September 28, 2021
De parte de SAS Madrid
300 puntos de vista


Imagine un portero de fútbol que tiene por costumbre darse la vuelta en las grandes finales y, ante la resignación de una grada acostumbrada al esperpento, marcar en su propia portería. Si es usted votante de izquierdas le habrá resultado relativamente sencillo el ejercicio de imaginación.

España. Septiembre de 2021. Cielos parcialmente nubosos y paro juvenil del 40%. El ministro de la Seguridad Social, José Luis Escrivá, hace una reflexión pública durante una entrevista dirigida a no sabemos qué público: necesitamos un cambio cultural para normalizar trabajar hasta los 75 años. Con una esperanza media de vida de 83 años, el cambio de cultura propuesto por el ministro nos regalaría una vida exenta de madrugones, espaldas doloridas y manos cansadas de 8 años. No está mal para el Gobierno más progresista de la historia.

La propuesta del ministro, matizada tras la reacción del personal bajo el socorrido comodín de que no se le ha entendido, no es el primero ni será el último gol en propia puerta que se marque este Gobierno liderado por un PSOE que, como el escorpión de la fábula, tiene por naturaleza dar la clavada en algún momento del camino. Hoy es la propuesta de extensión en la edad de jubilación que entusiasmaría al bróker más encocado de Wall Street. Antes fue el regateo de unos euros a los trabajadores en la próxima subida del salario mínimo. O anteponer públicamente los derechos del mercado de la vivienda sobre los derechos a dormir bajo un techo digno. O asegurar que nada puede hacerse mientras las eléctricas nos atracan entrando en casa por el enchufe. Mañana será otra cosa. El portero, una vez más, volverá a girarse. Otro pilar fundamental de la sociedad del bienestar será zarandeado por quien llegó al cargo con el mandato de proteger esos pilares.

Tiene razón el ministro en que necesitamos con urgencia un cambio cultural. Pero ese cambio no tiene que ver con retrasar la edad de jubilación hasta el punto de que los abuelos vayan a recoger a sus nietos a la Universidad en lugar de a la guardería. El cambio cultural tiene que ver con la rotulación de las noticias e informativos. Es importante que, como sociedad, entendamos quién hace según qué propuesta para poder valorarlas con todos los elementos de juicio disponibles. En este caso, bajo el titular “Hay que ampliar la edad de jubilación a los 75 años”, un rótulo en los informativos debería presentarnos al autor de la propuesta: “José Luis Escrivá, ministro de las pensiones públicas con un patrimonio de 1,8 millones de euros y 255.000 euros de inversión en fondos de pensiones privados”.

Con este cambio cultural tan sencillo, tan fácil de implementar, con este ejercicio de honestidad intelectual consistente en la correcta rotulación en noticias e informativos, todo, incluso estirar la jubilación hasta límites inhumanos, sería debatible. Mientras tanto, es necesario que algunos inicien un cambio cultural consistente en cortarse un poco. No sabemos qué pasará con la edad de jubilación, pero una cosa tenemos clara: un Gobierno que juega a marcarse goles en su propia portería mientras la derecha más salvaje se frota las manos tiene la jubilación a la vuelta de la esquina.

Enlace relacionado Ctxt.es (29/09/2021).




Fuente: Sasmadrid.org