October 16, 2022
De parte de ANRed
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Andr茅s Mart铆nez Casares / Reuters

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dio la se帽al para renovar el r茅gimen de ocupaci贸n de Hait铆, debilitado y agrietado ante una sucesi贸n de tropiezos, llamando al despliegue de una fuerza armada internacional sobre ese pa铆s, con el argumento de salvar la crisis humanitaria existente. Las organizaciones populares haitianas respondieron en una carta p煤blica que todas las misiones militares s贸lo han tra铆do muerte, destrucci贸n y corrupci贸n a ese pa铆s, sosteniendo que s贸lo el pueblo haitiano puede, hoy como ayer, construir una sociedad justa y democr谩tica. Por Leo Rodr铆guez para ANRed.


La historia de Hait铆 tiene como dos vidas paralelas. Son los esclavos quienes se liberan en 1804 de la dominaci贸n imperial esclavista francesa. Ante ello Francia y EEUU encabezar谩n el intento de ahogar una y otra vez esa experiencia de libertad. Bloqueos ante todo gobierno independiente e invasiones para imponer gobiernos t铆teres, se repetir谩n una y otra vez. As铆 como los sectores populares sostendr谩n aquella experiencia de liberaci贸n una y otra vez.

El 煤ltimo de estos ciclos se inici贸 con la ocupaci贸n militar de Hait铆 en 2004, bajo la cobertura de la ONU que vot贸 enviar una misi贸n militar, la MINUSTAH, (dirigida tras bambalinas por el 鈥淐ore Group鈥 formado por los embajadores de EE.UU., Francia, Espa帽a, Brasil, Alemania, Canad谩, la UE, as铆 como los representantes de la ONU y de la OEA) integrada por tropas de EEUU, Canad谩 y Espa帽a, pero tambi茅n de pa铆ses latinoamericanos, incluso con gobiernos progresistas como el Brasil de Lula, la Argentina de Kirchner y el Uruguay de Tabar茅 V谩zquez. El balance de esa misi贸n fue similar al de las anteriores intervenciones militares en estos dos siglos: 1) represi贸n sobre el movimiento popular independiente y sost茅n para una institucionalidad neocolonial, donde s贸lo pod铆an emerger fuerzas pol铆ticas de la clase dominante haitiana asociada a los EEUU; y 2) carta blanca para todo tipo de abusos de aquellos militares, que deriv贸 en centenares de violaciones impunes a mujeres, corrupci贸n y tambi茅n en un brote de c贸lera por el vertido de esos militares de materia fecal al agua p煤blica.

Sin embargo, las organizaciones populares supieron resistir la represi贸n y rearmarse, hasta el punto en que hoy se encuentran con la iniciativa en la actual rebeli贸n popular. El llamado y el sost茅n a un estado de movilizaci贸n y deliberaci贸n permanente, desde el 11 de septiembre pasado hasta el d铆a de hoy y en aumento, es realizado por una coordinaci贸n de 42 organizaciones populares. Este espacio sac贸 una carta al secretario general de la ONU donde afirman que 鈥渉a llegado el momento de que las relaciones entre Hait铆 y el sistema de las Naciones Unidas se definan sobre nuevas bases, dados los resultados negativos y desastrosos de las Misiones de la ONU desplegadas en Hait铆 desde la d茅cada de 1990鈥. Y aseguran 鈥渜ue el pueblo, esta vez, s贸lo dejar谩 la calle con la instauraci贸n de un gobierno de transici贸n elegido por los haitianos con una hoja de ruta, un programa global que vaya en direcci贸n a la satisfacci贸n de sus leg铆timas pretensiones.  Esto pasa necesariamente por la renuncia de Ariel Henry, a quien usted y los dem谩s actores de la comunidad internacional antihaitiana se proponen apoyar a toda costa en la criminal labor de desestabilizaci贸n de nuestro pa铆s, que 茅l realiza a su entera satisfacci贸n鈥.

El hecho de que la movilizaci贸n popular siga creciendo muestra la deslegitimaci贸n de la institucionalidad neocolonial, pese a los cuantiosos recursos que esta recibi贸 en estas dos d茅cadas. Contra el autoritarismo, la corrupci贸n, las bandas armadas, el hambre, la amenaza de epidemias y la precariedad, la citada coordinaci贸n de organizaciones populares se muestra confiada en que con una democracia efectiva Hait铆 puede levantarse por s铆 mismo. En todo caso rechazan que la crisis humanitaria generada por la intervenci贸n imperialista y su gobierno asociado, ahora sea resuelta con una nueva invasi贸n militar de ese mismo imperialismo.

En este escenario, las 煤ltimas noticias son de profundas dudas en los sectores dominantes. La mayor铆a de los senadores haitianos (m谩s all谩 de que el Senado fue clausurado) se pronunciaron estos d铆as contra el pedido del presidente de facto, Ariel Henry, de una intervenci贸n militar extranjera. El gobierno de EEUU duda en qu茅 momento y de qu茅 manera intervenir militarmente (recordemos que hace apenas un a帽o se fue con una derrota estrepitosa de Afganist谩n). De todas maneras en la actual situaci贸n mundial es poco probable que EEUU pueda sortear el veto de Rusia o China en el consejo de seguridad de la ONU, en caso de proponer una nueva intervenci贸n militar. Por otra parte, las bandas armadas muestran signos de autonomizarse de sus fuentes imperiales de financiamiento, aunque a su vez intentan renegociar su asociaci贸n con el r茅gimen, exigiendo amnist铆a para sus cr铆menes, cargos en el estado, etc.

Pero al mismo tiempo la rebeli贸n cuenta con muy pocos apoyos internacionales, y una insurrecci贸n popular triunfante se ver铆a probablemente tan aislada como en anteriores triunfos populares pasados en estos dos siglos.

 La sombra de un empate catastr贸fico se cierne entonces sobre Hait铆. Habr谩 que ver si las fuerzas populares logran desatar, de alguna forma, lo que el gran periodista deportivo argentino, Dante Panzeri, evoc贸 como 鈥渓a din谩mica de lo impensado鈥.

 El texto completo de la Carta abierta de las organizaciones haitianas, traducido al castellano, est谩 disponible aqu铆:

El texto completo de la Carta de apoyo de organizaciones latinoamericanas, caribe帽as y del mundo, est谩 disponible aqu铆:





Fuente: Anred.org