October 13, 2020
De parte de Amor Y Rabia
257 puntos de vista


El
pensamiento
y
la
pr谩ctica
de
los
anarquistas
no
se
encuentran
reunidos
en
un
corpus
doctrinario
ni
pueden
circunscribirse
a
una
sola
escuela.
A
dife颅rencia
de
otros
movimientos
hijos
de
la
Ilustraci贸n,
las
ra铆ces
del
anarquismo,
centradas
en
la
b煤squeda
de
la
libertad
y
la
felicidad,
se
adentran
en
la
historia
de
los
hombres.
De
todos
modos,
ser谩
a
partir
del
crisol
de
la
Ilustraci贸n,
as铆
como
de
las
luchas
de
los
siglos
XVIII
y
XIX,
cuando
el
anarquismo
se
haga
visible
en
el
imaginario
social
de
sus
contempor谩neos
y
adquiera
un
protagonismo
fundamental
en
la
mayor铆a
de
revoluciones
que
sacuden
el
planeta.

La
memoria
anarquista
recuerda
el
esfuerzo
de
varias
personas
que
se
enfrentaron
al
poder
antes
de
la
revoluci贸n
industrial.
No
es
extra帽o
que
historiadores
anarquistas
como
Piotr
Kropotkin
o
Max
Nettlau
hablen
de
Lao-Tse,
de
Espartaco
y
su
revuelta
de
los
esclavos,
de
la
escuela
de
los
c铆nicos
y
Di贸genes,
de
las
revueltas
religiosas
de
la
Edad
Media
o
de
Prometeo,
que,
seg煤n
la
leyenda,
rob贸
el
fuego
a
los
dioses
para
d谩rselo
a
los
hombres.
Algunos
anarquistas
incluso
se
remontan
al
cristianismo
primitivo
o
a
los
anabaptistas
protestantes,
que
rechazaron
la
idea
del
poder
y
pusieron
en
cuesti贸n
la
moral
de
su
tiempo.
L贸gicamente,
desde
el
punto
de
vista
historiogr谩fico
estos
antecedentes
poco
tienen
que
ver
con
una
ideolog铆a
nacida
de
la
mano
de
la
Revoluci贸n
Industrial
y
de
la
primera
globalizaci贸n
planetaria,
pero
la
b煤squeda
de
referentes
en
las
luchas
contra
la
autoridad
reviste
aportaciones
interesantes
a
la
construcci贸n
de
la
idea
anarquista,
en
constante
evoluci贸n
y
reinterpretaci贸n.

No
hay
una
definici贸n
al
uso
del
anarquismo,
ya
que
todos
sus
te贸ricos
son,
al
mismo
tiempo,
militantes
activos,
cr铆ticos,
reflexivos
y,
por
tanto,
irreverentes
con

la
Idea
,
como
se
conoce
al
ideal
anarquista.
Como
se帽alaba
Kropotkin
en
sus

Memorias
-.


芦En
las
conversaciones
sobre
el
anarquismo

yo
nunca
o铆
decir:
鈥淏akunin
dec铆a
esto…鈥,
o
鈥淏akunin
pensaba
esto
otro…鈥,
como
si
un
par
de
argumentos
pudiesen
acabar
con
la
discusi贸n.
Sus
escritos
y
palabras
no
tienen
la
fuerza
de
un
dog颅ma,
como
por
desgracia
ocurre
dentro
de
los
partidos
pol铆ticos.
En
to颅das
las
preguntas
en
que
la
inteligencia
tiene
la
煤ltima
palabra,
cada
uno
puede
aportar
a
la
discusi贸n
sus
argumentos
o
razones
personales禄
.

Adem谩s
de
sus
propagandistas
y
militantes,
el
anarquismo
cuenta
con
una
legi贸n
de
seguidores:
militantes
culturales,
gente
que
simpa颅tiza
con
la
revuelta
social,
amantes
de
la
libertad
individual
o
partida颅rios
de
la
colectividad.
Posee,
por
tanto,
una
rara
cosmogon铆a
de
au颅tores
y
obras
de
pensamiento
pol铆tico
y
social
que
interact煤an
con
una
pl茅yade
de
obras
literarias
de
todas
las
茅pocas
en
las
que
sus
pro颅tagonistas
tienen
en
com煤n
la
lucha
en
contra
del
poder
y
la
auto颅ridad.
El
ejemplo
que
dan
estos
h茅roes
de
ficci贸n,
como
los
persona颅jes
de
Camus
o
Kafka,
o
el
capit谩n
Nemo,
se
refuerza
con
las
biograf铆as
de
la
mayor铆a
de
militantes
y
propagandistas
de
la
Idea,
anarquistas
que
hacen
de
sus
vidas
una
construcci贸n
pol铆tica
y
茅tica
que
edifica,
a
su
vez,
un
sistema
vital,
org谩nico,
en
constante
transformaci贸n.
De
este
modo,
se
enriquecen
mutuamente.
Ninguna
cultura
social
es
quiz谩
tan
rica
en
s铆mbolos
y
a
la
vez
tan
iconoclasta.

As铆
que
describir
el
anarquismo,
o
mejor
dicho,
los
anarquismos,
no
es
una
tarea
f谩cil.
Podr铆amos
compararlo
con
el
universo,
con
sus
galaxias
de
pensadores,
sus
cometas
iridiscentes
y
de
acciones
fuga颅ces,
sus
lunas
magn茅ticas
orbitando
planetas
habitables
y,
c贸mo
no,
sus
agujeros
negros.
Y
en
todo
este
universo,
que
se
renueva
constan颅temente,
el
pensamiento
y
la
acci贸n
van
unidos.
Ninguna
filosof铆a
茅tica
ha
sido,
y
es,
tan
vital
como
el
anarquismo,
porque
si
la
pr谩ctica
no
va
unida
a
la
teor铆a,
el
anarquismo
no
existe.
Una
persona
anar颅quista,
cooperativa,
mutualista,
individualista,
naturista,
esperantis颅ta,
atea,
neomalthusiana
o
humanitarista
puede
siempre
comportarse
como
tal
en
la
vida
p煤blica
y
privada,
en
cualquier
entorno
cotidiano.
Basta
con
que
desaf铆e
poderosamente
cualquier
autoridad
y
cualquier
desigualdad.
Por
este
motivo,
el
anarquismo
puede
aparecer
en
momentos
de
grandes
alteraciones
sociales
o
en
periodos
de
calma,
en
zonas
industriales
o
en
el
agro,
en
ciudades
o
en
cuencas 
mineras.
Y
siempre
con
la
misma
divisa:


芦Contra
toda
autoridad禄
.
Esa
es
la
fuer颅za
del
anarquismo,
su
poderosa
base
ideol贸gica
y
vitalista
que
encuentra
m煤ltiples
referentes
hist贸ricos
y
literarios.

La
falta
de
una
obra
de
s铆ntesis,
de
una
ortodoxia
escrita,
como
son
las
ideas
de
Marx,
Engels
o
Lenin
para
socialistas
y
comunistas,
que
nacie颅ron
en
el
mismo
periodo
y
con
los
que
compartieron,
o
se
enfrentaron,
en
algunas
barricadas,
dota
al
anarquismo
de
esta
fuerza
diversa.
Algu颅nos
atacan
lo
que
consideran
una
debilidad
en
su
paradigma;
otros,
los
m谩s,
explican
que
precisamente
aqu铆
radica
su
fuerza.
A
veces
el
anarquis颅mo
nace
de
la
discusi贸n,
la
complementaci贸n
o
la
confrontaci贸n
radical
e
irrumpe
con
toda
su
fuerza,
como
el
torrente
en
el
p谩ramo
tranquilo.

Organizar
el
caos
cotidiano
en
que
se
ha
transformado
la
humani颅dad:
eso
quieren
los
anarquistas,
eso
defienden
contra
sus
detracto颅res,
que
los
acusan
de
desorganizados
o
informales.
Sin
embargo,
nada
hay
m谩s
comprometido
que
un
buen
anarquista,
un
anarquista
con
una
s贸lida
formaci贸n
que
act煤a
de
acuerdo
con
su
conciencia
que,
como
un
h茅roe
de
las
novelas
rusas
que
lo
tomaron
como
modelo,
es
la
煤nica
autoridad
que
reconoce.

La

Enciclopedia
anarquista

dedica
buena
parte
del
primer
tomo
a
de颅finir

dentro
de
lo
que
es
posible鈥
la
anarqu铆a,
ya
que
no
es
solo
y
primariamente
una
forma
de
la
lucha
contraria
autoridad
gen茅rica颅mente
imaginada,
sino
algo
m谩s
profundo.
Debemos
interrogarnos
sobre
la
naturaleza
de
la
autoridad
y
su
origen
para
poder
direccionar
la
lucha,
y
construir
alternativas.
S茅bastien
Faure,
su
editor
y
compi颅lador,
propone
la
siguiente
definici贸n:


芦En
la
sociedad
actual
la
auto颅ridad
reside
en
tres
formas
principales:
1.
La
forma
pol铆tica:
el
Esta颅do;
2.
La
forma
econ贸mica:
el
capital;
3.
La
forma
moral:
la
religi贸n禄
.

As铆,
el
individuo
que
lucha
contra
estos
tres
tipos
de
autoridad
es
un
anarquista,
si
bien
la
historia
nos
demuestra
que
la
lucha
contra
el
Estado
ha
sido
la
m谩s
intensa.
La
lucha
en
contra
del
capital
se
ha
organizado
siempre
a
trav茅s
del
sindicalismo
revolucionario
y
aparece
ligada
al
movimiento
obrero
mundial
y
sus
organizaciones.
Adem谩s,
posee
un
extenso
martirologio
entre
sus
activistas.
En
cuanto
al
ter颅cer
apartado,
para
los
anarquistas
la
esfera
de
la
moral
ha
quedado
relegada
a
la
vida
privada,
y
sus
militantes
han
abarcado
distintas
tra颅diciones:
el
agnosticismo,
el
ate铆smo,
el
cristianismo
tolstoyano,
el
espiritismo
o,
en
la
cr铆tica
m谩s
superficial
a
los
privilegios
de
las
grandes
religiones
monote铆stas,
un
anticlericalismo
a
veces
furibundo.
Dentro
de
las
trayectorias
vitales
de
los
militantes
anarquistas,
se
a煤nan
estas
tres
formas
de
lucha
y
se
enfatiza
alguna
m谩s
que
otra
a
causa
del
con颅texto
hist贸rico
que
les
toca
vivir.

La
opresi贸n
del
Estado
moderno,
nacido
al
rescoldo
de
la
industria颅lizaci贸n
y
el
reparto
colonial
del
planeta,
siempre
ha
sido
vista
por
los
anarquistas
como
la
forma
m谩s
violenta
de
autoridad
impuesta
contra
los
individuos.
Una
autoridad
que,
apoyada
en
leyes,
amenazas,
ej茅rci颅tos,
burocracias
kafkianas,
ordenanzas
c铆vicas,
niass
media
o
sistemas
de
pensamiento
煤nico,
humilla
y
desorienta
a
sus
ciudadanos.
Ese
es
el
gran
n煤cleo
del
pensamiento
anarquista
y
el
origen
de
su
lucha.

Los
anarquistas
exponen
su
teor铆a,
ya
esbozada
por
Bakunin:


芦En
la
Humanidad
hay
dos
tipos
de
personas:
las
que
obedecen
y
aspiran
a
ser
obedecidos,
y
las
que
desaf铆an
la
autoridad,
que
ni
obedecen,
ni
quieren
ser
obedecidos.
Su
m谩xima
es
la
Libertad禄
.
Efectivamente,
estos
dos
tipos
de
personas
son
irreconciliables,
ya
que
tienen
valores
distintos.
Errico
Malatesta,
uno
de
los
autores
m谩s
le铆dos
y
asimila颅dos
en
el
pensamiento
anarquista
del
siglo
XX,
lo
expresa
a
la
perfec颅ci贸n
cuando
afirma
que
un
anarquista
no
es
solo
un
rebelde,
sino
mucho
m谩s.
Los
que
forman
parte
de
una
clase
oprimida
no
rechazan
convertirse
a
su
vez
en
represores:
son
individuos
con
mentalidad
de
burgu茅s
frustrado.
Un
anarquista
debe
abolir
las
clases.

Como
afirmaba
otra
anarquista,
la
lituana
Emma
Goldman:


芦La
su颅perioridad
de
la
literatura
anarquista,
comparada
con
los
escritos
de
otras
escuelas
sociales,
est谩
en
la
sencillez
de
su
estilo禄
.
Intentaremos,
pues,
seguir
esta
m谩xima
anarquista
y
apor颅tar
luz
a
momentos
importantes
en
la
historia
colectiva
de
la
humani颅dad…
El
autodidactismo
y
el
criterio
personal
son
parte
de
la
personalidad
de
los
anarquistas,
y
seguimos
en
buena
medida
en
la
brecha
abierta
por
estos
utopis颅tas
sociales.
Deseamos
un
camino
breve
y
fecundo
que
abra
otras
sendas
personales,
diversas
y
plenas,
como
fue
y
como
son
el
pensamiento
y
la
acci贸n
anarquistas…
Un
totum
revolutum
tremendamente
fecundo,
que
abarca
en
un
proyecto
intergeneracional,
e
interclasista,
a
hombres
y
mujeres
de
todas
las
regiones
del
orbe
desde
los
a帽os
de
la
Comuna
de
Par铆s
hasta
la
revoluci贸n
que
toma
las
calles
ahora
mismo,
ma帽ana
mismo.
Como
afirmaba
Her谩clito
en
el
albor
de
los
tiempos:


芦Todas
las
cosas
suceden
seg煤n
discordia禄
.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com