y contrario del resto de los partidos.

La Constitución de Cuba actual es la de 2019. Primero fue aprobada una el 15 de febrero de 1976 en referéndum con una participación del 98% del censo electoral, de los cuales 5.473.534 dijeron SI, o sea un 97,7% de los que votaron, y 54.070 dijeron NO, el 1%. Posteriormente se reformó en 1978, 1992, 2002 y por último en 2019, cuando votó el 95,85% del censo electoral y de ellos el 91% votó a favor y el 9% en contra.

En definitiva, tan legal y democrática es la Constitución Cubana como la española, y tan libres son los cubanos de elegir su constitución como los españoles de elegir la suya, (salvo que pensemos que son ciudadanos de peor calidad a los que nuestro país debe tutelar como miembros de una antigua colonia), siendo además que la Constitución cubana tiene un porcentaje mayor de respaldo de los ciudadanos que la española.

La Asamblea Nacional Cubana es el máximo órgano y equivale al Parlamento Español. Sus miembros se eligen en «listas de barrios y ciudades que son puestas a la aprobación de la población por voto directo y secreto en las elecciones nacionales. Se requiere mayoría absoluta para ser electo como representante a las Asambleas Municipales (cantera del 50% para la candidatura Nacional), en caso contrario se efectúa una segunda vuelta entre los candidatos que obtuvieron las dos mayores votaciones de ciudadanos de su localidad. La participación del Partido Comunista tiene un papel secundario de acompañamiento y observación del proceso eleccionario. No postula ni elige candidatos a ninguna de las instancias electorales, las cuales son conformadas solo con aquellos candidatos elegidos inicialmente por los ciudadanos con derecho a sufragio, por lo que, en la constitución de las Asambleas del Poder Popular, a todos los niveles, se observa una heterogeneidad representativa de la propia caracterización poblacional de su territorio, con la presencia de miembros del PCC y de ciudadanos que no pertenecen al mismo» (Wikipedia)

«Esa misma Asamblea es la que designa a Presidente de la República, así como al Vicepresidente, además elige la Presidencia, Vicepresidencia de la propia Asamblea, a los miembros del Consejo de Estado, al Presidente, Vicepresidente y miembros del Consejo Electoral Nacional, al Presidente y magistrados del Tribunal Supremo Popular; al Fiscal General y al Contralor General de la República. Asimismo, designa al Primer Ministro, los viceprimeros ministros y demás miembros del Consejo de Ministros» (Wikipedia)

En definitiva, pese a estar permitido sólo el partido comunista, es obvio que el sistema cubano objetivamente es bastante más «democrático» que el nuestro, y se han dado bastantes casos en el que militantes del partido comunista se presentan en los barrios como candidatos para ser postulados en la escala de base para miembros de la Asamblea y NO son elegidos.

En España, en cuanto a los órganos constitucionales derivados; la Jefatura del estado no se elige, se hereda, y la mayoría de los otros organismos (Tribunal Constitucional, Consejo General Poder Judicial, Tribunal de Cuentas, etc.) son elegidos por los partidos mayoritarios a su antojo mediante negociaciones y cambalaches compensatorios, componendas, comisiones, etc., nombrando a dedo a los integrantes de esos órganos en función de su adscripción o fidelidad al partido y no a los votantes o electores.

Es cierto que en Cuba no hay partidos, salvo el comunista, pero es igualmente cierto que el ciudadano elige a sus representantes parlamentarios proponiéndolos desde el barrio y la ciudad, por sus propuestas concretas, y sus ideas, y que su elección no depende de campañas electorales con mayor inversión de euros, de asesores, de campañas mediáticas, de las televisiones, de cuñas publicitarias de radio, etc., en la que gana aquel que más dinero tiene para invertir en la campaña y más apoyo de los medios de comunicación que se la publicitan.

En España los candidatos son elegidos por sus partidos, -a veces en primarias por los militantes y a veces a dedo por el aparato-, y nunca directamente por los electores, ante los que obviamente no tienen que rendir cuentas directamente de su gestión.

Visto todo esto, ¿con qué cara dura se puede decir que la democracia española es de mejor calidad que la de Cuba o que en Cuba no hay democracia?

Pues con ese cinismo inaudito validado por la mafia mediática española y con el acoquinamiento de la «izquierda» que acepta estar a bien con esa mafia mediática para no ser masacrada ante la opinión pública manipulada y «publicada» por ese Gang mediático que propone el pulpo como animal de compañía si quieres seguir en su juego de mesa en el que el tablero y las fichas son suyas.

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Fuente: Loquesomos.org