July 12, 2021
De parte de La Haine
253 puntos de vista


El asesinato sin aclarar de Jovenel Mo茂se, que gobernaba a fuerza de masacres con el apoyo de la OEA y Washington, aviva las inquietudes imperiales

En la calle, los paramilitares y la movilizaci贸n popular se disputan el futuro.

En la madrugada del mi茅rcoles 7, un comando paramilitar ingres贸 a la casa del presidente de Hait铆, Jovenel Mo茂se, en Puerto Pr铆ncipe, y lo asesin贸 a tiros. Su esposa fue herida de gravedad. El primer ministro Claude Joseph, que estaba en la puerta de salida del gobierno (Mo茂se le hab铆a nombrado un reemplazante el lunes), decret贸 el estado de emergencia y sac贸 las Fuerzas Armadas a la calle. No hab铆an comenzado todav铆a las investigaciones cuando empezaron a circular versiones de que los atacantes hablaban espa帽ol y hubo quienes apuntaron que se trataba de venezolanos (obviamente 芦chavistas禄) y colombianos (obviamente 芦de las ex-FARC [Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia]禄).

En la ma帽ana del mismo mi茅rcoles, el presidente de Colombia, Iv谩n Duque, pidi贸 la intervenci贸n de la Organizaci贸n de los Estados Americanos (OEA), cuyo Consejo Permanente fue convocado en la noche. Es un magnicidio intolerable, dijo. En algunos pa铆ses de Europa y en EEUU se empez贸 a barajar la posibilidad de volver a enviar tropas a Hait铆 con lo que se recrear铆a la Misi贸n de Estabilizaci贸n de las Naciones Unidas en Hait铆 (Minustah), que se mantuvo entre 2004 y 2017. En las declaraciones de algunos gobernantes, el homenaje a Mo茂se trascendi贸 el recuerdo a una v铆ctima de asesinato: hubo quienes elogiaron su gesti贸n. Hait铆 pa铆s ingobernable, Hait铆 pa铆s menor de edad que no puede manejarse solo sin un padre que lo tutele: los lugares comunes de todos estos a帽os para justificar la militarizaci贸n, la sucesi贸n de gobiernos corruptos, el hambre y la miseria como males 芦naturales禄 de una sociedad 芦atrasada禄, la presencia imperial -m谩s o menos abierta, m谩s o menos solapada, seg煤n convenga- volvieron a saltar a la palestra. Ya tantas veces se los ha escuchado.

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Tal vez no se sepa en a帽os, tal vez no se sepa nunca c贸mo fue realmente que muri贸 Mo茂se, dijo el mi茅rcoles a la cadena Telesur Danny Shaw, un activista estadounidense que lleva varios meses residiendo en Puerto Pr铆ncipe. Ten铆a tantos y tantos enemigos el gobernante asesinado que los tiros pueden haber llegado casi que desde cualquier lado. Menos del campo popular. Porque si hay sectores a los que nada les conviene un escenario como el que previsiblemente se estar铆a armando, con un posible regreso de la Minustah o una misi贸n de intervenci贸n equivalente, ahora o en alg煤n tiempo, es a quienes quieren cambiar realmente las cosas. No hay luto en las calles, porque Mo茂se era responsable directo e indirecto de decenas de asesinatos, de unas 12 masacres colectivas en barrios populares en los 煤ltimos cuatro a帽os, porque era c贸mplice de lo m谩s rancio de la rancia oligarqu铆a haitiana y de las pandillas, que crecen como hongos (v茅ase 芦Estado mafioso禄, Brecha, 26-II-21), porque gobernaba como un dictador; pero tampoco hay alegr铆a, porque su ca铆da, en estas condiciones, est谩 muy lejos de significar la ca铆da del sistema del que era parte. Ojal谩 hubiera un Wikileaks que echara luz sobre c贸mo se tram贸 esta ejecuci贸n, dijo Shaw, y record贸 que no son raros los casos de dictadores que se vuelven inc贸modos por impresentables, como sucedi贸 hace 60 a帽os en la vecina Rep煤blica Dominicana con Rafael Trujillo, asesinado porque conven铆a m谩s un liberal que una bestia parda. Y est谩n las pandillas, y est谩 el narcotr谩fico…

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Un d铆a antes del asesinato de Mo茂se, Brecha entrevist贸 a Henry Boisrolin, coordinador del Comit茅 Hait铆 Democr谩tico, instalado hace a帽os en Argentina. La idea era conversar sobre lo que estaba sucediendo en su pa铆s, tan silenciado, tan acallado, tan poco presente en los medios, tan miserabilizado. Hab铆a habido una cadena de asesinatos, una m谩s:19 personas ejecutadas a balazos en plena calle en la noche del 29 al 30 de junio, entre ellas, el periodista Diego Charles y la militante feminista Antoinette Duclaire; llamaba la atenci贸n que fuera la en茅sima masacre de dirigentes sociales en muy poco tiempo y que apenas trascendiera; se hablaba de la acci贸n abierta de bandas armadas unificadas en un comando dirigido por un expolic铆a que se presentaba como 芦revolucionario禄, que controlaban barrios enteros de Puerto Pr铆ncipe, extorsionaban a pobres y ricos y provocaban desplazamientos de poblaci贸n: 驴qu茅 era eso?; el lunes 5, Mo茂se nombraba a un nuevo primer ministro, el octavo desde que asumi贸 la presidencia, en 2017, un pol铆tico vinculado a la oposici贸n liberal, lo que daba la idea del grado de decadencia del gobierno; las noticias apenas registraban las manifestaciones callejeras, algunas muy grandes, que se estaban produciendo d铆a tras d铆a desde hac铆a varios meses… Mucho tema. Boisrolin comenz贸 poni茅ndolos en contexto.

芦Hay que contextualizar para no perderse entre tanto asesinato, tanto hecho delictivo, tambi茅n tanta miseria, porque cuando se habla de Hait铆 es para hablar de eso y se pierde el hilo禄, dijo. Y cont贸 que la crisis que vive Hait铆 es una crisis ininterrumpida, una pel铆cula en c谩mara lenta del 芦derrumbe del sistema de dominaci贸n禄, un sistema que empez贸 a funcionar a partir de la primera ocupaci贸n militar estadounidense, en 1915. Desde entonces, el pa铆s se fue convirtiendo en una perfecta neocolonia y en el m谩s empobrecido de las Am茅ricas. Hoy se est谩 en una fase de descomposici贸n de ese sistema y quienes gobiernan quieren reformularlo, con otro tipo de ordenamiento jur铆dico y pol铆tico, para dar mayor poder al Ejecutivo y debilitar al Parlamento. La Constituci贸n que elaboraron en secreto en el gobierno, que iba a ser sometida a plebiscito en setiembre, va por ah铆.

Pero para la gente de a pie vale muy poco esa Constituci贸n, se帽al贸 Boisrolin, como valen muy poco las elecciones presidenciales y legislativas convocadas para el mismo d铆a del plebiscito constitucional. (芦No es que sean ineptos, son perversos: hacen la elecci贸n del pr贸ximo Parlamento, que constar谩 de dos c谩maras, al mismo tiempo que se plebiscita una Constituci贸n que suprime una de esas dos c谩maras, el Senado. Parece absurdo, pero demuestra lo poco que les interesa realmente esa democracia a la que dicen atenerse.禄)

Como todas las elecciones que se han llevado adelante 煤ltimamente, las de este a帽o, si se hacen, estar谩n marcadas por el fraude. Cualquier candidato del campo popular que se presente las puede ganar si se llevan a cabo en buena ley, cree Boisrolin. 芦Pero los sectores dominantes no van a dejar que eso suceda. La 煤nica elecci贸n verdaderamente libre que se llev贸 a cabo en el pa铆s tras la ca铆da de la dictadura de los Duvalier la gan贸 un representante del campo popular, el sacerdote Jean Bertrand Aristide, en 1990. Las gan贸 de manera aplastante, pero lo derrocaron con un golpe de Estado promovido por EEUU.禄

驴Qu茅 elecci贸n seria se puede hacer en las condiciones actuales, en las que la gente no ir谩 a votar, como no ha ido a votar en las pasadas y en las anteriores, porque no tiene seguridad alguna de que se respeten los resultados, porque en una econom铆a de subsistencia como la haitiana, en una sociedad tan brutalmente piramidal como la haitiana, ha perdido todo sentido meter un votito en una urna? 芦Hoy hay en mi pa铆s 6 millones de personas bajo hambruna severa, el 70 por ciento de la poblaci贸n activa no tiene trabajo, la esperanza de vida no llega a los 60 a帽os禄, dice Boisrolin. Y apunta que para entender la crisis estructural haitiana hay que tener en cuenta su posici贸n geopol铆tica: 芦Est谩 en el centro del Caribe, en la ruta mar铆tima hacia Venezuela, es el pa铆s m谩s pr贸ximo a Cuba y, si desde la doctrina Monroe Washington considera a Am茅rica Latina toda como su patio trasero, el Caribe es su primer patio. Por aqu铆 circulan mercader铆as importantes para ellos. No pueden permitir que Hait铆 se desestabilice demasiado, deben mantener el statu quo de la forma que sea, si es necesario, sacrificando a dirigentes pol铆ticos, por m谩s funcionales que les hayan sido禄.

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Jovenel Mo茂se lo fue. 驴Dej贸 de serlo? Puede ser. Hoy existe una lucha interna entre los sectores dominantes. Hay un sector empresario que depende directamente de EEUU. Son 11, 12 familias, que son las que controlan el poder y respaldaban a Mo茂se, que era un gran empresario bananero. Y hay un sector todav铆a de muy poco peso que est谩 haciendo un esfuerzo por elevar el nivel de desarrollo de este capitalismo tan especial. Tambi茅n tienen relaci贸n con el imperio, pero apuntan a un funcionamiento institucional m谩s presentable, con cierto respeto de la legalidad, algo que los 煤ltimos gobiernos no han tenido. Mo茂se gobernaba por decreto desde hace un a帽o, despu茅s que disolvi贸 el Parlamento. Su gesti贸n era escandalosa desde todo punto de vista. El lunes blanque贸 a todos los pol铆ticos que hab铆an sido procesados por casos de corrupci贸n, con el objetivo de que algunos de ellos pudieran presentarse a las pr贸ximas elecciones. Solo se manten铆a sobre la base de esa corrupci贸n y sobre todo de la represi贸n. Cuando, tras un aumento de combustibles, en 2018, estallaron enormes manifestaciones populares, la represi贸n se acentu贸. El gobierno altern贸 asesinatos selectivos con no selectivos. Recurri贸 a las masacres colectivas: 12 en cuatro a帽os, con decenas de muertos. Y apunt贸 a quebrarle la espina dorsal al movimiento popular. Van a seguir apuntando a eso quienes vengan.

Y, por supuesto, el Ejecutivo se mantuvo por el sost茅n de las potencias, que mientras no ten铆an a otro lo respaldaban, le daban dinero, lo cubr铆an. Desde que se fue la Minustah funciona el Core group, integrado por representantes de EEUU, Canad谩, Francia, Espa帽a, Brasil, la OEA, la ONU [Organizaci贸n de las Naciones Unidas] y la Uni贸n Europea. Es el verdadero gobierno, y est谩, obviamente, bajo control de Washington.

El Core group sabe de las violaciones a los derechos humanos cometidas por el gobierno de Mo茂se, como la Minustah sab铆a de las atrocidades cometidas por las gestiones anteriores. Hace poco, Mo茂se llam贸 a Luis Almagro, el secretario general de la OEA, para pedirle respaldo. Estaba acosado por las manifestaciones populares, el auge de la delincuencia lo desbordaba, se hab铆an generalizado los secuestros extorsivos, las pandillas pululaban, algunas le molestaban y 茅l quer铆a que lo apoyaran. Almagro envi贸 una misi贸n, que hizo un largo informe en el que ni se menciona la represi贸n pol铆tica. All铆 la OEA propon铆a una salida pol铆tica que consist铆a en un gobierno de uni贸n nacional con Mo茂se y en lo institucional solo exigi贸 que se cambiara la composici贸n del Consejo Electoral, en el que Mo茂se hab铆a colocado a amigos suyos. Menos que un cambio cosm茅tico. La oposici贸n lo rechaz贸.

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驴Qui茅n encarna actualmente la oposici贸n? Hay tres grandes sectores: fuerzas de derecha democr谩tica, fuerzas socialdem贸cratas y la izquierda, que hace un par de a帽os, por fin, comenz贸 un proceso de confluencia en el Frente Patri贸tico y Popular, integrado por siete partidos que se definen como socialistas, movimientos sociales, de derechos humanos, feministas. Hay un consenso entre el sector socialdem贸crata y la izquierda de marchar hacia un gobierno que llamamos de transici贸n de ruptura, en el que estar铆an todos los sectores de oposici贸n, todos, y del que no formar铆an parte ninguno de los actuales gobernantes. Ese gobierno funcionar铆a por unos dos a帽os, se encargar铆a de montar una nueva institucionalidad, afirmar la soberan铆a nacional, promover reformas sociales, juzgar los cr铆menes de lesa humanidad y los esc谩ndalos de corrupci贸n de la administraci贸n actual, restaurar relaciones con todos los pa铆ses, incluida Venezuela, convocar a una asamblea constituyente y despu茅s llamar a elecciones generales. No existe nadie en condiciones de conducir solo ese proceso, se necesitar谩 de toda la actual oposici贸n y habr谩 que ser creativo para ir haciendo el camino hacia una sociedad m谩s justa. Que no nos humillen tanto como lo est谩n haciendo ahora. Eso es lo esencial.

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Boisrolin dice que si desde 2018 las manifestaciones callejeras fueron tan numerosas, es porque hay un sustrato de rebeld铆a en la gente que ni la represi贸n, ni el hambre, ni la pandemia (驴qu茅 es una peste m谩s en un pa铆s expuesto a todas?) han logrado amainar. Piensa que hay una largu铆sima tradici贸n de lucha en este pa铆s, que protagoniz贸 la 煤nica revuelta antiesclavista exitosa de la historia y que, de esa tradici贸n, a pesar de todos los pesares, mucha cosa queda. Y que ahora 芦hay un grado de organizaci贸n del campo popular mayor禄 al que hab铆a un tiempo atr谩s. Dice que no por nada el terrorismo de Estado ha llegado al paroxismo al que ha llegado bajo Mo茂se y que eso va a exigir que los 芦sectores populares aumenten su nivel de autodefensa禄. 芦Los esfuerzos de todos los gobiernos recientes por disciplinar al pueblo han fracasado禄, piensa Boisrolin, pero subraya que eso no quiere decir que se est茅 cerca de triunfo alguno. 芦La situaci贸n actual es altamente explosiva y es muy dif铆cil prever hacia d贸nde evolucionar谩. La oposici贸n est谩 dividida sobre qu茅 hacer. Hay quienes se juegan a una insurrecci贸n popular, otros quieren negociar con EEUU un cambio moderado. Yo, si tuviera que apostar, dir铆a que estamos cerca de un estallido general. Qui茅n lo conducir谩 no s茅, pero las condiciones est谩n dadas.禄

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Uno de los signos de la extrema descomposici贸n actual de Hait铆 es la multiplicaci贸n de las bandas armadas y su creciente poder: de fuego, territorial, incluso pol铆tico. La Comisi贸n Nacional de Desarme, Desmantelamiento y Reinserci贸n las calcul贸 recientemente en 77. No les es nada dif铆cil equiparse, porque en el pa铆s hay hoy un mercado ilegal de 500 mil armas de guerra, el doble que las que hab铆a hace menos de cinco a帽os.

芦El pa铆s est谩 gangsterizado禄, dice Henry Boisrolin, y apunta que los sectores dominantes han creado sus propias pandillas, pero que estas son ya un actor pol铆tico de primera importancia y que pueden llegar a molestar a algunos gobernantes. Las nueve bandas m谩s poderosas se unificaron recientemente en un comando que se llam贸 primero G9 y luego fue rebautizado como Grupo Revolucionario 9. Manifiestan armados por las calles, sus l铆deres dan conferencias de prensa, tienen su propio canal de Youtube, logran cambiar ministros cuando no les gustan. En julio de 2020 el grupo organiz贸 una manifestaci贸n callejera en Puerto Pr铆ncipe exigiendo su legalizaci贸n.

Marchaban en el mismo tipo de blindados que los que usa la Polic铆a. Su l铆der m谩ximo es, precisamente, un exintegrante de una unidad especial de la Polic铆a, Jimmy Cherizier, conocido como Barbecue. Lo separaron de su cargo tras un operativo en un barrio popular en 2017, en el que murieron ocho civiles y dos polic铆as. Lautaro Rivara, un periodista y soci贸logo argentino que vive en Puerto Pr铆ncipe, se帽al贸 en Rebeli贸n.org (30-VI-21) que la federaci贸n de pandillas de Barbecue tiene relaci贸n estrecha con la administraci贸n de Mo茂se.

En 2020, el G9 coordin贸 junto con la Polic铆a una entrega de alimentos en un distrito particularmente pobre de la capital. El grupo controla 谩reas centrales de Puerto Pr铆ncipe y los accesos norte y sur de la zona metropolitana, 芦lo que, en la singular geograf铆a haitiana, le da una excepcional capacidad de aislar a la capital del resto del pa铆s禄, escribe Rivara. Son territorios superpoblados de un pa铆s superpoblado y fundamentales para controlar cualquier protesta, cualquier movilizaci贸n de envergadura, 芦por tratarse de algunas de las zonas m谩s radicalmente movilizadas desde los tiempos del gobierno de Aristide禄.

Las pandillas -las de Barbecue y las otras- han multiplicado 煤ltimamente los secuestros extorsivos aparentemente indiscriminados, porque se llevan tanto a ricos como a pobres, a empresarios como a campesinos. Tambi茅n han multiplicado los asesinatos. En 2020 hubo 1.270 secuestros de ese tipo y solo en junio pasado 150 homicidios, seg煤n datos de la asociaci贸n D茅fenseurs Plus.

Rivara cuenta que el 23 de junio Barbecue apareci贸 en un video que r谩pidamente se hizo viral. 芦Acompa帽ado de un pelot贸n de j贸venes encapuchados y armados -varios de ellos con indumentaria de la propia Polic铆a-, anunci贸 el comienzo de una “revoluci贸n armada”, consumando un giro discursivo contra el Estado, el gobierno y la oposici贸n pol铆tica. Utilizando la simbolog铆a nacional y evocando a los h茅roes de la revoluci贸n de independencia, invit贸 a la poblaci贸n a armarse y a incorporarse a su organizaci贸n.禄 Fue 芦inesperado禄, pero tambi茅n 芦inveros铆mil禄, escribe, y dice que actualmente Hait铆, 芦con el concurso de las grandes potencias, parece despe帽arse por el barranco de los proyectos paramilitares que han asolado antes a otras naciones de Centroam茅rica y el Caribe, promoviendo el caos organizado, la inseguridad estrat茅gica y la desestructuraci贸n de todo el tejido social y comunitario, abriendo la puerta a una pol铆tica de shock que logre desmovilizar a sus ind贸mitas clases populares禄.

Brecha




Fuente: Lahaine.org