August 23, 2022
De parte de Asociacion Germinal
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Guillermo Cieza
No se si existe el infierno, pero si existiera no sería justo que todos los condenados pagaran el mismo castigo. Tendría que haber un infierno para los asesinos de niños

El asesinato de un niño o una niña no puede ser justificado por defensa propia, emoción violenta, razones patrióticas, o diferencias insoportables. Un niño es alguien tan inocente como de futuro imprevisible.

El asesinato de niños es siempre planificado y realizado en nombre de causas que se presentan como superiores.

Conocemos por el Evangelio de Mateo la historia de Herodes el Grande, que mandó a asesinar a los niños de Belén por temor a que hubiera nacido un futuro Rey de los judíos que vendría a reemplazarlo. Los herederos de Herodes, apelaron a causas más sofisticadas y perversas como pueden ser la defensa de la pureza de la raza superior o del pueblo elegido. Los nazis mataron más de un millón de niños y niñas por el solo hecho de ser judíos, gitanos, disidentes sexuales o con capacidades diferentes.

En las últimas semanas, el sionismo mató 17 niños palestinos, por el solo hecho de ser palestinos. El ejercito israelí se hizo cargo del asesinato de sólo 5 de ellos, cuando bombardearon el cementerio Al-Faluja al este de Jabalya, el 7 de agosto. En las dos últimas décadas el sionismo ha asesinado a más de tres mil niños palestinos.

El sionismo, como el nazismo, se disfrazan detrás de historias y afirmaciones científicas falsas para esconder que son la expresión más deshumanizada del capitalismo. El sionismo no es la expresión del pueblo judío, apenas es una ideología que se ha impuesto en las últimas décadas en ese pueblo. Una forma de asumir el judaísmo que ni siquiera defiende consecuentemente a los de su propia sangre.

Basta recordar que en la Argentina el Estado sionista de Israel y entidades representativas como la DAIA, abandonaron a cientos de jóvenes judíos en los campos de concentración del regímen genocida instalado en 1976. Los sionistas compartían con los nazis, que dirigían esos centros de exterminios, que la defensa del capital justifica todos los crímenes. Aunque para ser justos, digamos que la práctica habitual de los genocidas argentinos era robar niños, no matarlos.

Este domingo celebramos el día de las niñeces y cuando veamos a nuestros chicos jugando, recordemos por un instante a los niños y niñas palestinas que también solo querían jugar, reír y crecer felices, hasta que estalló en sus hogares o sus refugios un misil disparado por las fuerzas sionistas.
Para no olvidar, para no perdonar.

tramas.ar

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Fuente: Asociaciongerminal.org