June 10, 2021
De parte de SAS Madrid
157 puntos de vista


Cientos de menores permanecen en Ceuta, en recursos hacinados o en la calle, angustiados ante su eventual expulsi贸n del pa铆s.

Hacinados en naves no acondicionadas o en la calle, evitando el contacto con las autoridades por temor a que les devuelvan a Marruecos. As铆 es como se encuentran cientos de menores en la ciudad de Ceuta seg煤n denuncian las organizaciones MAAKUM, ELIN y No Name Kitchen en un informe publicado el d铆a 8 de junio. La gran mayor铆a de estos ni帽os y ni帽as llegaron los d铆as 17 y 18 de mayo, sum谩ndose a cientos de menores que ya resid铆an en una ciudad, que, seg煤n relatan las entidades autoras del informe, recibe a la infancia sin habilitar los recursos necesarios para su protecci贸n.

Con el respaldo de PRODEIN, Asociaci贸n Pro Derechos Humanos de Andaluc铆a, Solidary Wheels, ExMenas Madrid, Boxeo Social Combativo y Hood Warriors, las entidades que firman el documento 鈥淚nforme sobre las vulneraciones de derechos de los ni帽os, ni帽as, adolescentes y j贸venes migrantes en Ceuta鈥 han querido as铆 hacer p煤blica la situaci贸n en la que se encuentran los menores que llegaron a nado y en peque帽as embarcaciones a las playas de Tarajal y Benz煤, un episodio que, lamentan, es producto del enfrentamiento diplom谩tico entre dos estados, y del que las ni帽as y ni帽os est谩n siendo las principales v铆ctimas. Mientras muchos habr铆an sido devueltos de manera ilegal, el monarca marroqu铆 ordenaba a principios de junio su retorno, a煤n sin su consentimiento.

Desde las organizaciones recuerdan que si los menores manifiestan el deseo de volver al pa铆s ya hay v铆as establecidas para hacerlo y se帽alan c贸mo se trata de un procedimiento que se ha puesto en pr谩ctica pocas veces dado que la inmensa mayor铆a de los menores desea continuar su ruta. Para ellos sin embargo, constatan: 鈥淣o se han habilitado recursos espec铆ficos para esta situaci贸n de emergencia, a pesar de haber espacio disponibles para ello, que est谩n inutilizados鈥. No solo espacios, los firmantes aseguran que tampoco faltan ni los recursos ni las organizaciones preparadas para este acompa帽amiento, y sin embargo no se est谩n contando con ellas. El informe subraya el contraste entre la no adjudicaci贸n de medios para mejorar la protecci贸n de los menores 鈥攓ue seg煤n la polic铆a nacional ser铆an unos 920, contando a los que han sido registrados en los recursos鈥 y lo que consideran una innecesaria movilizaci贸n del ej茅rcito, con m谩s de mil efectivos de reserva en la ciudad. 

Los autores del documento plantean que los recursos para menores ya eran insuficientes desde antes de la crisis, cuando solo exist铆a el centro de realojo 鈥淟a Esperanza鈥, ya muy criticado por estar infradotado de personal,  carecer de espacio suficiente o someter a sus internos a laberintos burocr谩ticos. Ante los l铆mites de la Esperanza emerge Piniers, en el que se concentraban ni帽os de poca edad, centro que cerr贸 en abril de este a帽o y que ahora ha vuelto a abrir para dar cabida a algunos de los menores que han cruzado recientemente las fronteras. Sin embargo 鈥渃on la entrada de m谩s ni帽os y ni帽as, sigue sin haber espacio y condiciones dignas para albergar a los y las menores鈥. Tambi茅n disponen del Polideportivo habilitado de Santa Amelia, que alberga a unos 200 ni帽os.

El recurso de emergencia que se ha dispuesto para los menores son tres naves que en ning煤n caso reunen los requisitos para albergarles y menos en plena pandemia. Estas construciones di谩fanas en el pol铆gono de Tarajal, cercanas a accesos no concurridos de la frontera, 鈥攗bicaci贸n que facilita las devoluciones ilegales, seg煤n alertan en el informe鈥 no est谩n acondicionadas de nunca forma, seg煤n han descrito los propios menores a las y los voluntarios de las organizaciones. Ba帽os insuficientes y en malas condiciones, escasas duchas sin agua caliente, comida insuficiente, y hacinamiento, para unos 500 menores distribuidos entre una nave destinada a positivos en covid, negativos y contactos estrechos, como 煤nica forma de prevenci贸n ante eventuales contagios. Un espacio que por un lado ayuda a que se repitan escenas de violencia en total opacidad, y por otro propicia la conflictividad entre los propios menores, denuncian.

Las organizaciones advierten que la fundaci贸n Samu gestiona estos espacios 鈥攃on seguridad de la empresa Eulen鈥, de forma poco tansparente y cerrada a la cooperaci贸n con entidades como las que firman el informe, con experiencia en terreno y v铆nculos con las y los menores. Menores que narran c贸mo no han podido acceder a ropa limpia dede que llegaron, o se les retiene dentro de las naves sin ninguna actividad en un espacio sin luz ni ventilaci贸n. 鈥淓l espacio designado para albergar a los menores no es un lugar ni digno ni adecuado. Es un empobrecimiento total y absoluto de la protecci贸n de los mismos que resulta en hacinamiento, insalubridad y mala praxis. Los menores siguen expuestos a una alta vulnerabilidad y riesgo鈥, afirman. 

Pese a su situaci贸n insalubre, la incertidumbre que afecta a los menores ah铆 alojados, y la creciente tensi贸n al ubicarse en un espacio de estas caracter铆sticas, las naves son el 煤nico modo que tienen los menores para que se les registre en el Sistema de Protecci贸n y Atenci贸n a la Infancia. 

La confluencia de todas estas circunstancias constituye, como denuncian las organizaciones, en una violaci贸n de los derechos de la infancia, vulnerando el principio de inter茅s superior del menor. Lejos de revertir este escenario, 20 d铆as despu茅s de la llegada de cientos de  menores, la situaci贸n se ha enquistado, con muchos ni帽os y ni帽as que ni siquiera tienen d贸nde pernoctar.  鈥淣inguna organizaci贸n internacional ni ning煤n equipo profesionalizado institucional ha trabajado con los ni帽os y ni帽as que duermen en la calle. Son centenares, est谩n solos y solas y no est谩n recibiendo ning煤n apoyo organizado m谩s que el de la sociedad civil 鈥揷ada vez m谩s organizada鈥 y las entidades redactoras de este informe, conformadas al 100% por personas voluntarias y con equipos muy reducidos鈥 exponen.

Alertan de que si bien colectivos vecinales, asociaciones y personas individuales est谩n haci茅ndose cargo en muchos casos de estos ni帽os, incluyendo familias que conocen a sus parientes y deciden apoyarles, el hecho de no mantener registro de los ni帽os que se hallan en la ciudad puede favorecer nuevas vulneraciones de sus derechos. Adem谩s, que se escondan de las autoridades por temor a ser devueltos no ayuda a su efectiva protecci贸n: 鈥渢enemos la certeza de que tras las entradas a partir del 17 de mayo un gran n煤mero de menores de edad fueron devueltos de forma irregular, muchos y muchas en contra de su voluntad y de cualquier tratado internacional鈥, constatan las organizaciones.

El miedo a la expulsi贸n y las malas condiciones de los recursos empujan a muchos menores a permanecer en la calle, 鈥渟iendo muchas veces la calle y la intemperie un espacio que se lee como m谩s seguro鈥. No obstante recuerdan que 鈥渓a situaci贸n de calle de muchos y muchas de las menores conlleva una total desprotecci贸n y abandono de la infancia migrante鈥 particularmente en las situaciones m谩s vulnerables, cuando se trata de 鈥渕enores muy peque帽os 鈥揳lrededor de 10 a帽os鈥, ni帽as y posibles solicitantes de Protecci贸n Internacional鈥.

El informe reporta c贸mo en muchos casos son familias las que se organizan para apoyar a esta infancia, d谩ndoles alimento, vestido o incluso aloj谩ndoles. Si bien realzan la naturaleza positiva de este tipo de solidaridad en cuanto que suponen un alivio imprescindible para la infancia tambi茅n alertan: 鈥淓ste tipo de acogidas improvisadas y de emergencia quedan fuera de los m谩rgenes legales establecidos, lo que dificulta que se puedan establecer mecanismos y protocolos eficaces en materia de protecci贸n y acogida鈥.

Las organizaciones denuncian el marco de desinformaci贸n ante el que se encuentran las personas migrantes, cuando la informaci贸n no est谩 clara, ni se encuentra en la lengua de quienes migran, no se facilita informaci贸n sobre los recursos de la ciudad, ni se explica a los menores que ingresan en los recursos qu茅 les espera. 

Se帽alan asimismo, entre las vulneraciones a los derechos de los menores, la falta continua de intimidad, los 鈥渁busos por parte de la autoridad, redadas policiales de 鈥榙esalojo鈥 a grupos en los que tambi茅n se encuentran menores, destrucci贸n de los lugares precarios de pernocta y pertenencias de estas personas, persecuci贸n en la v铆a p煤blica y otros abusos de poder injustificados y violentos鈥. Todo esto, afirman, genera miedo a denunciar, temor a que no se les escuche y sean devueltos a Marruecos. 

Para las organizaciones la respuesta estatal peca de entender lo que es una crisis humanitaria como una crisis pol铆tica: 鈥淚ndependientemente del origen de las entradas de los d铆as a partir del 17 de mayo, las principales perjudicadas son las personas en tr谩nsito, por lo que el foco debe centrarse en una respuesta humanitaria y social y no solo diplom谩tica, pol铆tica y/o militar鈥, aseveran.

Una crisis humanitaria que erosiona la salud de las personas por falta de cuidados, higiene o acceso a la sanidad, y que acarrea tambi茅n un deterioro de la salud mental alarmante. Todo esto en un contexto de hostilidad hacia los y las menores, 鈥渟e han registrado incidentes graves de violencia y ataques xen贸fobos y racistas (..) Adem谩s, los discursos racistas, de odio y rechazo en redes sociales y foros online son cada vez m谩s frecuentes鈥, alertan. 

Frente a este marco de vulneraci贸n de derechos las organizaciones proponen 鈥渃ontar con equipos de trabajo multidisciplinares que trabajen de forma urgente con educadores/as de calle que informen, deriven y acompa帽en a estos menores鈥. Todo ello para poder abordar las 鈥渟ituaciones de desvinculaci贸n social en las que se encuentren los chicos y chicas fuera del sistema de protecci贸n y proponer medidas de informaci贸n, atenci贸n y acompa帽amiento鈥. Tambi茅n para escucharles y facilitarles un retorno seguro en el caso de que ese sea su deseo, o la permanencia en Espa帽a dentro del Sistema de Protecci贸n, algo que debe de ser complementado, apuntan, con la reubicaci贸n en la pen铆nsula.

Proponen tambi茅n proporcionar herramientas para que los menores pueden denunciar abusos contra ellos, provengan de quien provengan, as铆 como observadores internacionales que en la calle o en los propios recursos velen por el inter茅s superior de los menores. Asimismo, exigen que se habiliten otros modos de acceso al sistema de protecci贸n que no pasen por las naves del Tarajal, un espacio que, consideran, debe de ser cerrado y descartado en favor de otros espacios m谩s adecuados. 

Tambi茅n plantean la necesidad de evitar el tiempo muerto y la inactividad en los recursos, fuente de ansiedad y causa de conflictos. Al tiempo, sugieren que se facilite la acogida por parte de las familias que as铆 lo deseen, siguiendo los procedimientos legales. Consideran fundamental, para la infancia que est茅 en los recursos o en la calle, que se facilite el contacto de los menores con sus familias. Por 煤ltimo apuntan a la 鈥淐reaci贸n de una red de acogida estructurada de menores y j贸venes entre los pa铆ses miembros de la Uni贸n Europea, teniendo en cuenta los intereses de los ni帽os y ni帽as y sus posibles n煤cleos familiares fuera de Espa帽a鈥.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com 09/06/2021.




Fuente: Sasmadrid.org