May 14, 2021
De parte de Rojo Y Negro
207 puntos de vista


<<Dorm铆amos, despertamos>>

(Inscripci贸n conmemorativa del 15M en la Puerta del Sol)

Hace ahora seis a帽os, un grupo personas involucradas en distinto grado en el 15M publicamos un libro sobre Podemos. El nuevo partido que se reclamaba heredero del movimiento de los indignados, era en el fen贸meno pol铆tico indiscutible del momento. No solo hab铆a logrado entrar en el Parlamento Europeo (PE) el a帽o anterior, apenas tres meses despu茅s de su fundaci贸n, sacando 5 esca帽os y 1.253,837 votos. Adem谩s todas las encuestas le situaban en cabeza en cuanto a intenci贸n directa de cara a las urnas. En ese contexto escribir <<once ensayos cr铆ticos sobre Podemos>> bajo el irreverente t铆tulo de <<Hasta luego, Pablo>>, parec铆a obra de unos resentidos sociales ajenos al clamor de las multitudes. Gentes revenidas que no soportaban el 茅xito de un elenco de activistas liderado por un joven profesor universitario, profeta de una nueva normalidad pol铆tica, que afirmaba bizarro estar dispuesto a acabar con el duopolio din谩stico hegem贸nico.

Ni que decir tiene que semejante e inoportuna empresa intelectual tuvo corto recorrido. Un libro que recelaba de una fuerza emergente que en aquellos momentos gozaba de la aprobaci贸n mayoritaria entre la opini贸n p煤blica y publicada era un completo dislate. El partido acaudillado por Pablo Iglesias se presentaba como la amalgama virtuosa de una izquierda de flamante planta al servicio de los movimientos sociales y la ciudadan铆a v铆ctima de los abusos de los protagonistas del R茅gimen del 78. El grito <<PSOE, PP, la misma mierda es>>, habitual en las manifestaciones del 15M, inspiraba en el reci茅n nacido Podemos al deus ex machina capaz de instigar un proceso deconstituyente. Aquel <<asaltar los cielos>> que proclamaba su medi谩tico secretario general, se valoraba desde una perspectiva socializadora, libertaria, solidaria, ecologista, antipatriarcal, inclusiva, descentralizadora, feminista, ajenas a fulanismos y rotundamente antimilitarista. De ah铆 que la discrepancia que aquellos textos evidenciaban se sintiera como ofensa intolerable.

Sin embargo, no era esa ni la intenci贸n de los opinantes ni el contenido de los art铆culos que se arracimaban en el frontispicio <<Hasta luego, Pablo>>. Por el contrario, lo all铆 expresado iba a modo de distanciamiento y advertencia de lo que se interpretaba como una desmovilizaci贸n del compromiso quincemayista. A cambio de la v铆a muerta que anida en la profesionalizaci贸n pol铆tica, conjugando en esa larga marcha institucional todos los atributos de la vertical del poder y el culto a la popularidad que conlleva su metamorfosis. No era tanto una denuncia formal de Podemos como espurio <<hijo del 15M>>, pero si la sentida advertencia de que lo se presentaba como subversiva epifan铆a del movimiento entra帽aba en realidad su demolici贸n controlada por implosi贸n. <<Hasta luego, Pablo>> corri贸 el destino suicida de todo lo que se anticipa a su tiempo. Incluso yo siempre he tenido la sospecha de que la propia editorial, temiendo parecer hostil a las por entonces bendecidas siglas de la agrupaci贸n morada, desmotiv贸 la distribuci贸n del libro.

Visto desde la actualidad, con Iglesias autoexcluido de la nomenklatura de Unidas Podemos (la nueva sigla adoptada tras fusionarse con Izquierda Unida y cambiar de g茅nero), y superado UP en el Congreso y en la Asamblea madrile帽a por la ultraderecha de Vox, aquellos desencuentros adquieren la dimensi贸n estrat茅gica que entonces se refut贸. Porque cuanto est谩 en el gobierno <<uno de los nuestros>>, que adem谩s se pregona de izquierda y progresista, suele primar del principio de presunci贸n de inocencia. Una identidad ideol贸gica con claros 鈥渞asgos peronistas鈥, seg煤n reconoc铆a el propio Iglesias d铆as antes de las elecciones generales del 26-J (El Pa铆s, 13 de Junio 2016). El vicio nacional es seguir al abanderado. Ese halo de superioridad moral que cataloga la cr铆tica responsable como agresi贸n y nos hace ciegos en el pa铆s de los sordos.

En lo que a mi contribuci贸n al libro respecta (cap铆tulo <<Podemos # Trending Topic>>), debo confesar que en un principio me result贸 embarazoso ese ejercicio de descreimiento. Iglesias hab铆a tenido la deferencia de invitarme a un acto p煤blico en favor de la huelga general del 29 de septiembre de 2010 contra la reforma laboral del gobierno de Rodr铆guez Zapatero, junto a Nicol谩s Redondo y Antonio Guti茅rrez, ex secretarios de UGT y CCOO, respectivamente. No resultaba c贸modo <<hacerle ese feo>> al fact贸tum de aquel encuentro celebrado en la Facultad de Ciencias Pol铆tica de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Tambi茅n es cierto que cuando Iglesias lleg贸 al gobierno con el PSOE de Pedro S谩nchez Iglesias no tuvo empacho en normalizar tama帽a fechor铆a, enfocando toda la artiller铆a de UP a combatir solo y exclusivamente la reforma laboral del PP de Mariano Rajoy de 2012 (que nunca concitaron una huelga general semejante).

Al cumplirse el d茅cimo aniversario de la irrupci贸n del 15M en calles y plazas de la capital, con sus consiguientes r茅plicas en el resto del pa铆s, ser谩n innumerables los art铆culos y rese帽as que se hagan del acontecimiento. De momento, ya hemos visto algunas doctas opiniones en influyentes medios de comunicaci贸n que en su momento se caracterizaron por una actitud displicente ante la toma de conciencia beligerante que se estaba produciendo en el seno de la sociedad civil. Los mismos que anta帽o trataban de anular el movimiento, fabricando un l铆der carism谩tico que lo encabezara para mejor embalsamarlo, hoy ostentan la primicia de festejar la conmemoraci贸n. Igual que los autodenominados sindicatos representativos, aquel t谩ndem acoplado del bipartidismo pol铆tico que en las calles eran mentados al grito <<d贸nde est谩n, no se ven, Comisiones y Uget茅>>. All谩 ellos y sus palafreneros actuales.

Sirva para finalizar esta nota de urgencia, referirme a algo que, mantenido en la ignorancia en casi todas la tribunas, considero el elemento central, el esp铆ritu, del 15M. Hablo de lo que hoy denominar铆amos su <<transversalidad>>. Pero a lo que yo designar茅 mediante otro concepto que refleja mucho mejor lo que fue ese orgulloso y jovial intento de desmontar la ficci贸n de algo que <<llaman democracia y no lo es>>. Hablo del <<sinecismo>>, ese proceso de centrifugaci贸n destituyente de fratias, grupos y clases de diferente rango y categor铆a utilizado en la Grecia de Cl铆stenes y Pericles para facilitar su emulsi贸n constituyente en un 煤nico crisol humano. El <demos>> nivelador, libertario e igualitario, que gobierna la aut茅ntica democracia sin falsas representaciones, mediaciones ventr铆locuas o franquicias de todo a cien.

A d铆a de hoy ser铆a una osad铆a augurar hasta qu茅 punto llegar谩 esa deriva cuyo 煤ltimo episodio hasta la fecha ha sido la espantada del alma mater de Unidas Podemos, un Pablo Iglesias en fuga al que, como a Alejandro Magno, sus di谩docos se han apresurado a colocar en el santoral del devocionario (<<Pablo es capaz de cambiar la historia de este pa铆s>>, Yolanda D铆az dixit, la ministra de Trabajo que lider贸 la derrota definitiva de las mareas ciudadanas en los pasados comicios gallegos). Lo que parece claro es que cuando se produzca el acto final, el descr茅dito y la desconfianza salpicar谩n por igual no solo a los nominados en el organigrama de Unidos Podemos sino a gran parte de las izquierdas que se postraron ante los cantos de sirena del poder de la <<nueva normalidad>>.

Rafael Cid




Fuente: Rojoynegro.info