November 22, 2021
De parte de SAS Madrid
136 puntos de vista


La pandemia por covid-19 ha tra铆do consigo un aumento importante del uso de las tecnolog铆as tanto para comunicarnos con otros ciudadanos durante los confinamientos como para acceder a informaci贸n sobre el virus y otros asuntos de inter茅s p煤blico. Sin embargo, en muchas partes del mundo la libertad de expresi贸n, el acceso a la informaci贸n y la integridad de los medios de comunicaci贸n se han visto gravemente comprometidas.

El informe El estado de la democracia en el mundo 2021: Fomentando la resiliencia en una era pand茅mica que publica este lunes el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional) ha registrado hasta 90 pa铆ses en los que se han aprobado leyes o se han tomado acciones que restringen la libertad de expresi贸n y el acceso a la informaci贸n bajo el pretexto de luchar contra la pandemia. Y se帽ala que es muy probable que muchas de estas restricciones se mantengan despu茅s de que esta crisis haya pasado. En al menos una decena de casos las leyes aprobadas se han promulgado con car谩cter permanente.

En total, 38 pa铆ses han utilizado nuevas leyes o mandatos para criminalizar la desinformaci贸n y 18 pa铆ses han utilizado las leyes existentes. En otros 38 pa铆ses han convertido la desinformaci贸n sobre la covid-19 en un delito castigable con prisi贸n. Adem谩s, en 18 pa铆ses se impusieron multas por la difusi贸n de desinformaci贸n sobre la covid-19, de los cuales 9 son democracias, incluidos Albania, Bulgaria, Mongolia y Filipinas. En este 煤ltimo pa铆s, las multas son las m谩s altas de todo el mundo y pueden alcanzar los 20.000 d贸lares.

Si nos centramos en cada continente del planeta, Asia y Pac铆fico se desmarca en cabeza como la regi贸n con mayor porcentaje de pa铆ses en los que hubo violaciones de la libertad de expresi贸n. En m谩s de la mitad de ellos se produjeron vulneraciones relacionadas con esta libertad b谩sica, en concreto en un 56%. Le sigue Oriente Medio, con casi un 30%, 脕frica con un 26%, Latino谩merica y Caribe con un 22% y, por 煤ltimo, Europa, con un 14%.

La libertad de expresi贸n ya era el aspecto de la democracia m谩s en riesgo antes del estallido de la pandemia y con ella ha sufrido un gran retroceso, como se observa en el citado informe. Las medidas impuestas para restringir este derecho han sido las m谩s desproporcionadas, en comparaci贸n con la limitaci贸n de otros derechos en los 煤ltimos dos a帽os. Las restricciones a la libertad de expresi贸n incluyen el uso de legislaci贸n para silenciar a las voces cr铆ticas, la censura, las restricciones de acceso a ciertos tipos de informaci贸n y los ataques a periodistas.

Los datos de IDEA Internacional muestran que en muchos pa铆ses, incluidos Bielorrusia, Egipto, Papua Nueva Guinea, Turqu铆a y Venezuela, se han perpetrado ataques contra cient铆ficos, trabajadores de la salud, activistas o pol铆ticos de la oposici贸n, adem谩s de periodistas. Estas v铆ctimas han sido atacadas por difundir datos, investigaciones e informaci贸n, s铆 como por presentar quejas sobre la gesti贸n gubernamental de la pandemia.

Si bien es cierto que la gran mayor铆a de violaciones de la libertad de expresi贸n han ocurrido en reg铆menes no democr谩tico, hasta en 15 democracias se ha experimentado este tipo de menoscabo durante la pandemia. Como ya apunt谩bamos anteriormente, la regi贸n de Asia y el Pac铆fico ha sido particularmente funesta en este sentido.

Uno de los ejemplos m谩s llamativos es el de Hong Kong, donde la nueva legislaci贸n de seguridad, ampliamente criticada por restringir la libertad de expresi贸n y reuni贸n, se introdujo en junio de 2020. A principios de diciembre de 2020, tres j贸venes activistas democr谩ticos, veteranos del “movimiento de los paraguas” de 2014, fueron condenados a entre 7 y 13 meses de prisi贸n por una protesta no autorizada que hab铆a tenido lugar m谩s de un a帽o antes, cuando la nueva legislaci贸n no estaba todav铆a en vigor. Diez d铆as despu茅s, se les uni贸 el multimillonario propietario del peri贸dico de Hong Kong Apple Daily, Jimmy Lai. El diario cr铆tico con el r茅gimen de Pek铆n termin贸 cerrando. Seg煤n la nueva legislaci贸n, los juicios pueden celebrarse en secreto y sin jurado.

Acceso restringido a la informaci贸n

La libertad de expresi贸n depende del acceso a la informaci贸n, y las democracias se est谩n comportando ajustadas a la legalidad en este sentido. Un 91% de pa铆ses han desarrollado una p谩gina web espec铆fica del gobierno sobre la covid-19 y el 97% de los gobiernos democr谩ticos lo hacen. Un ejemplo de desinformaci贸n con respecto a la covid-19 lo encontramos en Tanzania. En junio de 2020, falleci贸 el presidente del pa铆s, John Magufuli, y se rumore贸 que lo hizo de covid-19 cuando hab铆a declarado que la naci贸n estaba “libre de covid”. Entonces, el gobierno restringi贸 a los medios de comunicaci贸n la publicaci贸n de cualquier contenido relacionado con la pandemia sin permiso y muchos tanzanos tuvieron miedo de hablar con la prensa por las posibles represalias del gobierno.

Tambi茅n algunas democracias no han quedado muy bien paradas si relacionamos informaci贸n y covid-19. En EEUU y Polonia, por ejemplo, hubo informes de m茅dicos y otros profesionales sanitarios que hab铆a recibido instrucciones de no hablar con periodistas. En algunos casos, llegaron a perder sus puestos de trabajo los que se saltaron esta norma.

La lucha contra los bulos

Por el contrario, hay pa铆ses, como el caso de la Rep煤blica Checa, que han revisado su legislaci贸n para fortalecer el derecho a la informaci贸n durante una emergencia de salud p煤blica. Otros pa铆ses tambi茅n destacan por ser buenos ejemplos de gobiernos abiertos y transparentes, que ofrecen informaci贸n diaria a sus ciudadanos sobre la evoluci贸n de los datos de la pandemia y del proceso de vacunaci贸n. Las agencias de salud p煤blica de muchos pa铆ses, como es el caso de Espa帽a, Italia, Suecia o Taiw谩n, que llevan a cabo diaria o semanalmente conferencias de prensa para mantener a la ciudadan铆a informada.

Precisamente uno de los principales retos a los que se han tenido que enfrentar las democracias durante la pandemia ha sido la desinformaci贸n. La propagaci贸n de bulos y teor铆as de la conspiraci贸n en torno al virus ha sido enorme y la lucha para desmentir toda la desinformaci贸n, tit谩nica. Se han desarrollado en este tiempo webs espec铆ficas, aplicaciones y sitios de verificaci贸n de contenidos para que los ciudadanos pudieran contrastar los bulos que les llegaban por mensajer铆a instant谩nea o las redes sociales. Un fen贸meno, en de la desinformaci贸n, asociado al mundo globalizado y super conectado y que habr谩 que seguir combatiendo despu茅s de esta pandemia.

Enlace relacionado Publico.es (22/11/2021).

 




Fuente: Sasmadrid.org