August 1, 2022
De parte de El Miliciano
46 puntos de vista


Pero no una revoluci贸n cualquiera. Libres de pensamiento limitado, comentar, por si hay escuchas que no conocen, no saben, no imaginaron nunca, no dejaron las rutinas, o no salieron todav铆a de las cavernas. Aunque los experimentos en pol铆tica significan revoluciones. Pero no espantarse, porque de la revoluci贸n libertaria se puede acreditar que, aunque salgamos de las cavernas, el mundo, la sociedad y la circunstancia certificar铆a encontrarnos con la Libertad, la plena condici贸n de la fraternidad y, sobre todo, la 煤nica forma de encontrarnos y conocer la Felicidad social, porque 茅sta existe. 隆No ha lugar a dudas! Pero 驴c贸mo poner el cascabel al gato! 驴Siendo Gato del Estado? Fuera del Estado s贸lo est谩n los anarquistas. Y el Anarquismo no debe quedar triste ante las estructuras en las que se vienen parapetando las hordas del Capitalismo, que no son pocas. El Estado no ser铆a posible sin lacayos, porque 茅stos viven asalariados, con la bendici贸n del poderoso criterio del legado que los mantiene, con pagos y premios, siempre para mantener fidelidad a los poderosos del Capitalismo: El Estado.
隆Naturalmente! El Anarquismo, libre siempre de prejuicios, no puede, no debe servir nunca al Estado. Se considera que servir al Estado es tanto igual que estar condicionados a su credo; o lo que es m谩s propio, seguir la orden que dictamina lo legislado para conseguir que las jerarqu铆as cumplan lo pactado con el Estado capitalista. La claridad de la cr铆tica al Estado siempre ser谩, con la seriedad, tanto igual que las diferencias que hay entre Ateos y Creyentes. Llegando as铆 a despejar toda duda desde el momento en que el Anarquismo y el Estado, siendo antag贸nicos, no queda espacio para compatibilizar pactos acordados. El Estado se sostiene con la fuerza del poder, cuando 茅ste es creado para dominar, pues pone alto precio a su pol铆tica. El Anarquismo sostiene que su fuerza es la verdadera dial茅ctica, conducta razonada, desde la que 鈥渟贸lo la verdad鈥 debe consentir no perder los valores civilizados: Esos que nunca limitan, que jam谩s compran voluntades porque se valen del libre pensamiento para caminar por la sociedad, a la que siempre nos debemos con escrupulosidad.
El Anarquismo nunca evade las costumbres, los derechos, el deber que se corresponde con las premisas m谩s exigentes, porque los argumentos -silogismos- fueron despejados de toda duda, en el siglo XIX, por P. J. Proudhon, el m谩s concluyente para el Libre Pensamiento de todos los tiempos, seguidor del gran futuro para la Sociedad en Acracia: Sin Estado, Libertaria, Autogestionada, sin jerarqu铆as, sin posible tendencia o entretenimiento belicista, rechazando costumbres involucionistas para favorecer la industria armament铆stica. Es la obligada perorata sobre que el Estado es incompatible con los amores sociales que entra帽a el Anarquismo. Gritar 隆Fuera el Estado! 隆Fuera los Dioses! 隆Fuera el Acoso social que decreta situaciones inhumanas! 隆Fuera los que sostienen la miserable condici贸n de los que sufren el l谩tigo del Hambre! 隆Fuera los enredos pol铆ticos, desde donde se conoce el sufrimiento ocasionado por leyes de Estado! Fuera, Fuera, tanto como media entre Ricos y Pobres鈥 Es necesario Gritar, porque es el 煤nico recurso que queda, una vez que el Capitalismo destruye la vida, en parte, sin valorar la 茅tica social. El Estado suele destruir sociedades por estar mal gobernadas. 隆Por eso hay que restar importancia a las pol铆ticas de Estado! El Estado es un monstruo sin rostro, sin talento, sin orgullo, sin humanismo verdadero, porque es verdad que gobernar desde la tiran铆a, desde autoritarismos y desde leyes capitalistas no es, no debe ser, que la sociedad est茅 programada con estilos centralistas y fueros inmerecidos, menos todav铆a si est谩n bendecidos por la m铆stica de la devota piedad.
Pudo ser que la Sociedad tuviese otro clima humano m谩s servible, pero no, no es as铆, porque todav铆a reina entre las costumbres burguesas, por supuesto ellas muy capitalistas, saber distorsionar los placeres necesarios, transmitiendo energ铆a aterradora, pero con la duda de si son capaces de orientar el conjunto de emociones y 谩nimo, aunque s贸lo sea por la gracia de la simpat铆a ensombrecida. La burgues铆a finge siempre 鈥渟er superior鈥欌, no se sabe de qu茅 va esa superioridad, pero consiguen disfrazarse de bufones, porque as铆 lo exige la firme intenci贸n caprichosa del Capitalismo m谩s despiadado.
As铆 que la Revoluci贸n, siendo libertaria, viene a conformar, que, si anulamos en toda conducta personal, el aplauso a las pol铆ticas de Estado, a los dioses religiosos, a las miserias capitalistas, a cuantos derechos ausentes en la sociedad; bien cierto es que La Revoluci贸n reconquista la mejor salud mental en la conducta ciudadana, quedando el pensamiento liberado para disfrutar la Felicidad. Pero t茅ngase en cuenta que, para llegar a ese nivel de satisfacci贸n social, son necesarias las pr谩cticas de luchas, sin m谩s precio que impedir el intrusismo, toda gesti贸n burguesa y cualquiera que sea la influencia de 鈥渓os dioses鈥, puesto que nunca exponen en el juego m铆stico la responsable honestidad.
La Revoluci贸n es para los anarquistas lo que se entiende no como conquista del Estado, sino como supresi贸n del mismo. Aunque produce sensaci贸n de imposible, no obstante, 隆ya est谩 bien! Pues sucede el mismo efecto que en lo de creer o no en algo superior al ser humano. No siendo cierto que se pueda probar lo superior al g茅nero humano, mientras que 鈥渆l mismo Ser Humano鈥 sepa inventar todo ese ardid maniobrero, que tanto reza toda costumbre burguesa. Es por ello que la Revoluci贸n debe ser sin criterios burgueses. 隆Nunca con escenas m铆sticas desde donde poder confundir la verdad y la raz贸n humana, sin los juegos de azar!
La otra realidad, cuando se disfrute la nueva Sociedad, ser谩 para vivir alejados de todo simbolismo. La Libertad ser谩 sin exigir a nadie luchar por ella: 隆Puesto que ya es un hecho respetado, con todo lo que implica su disfrute! As铆 que los valores de la Revoluci贸n Social vuelven a gestionar su propia Naturaleza social, que el Ser Humano desea y busca, para que las pol铆ticas divinas del robot Estado no sigan gestionando la suerte civilizada. El criterio de Estado no es m谩s que el poder del Capital. El criterio de la Revoluci贸n Social termina con el teatro de los bufones, porque 茅stos, vigilantes ante los intereses materiales, pretenden vivir usurpando el derecho de las libertades que pertenecen por igual a todos.
La Sociedad de la Revoluci贸n Social prioriza los siguientes enunciados: la Autogesti贸n, el Federalismo, la Escuela Moderna, el Pacifismo sin Violencia. Entre otros, ah铆 est谩n los pensadores anarquistas: Godwin, Max Stirner, Pierre Joseph Proudhon, Miguel Bakunin, Pedro Kropotkin, Enrique Malatesta, E. Reclus.
Floreal Rodr铆guez de la Paz
Revista “Orto”, 205



Fuente: Elmilicianocnt-aitchiclana.blogspot.com