December 4, 2021
De parte de Nodo50
400 puntos de vista


Tal como acostumbra, I帽aki Ega帽a vuelve a poner los puntos sobre las 铆es a quienes gustan tergiversar todo lo ocurrido en Euskal Herria. El tema en cuesti贸n tiene dos facetas, por un lado el de la tortura practicada de manera institucional por el estado espa帽ol mientras que por el otro, el mecanismo del cual se vale para silenciar a quienes osan denunciar los excesos de un r茅gimen que ha recurrido al terrorismo de estado sistem谩ticamente desde por lo menos el a帽o de 1936.

Lean esto que ha compartido en su perfil de Facebook:

Hipocres铆as y mordaza

I帽aki Ega帽a

Cuando apareci贸 el cad谩ver de Mikel Zabalza, ahogado en el Bidasoa al huir de la Guardia Civil seg煤n el relato oficial a煤n vigente, torturado hasta la muerte en el cuartel de Intxaurrondo como supuso el pueblo honrado, el ministerio del Interior espa帽ol intent贸 soltar lastre. Y anunci贸, con el peso que daban las portadas de los grandes medios, que 鈥渁 partir de ahora a los detenidos no se les colocar谩 bolsas de pl谩stico ni capuchas en la cabeza durante los interrogatorios鈥.

Jos茅 Barrionuevo, entonces ministro y responsable de la versi贸n asombrosa de la huida de Zabalza, no tuvo reparo ni verg眉enza en realizar semejantes declaraciones, mostr谩ndolas como un avance socialista para la gesti贸n de los derechos humanos en cuarteles y comisar铆as. Su credibilidad era nula, condenado a帽os m谩s tarde a una d茅cada en prisi贸n por el secuestro de Segundo Marey de los que apenas cumpli贸 tres meses, pero era la de un ministro del Interior. El de la seguridad de un estado entonces de 38 millones de habitantes. Bolsas de pl谩stico y capuchas siguieron utiliz谩ndose hasta el siglo XXI, a pesar de la aseveraci贸n de Barrionuevo.

Cuatro antes, en 1981, otro chaparr贸n hab铆a ca铆do sobre la cabeza de Juan Jos茅 Ros贸n, tambi茅n ministro del Interior, cuando sus subordinados mataron a golpes en el interior de una comisar铆a de Madrid a Joxe Arregi. La evidencia fue tan notoria que, hasta el partido ultra de entonces, Fuerza Nueva, liderado por un fascista de pro como Blas Pi帽ar, reconoci贸 que en Espa帽a se torturaba. Y entonces, Ros贸n, como Barrionuevo m谩s tarde, abri贸 las compuertas a las novedades democr谩ticas. Y difundi贸 por todos los medios, con orden de dar prioridad, a una nota de la USP (Uni贸n Sindical de Polic铆as) en la que se ped铆a que 鈥渟e erradique toda conducta que suponga vejaci贸n y tortura f铆sica o mental鈥.

驴Se erradic贸 la tortura? La pregunta ya lleva intr铆nseca una respuesta evidente. En las siguientes, se tortur贸 a煤n m谩s que en 茅pocas previas, seg煤n recoge el trabajo del IVAC para la Comunidad Aut贸noma Vasca. Entre nosotros, la cadencia de las detenciones fue disminuyendo desde que ETA avanz贸 su desaparici贸n en 2010. Tambi茅n la de los malos tratos. El TAT (Torturaren Aurkako Taldea) dej贸 de existir haca ya unos a帽os.

Sin embargo, ni la tortura ni los malos tratos han desaparecido. Como las bolsas de pl谩stico y las capuchas. En 2011, el Defensor del Pueblo hispano recomend贸 la instalaci贸n de c谩maras de televisi贸n en circuito cerrado interno, en las comisar铆as. Otro ministro del Interior, Jorge Fern谩ndez D铆az, anunci贸 a帽os despu茅s que iban en camino. Cuando le recriminaron su lentitud y pocas ganas de hacer transparentes los calabozos, se帽al贸 que hab铆a 鈥渄ificultades t茅cnicas鈥. Un sarcasmo en un estado que cuenta con centenares de miles de c谩maras en todos los rincones de sus ciudades.

En junio de 2016, el Parlamento de Gasteiz denunci贸 que la Ley Org谩nica 4/2015, la de Protecci贸n de la Seguridad Ciudadana seg煤n denominaci贸n oficial, Ley Mordaza como supone el pueblo honrado por sus connotaciones represivas y de indefensi贸n del estado llano, vulneraba derechos fundamentales y que 鈥渆stando la mayor铆a de la C谩mara auton贸mica en contra de esta ley, se adopta el compromiso de que no se aplique鈥.

驴Sucedi贸 lo que deseaban los representantes elegidos por los votantes de la CAV? 驴Dej贸 la Polic铆a Auton贸mica dirigida por Estefan铆a Beltr谩n de Heredia en la legislatura posterior y por Josu Erkoreka en la 煤ltima, de aplicar la Ley Mordaza? Pregunta ret贸rica a estas alturas. La respuesta es obvia. No s贸lo no lo hizo, sino que increment贸 su aplicaci贸n. Miles y miles de nuevas denuncias, algunas tan retorcidas como la del promotor de la manifestaci贸n contra la Ley Mordaza en Bilbo en 2018. La Ertzaintza le aplic贸 precisamente la Ley Mordaza, como a varias de las participantes de la huelga feminista del 8M de 2019.

Y de la tortura, 驴qu茅 result贸? Entre 2013 y 2019 se registraron en el Estado espa帽ol 448 condenas por tortura, seg煤n los informes estad铆sticos anuales del Consejo del Poder Judicial. 驴No anunciaban en 1981 los sindicatos policiales la erradicaci贸n de la tortura? Entre 2015 y 2019, seg煤n datos ofrecidos por la Direcci贸n de Instituciones Penitenciarias, se abrieron 504 procedimientos por torturas y malos tratos en las prisiones espa帽olas. Desconozco cuantos concluyeron en condena, pero la cifra ya es suficientemente significativa.

La Ley Mordaza, gestionada y cocinada por aquel ministro de infausto recuerdo llamado Jorge Fern谩ndez D铆az que en su delirio concedi贸 la medalla al m茅rito policial a un fetiche conocido con el nombre de la Virgen del Amor, fue aplaudida por la mayor铆a de sindicatos policiales. Porque agrandaba la impunidad de sus afiliados. Y elevaba su protagonismo de categor铆a.

Y hoy, ante el anuncio del debate sobre la derogaci贸n de la Ley, aquellos mismos sindicatos han salido a la calle, en Bilbao y en Madrid, para avalar la Mordaza. Lo han hecho con la ultraderecha xen贸foba y machista, junto a la caspa franquista. Sindicatos, como el mayoritario ErNE en la Ertzaintza, que neg贸 la mayor cuando el informe encargado sobre su propio Gobierno detect贸 m谩s de 300 casos de tortura en los cuarteles auton贸micos. Sindicatos que exigen ser actores de un modelo hist贸rico que se alarga desde la noche de los tiempos cuando ser agente de polic铆a era la raz贸n suprema para el sostenimiento del r茅gimen, de la dictadura.

La hipocres铆a, la doble moral, mantiene en pie actuaciones injustificables. Denunciadas a veces en otras latitudes como antidemocr谩ticas, y estrujadas como valedoras de los derechos humanos en casa. Siendo id茅nticas. La Ley Mordaza fue un revolc贸n extraordinario del estado profundo para mantener y avanzar en su estatus excluyente. Que ahora los servidores de esa naturaleza injusta imploren mantenerla, sugiere que lacayos, cipayos, serviles, escuderos y T铆os Tom no son s贸lo expresiones literarias, sino tambi茅n formas de entender un modelo coercitivo obsceno.




Fuente: Kaixo.blogspot.com