December 7, 2021
De parte de Lobo Suelto
105 puntos de vista


Hace falta mucha m谩s fiesta. Que por supuesto no es meramente un rubro determinado, las formalmente denominadas fiestas. De hecho, muchas presuntas fiestas son un bodrio, o un clich茅 redundante. Digo fiesta como cualidad que puede tener cualquier tipo de situaci贸n o experiencia, como modo del estar. La fiesta pensada como v铆a de intensificaci贸n libidinal (con autosuficiencia de sentido); la fiesta como derroche presentificante. Estamos ahora ac谩 y eso succiona el tiempo entero en un v贸rtice de sentido presente. Fiesta puede ser un encuentro er贸tico, un morfi, un paseo de monta帽a, una labor que forja algo en el rubro que sea (carpinter铆a, bot谩nica, m煤sica鈥), una cerveza de atardecer con un amigo o amiga. Fiesta puede ser una concentraci贸n pol铆tica, como las vigilias feministas o la plaza del 10/12/19 -y una concentraci贸n pol铆tica tambi茅n puede ser masiva y no ser ni ah铆 una fiesta, sino ejecuci贸n de potencias estereotipadas. La fiesta se reconoce ad-hoc, o durante; algo es una fiesta cuando hacemos experiencia una potencia que no sab铆amos -calculadamente, a ciencia cierta鈥 que ten铆amos. 

Hace falta mucha m谩s fiesta; fiesta como forma de lo l煤dico. Fiesta como dejar de deber; fiesta como movimiento del cuerpo que se desendeuda. 隆Al menos ese rato! Lo festivo como la recuperaci贸n adulta de una potencia infantil. Ese hermoso santo decir s铆 que pregona Zarathustra; la inocencia creadora. 

驴Hay encuentros, actividades, de los que podamos decir 芦fue una fiesta禄, o sintamos que tienen algo del atrevimiento poi茅tico del juego? De grandes, lo l煤dico no es 鈥渘ada m谩s que un juego鈥, sino que nos pone en juego, entramos en juego. No hay 鈥減roceso de devenir鈥 sin al menos una pizca l煤dica. 驴Hay zonas de nuestra vida -personal, colectiva鈥- que tengan la textura del juego, de lo l煤dico? Lo festivo, lo l煤dico: un arrebato arbitrario que instaura su realidad, y una consistencia que no depende de aquello con lo que, acaso, tuvo que combatir.  

Ese punto 煤ltimo es importante. Porque si la derecha 芦leonina鈥 tiene raigambre en la subjetividad, si su rugido encauza intensidades, y un tipo igual a Benny Hill dice venir a despertar leones, tiene que ser al menos en parte porque los deseos m谩s democratizantes, los discursos m谩s inclusivos, ofrecen filminas de valores morales y argumentos racionales que no movilizan tanta libido -y carecen de invitaciones festivas. Es m谩s, cuando hubo la responsabilidad de una fiesta, una fiesta multitudinal de duelo por la muerte de Maradona, se la impidi贸; sali贸 Alberto con el meg谩fono como profesor solemne a ordenar la cosa contra las hordas maradonianas, que, en respuesta, acometieron el primer asalto a la casa Rosada de la historia argentina. (Qu茅 cortedad pol铆tica, aparte, no ver el efecto cohesivo y vigorizante en el lazo social de la que podr铆a haber sido una celebraci贸n descomunal, celebraci贸n funeral acaso m谩s grande que ninguna otra jam谩s en la Argentina. O acaso no sea 鈥渃ortedad鈥 sino que se devela d贸nde est谩n, qui茅nes son, las subjetividades que llevan el Ejecutivo, cu谩l es su imaginario, su horizonte de lo posible).  

Hace falta fiesta porque si no, hay solo sumisi贸n, dolor, y como m谩ximo bronca: una bronca que acapar贸 el discurso reaccionario, mientras la izquierda sonr铆e simp谩tica y tampoco le va mal -al fin y al cabo banc贸 la parada en la calle muchas veces-. Nietzsche, es sabido, dice que el esp铆ritu comienza con forma de camello, que porta el peso del deber, luego puede devenir le贸n, que ruge y al t煤 debes lo rechaza de un zarpazo; pero luego, a煤n m谩s, puede devenir ni帽o, y all铆, reci茅n, es un esp铆ritu libre: en la santa afirmaci贸n, que se emancipa del no

Camellos cumpliendo su deber, es decir mulas que mulean y mulean, est谩 lleno: somos casi todxs, de diversas maneras y grados por supuesto. Est谩 lleno de gente que mulea y le duele de todo y est谩 harta, y si la invitan a rugir, capaz est谩 buen铆simo. Es una una vitalizaci贸n; aunque no dir铆a que llega a ser 鈥渧italidad鈥: porque el rugido leonino, la intensificaci贸n libidinal en que tiene eficacia la ultra derecha, depende de aquello con lo que confronta. La fiesta y lo l煤dico, en cambio, aunque puedan nutrirse de inensidades rabiosas (aunque puedan provenir de dolores y broncas), cuando deviene fiesta, no necesita m谩s que su propio nosotrxs. Hace falta m谩s tonalidad festiva, m谩s porque s铆, porque esto. Y objetar que las penurias socioecon贸micas no permiten pensar en enfiestarse es entender poco y se recomienda, por ejemplo, escuchar los shows de cuando Damas Gratis lleg贸 al Luna Park en 2001, o los de 2002. Hace falta m谩s fiesta, y m谩s infancia adulta, y cuanto m谩s dolor, cuanto m谩s drama y m谩s carencias, m谩s es necesario que haya polos de intensidad libidinal deseables que sean festivos, juguetones, porque si no, lo que m谩s conviene es rugir con una bronca naturalmente dispuesta al mejor postor.




Fuente: Lobosuelto.com