March 19, 2022
De parte de Nodo50
236 puntos de vista

El capitalismo vive de la explotaci贸n pero tambi茅n de los mitos. Entre los mitos constantemente actualizados, el de la automatizaci贸n del trabajo juega un papel esencial. En su versi贸n m谩s contempor谩nea, nos invita a imaginar un mundo donde el trabajo se ha deshecho de lo humano. Pero la fuerza de esta mitolog铆a es que parece realizar un sue帽o de los pensamientos radicales: liberar las vidas humanas de la alienaci贸n del trabajo, de ah铆 la confusi贸n a veces entre ciertos autores cr铆ticos del capitalismo en cuanto a tales promesas.

En su libro Les capitalistes r锚vent-ils de moutons 茅lectriques? (Ediciones Grevis, 2021), Jason E. Smith deconstruye eficazmente esta mitolog铆a y dibuja el horizonte del capitalismo contempor谩neo: desempleo, miseria y precariedad para una mayor铆a de la poblaci贸n. En la introducci贸n de este libro, Daria Saburova ubica los an谩lisis de JE Smith en los debates sobre el capitalismo contempor谩neo y llama a pensar el trabajo desde las luchas concretas de los trabajadores y las trabajadoras m谩s que desde los laboratorios de los intelectuales.

Introducci贸n, por Daria Saburova

Vivimos en un mundo en el que las maravillas de la ciencia ficci贸n, que van desde hogares conectados hasta autom贸viles aut贸nomos, desde las plantas de energ铆a solar hasta los proyectos de miner铆a espacial, coexisten con barrios marginales cuyos habitantes, privados del acceso a bienes y servicios b谩sicos, est谩n condenados, en el mejor de los casos, a empleos informales y a bajos salarios. En los pa铆ses del centro del sistema capitalista, las condiciones de vida de las y los trabajadores se estancan, y mientras el trabajo de unas y unos se intensifica, otras y otros luchan por encontrar un empleo estable, bien remunerado y que corresponda con sus cualificaciones. Por tanto, no es de extra帽ar que la creciente fascinaci贸n que suscitan las innovaciones tecnol贸gicas se mezcle a la vez con esperanzas y angustias. Muchas de estas giran en torno a las presuntas consecuencias de los recientes avances en las tecnolog铆as de la informaci贸n y la comunicaci贸n, la rob贸tica y la inteligencia artificial en el mundo del trabajo. 驴Anuncian las cajas de autoservicio, los robots de limpieza y los traductores autom谩ticos, la liberaci贸n para la humanidad de la carga ancestral del trabajo? 驴O son presagios de una crisis social sin precedentes, marcada por el desempleo masivo, la desigualdad extrema y la fascistizaci贸n en aumento de la pol铆tica? En cualquier caso, se nos dice, el trabajo humano tiende a desaparecer, a volverse in煤til. Seg煤n un informe ampliamente citado de la Universidad de Oxford, hasta el 47 % de los puestos de trabajo podr铆an desaparecer por completo en las pr贸ximas d茅cadas1 /.

Desde la crisis de 2008, un cierto discurso sobre la automatizaci贸n ha cristalizado en torno a estas preocupaciones, d谩ndoles acceso a una forma de legitimidad2 /. Seg煤n los te贸ricos de la automatizaci贸n, la rarefacci贸n del empleo, en particular del empleo cualificado y bien remunerado, ser铆a el efecto de un aumento espectacular de la productividad. En los pr贸ximos a帽os, se tratar铆a de prepararse para la extensi贸n del 鈥減aro tecnol贸gico鈥 que anunciar铆a un mundo sin trabajo.

Este discurso, todav铆a poco conocido por el lector franc茅s, no es nuevo en s铆 mismo. La historia del capitalismo es inseparable del desarrollo tecnol贸gico que permite ganancias de productividad a trav茅s del ahorro de mano de obra. Seg煤n Marx, el trabajo se subsume realmente en el capital s贸lo a partir del momento en que la acumulaci贸n de plusval铆a ya no pasa por la simple prolongaci贸n de la jornada laboral, sino por la reorganizaci贸n continua del proceso de producci贸n sobre nuevas bases tecnol贸gicas3 /. Cada nueva reestructuraci贸n importante despierta inquietudes ante la perspectiva de la sustituci贸n total e inminente del trabajo vivo por el trabajo muerto objetivado en las m谩quinas. En este sentido es un discurso c铆clico que acompa帽a a la historia del capitalismo desde sus inicios. Fuente de entusiasmo entre los patrones y preocupaci贸n entre los trabajadores, la imagen de la f谩brica sin obreros/as ha rondado el imaginario de las sociedades capitalistas al menos desde la introducci贸n en las f谩bricas brit谩nicas de las primeras m谩quinas de hilar autom谩ticas4 /.

Hasta ahora, sin embargo, las proyecciones de un mundo sin trabajo han resultado err贸neas: aunque ciertas tareas e incluso ciertas profesiones est谩n desapareciendo, y sectores enteros de la econom铆a est谩n alcanzando niveles de productividad espectaculares, nuevos sectores de actividad vienen a absorber el exceso de capital y mano de obra. Esto sucedi贸 primero con la agricultura, luego con la industria y el sector de servicios, que ahora representa casi el 74 % de la fuerza de trabajo en los pa铆ses de altos ingresos y el 52 % a escala mundial5 /.

Pero los autores de la ola m谩s reciente del discurso de la automatizaci贸n aseguran que esta vez todo es diferente. La creciente digitalizaci贸n de la econom铆a, el avance de la inteligencia artificial y la rob贸tica allanar铆an el camino para una aut茅ntica revoluci贸n tecnol贸gica, una 鈥渟egunda era de la m谩quina鈥6/, una 鈥渢ercera gran disrupci贸n鈥7 /. La especificidad de esta 煤ltima gran disrupci贸n es la posibilidad de automatizaci贸n total del trabajo. No solo las tareas manuales y cognitivas m谩s rutinarias, sino tambi茅n las operaciones y movimientos intelectuales altamente calificadas que requieren una orientaci贸n espont谩nea en un entorno impredecible ser铆an automatizables gracias al considerable aumento de los sistemas inform谩ticos y la mejora de los sistemas de retroalimentaci贸n. Las f谩bricas de Philips y Tesla, aplicando el enfoque de 鈥渇abricaci贸n en lo negro鈥 (lights-out manufacturing), ya lograr铆an el sue帽o de la f谩brica autom谩tica. Pero esta vez, ning煤n sector estar铆a all铆 para absorber la mano de obra liberada por la automatizaci贸n de la industria, ya que los propios servicios ahora ser铆an automatizables.

Este discurso no solo es defendido por los liberales tecnofuturistas y los empresarios de Silicon Valley, sino tambi茅n por una parte de la izquierda de inspiraci贸n marxista. Entre la avalancha de art铆culos y ensayos publicados en los 煤ltimos a帽os, cabe mencionar los muy influyentes Inventing the Future de Nick Srnicek y Alex Williams (2015), Postcapitalism de Paul Mason (2015), Four Futures de Peter Frase (2016) y Fully automated Luxure Communism de Aaron Bastani (2019)8 /. Si bien reconocen la naturaleza contradictoria de los desarrollos tecnol贸gicos actuales -mientras los medios de producci贸n sigan siendo propiedad de los capitalistas, la maquinaria se utiliza principalmente para reducir los costes de producci贸n mediante el despido de trabajadores/as-, creen que las tendencias del trabajo en el capitalismo contempor谩neo apuntan al camino a un mundo sin trabajo, o al menos a un mundo donde el trabajo necesario para la reproducci贸n social se habr谩 reducido hasta el punto de ocupar s贸lo un lugar marginal en la existencia social y personal.

As铆, la mayor铆a de estos autores subrayan que la competencia capitalista no es s贸lo el motor del desarrollo tecnol贸gico, sino tambi茅n un obst谩culo para la plena realizaci贸n de su potencial mediante la imposici贸n de patentes, la constituci贸n de monopolios y el recurso a mano de obra barata en el gasto de inversi贸n en maquinaria y equipo. En estas condiciones, el 煤nico proyecto progresista que puede ofrecer la izquierda es el de aceleraci贸n con miras a la automatizaci贸n total, proyecto ut贸pico reivindicado como tal9 /.

Pero, 驴se corresponde con la realidad el diagn贸stico de la situaci贸n econ贸mica actual elaborado por el discurso de la automatizaci贸n? Por un lado, ciertas innovaciones emblem谩ticas parecen demostrar que s铆 es t茅cnicamente posible la automatizaci贸n avanzada de buena parte de nuestras actividades productivas. Pero estos ejemplos son solo el 谩rbol que esconde el bosque, ya que la pretendida disrupci贸n se despliega en el contexto de un largo per铆odo de estancamiento econ贸mico.

El a帽o 2020 vio la publicaci贸n casi simult谩nea de los libros Smart Machines y Service Work de Jason E. Smith10 / (Les capitalistes r锚vent-ils de moutons 茅lectriques en esta traducci贸n) y Automation and the Future of Work de Aaron Benanav 11/que deconstruyen eficazmente el optimismo tecnol贸gico del discurso de la automatizaci贸n. Estos dos autores comparten un cierto n煤mero de tesis comunes. Ambos comienzan se帽alando que los datos sobre la evoluci贸n de las tasas de crecimiento, las tasas de productividad y las tasas de inversi贸n contradicen claramente la tesis del fin inminente del trabajo. De hecho, las tasas de crecimiento del PNB y de la productividad del trabajo en los pa铆ses del centro del sistema capitalista han ca铆do dr谩sticamente desde la d茅cada de 1970 y se han desacelerado a煤n m谩s desde la crisis de 2008. En los Estados Unidos, la tasa de inversi贸n privada en equipos, infraestructuras y software ha ca铆do desde el 5,2 % en la d茅cada de 1990 a solo el 0,5 % entre 2000 y 201112/.

Por lo tanto, si el discurso de la automatizaci贸n identifica correctamente el problema -no hay suficiente trabajo para todo el mundo-, se equivoca en cuanto a la causa de este fen贸meno. No es el crecimiento espectacular de la productividad del trabajo a trav茅s de la automatizaci贸n acelerada el responsable de ello, sino el estancamiento secular de la econom铆a capitalista, ya que la desaceleraci贸n de las tasas de crecimiento ha superado la desaceleraci贸n de las ganancias de productividad 13/. Benanav y Smith coinciden entonces en que esta depresi贸n econ贸mica, que se prolonga desde hace varias d茅cadas, se refleja menos en la tendencia al alza del 鈥渄esempleo tecnol贸gico鈥 que en la extensi贸n del subempleo y la creciente polarizaci贸n del mercado de trabajo: por un lado, se est谩 formando un peque帽o n煤cleo de trabajadores/as altamente calificados, que se benefician de altos salarios y protecci贸n social; en cambio, en el llamado sector servicios, est谩 aumentando el n煤mero de puestos de trabajo poco cualificados, mal pagados y precarios.

Finalmente, ven en el discurso contempor谩neo de la automatizaci贸n tanto una manifestaci贸n c铆clica de la ideolog铆a espont谩nea del capitalismo como un reflejo de la fascinaci贸n que ejerce sobre nosotros la irrupci贸n burs谩til de las empresas de la Big Tech, reforzada por la creciente importancia en nuestras vidas de las plataformas digitales y las redes sociales. Sin embargo, estos fen贸menos pertenecen respectivamente a las esferas de las finanzas y el consumo, teniendo poca influencia en el aumento de la productividad del trabajo.

Pero los l铆mites del argumento de Aaron Benanav consisten en que se detiene en la tesis del crecimiento desequilibrado entre el sector industrial y el sector de servicios como la 煤ltima palabra de su modelo explicativo. Siguiendo a Robert Brenner, considera que la causa central de la desaceleraci贸n del crecimiento proviene de la sobrecapacidad de producci贸n industrial14/. La competencia intercapitalista mundial conduce a la saturaci贸n de los mercados de bienes manufacturados, provocando la disminuci贸n de la rentabilidad en este sector y la reasignaci贸n de capital y mano de obra en el sector de servicios, estructuralmente m谩s intensivo en mano de obra. Parad贸jicamente, si el sector servicios no ha sustituido al sector industrial como motor del crecimiento es por la propia resistencia de los servicios a las tecnolog铆as ahorradoras de mano de obra. Lo que el discurso de la automatizaci贸n no ha logrado comprender es que, en el marco de la econom铆a capitalista, la destrucci贸n de puestos de trabajo por la automatizaci贸n puede, de hecho, ser mitigada por una mayor automatizaci贸n y por el aumento consiguiente del volumen de producci贸n15/.

Pero, 驴qu茅 es lo que hace que los servicios sean resistentes a la automatizaci贸n? Sabemos de servicios susceptibles de experimentar ganancias de productividad significativas, como la gran distribuci贸n o la comida r谩pida. 驴La noci贸n de servicio es realmente 煤til para comprender las disparidades entre diferentes sectores? Smith muestra, y este es uno de los puntos fuertes de su libro, que la noci贸n de servicio, que se vincula a la forma concreta del proceso de trabajo, oscurece m谩s cosas de las que puede explicar. Para comprender el ritmo y los efectos de la automatizaci贸n en el mundo del trabajo, es mucho m谩s importante ver c贸mo se distribuye la fuerza de trabajo entre las actividades que producen valor y las que no.

Smith identifica tres razones para el impacto insignificante de los avances tecnol贸gicos recientes en el aumento de la productividad media del trabajo. En primer lugar, hoy en d铆a la automatizaci贸n de determinadas actividades tropieza con obst谩culos de car谩cter t茅cnico: la mayor铆a de los procesos de trabajo que esperan ser automatizados requieren de conocimientos y capacidades corporales intuitivas como las tareas manuales de agarrar, doblar, etc. o de actividades socialmente mediatizadas y relacionales en los servicios personales. Sin embargo, son t茅cnicamente posibles mejoras sustanciales en esta 谩rea. En China, los robots desinfectantes, los robots de entrega y los robots de patrulla se han desplegado de forma masiva en los hospitales durante la epidemia de la COVID-19. Jap贸n, que se enfrenta a una poblaci贸n que envejece, est谩 en la vanguardia de las experimentaciones de los robots cuidadores16/.

Es cierto que otros obst谩culos pueden interferir con la difusi贸n efectiva de estas innovaciones. La automatizaci贸n de los servicios personales, que implican un fuerte aspecto interactivo y emocional, plantea problemas de orden jur铆dico y 茅tico, como acertadamente muestran los debates en torno a los robots sanitarios17/. Sin embargo, el capitalismo se ha mostrado hist贸ricamente capaz de superar las protestas morales en su contra. El ritmo de desarrollo y difusi贸n de las innovaciones tecnol贸gicas depende en gran medida de las ventajas econ贸micas que puedan representar para las empresas. En este sentido, el obst谩culo m谩s importante para el r谩pido aumento de la productividad en la esfera de los servicios es la abundancia de mano de obra barata, que hace que la inversi贸n en el desarrollo de sistemas autom谩ticos sea poco atractiva para el capital. La naturaleza pol铆ticamente desorganizada de la fuerza de trabajo en el sector de los servicios contribuye a mantener los salarios en un nivel particularmente bajo. Finalmente, de acuerdo con el tercer argumento que, a nuestro juicio, constituye el principal inter茅s del libro de Smith, los frenos a la automatizaci贸n generalizada del trabajo estar铆a ligados con la crisis de rentabilidad anclada en la expansi贸n durante d茅cadas del trabajo improductivo.

Para explicar la tendencia a la baja de la rentabilidad, Smith no se contenta con el modelo de crecimiento desequilibrado formulado por William Baumol18/. Este 煤ltimo basa su modelo en la distinci贸n entre un sector industrial tecnol贸gicamente 鈥減rogresivo鈥 y un sector de servicios tecnol贸gicamente 鈥渆stancado鈥. Seg煤n Baumol, el proceso de trabajo industrial se presta a ganancias significativas y continuas de productividad y econom铆as de escala, mientras que el de los servicios se resiste por sus caracter铆sticas intr铆nsecas. As铆, en la medida en que la creciente automatizaci贸n en el sector manufacturero es correlativa a la extensi贸n del sector servicios que absorbe el excedente de mano de obra, la tasa de crecimiento de la econom铆a en su conjunto est谩 sujeta a una tendencia a la baja, ya que el propio dinamismo del sector clave de la econom铆a est谩 siendo parad贸jicamente la causa del estancamiento secular, y con ello de la desaceleraci贸n del aumento medio de la productividad del trabajo.

Si Smith acepta la conclusi贸n de este an谩lisis en sus grandes l铆neas, el problema con la distinci贸n movilizada por Baumol y retomada por Benanav es que se basa en una definici贸n demasiado intuitiva de un servicio como una actividad que no produce ning煤n objeto separado tangible: el acto de producci贸n coincide con el acto de consumo. Seg煤n Smith, tal categor铆a carece de poder anal铆tico y explicativo. En primer lugar, cubre procesos de trabajo concretos demasiado heterog茅neos. En segundo lugar, difumina la distinci贸n entre servicios al consumidor y servicios destinados a las empresas. En tercer lugar, ciertas actividades que se califican como servicios son de hecho parcialmente automatizables, como la industria de la comida r谩pida o la distribuci贸n masiva. Por 煤ltimo, si bien no menos importante, oscurece la distinci贸n m谩s fundamental entre trabajo productivo e improductivo. S贸lo esta distinci贸n, que toma prestada de Marx, permite, seg煤n Smith, descifrar el misterio de la desaceleraci贸n de las ganancias de productividad y dar cuenta te贸ricamente de la paradoja se帽alada por Baumol.

Seg煤n Marx, la distinci贸n entre trabajo productivo y trabajo improductivo permite caracterizar la forma de explotaci贸n espec铆ficamente capitalista19/. Todo trabajo por definici贸n produce algo, un valor de uso cualquiera. Pero entre las actividades productivas en sentido amplio, s贸lo algunas participan del proceso de valorizaci贸n del capital. Desde este punto de vista, se considera improductivo todo trabajo que no reporte ning煤n beneficio al empresario capitalista, por ejemplo, el trabajo que realiza una empleada de hogar en la casa del empresario. El mismo trabajo realizado por un o una asalariado/a de una empresa de limpieza ser谩, en cambio, calificado como trabajo productivo. Por lo tanto, lo que define al trabajo como productivo no depende de las especificidades del proceso de trabajo concreto, sino de su contribuci贸n a la valorizaci贸n del capital que lo emplea.

Pero el cuadro se vuelve m谩s complicado cuando consideramos las cosas ya no desde el punto de vista de un capitalista individual, sino desde el punto de vista del circuito del capital en su conjunto. Hay obras que proporcionan ganancias a los capitales individuales mientras representan 鈥減eque帽os gastos鈥 desde el punto de vista del sistema. Marx clasifica en esta categor铆a todo el trabajo gastado en hacer circular el valor, en los sectores comercial y financiero. Aunque estas actividades son absolutamente esenciales para el funcionamiento del capitalismo, el valor en ellas solo cambia de forma y de manos. Por 煤ltimo, pueden ser considerados como improductivos los trabajadores del Estado y de los servicios p煤blicos, remunerados a cargo de los beneficios a trav茅s del sistema tributario.

Jason E. Smith busca movilizar estas categor铆as para dar cuenta del ritmo y los m茅todos de acumulaci贸n en el capitalismo contempor谩neo. Consciente del valor puramente te贸rico de la distinci贸n entre trabajo productivo e improductivo, que no es muy conveniente para describir procesos de trabajo concretos, el autor considera sin embargo que puede servir para actualizar y completar la teor铆a marxista de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia20/ y as铆 arrojar nueva luz sobre la actual crisis de rentabilidad y las perspectivas de automatizaci贸n del trabajo dentro de los l铆mites de las relaciones sociales existentes.

La introducci贸n de nuevas m谩quinas en el proceso de trabajo conduce a una disminuci贸n de la cantidad de trabajo vivo en proporci贸n al volumen de los medios de producci贸n que utiliza. Ahora bien, como explica Marx en el cap铆tulo XIII del Libro I de El Capital, las m谩quinas, que representan 鈥渢rabajo muerto鈥, no producen valor y, por lo tanto, tampoco plusval铆a. Una parte de su propio valor, que corresponde con el tiempo de trabajo socialmente necesario para fabricarlas, se transfiere simplemente al producto mediante trabajo vivo. Por lo tanto, la nueva tecnolog铆a puede dar al capitalista individual una ventaja temporal sobre sus competidores, pero a largo plazo y desde un punto de vista sist茅mico, el progreso general de la automatizaci贸n socava la base misma sobre la que descansa el proceso de acumulaci贸n de capital, a saber, la explotaci贸n de la fuerza de trabajo. Es este proceso el que se expresa bajo la forma de la ca铆da tendencial de la tasa de ganancia21/.

Un cierto n煤mero de contra tendencias permiten evitar la ca铆da de la tasa de ganancia, como el aumento del volumen de producci贸n o la intensificaci贸n del trabajo y la ca铆da de los salarios. Sin embargo, estas contra tendencias aumentan la necesidad de trabajadores/as improductivos: la disciplina de los y las trabajadores requiere un aumento del personal de supervisi贸n y gesti贸n; la expansi贸n de los mercados aumenta la importancia del sector de la log铆stica y la distribuci贸n; la intensificaci贸n de la competencia mundial crea nuevas necesidades en servicios legales, en marketing, etc. La raz贸n del estancamiento actual de la econom铆a capitalista radica pues precisamente en el dinamismo de su sector productivo, ya que es correlativo a la extensi贸n del sector improductivo que tambi茅n se beneficia de la entrada de mano de obra barata liberada por las ganancias de productividad logradas en el sector productivo. Esta sobreabundancia de mano de obra, a su vez, frena el progreso de la automatizaci贸n. En otras palabras, la econom铆a capitalista est谩 sujeta a una l贸gica de automatizaci贸n desigual y combinada: el desequilibrio en los ritmos de desarrollo y difusi贸n de las innovaciones tecnol贸gicas no se debe al azar, sino que muestra ser un rasgo estructural del capitalismo, la 鈥渓ey absoluta鈥 de su desarrollo.

El argumento central de Les capitalistes r锚vent-ils de moutons 茅lectriques? proporciona un enfoque marxista original a las transformaciones actuales del mundo del trabajo que disuelve la ilusi贸n tecno-determinista de una superaci贸n inmanente del capitalismo hacia un comunismo lujoso totalmente automatizado. Pero su inter茅s tambi茅n es pol铆tico en el sentido de que impl铆citamente se帽ala los l铆mites del pensamiento ut贸pico abiertamente reivindicado por los te贸ricos de la automatizaci贸n, centr谩ndose en cambio en las posibilidades reales encarnadas en las luchas sociales existentes.

En efecto, el discurso de la automatizaci贸n oscila constantemente entre un determinismo tecnol贸gico que ve en la automatizaci贸n del trabajo una necesidad de la historia y la afirmaci贸n voluntarista de una pol铆tica basada en la utop铆a de la sociedad post-trabajo. La dimensi贸n ut贸pica est谩 subordinada a la dimensi贸n determinista: el desarrollo de las fuerzas productivas, abandonado a s铆 mismo, va en la direcci贸n de la desaparici贸n del trabajo y s贸lo se puede ralentizar o acelerar este proceso fundamental, lineal e ineludible. Pero si, como muestra Peter Frase en Four Futures, este desarrollo abre potencialmente el camino a escenarios sociopol铆ticos variables, que van desde el comunismo de la abundancia hasta un capitalismo rentista en el que las desigualdades y jerarqu铆as sociales alcanzar铆an niveles colosales, es m谩s bien este 煤ltimo escenario el que los te贸ricos de la automatizaci贸n ven dibujarse en el marco de relaciones sociales existentes. La utop铆a interviene entonces como la otra cara de este pensamiento tecno-determinista: para evitar lo peor, debemos imaginar y promover en el debate p煤blico el ideal de una sociedad post-trabajo en la que cada persona pueda beneficiarse de las prodigiosas ganancias de productividad.

Concretamente, a煤n no existe una instituci贸n o sujeto pol铆tico capaz de sustentar el proyecto del post-trabajo. El movimiento obrero luchaba dentro y contra el capital, desde el punto de vista del trabajo, un punto de vista del que los te贸ricos de la automatizaci贸n querr铆an deshacerse. A fines del siglo pasado, el post-opera铆smo ya buscaba reemplazar la figura del obrero de la industria por la figura del 鈥渙brero social鈥 como sujeto antagonista del capital. Pero mientras que la propuesta post-opera铆sta consist铆a en extender la categor铆a del trabajo productivo a todas las actividades e interacciones sociales22/, el discurso contempor谩neo de la automatizaci贸n no busca ninguna figura de trabajador/a capaz de oponerse al capital.

Por el contrario, es fuera de la relaci贸n entre capital y trabajo donde debe buscarse el sujeto del cambio: Paul Mason invoca as铆 a 鈥渓os individuos conectados鈥 cuya 鈥渆ducaci贸n universal鈥 se basar铆a en el simple uso de un tel茅fono inteligente23/, mientras que Nick Srnicek y Alex Williams est谩n m谩s interesados 鈥嬧媏n las llamadas poblaciones supernumerarias, aquellas que se encuentran temporal o permanentemente privadas de empleo o asignadas a trabajos eventuales e informales24/. Pero cuando se trata de desarrollar una estrategia concreta, es hacia la promoci贸n de la renta b谩sica universal hacia donde estos autores se vuelcan un谩nimemente como herramienta central de la lucha pol铆tica.

Les capitalistes r锚vent-ils de moutons 茅lectriques? busca m谩s bien recordarnos que toda reflexi贸n pol铆tica debe partir de un paciente an谩lisis de las realidades. Sin embargo, bajo las condiciones del modo de producci贸n capitalista, el despliegue de la automatizaci贸n es un proceso intr铆nsecamente contradictorio y estructuralmente desigual. El trabajo no est谩 desapareciendo. 驴D贸nde entonces buscar el sujeto pol铆tico de la lucha anticapitalista?. Al igual que los te贸ricos de la automatizaci贸n, Smith considera que las formas de organizaci贸n propias del movimiento obrero del siglo XX ya no se adaptan a nuestro tiempo. Pero en lugar de medir su inadecuaci贸n a la luz de una utop铆a post-trabajo, el autor cuestiona la reciente recomposici贸n de la clase obrera y las posibilidades reales esbozadas por las luchas sociales.

Los partidos y los sindicatos tradicionales extra铆an su su fuerza de sus ra铆ces en las grandes concentraciones obreras y de la homogeneidad de los procesos de trabajo en las diferentes industrias. El trabajador (o m谩s bien la trabajadora) propio de la era del estancamiento trabaja en la distribuci贸n, la comida r谩pida, los servicios personales. Todo parece oponerle al trabajador industrial: este tipo de trabajo se realiza principalmente en lugares de trabajo dispersos y peque帽os; bas谩ndose a menudo en las capacidades y los saberes relacionales supuestamente innatos de las mujeres, est谩 condenado a permanecer mal pagado mientras se le niega ser reconocido como trabajo calificado; la heterogeneidad de los procesos de trabajo impide el desarrollo de modos comunes de organizaci贸n y acci贸n a gran escala. En fin, los empleos concernidos pertenecen a menudo a los sectores no productivos de la econom铆a y solo ofrecen pues escasas palancas de acci贸n para provocar un verdadero freno al proceso de acumulaci贸n.

驴Deber铆amos entonces resignarnos a la ausencia de perspectivas para la lucha de clases hoy? Las recientes huelgas de ense帽antes en los Estados Unidos y el movimiento de los chalecos amarillos en Francia demuestran, seg煤n Smith, que estos trabajadores/as ahora comienzan a darse cuenta de su poder colectivo, mientras experimentan las formas de lucha que mejor se corresponden con la posici贸n que ocupan en el circuito de la acumulaci贸n de capital. As铆, aunque los ense帽antes pertenecen al sector p煤blico 鈥渋mproductivo鈥, tienen un poder disruptivo por su papel en la divisi贸n social del trabajo: al negarse a tomar a cargo a los ni帽os, son capaces de provocar un cese en el trabajo en otros sectores. Los Chalecos Amarillos pueden proporcionar el modelo de un movimiento de trabajadores de los servicios que solo tienen pocas palancas de acci贸n sobre el proceso de acumulaci贸n, pero que han logrado poner en marcha formas de acci贸n eficaces fuera de sus lugares de trabajo.

Si la conclusi贸n del libro puede parecer un poco decepcionante desde el punto de vista estrat茅gico, se puede, sin embargo, sacar la idea de que las luchas concretas nos ense帽an m谩s que las utop铆as construidas en los laboratorios de los intelectuales. Y aunque hoy ya no existe un modelo universal para la lucha de clases, se puede confiar en la creatividad pol铆tica de la clase trabajadora.

13/12/2021

https://www.contretemps.eu/capitalisme-technologie-travail-exploitation-jason-smith/

Traducci贸n: viento sur

Notas

1/ Carl Benedikt Frey et Michael A. Osborne, The Future of Employment: How Susceptible Are Jobs to Computerisation?, Oxford Martin School, September 2013.

2/ Ver por ejemplo Erik Brynjolfsson et Andrew McAfee, The Second Machine Age: Work, Progress, and Prosperity in a Time of Brilliant Machines, New York and London, W.W. Northon, 2014; Martin Ford, Rise of the Robots: Technology and the Threat of a Jobless Future, New York, Basic Books, 2015; Andrew Yang, The War on Normal People: The Truth about America鈥檚 Disappearing Jobs and Why Universal Basic Income is Our Future, New York, Hachette Books, 2018.

3/ Marx, Le Chapitre VI. Manuscrits de 1863-1867 鈥 Le Capital, livre I, trad. G. Cornillet, GEME, Paris, 脡ditions Sociales, 2010, p. 186-209; Karl Marx, El Capital, Libro Primero, cap铆tulos XI a XIII, Madrid-Buenos Aires, E.D.A.F, Grandes Libros, 1967.

4/ Ver por ejemplo Charles Babbage, On The Economy of Machinery and Manufactures (1832), New York, Kelley, 1963; John Adolphus Etzler, The Paradise within the Reach of all Men, Without Labour, by Powers of Nature and Machinery (1833), Farmington Hills, Thompson Gale, 2005; Andrew Ure, The Philosophy of Manufactures (1835), London, Cass, 1967.

5/ Informe de la Organizaci贸n Internacional del Trabajo, Key Indicators of The Labour Market, 9 th ed., Geneva, 2016.

6/ Erik Brynjolfsson et Andrew McAfee, The Second Machine Age, op. cit., asocian la 鈥減rimera edad de la m谩quina鈥 con la revoluci贸n industrial del siglo XIX que permiti贸 reducir el trabajo manual y la 鈥渟egunda edad de la m谩quina鈥 con la difusi贸n de las tecnolog铆as num茅ricas que llevan a cabo tareas cognitivas.

7/ Aaron Bastani, Fully Automated Luxury Communism, London and New York, Verso, 2019. Para Bastani la primera gran disrupci贸n corresponde a la invenci贸n de la agricultura, la segunda a la revoluci贸n industrial y la tercera al conjunto de las innovaciones tecnol贸gicas que permiten imaginar hoy la automatizaci贸n completa del trabajo.

8/ Nick Srnicek et Alex Williams, Inventing the Future. Postcapitalism and a World Without Work, London and New York, Verso, 2015; Paul Mason, Postcapitalism. A Guide to Our Future, London, Allen Lane, Penguin Books, 2015; Peter Frase, Four Futures, London and New York, Verso, 2016; Aaron Bastani, Fully Automated Luxury Communism, op. cit.

9/ Nick Srnicek et Alex Williams, 鈥# Accelerate. Manifeste pour une politique acc茅l茅rationniste鈥, trad. Y.Citton dans Laurent de Sutter (dir.), Acc茅l茅ration !, Paris, PUF, 2016, p. 27-47.

10/ Jason E. Smith, Smart Machines and Service Work. Automation in an Age of Stagnation, London, Reaktion Books, 2020.

11/ Aaron Benanan, Automation and the Future of Work, London and New York, Verso, 2020. Ver igualmente la recensi贸n de este libro por Juan Sebastian Carbonell, 鈥淟e travail a-t-il un avenir ?鈥, https://legrandcontinent.eu/fr/2020/11/08/le-travail-a-t-il-un-avenir/

12/ Luke A. Steward and Robert D. Atkinson, 鈥淭he Great Stagnation: The Decline in Capital Investment Is the Real Threat to U.S. Economic Growth鈥, Information Technology and Innovation Foundation, October 2013.

13/ Comparando la situaci贸n actual con la de la post-guerra, Benanav muestra que el pleno empleo coexist铆a con un aumento significativo de las ganancias de productividad gracias a las tasas a煤n m谩s elevadas de crecimiento de la producci贸n. Entre 1950 y 1973, en Francia, la productividad del trabajo creci贸 a un ritmo del 5,2% anual, mientras que la tasa de crecimiento se elev贸 al 5,9% anual; en el mismo per铆odo el empleo creci贸 al ritmo del 0,7% anual. Si en la actualidad hay carencia de empleo ello se debe a que se ha invertido la relaci贸n entre productividad y crecimiento: la desaceleraci贸n de los aumentos de productividad ha sido significativa, pero la del crecimiento lo ha sido m谩s a煤n, cayendo al 2,7 % y 0,9 % respectivamente. Ver Aaron Benanav, Automation and the Future of Work, op. cit., chap. 2.

14/ Robert Brenner, The Economics of Global Turbulence, London and New York, Verso, 2016.

15/ Aaron Benanav se帽ala por ejemplo que los pa铆ses con un elevado n煤mero de robots industriales, como Jap贸n y Alemania, han estado tambi茅n entre los pa铆ses que han resistido mejor a la desindustrializaci贸n.

16/ Serge Tisseron, 鈥淟鈥檃rriv茅e des robots soignants, et la fin de l鈥檋umanit茅鈥, Lib茅ration, 15 avril 2021.

17/ Ver Serge Tisseron et Fr茅d茅ric Tordo (dir.), Robots, de nouveaux partenaires de soins psychiques, Toulouse, 脡r猫s, 2018.

18/ William J. Baumol, 芦Macroeconomics of Unbalanced Growth: Anatomy of the Urban Crises禄, American Economic Review, vol. 57, N 掳 3, June 1967.

19/ Sobre esta distinci贸n en Marx, v茅ase Karl Marx, Le Chapitre VI. Manuscrits de 1863-1867 鈥 Le Capital, livre I, op. cit., p. 210-227.Para las muy esclarecedoras precisiones en relaci贸n con el trabajo productivo e improductivo en Marx y en el marxismo, v茅ase Christophe Darmangeat, Le profit d茅chiffr茅. Trois essais d鈥櫭ヽonomie marxiste, Paris, La ville qui br没le, 2016.

20/ Ver la lectura cruzada de Benanav y Smith por Jason Read que pone el acento en la actualizaci贸n de la ley tendencial de la baja de la tasa de ganancia: Jason Read, 鈥淲aiting for The Robots: Benanav and Smith on the Illusions of Automation and Realities of Exploitation 鈥, http://www.unemployednegativity.com/2020/12/waiting-for-robots-benanav-and-smith-on.html

21/ Karl Marx, El Capital, Libro Primero, cap铆tulos XI a XIII, ob. cit., cap铆tulo XXIII; K. Marx, El Capital, Libro III, Madrid-Buenos Aires, E.D.A.F, Grandes Libros, Tomo II, 1967, cap铆tulo XIII.

22/ Ver Carlo Vercellone, 鈥淔rom the Mass-Worker To Cognitive Labour: Historical and Theoretical Considerations鈥 in Marcel Van der Linden, Karl-Heinz Roth et Max Henninger (dir.), Beyond Marx. Theorising the Global Labour Relations of the Twenty-First Century, Chicago, Haymarket, 2014.

23/ Paul Mason, Postcapitalism, op. cit., p. 115.

24/ Nick Srnicek et Alex Williams, Inventing the Future, op. cit., p. chap. 5. et 8.

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Fuente: Vientosur.info