July 17, 2022
De parte de Nodo50
174 puntos de vista

Bomberos durante las labores de extinción del incendio forestal en la Sierra de la Culebra, Zamora. REUTERS / Isabel Infantes

Hasta este domingo, los incendios habían obligado a evacuar a 700 personas solo en Extremadura, donde se contabilizaban ya 6.000 hectáreas quemadas. Los efectivos movilizados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) colaboran apagando fuegos en Andalucía, Asturias, Castilla y León, Cataluña, Extremadura y Galicia. España está ardiendo. Y será aún peor si se tiene en cuenta que, a menos de que haya una gran reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, durante los próximos años vendrá un incendio que batirá un récord, y luego otro, y otro, y otro.

Como recoge este artículo en Climática, el cambio climático ejerce un control cada vez mayor sobre la meteorología de los incendios y la superficie quemada interanual, y está cambiando progresivamente la actividad de los fuegos globales. En el caso de Europa, durante las últimas décadas (1980-2020) se está produciendo un â€œcambio sin precedentes” en el régimen de incendios en verano y primavera que se relaciona con los efectos del calentamiento global, según concluye un estudio publicado en la revista científica Scientific Reports

El aumento de las olas de calor y la sequía hidrológicaeventos extremos cada vez más habituales y potentes debido al cambio climático, son dos factores claves para desatar esos fuegos devastadores. 

Las zonas boscosas y de montaña del sur y centro de Europa son las áreas donde se detectan los aumentos más grandes del riesgo de incendio, pero el cambio es más intenso en el área del Mediterráneo, una zona se calienta un 20% más rápido que la media mundial.

Todas estas zonas “son grandes reservorios de carbono que estarían amenazados por el fuego, como la cordillera de los Pirineos, el sistema Ibérico y Cantábrico en España, los Alpes, el sistema central francés, los Apeninos italianos en la Europa central, las montañas de los Cárpatos, los Balcanes, el Caucas y el sistema Póntico en el sureste de Europa”, apunta Jofre Carnicer, autor principal del estudio y profesor de la Facultad de Biología, el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), y el Instituto de Investigación de la Biodiversidad (IRBio) de la Universidad de Barcelona.

Si bien es cierto, como recoge el estudio, que la tendencia global de las áreas quemadas está disminuyendo debido a factores socioeconómicos, algunas regiones del planeta ya están experimentando incendios más grandes y devastadores. «Este aumento del riesgo extremo es bastante reciente y en momentos críticos supera las capacidades de extinción del fuego de las sociedades europeas, provocando mayores emisiones de CO2 asociadas al fuego en veranos extremadamente cálidos y secos», explica Carnicer, quien ha sido uno de los autores del reciente informe del IPCC sobre los impactos del cambio climático publicado en febrero. 

Puedes seguir leyendo aquí.




Fuente: Lamarea.com