June 6, 2021
De parte de Amor Y Rabia
200 puntos de vista


por Rafael Narbona

Cuando el 1 de diciembre de 1955 Rosa Parks se neg贸 a ceder su asiento a un joven blanco en un autob煤s de Montgomery, Alabama, se puso de manifiesto que la desobediencia no era un acto de rebeld铆a gratuita, sino un gesto c铆vico que pod铆a cambiar el rumbo de la historia. La posteridad ha cuestionado el papel de Rosa Parks, afirmando que s贸lo se trataba de una costurera cansada y no una activista como Irene Morgan Kirkaldy, pionera del movimiento por los derechos civiles, o Ida Bell Wells-Barnett, copropietaria y redactora del peri贸dico antisegregacionista Free Speech, quienes hab铆an protagonizado incidentes similares con anterioridad. En cualquier caso, lo esencial no es se帽alar qui茅n dio el primer paso, sino destacar la importancia de la desobediencia como motor de cambio y progreso. Cuando los poderes p煤blicos cometen abusos  apoy谩ndose en leyes injustas, la mejor alternativa es desobedecer sin miedo ni vacilaci贸n. 鈥淏ajo un gobierno que encarcela injustamente 鈥搒ostiene Henry David Thoreau-, el lugar apropiado para un hombre justo es tambi茅n la prisi贸n鈥.  

Thoreau no hace ret贸rica. No es un fil贸sofo alejado de la realidad, que elabora mandatos desde su retiro, eludiendo la confrontaci贸n con la realidad, sino un hombre comprometido y consecuente con sus principios. El 24 o 25 de julio de 1846, el recaudador de impuestos local, Sam Staples, le exigi贸 el pago de seis a帽os atrasados. Thoreau se neg贸, afirmando que se negaba a colaborar con un gobierno que consent铆a la esclavitud y que se hab铆a embarcado en una guerra inmoral contra M茅xico. El escritor fue arrestado y pas贸 una noche entre rejas, pero alguien pag贸 de forma an贸nima la fianza, contrariando su voluntad. Circula la leyenda de que Ralph Waldo Emerson lo visit贸 durante su corto encierro, pregunt谩ndole qu茅 hac铆a all铆 dentro. Supuestamente, Thoreau contest贸: 鈥溌縌u茅 hace usted ah铆 fuera?鈥. Cuando dos a帽os m谩s tarde el Concord Lyceum invit贸 a Thoreau a impartir un ciclo de conferencias, escogi贸 como t铆tulo Los derechos y los deberes del individuo en relaci贸n con el gobierno. Esas disertaciones ser铆an el punto de partida del op煤sculo Del deber de la desobediencia civil, que inspirar铆a a figuras como Lev Tolst贸i, Mahatma Gandhi y Martin Luther King. Publicado en mayo de 1849 por Elizabeth Peabody en Aesthetic Papers, el texto expresaba tesis que oscilaban entre el anarquismo y el liberalismo, defendiendo la prioridad del individuo sobre el Estado. Thoreau no ocultaba su deuda con La m谩scara de la anarqu铆a (1819), el poema de Percy Bysshe Shelley donde se exalta a los hombres libres que no se dejan intimidar por los tiranos. Thoreau se identifica con el conocido lema seg煤n la cual 鈥渆l mejor gobierno es el que gobierna menos鈥, apuntando que la mayor铆a de las instituciones son perfectamente in煤tiles e ineficaces. Las rep煤blicas afirman que representan la voluntad del pueblo, pero lo cierto es que s贸lo respetan el inter茅s de la minor铆a m谩s influyente, utilizando la fuerza para neutralizar cualquier objeci贸n o disidencia. No hay razones leg铆timas para obedecer a un gobierno injusto, pues la conciencia nos ordena primero ser hombres, individuos, conciencias libres y responsables, y s贸lo despu茅s, s煤bditos.  

Thoreau airea su antimilitarismo, responsabilizando al ej茅rcito de deshumanizar a sus soldados. La disciplina aniquila al individuo, transform谩ndolo en masa. Un soldado que ha asumido la obediencia ciega como obligaci贸n ineludible ya no es un hombre, sino 鈥渦na simple sombra, un vestigio de humanidad鈥. Est谩 de pie, pero podr铆amos decir que ha sido enterrado por una cadena de mando donde se diluye la responsabilidad 煤ltima, presentando cada orden como algo necesario e incuestionable. La instrumentalizaci贸n del ser humano como fuerza de choque despoja al individuo de su racionalidad, rebaj谩ndolo a la condici贸n de m谩quina sin juicio propio ni sentido moral. La cosificaci贸n del hombre es la esencia de la tiran铆a. S贸lo unos pocos 鈥鈥渉茅roes, m谩rtires, reformadores鈥– se atreven a desobedecer al Estado. A ojos de la ley, se convierten de inmediato en enemigos a los que silenciar, reducir, recluir o incluso exterminar. Estados Unidos se ha arrogado el t铆tulo de pa铆s de la libertad, pero una parte de su poblaci贸n vive sometida a una indigna servidumbre. Aunque considera que es 鈥渄emasiado temprano鈥 para que los hombres 鈥渟e rebelen y hagan la revoluci贸n鈥, Thoreau recuerda que el derecho a luchar contra la tiran铆a es irrenunciable. Estados Unidos 鈥渄ebe dejar de tener esclavos y de hacer la guerra a M茅xico, aunque le cueste la existencia como pueblo鈥.  No hay que esperar a que la mayor铆a cambie de opini贸n y vote a favor de la abolici贸n de la esclavitud. Es urgente actuar, ejerciendo una insumisi贸n radical. En la humanidad, no puede haber amos y esclavos, especialmente cuando se dispone de un pa铆s de grandes dimensiones y a煤n sin explorar.

Thoreau aboga por la objeci贸n fiscal. Ser铆a deseable que los cambios sociales y pol铆ticos se llevaran a cabo mediante reformas, pero el gobierno, lejos de animar a sus ciudadanos a mantener una actitud vigilante que le ayudara a reconocer y corregir sus errores, 鈥渃rucifica a Cristo y excomulga a Lutero鈥. Conviene se帽alar que libertadores como Washington y Franklin fueron hostigados como criminales. No hay, por tanto, otra opci贸n que desobedecer. Thoreau opina que no son necesarias mayor铆as cuantitativas para armarse de raz贸n: 鈥淐ualquier hombre que sea m谩s justo que sus vecinos, constituye ya una mayor铆a de uno鈥. No hay que desanimarse por la magnitud del desaf铆o: 鈥淣o importa cu谩n peque帽o puede parecer el comienzo: lo que se hace bien, bien hecho est谩 para siempre鈥. Thoreau perdi贸 su trabajo de maestro por negarse a azotar a sus alumnos, prest贸 ayuda a esclavos fugitivos y denunci贸 los atropellos cometidos contra los pueblos nativos. El ciudadano que colabora con los actos inmorales de su gobierno pierde su dignidad. No sufre la represi贸n legal, pero se muere por dentro. Thoreau finaliza su alegato con una reflexi贸n ut贸pica: 鈥溌縀s la democracia, tal como la conocemos, el 煤ltimo logro posible en materia de gobierno? 驴No es posible dar un paso m谩s hacia el reconocimiento y organizaci贸n de los derechos del hombre? Nunca habr谩 un Estado realmente libre e iluminado hasta que reconozca al individuo como poder superior del que deriva su autoridad鈥.

El siglo XX fue un excelente banco de pruebas para medir el alcance y la oportunidad de la desobediencia civil. En el caso de la Alemania nazi, desobedecer era un imperativo moral. Karl Jaspers y Karl Barth perdieron sus c谩tedras por negarse a realizar el saludo nazi y jurar fidelidad al F眉hrer. Jaspers, adem谩s, rechaz贸 airadamente las presiones para separarse de su esposa jud铆a. Thomas Mann se exili贸 en Estados Unidos, colaborando con los aliados mediante textos y locuciones radiof贸nicas. Cuando la brutalidad del r茅gimen se exacerb贸 hasta extremos inimaginables, los gestos de desobediencia se volvieron inconcebibles y casi absurdos, pero a煤n surgieron brotes de resistencia pac铆fica como los de Sophie Scholl y el resto de los integrantes de la Rosa Blanca. El Reich de los mil a帽os se aproximaba a su ocaso wagneriano, pero hizo rodar las cabezas de los insumisos. Los hermanos Scholl fueron condenados a muerte y ejecutados en la guillotina el mismo d铆a en que se dict贸 la sentencia. La desobediencia civil se ha revelado m谩s fruct铆fera en sociedades democr谩ticas. Gandhi logr贸 la independencia de la India y Martin Luther King el fin de la segregaci贸n racial. En nuestros d铆as, 驴qu茅 causas habr铆an suscitado del apoyo de Thoreau? No me parece honesto formular hip贸tesis, pues ser铆a una forma ileg铆tima de explotar su legado. S贸lo aventurar茅 que se habr铆a indignado con los gobiernos dispuestos a permitir que los inmigrantes mueran en el mar o en el desierto con el pretexto de proteger sus fronteras. Tampoco habr铆a transigido con las leyes discriminatorias que a煤n se aplican en distintos puntos del planeta, escatimando derechos a las minor铆as. Thoreau elogia la desobediencia no violenta, pero tambi茅n justifica la insurrecci贸n en circunstancias extraordinarias. Conviene recordar su encendida defensa del capit谩n John Brown, que el 16 de octubre de 1859 asalt贸 un arsenal federal de Harpers Ferry en Virginia Occidental, protagonizando una 茅pica batalla contra una compa帽铆a del ej茅rcito bajo el mando de Robert E. Lee. Acusado de traici贸n, fue ahorcado el 2 de diciembre, convirti茅ndose en un m谩rtir de la causa abolicionista. La violencia es mala, reconoce Thoreau, pero la esclavitud es peor.

Thoreau considera que s贸lo es aut茅nticamente libre el que aprende a gobernarse a s铆 mismo, sin consentir que lo esclavicen las pasiones o los bienes materiales. La vida salvaje nos ense帽a a poner en pr谩ctica el ideal estoico de autarqu铆a. La naturaleza nos impone l铆mites, pero tambi茅n nos proporciona el coraje necesario para vivir con dignidad, mostr谩ndonos las infinitas posibilidades de una existencia sencilla. La libertad no es un don gratuito, sino el fruto de un largo y complejo aprendizaje. Thoreau muri贸 sin llegar a escribir su planeado ensayo sobre los pueblos nativos de Am茅rica del Norte, a los que siempre admir贸 por haber sabido fundirse con la naturaleza, sin perturbar su equilibrio. Fue una pena que su proyecto no se materializara, pero es f谩cil colegir que habr铆a elogiado la espontaneidad e inmediatez del 鈥渉ombre de rostro rojo鈥, su capacidad de vivir el instante sin dejarse afligir por el incierto ma帽ana y su apego a la libertad, el bien m谩s preciado que un hombre puede anhelar. Emerson escribi贸: 鈥淧ensamos que nuestra civilizaci贸n se encuentra en el cenit, pero apenas si ha despuntado la estrella de la ma帽ana  y cantado el gallo鈥. Thoreau expres贸 la misma idea al final de Walden: 鈥淟a luz que ciega nuestros ojos es nuestra oscuridad. [鈥 El sol no es sino la estrella de la ma帽ana鈥. La humanidad s贸lo podr谩 avanzar hacia ese ma帽ana recordando a los gobiernos que siempre habr谩 un individuo dispuesto a recoger la antorcha de la desobediencia. Un simple gesto como el de Rosa Parks puso en movimiento una lucha que redimi贸 a una naci贸n, acabando con la injusticia de la segregaci贸n. 鈥淟a no violencia 鈥揳firm贸 Martin Luther King, disc铆pulo egregio de Thoreau- no es pasividad est茅ril, sino una fuerza colosal que puede transformar el mundo鈥.


El texto “Desobediencia Civil” de Thoreau fue publicado en el n煤mero 32 de la revista Amor y Rabia, que puede descargarse gratuitamente aqu铆.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com