January 12, 2021
De parte de La Haine
193 puntos de vista

El Estado y sus problemas les sirven hoy como bastidor a quienes, aunque no lo confiesen, toman como principal enemigo al proyecto de la revoluci贸n cubana

Quienes impulsamos La Tizza hemos procurado siempre que las palabras, los conceptos, las ideas y las posiciones enunciadas no carezcan de pr谩ctica — extrate贸rica — , de acciones encaminadas a sacar los debates, por v谩lidos y necesarios que sean, de 芦grupos portadores禄 o gremios y lanzarlos al ruedo en la esfera p煤blica, confrontarlos con una diversidad m谩s grande que la nuestra y hacerlos participar en la liza del disenso y la construcci贸n colectiva, popular. As铆 sucedi贸, por mencionar apenas algunos ejemplos, con el taller 芦Manos fuera de Cuba禄 (marzo, 2016) ante la visita de Obama; el espacio de discusi贸n 芦A estas alturas del (P)partido禄 (abril, 2016) en la antesala del VII Congreso del PCC; la movilizaci贸n autoconvocada ante el fallecimiento de Fidel (noviembre-diciembre, 2016); el acompa帽amiento a las ediciones de la Escuela Pol铆tica 芦Hugo Ch谩vez禄 (2014-2020); el taller sobre 芦Fundamentalismo religioso禄 (diciembre, 2019) y no pocas acciones de calle en barrios, plazas y parques.

En pro de la coherencia, este Editorial se inscribe en — y ha de comprenderse en relaci贸n con — el m谩s reciente de tales empe帽os sociales organizativos: el Ciclo-Taller mensual 芦Problemas y desaf铆os de la democracia socialista en Cuba hoy禄, sin fecha prevista de cierre y cuya primera sesi贸n tuvo lugar el pasado 9 de diciembre.

Esta serie de espacios, que sumar谩n su aporte a la construcci贸n de agendas ciudadanas en curso, constituyen, a nuestro juicio, el tipo de trabajo paciente, de largo aliento, sistem谩tico y articulador que demandan los desaf铆os de una profundizaci贸n democr谩tica y socialista en Cuba, que corte la posibilidad de secuestro definitivo de la revoluci贸n por parte de la burocracia, de oportunistas y corruptos erigidos en grupos de poder, al tiempo que impida la cooptaci贸n de los diagn贸sticos y problemas de nuestro campo por parte de agendas liberales, instaladas m谩s o menos cerca del Estado.

El texto que ahora publicamos adelanta gu铆as para el trabajo pol铆tico. Se trata de una herramienta en constante enriquecimiento, alimentada de los consensos que alcancemos en cada encuentro; una plataforma que se a帽ade a los esfuerzos por desarrollar di谩logos francos, propositivos, vinculantes y sin cortapisas entre los m煤ltiples actores comprometidos con la justicia social y la belleza.

Pensar que los 煤ltimos acontecimientos han provocado la creciente conflictividad de la sociedad cubana, es, cuanto menos, sobrestimar la importancia de los s铆ntomas. Los sucesos recientes facilitan que dicha conflictividad se exprese y rebase los tintes de individualidad con que sol铆a — de modo enga帽oso — manifestarse.

Ahora irrumpen en la escena grupos con programas y demandas que guardan una relaci贸n org谩nica con intelectuales, ide贸logos y productores de sentido — m谩s o menos capaces — que no hace mucho se presentaban como adalides solitarios de La Libertad. Una 芦libertad禄 que nos llama 芦a todxs禄 porque nos necesita, pero que no nos contiene.

Entre los factores que han propiciado una mayor articulaci贸n y disputa de la representaci贸n de 芦intereses nacionales禄 por parte de estos grupos, anotamos los siguientes:

1. El desgaste y desprestigio de pr谩cticas institucionales burocratizadas, discrecionales, poco transparentes, reactivas y lentas para dar respuesta a problemas acumulados dentro de su misi贸n social, y p茅rdida de parte de su capacidad de convocatoria y movilizaci贸n para enfrentar esos problemas, oponerles salidas audaces e integrales y renovar sus programas a un ritmo superior a lo que lo hacen los desaf铆os de la realidad.

2.El avance y calado de relaciones sociales injustas, excluyentes, discriminatorias, autoritarias, individualistas — en suma, no socialistas — en el contexto cubano. Instalaci贸n del sentido com煤n burgu茅s y su cultura en los imaginarios, las aspiraciones, las formas de concebir 芦lo posible禄, los conceptos para explicarse lo que sucede, y las visiones de futuro de amplios sectores de cubanos y cubanas humildes.

3.La existencia de similitudes entre los diagn贸sticos que manejan grupos contrarios al socialismo cubano y los diagn贸sticos del pueblo sobre problemas a resolver impide dilucidar la naturaleza pol铆tica de las estrategias y programas que esos grupos defienden. Ello dificulta comprender las contradicciones entre los diferentes proyectos en pugna.

4.La mayor confianza que la situaci贸n descrita en los tres puntos anteriores confiere a actores desentendidos del horizonte socialista y comprometidos con la consecuci贸n de mayores espacios legales para el desarrollo de un orden posrevolucionario capitalista en Cuba.

Pero no son esos los 煤nicos actores que intervienen en el espacio p煤blico cubano y en momentos en que ellos reorganizan sus fuerzas, se vuelve urgente reorganizar las nuestras.

Debemos conjurar definitivamente la incomunicaci贸n pol铆tica de todas las personas favorables al relanzamiento del proyecto emancipatorio cubano, cortarles el paso a los idiomas que se han vuelto ininteligibles e impiden su articulaci贸n en un frente com煤n.

Deseamos alimentar un programa cr铆tico, propositivo y descolonizado, que recupere la totalidad como premisa para pensar, conducir y profundizar la transici贸n socialista en Cuba, un programa para la creaci贸n de nuevos consensos, el deslinde de campos, el pase a la ofensiva de las ideas y las pr谩cticas anticapitalistas. Un programa que no eluda se帽alar con claridad los retrocesos pero que no se les someta, no los acepte como virtud o caracter铆sticas de modelo, ni renuncie al desarrollo de iniciativas para superarlos. Un programa que no tema reconocer la incertidumbre, pero que no responda a ella con la indeterminaci贸n.

Compartimos algunas claves de partida de ese programa, que desarrollaremos en cada nueva edici贸n del Ciclo-Taller mensual:

1. Contra el imperisliamo y el bloqueo

Condena al bloqueo y a todas las variantes que conforman el arco de t谩cticas del acoso imperialista para derrotar a la revoluci贸n cubana, que van desde la agresi贸n m谩s abierta y directa, en el estilo trumpista, hasta la 芦ofensiva de paz禄 que tipific贸 las relaciones de la administraci贸n Obama con Cuba.

El bloqueo constituye un obst谩culo no s贸lo para el desarrollo econ贸mico sino para el despliegue de todas las potencialidades libertarias y democr谩ticas del socialismo.

Reiteramos la disposici贸n de luchar al precio de nuestras vidas contra cualquier formato de agresi贸n militar directa del imperialismo yanqui, coadyuvada por agentes internos.

2.Di谩logo desde el pueblo, por el pueblo y para el pueblo

El di谩logo en Cuba debe ser un medio para profundizar la justicia social, para continuar empe帽ados en la vertebraci贸n de una alternativa al capitalismo, para encontrar las mejores v铆as, iniciativas e ideas que tributen a ese prop贸sito, para desarrollar nuestra contribuci贸n a la liberaci贸n de otros pueblos, para vencer las l贸gicas de rendici贸n y las agendas de normalizaci贸n global, que nos sugieren abandonar la utop铆a, comenzar a medir los avances del pa铆s a partir de escalas evolutivas y adaptarnos al mugroso concierto de 芦lo que ha sido siempre禄. Es decir, el di谩logo, para nosotrxs, es un recurso pol铆tico, tiene fines pol铆ticos. Y entendemos la pol铆tica como el arte de sumar, de conocernos a tientas y crecer juntos. Por tanto, incluimos en el di谩logo a lxs revolucionarixs que comparten el horizonte socialista — con la diversidad de ideas y pr谩cticas que registra este grupo — y a quienes, sin tener una actitud revolucionaria ante la vida, incluso sin compartir el horizonte socialista, no trabajan por el quiebre del proyecto y su anulaci贸n.

3. Por la nueva econom铆a y la democracia econ贸mica

Al socialismo le importa el color del gato y no solo que cace rat贸n. Es decir, para la actividad econ贸mica de la transici贸n resulta tan vital lo que se produce como el modo en que se produce. La econom铆a no es solo un inventario de mercanc铆as ni la disponibilidad de 芦cosas禄. Se trata de un espacio donde se (re)crean tambi茅n relaciones sociales, ideas, s铆mbolos, culturas, valores, nociones, imaginarios y sentimientos. Reducir la econom铆a a un conjunto de objetos a consumir equivale a la homologaci贸n del socialismo con un sistema redistributivo eficiente de esos objetos. Pero ya sabemos por Rosa (Luxemburgo) que el socialismo 芦no es un problema de cuchillo y tenedor sino una grande y poderosa concepci贸n del mundo禄.

驴Quiere esto decir que no importa el bienestar material, o que este ocupa un segundo plano respecto a las dem谩s dimensiones? 隆En lo absoluto!

Significa que el modelo econ贸mico del socialismo est谩 condicionado por nuevas definiciones de 芦bienestar禄, 芦rentabilidad禄, 芦ganancia禄, por mecanismos de cooperaci贸n, no de competencia, por estrategias que no subordinen el acceso a un bien a la capacidad de compra de las personas.

Significa asumir principios ecosocialistas que no se constri帽an a instrumentar la responsabilidad ambiental en cada empresa y colectivo laboral, sino que limiten la introducci贸n en el pa铆s de actividades econ贸micas altamente depredadoras de la naturaleza y favorezcan aquellas que permitan transformar no solo c贸mo se produce, sino tambi茅n qu茅 se produce, qu茅 se consume, y c贸mo se consume.

Significa que debe superarse en cantidad y calidad la actual oferta de bienes y servicios al pueblo, pero priorizando, para hacerlo, formas de producci贸n que no comprometan las relaciones de solidaridad ni los valores de complementariedad y cooperaci贸n del conjunto de la actividad social. Desde esta visi贸n, las tan mentadas 芦fuerzas productivas禄, lo son, sobre todo, del cambio social revolucionario, de la emancipaci贸n cultural de los sujetos hist贸ricos de ese cambio y de sus posibilidades de ampliaci贸n continua.

4. Propiedad social: fiscalizaci贸n y control popular de base

Impulsar la socializaci贸n de la propiedad estatal, esto es: trabajamos y recibimos los beneficios sociales de nuestro trabajo, pero tambi茅n definimos c贸mo se gestionan las riquezas que nos pertenecen. Dos instancias fundamentales para ello: las asambleas de trabajadores en cada centro, en conciliaci贸n con las instancias de poder popular a cada nivel, donde los amplios sectores de la sociedad deben influir en las decisiones econ贸micas. La 煤nica forma en que el predominio de la propiedad estatal puede garantizar el car谩cter socialista, es trabajando para que esta se convierta en propiedad social.

Se debe revisar la legislaci贸n laboral, en particular el nuevo C贸digo de Trabajo, que en su art铆culo 12 sindicaliza tanto a los due帽os de negocios como a sus empleados 芦con independencia de la naturaleza o caracter铆sticas de su relaci贸n de trabajo禄, lo cual redunda en una desprotecci贸n del trabajador en ambientes donde sus derechos se ven amenazados.

Relanzar el trabajo sindical en el sector estatal, en las peque帽as y medianas empresas capitalistas — ya existentes — y en las empresas extranjeras.

Combatir la corrupci贸n mediante la fiscalizaci贸n obrera y popular, la transparencia informativa, el paulatino incremento del poder adquisitivo y la educaci贸n pol铆tica. Proceder de manera que se haga evidente que cada centavo recuperado es revertido en beneficio del pueblo.

5. Educarnos en la emancipaci贸n

El socialismo cubano ser谩 insostenible si no produce las riquezas que necesitamos, pero tambi茅n, si no genera un sujeto que lo lleve adelante.

Potenciar la formaci贸n de valores y pr谩cticas socialistas en escuelas, medios de comunicaci贸n, organizaciones pol铆ticas, organizaciones de masas, espacios comunitarios, entre otros, con m茅todos m谩s problematizadores, creativos y participativos.

Relanzar la movilizaci贸n y organizaci贸n del pueblo en funci贸n de sus intereses como v铆a fundamental de educaci贸n pol铆tica.

Revisar los planes de estudio y la ense帽anza a todos los niveles en aras de visibilizar el car谩cter contradictorio y de masas del proceso hist贸rico nacional, reorientar las narrativas personol贸gicas para explicarlo y potenciar su contenido popular d谩ndole peso al papel activo de lxs humildes y las clases trabajadoras.

Transformar los medios de comunicaci贸n para que den cabida a m谩s programas de discusi贸n abierta y an谩lisis sobre la realidad: sus opciones, correlaciones de fuerza, conflictos y proyectos en disputa.

Modificar las agendas medi谩ticas para que reflejen, sin edulcorarlo, el arco de situaciones del sujeto social en Cuba y — desde una comprensi贸n m谩s fiel de sus complejidades y necesidades reales — liderar la actividad de creaci贸n de conciencia popular socialista.

6. Pr谩cticas pol铆ticas para m谩s democracia, mejor socialismo

Estimular la iniciativa pol铆tica de las organizaciones de masas y de las bases del Partido: elaboraci贸n, difusi贸n y debate de propuestas de cambio nacidas de ellos, con antelaci贸n a procesos orientados de consulta.

Profundizar la relaci贸n entre todas las instancias de poder popular, y simult谩neamente, ampliar el v铆nculo elector-delegado-diputado hacia la discusi贸n y toma de decisiones sobre los problemas del municipio, la provincia y la naci贸n, instancias que condicionan las soluciones locales.

La emergencia de colectivos, redes y organizaciones alternativas de izquierda en Cuba es un resultado de la politizaci贸n de la sociedad favorable a la profundizaci贸n democr谩tica y socialista. Lejos de pretender obstaculizar sus espacios e iniciativas, el Estado se debe comprender como 芦Estado extendido禄; es decir, como Estado que se completa, complementa sus funciones, enriquece su tejido y suma bases sociales a partir del trabajo de esas nuevas organizaciones.

En su mayor铆a, las personas que militan en los 谩mbitos tradicionales no son otras que las mismas que militan en los nuevos 谩mbitos y han sentido la necesidad de hacerlo para completar necesidades insatisfechas de participaci贸n pol铆tica.

7. Reavivar el internacionalismo socialista

Para las revoluciones, el internacionalismo no es solo un imperativo moral, sino tambi茅n una necesidad de sobrevivencia. Para no quedar aisladas y cercadas por las fuerzas de la reacci贸n, las revoluciones necesitan expandir su campo mediante el apoyo resuelto a todas las fuerzas revolucionarias del mundo.

Al contrario de lo que indican el sentido com煤n y ciertas normas sofisticadas del derecho internacional burgu茅s, debemos intervenir sistem谩ticamente en los llamados 芦asuntos internos禄 de otros pueblos, sobre todo porque esos son tambi茅n nuestros asuntos. Si asumimos que 芦Patria es Humanidad禄 entonces reconoceremos que no existen tantos asuntos como Estados en la Asamblea General de la ONU, sino solo dos grandes asuntos: el de la opresi贸n, la esclavitud moderna y el vasallaje versus el de la rebeld铆a de los pueblos, sus ansias de libertad, de justicia y aniquilaci贸n del actual orden mundial depredador de la vida y de la esperanza.

Es a partir del car谩cter irreconciliable de ambos asuntos que debe comprenderse la bipolaridad del mundo, la cual no ha hecho sino entronizarse.

Para que el internacionalismo recupere su prestigio, su calado popular, su diversidad de roles y su efectividad, debemos saber distinguir entre las necesidades protocolares y oficiales del Estado y la expresi贸n de autonom铆a relativa de la sociedad civil socialista para mostrar las contradicciones de los gobiernos capitalistas y procesos progresistas que no fracturan las estructuras de dominaci贸n y al pretender 芦administrarlas mejor禄 terminan sirviendo al cabo para recomponerlas de sus crisis de legitimidad.

El internacionalismo no se agota en la relaci贸n y los canales diplom谩ticos entre gobiernos. Su encarnaci贸n como costumbre en la gente requiere de la expansi贸n de las relaciones pueblo a pueblo, del intercambio entre sus sujetos sociales, el reconocimiento mutuo de sus angustias, ansiedades, hero铆smos cotidianos, descalabros, certezas, concepciones de lucha y triunfos.

Donde quiera que la unidad de an谩lisis y la unidad de acci贸n se reduzca al 谩mbito geogr谩fico de la naci贸n cubana, el capitalismo puede 芦convencernos禄 con m谩s facilidad de que es capaz de ofrecer 芦bienestar禄 para 芦todxs禄.

8. Conquistar toda la justicia

Concebimos el socialismo como el fin de todas las dominaciones, no de una o de dos, sino de todas.

Si m煤ltiple es el sistema de dominaci贸n capitalista, m煤ltiple debe ser el sistema emancipatorio que le opongamos para superarlo. Ello implica desatar batallas simult谩neas en todos los 贸rdenes: econ贸mico, jur铆dico, pol铆tico, cultural, social… para hacer avanzar al un铆sono — no por etapas — las liberaciones de las personas y las sociedades, hacerlas fecundarse de forma rec铆proca y complementarse.

Y es desde los propios sujetos que han internalizado la opresi贸n, sentimientos de inferioridad, la divisi贸n de la vida en 芦lugares禄 a los que pertenecen unos y no otros, las jerarqu铆as que naturalizan la explotaci贸n y las desigualdades, que dichas batallas deben desencadenarse.

La diversidad del sujeto social cubano, lo es tambi茅n de sus necesidades de conquistar nuevas libertades.

Nuestra realidad ha de medirse de cara a la promesa de emancipaci贸n que le hicimos al futuro y no a la vera de la constataci贸n de cu谩nto hemos avanzado. 芦驴Cu谩nto falta?禄; es siempre la pregunta de un(a) rebelde y revolucionario(a): de un(a) inconforme.

La articulaci贸n entre las luchas por todos los derechos para todas las personas: luchas antipatriarcales, antirracistas, por el reconocimiento de las nuevas familias, del amor diverso, del matrimonio igualitario, contra la marginaci贸n, la pobreza, la desigualdad, el subdesarrollo — que incluye el de las formas pol铆ticas de conducir nuestro proyecto — contra la vulnerabilidad, por ejercicios de fe no excluyentes, etc., nos compete a cuantxs sentimos en las conquistas pendientes de estas y otras causas, la irrealizaci贸n plena de nuestra propia libertad.

No es posible preterir o postergar luchas en aras de la unidad porque esta 煤ltima se fragua, precisamente, en la lucha; es la unidad de quienes luchan, no un 芦a priori禄 ni un fin en s铆 mismo, proclive a ser instrumentalizado por agendas conservadoras, no es unidad en cuanto obsecuencia, a la espera de derechos 芦concedidos禄.

Como quienes suscribimos nos sabemos parte del problema y de su soluci贸n, no hemos venido a pedirle nada a nadie que no sea a nosotrxs mismxs. Los derechos se conquistan, no se agradecen. Invitamos a enriquecer estas premisas y convertirlas en propuestas concretas a:

1.Quienes llaman Cuba al proyecto pol铆tico que nos la conquist贸 y no a la mezquina medici贸n de un pa铆s por kil贸metros cuadrados.

2.Lxs que forman el mosaico de ese pa铆s, con sus bordes desvencijados, pero sin un solo vidrio apuntando al coraz贸n.

3.Lxs sujetos de la diversidad franqueada por la revoluci贸n. Fronda que no se enajena de su tronco y de la cual bajan a tierra nuevas ra铆ces.

4.Quienes defienden la plenitud y no la planicie en el ejercicio del arte como patrimonio colectivo, en la experimentaci贸n de nuevas est茅ticas y formas expresivas, en la b煤squeda constante y el error. Quienes no divorcian el acceso a la belleza de la 茅tica.

5.Lxs que persisten en la rearticulaci贸n entre las vanguardias art铆sticas y pol铆ticas. Porque el arte es pol铆tico y revolucionario no en cuanto hace propaganda de su compromiso partidista, sino en cuanto enriquece y complejiza el esp铆ritu, en cuanto eleva la capacidad cr铆tica y de discernimiento del ser humano, en cuanto lo salva de la simplificaci贸n de los lenguajes, la mutilaci贸n del pensamiento, los consumos estandarizados y los hedonismos mercantiles que anulan al pasado y al futuro y privilegian en las personas su condici贸n de consumidores en detrimento de la de sujetos. Porque la pol铆tica es un arte, no la sucesi贸n de medidas o decretos, sino un ejercicio creativo, dial贸gico, fundante, previsor, adelantado, que va granje谩ndole cada vez m谩s realidades a la utop铆a.

6. Lxs antirracistas, lxs antihom贸fobxs, lxs feministas, lxs que plantan 谩rboles y sanean playas, lxs ambientalistas, lxs enemigxs del acoso y violencia contra las ni帽as y las mujeres, lxs promotores de nuevas masculinidades, lxs enfrentadxs al maltrato animal, lxs bicicleterxs, lxs ecum茅nicxs, lxs cristianxs de vocaci贸n revolucionaria como Jes煤s, lxs antipatriarcales, lxs anticapitalistas, educadores populares, antimperialistas, comunistas — de partido o no — , lxs cooperativistas, lxs que crean la riqueza y no los que se la apropian… Lxs militantes honestos de todas las causas justas, sin desideologizarlas, porque entendemos el socialismo como el lugar al cual referir su futuro, como el ecosistema que las abraza y las re煤ne para que se fecunden unas a otras; como el fin de todas las dominaciones.

7.Quienes ante la necesidad de distinguirse de los secuestradores de reclamos leg铆timos del pueblo pusieron su cuerpo all铆, frente al Ministerio de Cultura, para comenzar a saldar el acallamiento ya insoportable de nuestras deudas con la salud de la Patria.

8.Los herejes del Trillo y su t谩ngana, que demostraron que la revoluci贸n desborda sus instituciones.

9.Los que entienden la soberan铆a, no como rienda que ponemos al capitalismo para conducirlo, sino como el cerco que le hacemos hasta asfixiarlo.

10.Quienes tejen una nueva medida del socialismo, parterxs de su reencantamiento y renovaci贸n, frente a lxs que hacen de la falta de socialismo o de sus deformidades las patentes de su 芦inviabilidad禄. Lxs que saben que all铆 de donde se ha ido, la 煤nica alternativa digna y verdadera es recuperarlo.

11. Quienes comprenden que las expectativas de futuro son m谩s altas que las posibilidades de satisfacerlas. Pero, tambi茅n, lxs que se sobreponen a las circunstancias adversas y no rebajan por ellas las expectativas de futuro ni dejan de luchar por convertir lo necesario en posible y lo posible en real, en ese orden.

12.Lxs plebeyxs que arrancan de los patricios disfrazados el derecho a escribir nuestro programa y consagrarnos a 茅l.

13.Lxs encallecidxs de la utop铆a socialista, y hasta sus arrugas y reumas, pero, jam谩s, sus hu茅rfanxs.

14. Y a muchxs m谩s de lxs que se vean reflejadxs aqu铆, con quienes buscamos expandir estas claves.

El Estado y sus problemas les sirven hoy como bastidor a quienes, aunque no lo confiesen, toman como principal enemigo al proyecto de la revoluci贸n cubana.

Ahora queda claro que se ha iniciado de forma abierta la pugna por el siglo XXI en Cuba. 驴Ser谩 la campanada de esta 茅poca una profundizaci贸n y renovaci贸n del socialismo cubano, o el establecimiento paulatino de un orden posrevolucionario que administre conquistas del pasado, pero abandone el horizonte comunista y la lucha por la revoluci贸n mundial?

Estas claves comunican un prop贸sito y una vocaci贸n hace tiempo estrenada: trabajar con honradez y sin descanso por las premisas aqu铆 resumidas.

Sabemos que es largo el camino y escarpado, que su bruma solo cede cuando lo transitamos, que las revoluciones nunca est谩n completas del todo, y que mientras m谩s palmos ganan sus hechos de liberaci贸n en el alma de las personas y las sociedades, m谩s anchos se vuelven sus terrenos v铆rgenes, sus metas irrealizadas, las que le exige el ansia de m谩s justicia y bienestar del ser humano que redimi贸.

Pero no hay arredros, porque vamos juntos, somos m谩s que ayer y hemos aprendido algo. Y porque prevalecer谩 al cabo este impulso nuevo coreado frente a la casa que ya no es de Julio Lobo y al centro del parque que no dejar谩 de ser de Quint铆n Banderas.

Suscriben:

Disamis Arcia Mu帽oz, Luis Emilio Aybar Toledo, Josu茅 Veloz Serrade, Ernesto Teuma Taureaux, Iram铆s Rosique C谩rdenas, Leyner Javier Ortiz Betancourt, Fernando Luis Rojas L贸pez, Alejandro Gum谩 Ruiz Dayron, Roque Lazo.

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Fuente: Lahaine.org