February 13, 2021
De parte de La Haine
310 puntos de vista


El pueblo haitiano ha venido tomando las calles y paralizando recurrentemente el pa铆s desde el 2018

Protestando contra la carest铆a, exigiendo el fin de la represi贸n, la corrupci贸n y la impunidad; demandando la destituci贸n del Presidente Mo茂se Jovenel y planteando la necesidad de un Proceso Constituyente.

El gobierno de ese hermano pa铆s ha podido sostenerse por el apoyo de las fuerzas militares y policiales creadas por la intervenci贸n militar de EEUU y Brasil con la complicidad de la ONU (Minustah), por el respaldo de la mafia empresarial de la cual forma parte el propio Presidente Jovenel y por la determinaci贸n imperial de EEUU y su OEA, en complicidad con Francia y Canad谩.

Ese apoyo imperialista ha sido recientemente ratificado en medio de la actual huelga general y las grandes movilizaciones populares desplegadas en las principales ciudades de Hait铆.

La Administraci贸n Biden y la Secretar铆a General de la OEA a cargo del funesto Almagro -contrariando el criterio del Tribunal Constitucional de ese pa铆s- refrendaron el criterio oficialista de que el actual presidente debe permanecer has el 2022, aunque constitucionalmente debi贸 abandonar el pasado 7 de febrero.

隆El poder supranacional del imperialismo occidental act煤a contra la voluntad de un pueblo movilizado e indignado! Presto desde su impronta colonizadora a alentar las espurias ambiciones de un presidente deslegitimado, que a continuaci贸n se invent贸 la farsa de un supuesta conspiraci贸n para asesinarlo, criminalizando a los jueces que dictaron sentencia contra su nefasto y empecinado empe帽o en permanecer al frente de un gobierno impugnado por gran parte de la sociedad que 茅l dice dirigir.

La perversidad de Mo茂se y EEUU, y las reacciones de la partidocracia opositora y la c煤pula cat贸lica.

El impacto de la avalancha popular y del repudio generalizado a la actual gesti贸n gubernamental ha sido tan espectacular, que Jovenel y sus colaboradores, con la perversidad que los caracteriza, han optado por activar las bandas delincuenciales que financian y controlan para producir desproporcionadas acciones violentas; atribuy茅ndosela a las fuerzas convocantes de las movilizaciones y paralizaciones, con el objeto de desacreditar la justa resistencia popular.

Se copia as铆 la f贸rmula de George Soros, empleada para desacreditar las protestas anti-racistas en EEUU y otras similares a todo lo largo y ancho del Hemisferio Occidental, y hasta para afectar las resistencias y ofensivas neofascistas del movimiento trumpista. 隆El empleo de la manipulaci贸n y el 鈥渃ontrol del caos鈥 con prop贸sitos espurios!

La conmoci贸n social y la tendencia creciente es tal en Hait铆, que hasta la alta jerarqu铆a cat贸lica demand贸 la dimisi贸n de Jovenel.

 Al mismo tiempo la partidocracia opositora 鈥搉ada santa y con escasa credibilidad a nivel popular- ha 鈥渄esafiado鈥 al r茅gimen; exigiendo lo mismo que el Obispado y estructurando de paso una f贸rmula de transici贸n bajo su control, designando a la vez 鈥Presidente Interino鈥 al Decano de la Corte de Casaci贸n, Joseph M茅cene Jean Louis, est谩 intentando 鈥減escar en r铆o revuelto鈥 y mediatizar la salida pol铆tica.

La f贸rmula tiene un cierto parecido a lo de Juan Guaid贸 en Venezuela, pero en otro contexto y frente a un gobierno entreguista, putrefacto y represivo.

Vale contemplar la posibilidad de que tras los m贸viles de ese 鈥渄esaf铆o鈥 est茅 un sector del 鈥stablishment dem贸crata鈥 estadounidense; sin olvidar el rol preeminente de la Familia Clinton, y los intereses de la facci贸n que representa en Hait铆, en el dise帽o de las pol铆ticas imperiales contra la autodeterminaci贸n del heroico pueblo haitiano; lo que permite no sorprendernos de cualquier desdoblamiento o giro del Departamento de Estado USA, en caso que la permanencia de Mo茂se sea insostenible.

Igual tambi茅n no se deben descartan grados superiores de intervenci贸n militar si el accionar popular se escapa al control de EEUU; esto es, si se produce un desbordamiento de los actuales mecanismos colonizadores.

Y ante esa posibilidad, no olvidemos que en esta parte Oriental de nuestra isla, tambi茅n existe una dependencia de EEUU, donde est谩 vigente, desde finales del pasado siglo, un Memorando (firmado entre el Gobierno de Balaguer y EEUU) que le concede al Coloso del Norte usar Puertos, Aeropuertos y territorio dominicano para invadir militarmente a Hait铆.

Como tampoco obviar que esta isla est谩 en el centro de la frontera imperial caribe帽a, cerca de Cuba, frente a Venezuela y en aguas comunes a estas dos Naciones, dignamente enfrentadas a la estrategia de dominaci贸n de EEUU en esta regi贸n.

Un combate m谩s all谩 de esta isla.

A la hora de examinar posibilidades y perspectivas de lo que est谩 pasando en Hait铆, debemos tener muy presente que el poder de convocatoria de esas contundentes movilizaciones y protestas no est谩 en manos de la partidocracia, ni de la llamada sociedad civil pro-estadounidense.

Convocan y organizan varias instancias sindicales y numerosos colectivos populares y profesionales independientes, lo que explica la relativa radicalidad de las consignas y posicionamientos de los/as manifestantes; as铆 como su conducci贸n en buena medida aut贸noma, aunque no compacta ni libre de una cierta dispersi贸n.

La ausencia de una vanguardia revolucionaria con capacidad de articulaci贸n, conducci贸n, creaci贸n de conciencia, propuestas transformadoras y construcci贸n de hegemon铆a pol铆tica al interior de la confluencia de tantos movimientos sociales, sigue siendo un d茅ficit a tener en cuenta; que bien podr铆a determinar, una vez m谩s, que la salida a esta confrontaci贸n pol铆tico-social no d茅 para emprender un proceso soberano e iniciar las transformaciones que Hait铆 necesita.

Este d茅ficit crucial no es exclusivo de Hait铆, sino que es un tema de estos tiempos, presente en no pocos pa铆ses de Nuestra Am茅rica, donde la crisis es muy profunda y las rebeld铆as sociales son recurrentes. Honduras es un caso se帽ero.

De todas maneras estas luchas no son despreciables. Son sumamente importantes. Ellas, paso a paso, posibilitan una importante politizaci贸n al interior de los movimientos sociales que las protagonizan y facilitan mejores niveles de articulaci贸n pol铆tica y de generaci贸n de propuestas alternativas con respaldo popular.

La necesidad -siempre que est茅 acompa帽ada de procesos de politizaci贸n revolucionaria- genera la posibilidad de superar carencias significativas, y a eso siempre debemos apostar.

Posibilidades que se ampl铆an si superamos el localismo y pensamos en la dimensi贸n continental del proceso hacia nuestra segunda independencia y la importancia que tiene para pa铆ses de esta zona, y con estas caracter铆sticas, vincular nuestras luchas antiimperialistas con las de otras naciones de Nuestra Am茅rica.

En fin, avanzar junto a ellas, abrirle m煤ltiples frentes al Imperio Agresor. Emprender muchos procesos de autodeterminaci贸n y hacerlos confluir en un gran torrente latino-caribe帽o, sembrando antiimperialismo y socialismo. Crear muchas Cuba, Venezuela, Bolivia, Argentina, M茅xico鈥 levantar muchas rebeld铆as promisorias como las de Hait铆, Chile, Honduras y a mayor profundidad..!Adelante!

9-3-2021, Santo Domingo, RD
La Haine




Fuente: Lahaine.org