May 17, 2021
De parte de CGT Fesi Bac
289 puntos de vista


El Banco de Espa帽a es posiblemente la instituci贸n p煤blica que m谩s dinero ha costado a los espa帽oles en el 煤ltimo medio siglo. No por los privilegios y altos sueldos de sus directivos, que ser铆an pocos si hicieran bien su trabajo. Lo que nos cuesta un ri帽贸n es que no desarrolla con eficacia su funci贸n principal de promover el buen funcionamiento y la estabilidad del sistema financiero. En lugar de garantizarlos, ha cometido fallos calamitosos de supervisi贸n y control que han producido o no han evitado insolvencias y crisis de un coste financiero elevad铆simo.

Desde la de 1977 a 1985, que acab贸 con 56 de los 110 bancos existentes al inicio del periodo, y que se calcula cost贸 entre 1,3 y 2 billones de las antiguas pesetas (cuando los ingresos del Estado eran de unos 4,5 billones), el Banco de Espa帽a no ha sabido o no ha querido evitar la creciente concentraci贸n bancaria, el crecimiento excesivo del cr茅dito en unos casos y la escasez en otros, las comisiones y tipos de inter茅s abusivos, los beneficios extraordinarios de la banca, el exceso de riesgo asociado a la burbuja inmobiliaria, las insolvencias y la morosidad, las quiebras, el desastroso control pol铆tico de las cajas de ahorro y el antidemocr谩tico que los banqueros ejercen sobre la pol铆tica y la sociedad, los fraudes y enga帽os a millones de clientes鈥, por citar tan solo algunos hitos m谩s costosos de esos 煤ltimos 45 a帽os de historia financiera espa帽ola.

El fracaso regulador del Banco de Espa帽a en la 煤ltima crisis fue apote贸sico y a los espa帽oles deber铆a avergonzarnos que nadie haya pagado penalmente por 茅l. Sus propios inspectores tuvieron que denunciar al gobernador Caruana por su actitud pasiva y complaciente ante el riesgo que se estaba acumulando (la carta de denuncia al ministro de Econom铆a aqu铆). Y cuando sus errores comenzaron a surtir efectos lo que hizo fue aprobar cambios de normas para ocultar el da帽o y promover fusiones de entidades para entregar el sector a la banca privada que nos costaron todav铆a m谩s dinero. Si al coste de la 煤ltima crisis reconocido por el Tribunal de Cuentas (122.122 millones de euros) se le suman avales, cr茅ditos fiscales, ventas de activos, efectos de cambios normativos鈥 la factura de la incompetencia y del apoyo del Banco de Espa帽a a la banca privada debe superar los 300.000 millones de euros. Adem谩s de todo lo que eso lleva consigo, la desaparici贸n de miles de empresas y la ruina o el desempleo de millones de personas.

Hasta el presidente saliente de la Comisi贸n Europea, Jos茅 Manuel Dur茫o Barroso, lo reconoci贸 abiertamente al afirmar que el Banco de Espa帽a hab铆a tenido 芦errores muy importantes de supervisi贸n禄 antes de y durante la crisis.

Aunque es muy ingenuo creer que esos errores lo hayan sido solo como consecuencia del azar o del desconocimiento. Son el resultado del fundamentalismo ideol贸gico que se cultiva en su seno pero, sobre todo, de que el Banco de Espa帽a es una instituci贸n puesta al servicio exclusivo del capital bancario privado. Caruana, a quienes sus inspectores denunciaron, como he dicho, por dejar hacer y permitir que crecieran la burbuja y los desmanes del sector, no hizo mal su trabajo. Al rev茅s, hizo eso porque estaba ah铆 para hacer lo que hizo, permitir que se multiplicara el negocio bancario aunque fuese a costa de hundir a la econom铆a espa帽ola.

La prueba es que, despu茅s de esas denuncias y de que se hiciera patente el efecto de su gesti贸n, pas贸 a ocupar un cargo directivo en el Fondo Monetario Internacional, a ser luego Director Gerente del Banco Internacional de Pagos y, por fin, a formar parte del Consejo de Administraci贸n del BBVA. El mismo destino final que han tenido otros gobernadores o altos directivos del Banco de Espa帽a, como prueba definitiva de que no han sido servidores p煤blicos sino empleados del capital privado. Lean, si no lo creen, El libro negro: La crisis de Bankia y Las Cajas. C贸mo fall贸 el Banco de Espa帽a a los ciudadanos, de Ernesto Ekaizer.

El Banco de Espa帽a tampoco acierta cuando hace pron贸sticos sobre el horizonte de los problemas econ贸micos. En 2007, cuando ya se hab铆a iniciado la crisis, escribi贸 en su Informe Anual sobre 2007 que lo que estaba ocurriendo era un simple 芦episodio de inestabilidad financiera禄, si acaso, con solo 芦algunas incertidumbres sobre la continuidad del crecimiento de la econom铆a en horizontes m谩s alejados禄. Y el a帽o pasado, a pesar de haber hecho dos previsiones sobre la evoluci贸n del PIB, no acert贸 ni en la m谩s optimista ni en la pesimista y su margen de error fue mayor que el de instituciones con muchos menos medios e informaci贸n (una comparaci贸n con las de otros organismos aqu铆).

Sin embargo, a pesar de que su historia reciente est谩 plagada de desaciertos, de incompetencia, de responsabilidad y de da帽o a la econom铆a espa帽ola, los dirigentes del Banco de Espa帽a no dejan de pontificar como si fueran los 煤nicos que saben lo que realmente conviene hacer.

驴Se imaginan a un m茅dico al que se le murieran todos sus pacientes alardeando por el hospital de ser 茅l quien 煤nicamente sabe la terapia a seguir con los enfermos y queriendo imponerla a cualquier precio? Pues algo as铆 es el Banco de Espa帽a en nuestra econom铆a. Nunca acierta, no sabe cumplir con su funci贸n y nos impone una carga multimillonaria a los espa帽oles, pero se empe帽a en decirnos qu茅 es lo que se debe hacer para resolver los problemas que sus propias medidas anteriores han provocado.

Ahora vuelve a la carga, meti茅ndose una vez m谩s en camisa de once varas, pues esa no es la funci贸n que corresponde a un banco central. En su reciente Informe Anual insiste de nuevo en el mismo tipo de reformas que a su juicio hay que acometer para hacer frente a la crisis provocada por la Covid. Olvidando que si esta ha tenido un efecto tan grande ha sido, como acabo de se帽alar, justamente a consecuencia de las pol铆ticas de recortes de servicios p煤blicos esenciales, de las laborales que han producido precariedad y desigualdad y de las financieras que han multiplicado la deuda que los dirigentes del Banco de Espa帽a han impulsado en los 煤ltimos a帽os.

En concreto, ahora aprovecha su publicaci贸n para reforzar la propuesta con la que el capital bancario, de la mano de sus representantes pol铆ticos, trata de capturar el ahorro de las clases trabajadoras, la llamada 芦mochila austriaca禄.

Esta consiste b谩sicamente en un fondo constituido desde la empresa pero l贸gicamente a cargo de los salarios que se asigna a cada trabajador y que puede ser utilizado en caso de despido, de traslado, para actividades formativos o, si llegara el caso, para completar la pensi贸n.

La propuesta se justifica desde hace tiempo diciendo que as铆 se combate la dualidad entre trabajadores fijos y temporales, algo que no tiene mucho sentido porque este problema de nuestro sistema laboral m谩s bien tiene su origen en la contrataci贸n fraudulenta. La realidad es que esta medida perjudicar铆a a las empresas que realizaran menos despidos, incitar铆a a llevarlos a cabo, desincentivar铆a la adopci贸n de medidas de flexibilidad interna y no ser铆a f谩cil que pudiera servir como fondo de pensi贸n cuando los despidos, como cabe esperar que ocurra al desaparecer la indemnizaci贸n, se reiteran a lo largo de la vida laboral.

Es cierto que te贸ricamente podr铆a facilitar la movilidad (algo que ni siquiera se ha demostrado que ocurra en Austria) pero ese no es el problema principal de nuestro mercado laboral. En definitiva, pr谩cticamente ninguna ventaja y una sola virtud: permitir que los bancos manejen el ahorro de los trabajadores, un bot铆n suculento para hacer negocio especulativo en los mercados especulativos aunque, eso s铆, a costa de un gran riesgo y volatilidad que antes o despu茅s pondr铆a en peligro el patrimonio de las clases trabajadoras, e imponiendo m谩s costes todav铆a a las empresas productivas que crean m谩s empleo fijo.

Tambi茅n aprovecha el Banco de Espa帽a para defender el mantenimiento de la 煤ltima reforma laboral que b谩sicamente supuso concentrar a煤n m谩s poder de decisi贸n en manos del empresariado, desequilibrando en mayor medida el ya de por s铆 desigual balance de fuerzas en nuestro sistema de relaciones laborales. Eso es lo 煤nico que parece interesarle.

Como he dicho, al Banco de Espa帽a no corresponde hacer este tipo de propuestas de pol铆tica econ贸mica y que, como todas, tienen un efecto muy desigual sobre el bolsillo y las condiciones de vida de la gente, pero no lo hace gratuitamente ni como fruto de la casualidad.

En su libro Guardians of Finance. Making Regulators Work for Us, James R. Barth, Gerard Caprio y Ross Levine demuestran que la crisis que comenz贸 en 2007 fue un 芦homicidio por negligencia禄 porque 芦los reguladores de todo el mundo sab铆an o deber铆an haber sabido que sus pol铆ticas estaban desestabilizando el sistema financiero mundial y, sin embargo, optaron por no actuar hasta que la crisis hubiera emergido por completo鈥 mantuvieron pol铆ticas que alentaron el riesgo excesivo incluso sabiendo que sus decisiones incrementaban la fragilidad del sistema. Ha sido un desastre regulatoriamente inducido. Los reguladores pusieron en peligro a sabiendas sus econom铆as en los diez o quince a帽os antes de la reciente crisis禄.

Entre esos reguladores homicidas se encuentra el Banco de Espa帽a que sigue empe帽ado en hacernos creer que darle todav铆a m谩s privilegios y poder de decisi贸n a la banca y a las grandes empresas, provocando as铆 nuevas crisis, es la soluci贸n de nuestros problemas. Y no se pone freno a semejante desverg眉enza e indignidad.

P煤blico




Fuente: Fesibac.org